Por Canuto  

Dos mercados electorales de Polymarket acumularon más de USD $600 millones en operaciones, aunque buena parte del volumen surgió de intercambios entre cuentas y apuestas sobre candidatos que no ganaron. Los patrones, detectados en elecciones de Etiopía y Rumania, alimentan las dudas sobre el wash trading y una posible búsqueda de recompensas futuras.
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  • En el mercado etíope, casi USD $284 millones provinieron de pares de cuentas que compraban y vendían repetidamente entre sí.
  • Un análisis detectó más de 38.000 ciclos de negociación posteriores a la elección; más del 98% no dejó ganancias ni pérdidas para las partes.
  • Analistas consideran que los operadores pudieron inflar su actividad para aspirar a una eventual asignación de tokens, aunque sus identidades y motivos no están confirmados.

 


Los mercados de predicción suelen presentarse como herramientas capaces de condensar información dispersa en probabilidades sobre acontecimientos futuros. Sin embargo, el volumen de operaciones no siempre refleja una convicción genuina sobre quién ganará: dos mercados electorales de Polymarket sumaron más de USD $600 millones en intercambios, incluso después de que los resultados prácticamente estaban definidos.

La actividad se concentró en candidatos que finalmente perdieron y, en el caso de Etiopía, incluyó transacciones repetidas entre las mismas cuentas. Un reportaje publicado originalmente por WIRED y ArsTechnica describe patrones que especialistas consideran compatibles con el wash trading o con intentos de inflar artificialmente la actividad, aunque advierten que no pueden confirmar el propósito de los operadores anónimos.

Volumen elevado pese a un resultado electoral claro

El caso etíope resulta llamativo porque la elección federal del 1 de junio de 2026 tuvo un desenlace contundente: el Partido de la Prosperidad del primer ministro Abiy Ahmed obtuvo 438 escaños parlamentarios, frente a los 13 del competidor más cercano. El resultado allanó el camino para que Ahmed cumpliera otro mandato de cinco años, pero el mercado de Polymarket siguió registrando operaciones durante meses.

La diferencia entre las apuestas dirigidas al ganador y la actividad sobre otros nombres fue pronunciada. Apenas USD $173.000 se negociaron en contratos vinculados a una victoria de Ahmed, mientras que más de USD $41 millones correspondieron a apuestas para que Shimelis Abdisa, jefe de gabinete del primer ministro, se convirtiera en el próximo líder del país.

En total, el volumen del mercado etíope superó los USD $285 millones, casi todo asociado a candidatos que no ganaron. En los mercados de predicción, el volumen suele guardar una relación aproximada con las probabilidades de un resultado, pues los favoritos normalmente atraen más transacciones; por eso, la distribución registrada en Etiopía se apartó de lo habitual.

La anomalía no consistió únicamente en que se negociaran contratos sobre candidatos improbables. Chris Park, exoperador de Polymarket que ahora dirige la firma de análisis MSR Decode, calculó que alrededor de USD $284 millones procedieron de pares de cuentas que compraban y vendían repetidamente entre sí, una dinámica que puede inflar el volumen aparente sin representar un cambio real en las expectativas electorales.

El mercado siguió abierto tras los comicios

Las reglas de Polymarket establecían que el mercado de Etiopía se resolvería en octubre, después del nombramiento formal del primer ministro y de su juramentación. Esa condición mantuvo abierto el contrato varios meses después de que la victoria de Ahmed ya parecía prácticamente inevitable, aunque el calendario de resolución respondía a un hito institucional posterior a la votación.

Durante los 123 días posteriores a la elección continuaron ráfagas de negociación que algunos usuarios consideraban inexplicables. En los comentarios del mercado aparecieron preguntas como «¿ESTO NO ESTÁ RESUELTO?» y expresiones de frustración, señales de que participantes de la propia plataforma también notaban la distancia entre el resultado conocido y la actividad que persistía.

Rajiv Sethi, profesor de economía de Barnard College e investigador de los mercados de predicción, llama a este tipo de situación un «mercado zombi»: un espacio donde aún se puede operar sobre un acontecimiento que ya ocurrió o cuyo desenlace dejó de ser una posibilidad real. El caso revela que la fecha de resolución y el momento en que el resultado se vuelve evidente no siempre coinciden.

Para los usuarios, esa diferencia puede dificultar la lectura del mercado y la interpretación de sus cifras. Un volumen elevado en un contrato que permanece abierto no demuestra, por sí solo, que muchos operadores crean que el resultado sigue en disputa; también puede reflejar intercambios repetidos, incentivos ajenos al pronóstico o la espera de una confirmación formal.

Rumania y las señales de wash trading

El segundo caso examinado corresponde a una elección rumana de 2024 cuya primera vuelta fue anulada por temores de interferencia extranjera. Meses después se celebró una nueva contienda, pero Polymarket mantuvo activo el mercado original junto con la nueva opción, en lugar de cerrarlo mientras transcurría el proceso electoral.

Sethi y sus colegas utilizaron un algoritmo diseñado para identificar posibles operaciones de lavado en Polymarket y encontraron que casi todo el volumen del mercado original resultaba sospechoso bajo sus criterios. Según Sethi, durante ciertas semanas el 99,6% del volumen correspondió a wash trading, una proporción que describió como una anomalía especialmente marcada.

El wash trading consiste en comprar y vender repetidamente un activo para crear la impresión de que existe una actividad intensa, aunque las transacciones puedan limitarse a mover dinero entre las mismas partes. La práctica está prohibida en las bolsas financieras reguladas de Estados Unidos y también aparece expresamente prohibida en las condiciones de servicio de Polymarket.

Un estudio anterior de Sethi y sus colegas había encontrado indicios de wash trading generalizado en la plataforma offshore de Polymarket. Aun así, el economista advierte que una operación que parece lavado no necesariamente lo es, porque los analistas no conocen la identidad ni las motivaciones de quienes controlan las cuentas implicadas.

Una posible recompensa futura y la respuesta de Polymarket

MSR Decode analizó el mercado electoral etíope para WIRED y consideró que la explicación más probable era el «farming de actividad», es decir, elevar artificialmente el volumen de negociación. La firma juzgó poco probable que los patrones se explicaran por operadores sofisticados que buscaban obtener ganancias marginales mediante algoritmos.

El análisis examinó más de 38.000 «bucles de negociación» posteriores a la elección, definidos como casos en que carteras individuales se compraban y vendían entre sí en rápida sucesión. Más del 98% de esos ciclos no generó pérdidas ni ganancias para ninguna de las partes, y las cuentas conservaron los contratos durante una mediana de apenas nueve segundos antes de volver a venderlos.

Park y Sethi consideran plausible que algunos participantes hayan buscado elevar su actividad ante la expectativa de que Polymarket lance un token y distribuya unidades a cuentas con mayor volumen. En 2025, Matthew Modabber, director de marketing de Polymarket, dijo en un pódcast sobre criptomonedas que habría «un token», aunque no ofreció detalles; la plataforma no había anunciado en la información citada cómo funcionaría una eventual asignación.

Andre Guettler, director del Instituto de Gestión Estratégica y Finanzas de la Universidad de Ulm, sostuvo que los patrones se parecen a ejemplos típicos de usuarios que buscan cultivar actividad para un posible airdrop. Esa interpretación es una hipótesis sobre el incentivo, no una prueba de que los operadores hayan actuado con ese propósito ni de que la empresa vaya a premiar el volumen con tokens.

El escrutinio crece junto con el negocio

Shana Bautista, responsable de inteligencia global e investigaciones de Polymarket, dijo a WIRED que el equipo señaló de inmediato la actividad, la investigó y bloqueó las cuentas para impedir que siguieran operando. La empresa no respondió a preguntas posteriores sobre por qué esas cuentas pudieron acumular un volumen tan alto antes de que se tomaran medidas.

Las dudas sobre actividad inusual alcanzan también a Kalshi, principal rival de Polymarket. La compañía publicó una entrada de blog para rechazar acusaciones de wash trading en su mercado de futuros perpetuos de criptomonedas, mientras Sethi consideró que el volumen observado podía explicarse mejor por los incentivos ofrecidos a creadores de mercado y por las oportunidades de aprovechar pequeñas diferencias de precios.

El crecimiento de Polymarket vuelve más relevantes esas preguntas porque la empresa suele medir su expansión a través del volumen negociado, una cifra que puede sugerir cuán activos son los usuarios. La plataforma recaudó recientemente más de USD $1.000 millones en una ronda encabezada por 1789 Capital, firma de capital de riesgo de la que Donald Trump Jr. es socio, y su valoración se estimó en USD $21.000 millones.

A comienzos de este verano, Polymarket anunció que sus ingresos anualizados superaban los USD $1.000 millones. Ese crecimiento y la atención pública sobre sus cifras no prueban que los volúmenes electorales fueran manipulados, pero elevan el interés en distinguir entre actividad genuina, incentivos de negociación y transacciones que solo aparentan demanda.

La Commodity Futures Trading Commission, organismo que regula los mercados de predicción en Estados Unidos, se negó a comentar si investiga las operaciones electorales descritas. La agencia había revisado anteriormente varios casos sospechosos en Polymarket, incluidos algunos reportados por WIRED, aunque se relacionaban principalmente con posible uso de información privilegiada y no con wash trading.

Un exfuncionario de la CFTC dijo a WIRED que la agencia probablemente querría conocer la actividad extraña en un mercado de gran tamaño, y recordó que el regulador ha impuesto multas cuantiosas por wash trading en otros sectores. Por ahora, las cifras documentan patrones inusuales y las respuestas de analistas y de la empresa, pero no establecen públicamente quién estuvo detrás de las cuentas ni cuál fue su motivación.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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