BNK Busan Bank y AhnLab completaron en la blockchain de Kaia una prueba integral de stablecoin respaldada por won, en un momento en que los bancos surcoreanos aceleran desarrollos comerciales pese a que el marco regulatorio nacional todavía no está resuelto.
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- BNK Busan Bank, AhnLab, OpenAsset, Kaia y Lambda256 probaron emisión, circulación, pago y liquidación de una stablecoin de won.
- El piloto validó dinero programable con límites de gasto, restricciones geográficas y fechas de vencimiento, además de transacciones en menos de un segundo.
- La prueba llega mientras Corea del Sur sigue sin una ley clara para stablecoins, en medio de una disputa institucional sobre quién debe supervisarlas.
🚀 Stablecoin respaldada por won se prueba en Corea del Sur 🇰🇷
BNK Busan Bank y AhnLab completaron una prueba integral en la blockchain de Kaia.
El piloto validó emisión, circulación y liquidación con éxito.
Medidas como límites de gasto y restricciones geográficas fueron… pic.twitter.com/UWLlvOxuQs
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 12, 2026
Corea del Sur vuelve a colocarse en el centro del debate sobre dinero digital privado y programable. Esta vez, el foco está en un nuevo piloto de stablecoin respaldada por won que avanzó antes de que Seúl publique un marco regulatorio definitivo para este tipo de activos.
BNK Busan Bank y AhnLab Blockchain Company anunciaron la finalización de una prueba de concepto para un sistema de pago y liquidación sobre blockchain. El proyecto se ejecutó en Kaia y se diseñó como una infraestructura para monedas locales digitales con reglas de uso incorporadas.
La relevancia del ensayo no está solo en la tecnología empleada. También importa el contexto político y regulatorio, porque los bancos surcoreanos están desarrollando productos funcionales mientras el país aún no resuelve quién controlará la emisión de stablecoins de won.
Según informó Cryptopolitan, el piloto cubrió el ciclo completo de una stablecoin, desde la emisión y circulación hasta la carga, el pago y la liquidación. Ese enfoque lo distingue de otras pruebas más limitadas, centradas únicamente en transferencias puntuales entre billeteras.
En términos prácticos, la prueba buscó verificar si una moneda digital programable podría sostener operaciones estables en un entorno financiero real. El resultado, según las entidades participantes, fue positivo tanto en desempeño como en capacidad de aplicar restricciones sobre el uso del dinero.
Un piloto bancario que probó más que simples transferencias
El piloto fue desarrollado dentro de K-STAR, una alianza creada para impulsar infraestructura de stablecoins respaldadas por won. En el proyecto participaron cinco actores con funciones claramente delimitadas.
BNK Busan Bank construyó el modelo para una moneda local de tipo política y validó las capacidades de carga, pago y liquidación. AhnLab Blockchain Company asumió el diseño del sistema, las billeteras de usuario y las estructuras de transacción y liquidación.
OpenAsset se encargó de emitir la stablecoin y de verificar la consistencia de los activos de respaldo. Kaia aportó la infraestructura sobre su mainnet, mientras Lambda256 gestionó las operaciones de nodo y el rastreo de los flujos transaccionales.
Kaia describió el ejercicio como un piloto exitoso de infraestructura de stablecoin KRW para monedas locales digitales. Ese detalle resulta importante porque la prueba no se limitó a demostrar velocidad, sino también viabilidad operativa dentro de un esquema financiero más amplio.
En comparación con un test previo basado en una sola transferencia, esta iniciativa recorrió todo el circuito funcional del activo. Eso permitió observar cómo se comporta la stablecoin durante la emisión, el movimiento entre usuarios, el pago en comercios y la etapa final de liquidación.
Este tipo de experimentos responde a una tendencia más amplia en Asia. Los bancos de la región buscan no quedar relegados frente al avance de emisores privados, plataformas tecnológicas y eventuales proyectos estatales de dinero digital.
Dinero programable con límites, ubicación y fecha de vencimiento
Uno de los aspectos más llamativos del piloto fue la validación de dinero programable. A diferencia de una transferencia estándar de tokens, esta prueba incorporó reglas directamente en el código de la moneda.
Entre las funciones demostradas aparecieron límites de gasto, restricciones geográficas y fechas de caducidad. También se ensayaron distintos enfoques de liquidación según el lugar donde se realizaba el pago.
Ese diseño se parece al modo en que varios gobiernos locales de Corea del Sur distribuyen fondos políticos o vales con condiciones específicas. En esos esquemas, el dinero puede gastarse solo en ciertos comercios o dentro de un período de tiempo determinado.
La prueba, por tanto, no apunta únicamente a pagos minoristas tradicionales. También abre la puerta a instrumentos digitales condicionados, capaces de servir para subsidios, cupones locales o programas públicos con controles más finos sobre su uso.
Desde la perspectiva técnica, la lógica es simple pero poderosa. Si las reglas viven dentro del activo, la supervisión del destino de los fondos deja de depender por completo de intermediarios externos o de verificaciones posteriores.
Ese enfoque también plantea preguntas delicadas sobre privacidad, autonomía del usuario y poder de las autoridades o emisores sobre el dinero. Sin embargo, esas discusiones aún conviven con el entusiasmo bancario por construir primero la infraestructura.
Rendimiento, monitoreo y una experiencia sin pago directo de gas
El componente de desempeño fue otro punto central del ensayo. Los participantes ingresaron datos operativos de pago de BNK Busan Bank y probaron la plataforma en cuatro escenarios distintos.
Los escenarios fueron carga normal, carga máxima, carga irregular y pruebas continuas durante 24 horas. En todos los casos, la tasa de éxito fue de 100% y cada transacción se completó en menos de un segundo.
Para los promotores del sistema, ese resultado sugiere que una stablecoin de won puede responder con velocidad comparable a infraestructuras de pago modernas. También refuerza la idea de que la experiencia de usuario puede ser lo bastante fluida para usos cotidianos.
El piloto incluyó además monitoreo de transacciones en tiempo real. Ese elemento es relevante porque las instituciones financieras necesitan trazabilidad operativa y herramientas de cumplimiento antes de considerar un despliegue comercial más amplio.
Otro detalle probado fue un modelo de patrocinio de tarifas. En esa modalidad, los usuarios no tenían que pagar directamente una comisión de gas para ejecutar transacciones en la red.
Eliminar esa fricción puede ser decisivo en productos dirigidos al público general. En muchos proyectos blockchain, la necesidad de gestionar comisiones técnicas sigue siendo una barrera para la adopción masiva fuera del nicho cripto.
Lim Ju-young, jefe de AhnLab Blockchain, afirmó que el proyecto es significativo porque verifica que un servicio de moneda local basado en moneda digital puede operar de forma estable incluso en un entorno real. También indicó que ambas partes quieren extender el trabajo hacia stablecoins, activos digitales y liquidación transfronteriza.
La carrera bancaria avanza mientras la ley sigue estancada
La prueba de Busan llega en medio de una competencia creciente entre grupos financieros surcoreanos. El objetivo es asegurarse una posición temprana en billeteras, sistemas de liquidación y canales de remesas antes de que lleguen reglas definitivas.
Ese apuro tiene una explicación clara. Quien logre consolidar primero la infraestructura y las relaciones comerciales podría partir con ventaja cuando la regulación finalmente habilite productos a gran escala.
En mayo de 2026, KB Financial Group, matriz del mayor banco del país, KB Kookmin Bank, completó un piloto parecido sobre Kaia. En ese proyecto colaboraron KG Inicis y OpenAsset.
La prueba de KB incluyó pagos mediante códigos QR en Hollys Coffee. También ejecutó una remesa transfronteriza hacia Vietnam mediante la conversión de la stablecoin de won a una stablecoin en dólares.
Esa operación se liquidó en menos de tres minutos y con un costo aproximadamente 87% inferior al que habría implicado usar SWIFT. El dato alimenta la tesis de que las stablecoins podrían convertirse en herramientas competitivas para pagos internacionales de menor costo.
Kaia aparece bien posicionada dentro de esta carrera. La red es una blockchain de capa 1 compatible con EVM, nacida de la fusión entre Klaytn de Kakao y Finschia de LINE.
Su presencia en estas pruebas no es casual. Al ofrecer compatibilidad con contratos inteligentes estilo Ethereum y apoyo de grandes actores tecnológicos asiáticos, Kaia busca convertirse en una plataforma de referencia para servicios financieros tokenizados en la región.
El nudo regulatorio entre el Banco de Corea y la Comisión de Servicios Financieros
El principal freno para una salida comercial sigue siendo regulatorio. La Ley Básica de Activos Digitales de Corea del Sur permanece estancada por un desacuerdo institucional sobre quién debe supervisar la emisión de stablecoins.
La disputa enfrenta al Banco de Corea y a la Comisión de Servicios Financieros. Ambos organismos difieren respecto a la autoridad que debería controlar un instrumento que combina rasgos de dinero, pagos y activos digitales privados.
Ese vacío crea una paradoja. La infraestructura técnica avanza con rapidez, pero el marco jurídico que definiría permisos, responsabilidades y límites todavía no llega.
Para los bancos, moverse antes de la ley implica riesgos y ventajas. El riesgo está en invertir en modelos que luego podrían requerir ajustes profundos, mientras la ventaja consiste en no empezar desde cero cuando la norma finalmente se apruebe.
BNK Busan Bank dijo que sus socios trabajarán para expandir este modelo hacia fondos políticos, vales digitales, una posible moneda digital de banco central y otros servicios de stablecoin respaldados por won. Eso sugiere que la prueba actual es solo una etapa dentro de un plan de mayor alcance.
Sin embargo, que esos servicios lleguen a clientes reales dependerá de cuándo Seúl complete su libro de reglas. Hasta entonces, Corea del Sur seguirá mostrando una escena peculiar, con bancos listos para lanzar dinero programable mientras el Estado aún discute cómo encuadrarlo.
En el fondo, el caso coreano refleja una tensión que también aparece en otros mercados. La innovación financiera basada en blockchain puede desarrollarse en meses, pero la arquitectura regulatoria suele requerir años de debate institucional.
Por ahora, la conclusión más clara es que las stablecoins de won ya dejaron de ser una hipótesis lejana. Antes incluso de tener una ley cerrada, ya existen pilotos bancarios que muestran velocidad, control programable y posibles ventajas en pagos locales y transfronterizos.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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