Por Canuto  

Los bancos más grandes de Estados Unidos preparan una red de depósitos tokenizados para evitar que las stablecoins capturen los ahorros del público. La plataforma, operada por The Clearing House, busca modernizar los pagos sin salir del sistema regulado.

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  • JPMorgan, Citi y Bank of America construirán una red de depósitos tokenizados compartida para mediados de 2027.
  • El sistema será operado por The Clearing House y permitirá transferencias rápidas de depósitos tokenizados las 24 horas.
  • La red busca contrarrestar la posible fuga de depósitos hacia stablecoins, especialmente si la Ley Clarity les permite ofrecer rendimientos.

 


Los tres bancos más grandes de América —JPMorgan, Citi y Bank of America— planean lanzar una red compartida de depósitos tokenizados para la primera mitad de 2027. El objetivo es proteger sus depósitos frente a la creciente amenaza de las stablecoins, según reveló un reporte del Wall Street Journal.

El sistema será operado por The Clearing House, la empresa de pagos de propiedad colectiva de estos bancos. Algunos ejecutivos se refieren a la iniciativa como “el puente”, mientras que otros la llaman “la cadena”, de acuerdo con la información publicada originalmente por el periódico financiero y recogida por el medio CoinDesk.

Qué son los depósitos tokenizados y por qué a los bancos les interesa

Los depósitos tokenizados son representaciones digitales del dinero que los clientes mantienen en sus cuentas bancarias, registradas en una blockchain. A diferencia de las criptomonedas descentralizadas, estos tokens operan dentro del sistema financiero regulado y están respaldados por los mismos activos que los depósitos tradicionales. La gran ventaja es que pueden transferirse de manera instantánea las 24 horas del día, cualquier día del año.

La idea no es nueva. Varios bancos han experimentado con monedas digitales de uso interno, pero esta sería la primera red compartida de alcance nacional impulsada por las mayores entidades financieras estadounidenses. Al convertir los depósitos en tokens, los bancos les otorgan capacidades similares a las criptomonedas —rapidez, programabilidad, liquidación en tiempo real— sin que el dinero salga del sistema supervisado.

La presión llegó de un enemigo externo: las stablecoins, activos digitales vinculados al dólar emitidos por empresas como Circle (USDC) o Tether (USDT). Estas monedas estables ofrecen pagos más rápidos y baratos que las transferencias bancarias tradicionales, pero circulan fuera del sistema regulado. Para los bancos, representan un riesgo existencial: si los clientes migran masivamente sus ahorros a billeteras cripto, pierden la materia prima con la que conceden créditos y financian la economía.

La Ley Clarity y el posible disparador de la fuga de depósitos

El panorama se volvió más urgente con el avance de la Ley Clarity en el Congreso de Estados Unidos. Esta legislación, de ser aprobada, permitiría a los emisores de stablecoins pagar rendimientos a sus poseedores, algo que hoy está restringido o sujeto a incertidumbre regulatoria. De concretarse, los depósitos bancarios se volverían menos atractivos en comparación con activos digitales que también ofrecen retornos, liquidez instantánea y costos operativos menores.

“Si los clientes adoptan las stablecoins a gran escala, los bancos podrían enfrentar una fuga de depósitos hacia las billeteras de criptomonedas”, señala el informe del Wall Street Journal. En otras palabras, el mismo incentivo que hizo popular a los fondos de mercado monetario ahora podría trasladarse al mundo cripto, con consecuencias directas sobre la estabilidad de financiamiento de los bancos.

Los depósitos tokenizados serían la respuesta del sistema: permiten conservar los fondos dentro de las entidades reguladas y, al mismo tiempo, ofrecen transacciones casi instantáneas y flexibilidad para aplicaciones de tesorería programable. No se trataría de una stablecoin bancaria, sino de una capa de interoperabilidad sobre los depósitos existentes, construida con tecnología blockchain.

La apuesta de The Clearing House: pagos transfronterizos y gestión de liquidez

The Clearing House ya opera la red de pagos en tiempo real RTP en Estados Unidos y el sistema de liquidación interbancaria ACH. Ahora asume el rol de arquitecto de esta red tokenizada. Según el diario financiero, la empresa espera que grandes multinacionales adopten la plataforma como puerta de entrada a opciones de tesorería programables, gestión de liquidez en tiempo real y pagos transfronterizos.

El CEO de The Clearing House, David Watson, describió el proyecto como “un gran movimiento para los bancos”. Agregó que se avecina un futuro “radicalmente diferente” en torno a los pagos en la cadena.

La combinación de blockchain con la infraestructura bancaria tradicional podría reducir costos de intermediación y eliminar demoras en las liquidaciones, especialmente en operaciones internacionales. Grandes corporaciones podrían programar pagos automáticos cuando se cumplan condiciones de tesorería, liberando liquidez en tiempo real sin necesidad de recurrir a terceros.

Si bien la red aún no tiene un nombre comercial definitivo —“el puente” o “la cadena”—, fuentes cercanas al proyecto indican que el diseño técnico se definirá en los próximos meses. Los bancos trabajan contrarreloj para tenerla operativa antes de que la competencia de las finanzas descentralizadas erosione aún más su base de depósitos.

Contexto: establecoins versus depósitos, un campo de batalla regulatorio y tecnológico

Las stablecoins han crecido de forma explosiva en los últimos años. Su capitalización de mercado conjunta supera los USD $200.000 millones y se utilizan cada vez más en remesas, pagos transfronterizos y como reserva de valor en economías con inflación elevada. Pero su naturaleza extraterritorial y la falta de un seguro de depósito explícito generan desconfianza en los reguladores.

Al mismo tiempo, la banca tradicional ha sido lenta para modernizar sus sistemas de pagos. La red tokenizada representa un intento de recuperar la ventaja tecnológica sin ceder el control de los fondos. Los depósitos tokenizados no son criptomonedas al estilo Bitcoin, pero sí heredan la programabilidad y la velocidad de las blockchains autorizadas, un modelo que ya exploran países como Suiza y Singapur.

El movimiento de JPMorgan no es aislado. El banco ya experimenta con su plataforma Onyx y el token JPM Coin para transferencias institucionales. Bank of America y Citi también tienen laboratorios de innovación blockchain. Lo novedoso es que ahora unirán fuerzas en una infraestructura común, lo que podría acelerar la adopción de estándares interoperables en toda la industria.

Si la red logra cohesionar a los grandes actores, no solo frenará la amenaza de las stablecoins, sino que podría sentar las bases de un sistema de pagos paralelo controlado por la banca, con potencial para competir incluso con los sistemas de liquidación bruta en tiempo real que utilizan los bancos centrales. El tiempo apremia: mientras el Congreso define si las stablecoins pueden pagar intereses, los depósitos ya están en juego.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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