Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

Ethereum, Solana y Avalanche se volvieron más activas y económicas durante el último año, mientras el staking mantuvo una participación elevada y atrajo más capital institucional. Sin embargo, ETH, SOL y AVAX perdieron cerca de la mitad de su valor o más, lo que evidencia una creciente desconexión entre los fundamentos de las redes y el sentimiento del mercado.

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  • Ethereum, Solana y Avalanche procesaron más actividad con transacciones más baratas.
  • Los ingresos cayeron principalmente porque las redes ampliaron y abarataron el espacio en bloque.
  • Las instituciones impulsaron el staking de Ethereum hasta un récord de ETH 40,2 millones.

 

Ethereum, Solana y Avalanche registraron más actividad y menores costos de uso durante el último año, pero esas mejoras no se reflejaron en el precio de sus tokens. ETH, SOL y AVAX han perdido aproximadamente la mitad de su valor o más frente a sus niveles de 2025.

Kam Benbrik, director de investigación onchain de Bitwise, describió el fenómeno como una fuerte divergencia entre los fundamentos de las redes y el sentimiento del mercado. Aunque las cotizaciones se han debilitado, las blockchains están procesando más actividad y cobrando menos por las transacciones, informa The Block.

La conclusión forma parte del primer informe trimestral de Bitwise dedicado al staking. El estudio examina la actividad, los ingresos, la participación de los validadores y la composición de las recompensas en Ethereum, Solana y Avalanche.

Los resultados muestran un ecosistema técnicamente más accesible, pero con una economía más compleja para los tenedores de tokens. Las redes ofrecen más capacidad y atraen más operaciones, aunque generan menos ingresos y dependen ampliamente de nuevas emisiones para remunerar a quienes hacen staking.

Esta combinación cuestiona la idea de que un mayor uso de una blockchain conduce automáticamente a una apreciación de su token. También obliga a distinguir entre la expansión operativa de una red y su capacidad para transferir valor económico a validadores e inversionistas.

Más uso y menores comisiones no evitaron la caída de los ingresos

Ethereum, Solana y Avalanche aumentaron su actividad mientras redujeron el costo promedio de las transacciones. Para los usuarios y desarrolladores, esa evolución representa una mejora porque facilita el acceso a aplicaciones, operaciones financieras y otros servicios onchain.

Sin embargo, el incremento de la actividad coincidió con una caída pronunciada de los ingresos en las tres redes. Bitwise atribuyó el descenso principalmente a cambios de diseño que hicieron el espacio en bloque más barato y abundante.

El espacio en bloque es la capacidad que una blockchain tiene para incluir operaciones dentro de cada bloque. Cuando una red amplía esa capacidad, los usuarios enfrentan menos competencia para procesar sus transacciones y las comisiones tienden a disminuir.

Por eso, una blockchain puede procesar más operaciones y recaudar menos dinero al mismo tiempo. El crecimiento del volumen no compensa necesariamente la reducción del ingreso generado por cada transacción.

Bitwise reconoció que una demanda más débil influyó en algunos casos, pero señaló que no fue la causa dominante. El retroceso de los ingresos respondió principalmente a decisiones deliberadas de los protocolos para ofrecer mayor capacidad a un precio menor.

Ese diseño puede favorecer la adopción y mejorar la competitividad frente a redes rivales. No obstante, también reduce la cantidad de comisiones disponibles para remunerar a validadores y respaldar el valor económico de los tokens.

La divergencia se vuelve más visible al observar el mercado. Aunque las redes son más baratas y mantienen una actividad creciente, ETH, SOL y AVAX han caído cerca de 50% o más durante el mismo periodo.

El desempeño sugiere que los inversionistas no están premiando todavía las mejoras operativas. El mercado también puede estar valorando negativamente la caída de los ingresos, la emisión de nuevos tokens y la debilidad general de la demanda por activos de riesgo.

Las instituciones impulsan el staking de Ethereum

El informe también identificó una creciente institucionalización del staking, especialmente en Ethereum. Los fondos cotizados, las tesorerías corporativas y otros grandes propietarios aportaron la mayor parte del ETH incorporado al conjunto de validadores durante este año.

Al cierre del segundo trimestre, un récord de ETH 40,2 millones permanecía depositado en staking. Esa cantidad representaba aproximadamente un tercio del suministro total de la criptomoneda.

Benbrik afirmó que los flujos observados directamente en la blockchain provenían principalmente de instituciones. El dato indica que el staking ya no depende únicamente de validadores independientes y usuarios especializados.

Las instituciones pueden utilizar esta actividad para generar rendimiento sobre posiciones que planean conservar a largo plazo. También pueden fortalecer el funcionamiento de la red mientras mantienen exposición económica a Ethereum.

Bitmine ofrece uno de los ejemplos más destacados de esta tendencia. La compañía informó el lunes que mantiene en staking más de ETH 4,9 millones de los aproximadamente ETH 5,8 millones que posee.

La empresa es la mayor tesorería corporativa centrada en Ethereum. El volumen de su posición muestra cuánto peso pueden adquirir las compañías dentro del conjunto de validadores cuando deciden movilizar una parte sustancial de sus reservas.

Bitwise señaló que sus clientes participan en staking tanto por el rendimiento como por el interés de respaldar la red subyacente. Para algunos inversionistas, ambas motivaciones forman parte de una misma estrategia de exposición a largo plazo.

La creciente concentración institucional puede aportar estabilidad y capital al ecosistema. Sin embargo, también plantea preguntas sobre la distribución del poder económico y operativo entre los participantes de la red.

Más participantes reciben rendimientos cada vez menores

El crecimiento del staking fortalece la seguridad económica de las redes, pero también distribuye las recompensas entre un número mayor de participantes. Cuando aumenta la cantidad de tokens depositados, el rendimiento correspondiente a cada unidad tiende a disminuir.

Ethereum registró un rendimiento anualizado de 2,84% durante el segundo trimestre. Solana ofreció 6,25% durante el mismo periodo, según las cifras recopiladas por Bitwise.

La diferencia entre ambos porcentajes parece considerable, aunque el rendimiento nominal no cuenta toda la historia. La mayor parte de las recompensas no provino de comisiones pagadas por usuarios, sino de la creación de nuevos tokens.

Las nuevas emisiones representaron 93% de las recompensas de staking de Ethereum. En Solana, más de 90% del total también procedió de tokens recién emitidos.

Esto significa que gran parte del rendimiento anunciado corresponde a una expansión de la oferta. Los participantes reciben nuevos activos, mientras la proporción del suministro en manos de quienes no hacen staking puede reducirse.

El fenómeno crea un riesgo de dilución para los tenedores pasivos. Aunque conserven la misma cantidad nominal de ETH o SOL, su participación relativa dentro del suministro total disminuye a medida que la red emite nuevas unidades.

Desde esta perspectiva, una parte del rendimiento de staking no representa una ganancia económica completamente nueva. También funciona como compensación por la inflación que soportan los propietarios que mantienen sus tokens fuera del sistema de validación.

La rentabilidad real depende, por tanto, de varios factores: el rendimiento nominal, el crecimiento de la oferta, las comisiones generadas por la red y el comportamiento del precio. Una caída pronunciada del token puede superar ampliamente las recompensas obtenidas.

El staking líquido busca combinar rendimiento y utilidad

Algunos clientes de Bitwise no solo quieren obtener el rendimiento del staking. También desean utilizar sus activos dentro de aplicaciones onchain y participar en actividades financieras descentralizadas.

El staking tradicional puede dificultar ese objetivo porque exige inmovilizar los tokens durante el proceso de validación. El staking líquido intenta resolver esa limitación mediante activos representativos que conservan exposición a las recompensas.

Benbrik explicó que esos tokens pueden utilizarse en distintos servicios de finanzas descentralizadas. Sus propietarios pueden aportar liquidez, depositarlos como garantía o solicitar préstamos respaldados por ellos.

El modelo permite combinar el rendimiento del staking con otras estrategias onchain. De esta manera, un inversionista puede apoyar la seguridad de la red sin renunciar completamente a la capacidad de movilizar su capital.

Sin embargo, el staking líquido incorpora riesgos adicionales. Entre ellos se encuentran vulnerabilidades en contratos inteligentes, problemas de liquidez y desviaciones entre el precio del token representativo y el activo subyacente.

La participación institucional podría ampliar la demanda por estos productos, especialmente entre inversionistas que buscan eficiencia de capital. Para esos participantes, mantener un activo inmóvil puede resultar menos atractivo que integrarlo en otras operaciones.

La expansión de estas soluciones también refuerza la actividad onchain observada por Bitwise. No obstante, un mayor número de operaciones no implica necesariamente mayores ingresos cuando las comisiones permanecen bajas.

Redes más sólidas, pero tokens bajo presión

El informe presenta una lectura favorable sobre la utilización de Ethereum, Solana y Avalanche. Las tres redes se volvieron más económicas, mantuvieron una actividad creciente y conservaron una elevada participación en staking.

Ethereum también recibió flujos significativos de fondos cotizados, tesorerías corporativas y otros grandes tenedores. Esa entrada de capital llevó el volumen depositado a un máximo de ETH 40,2 millones.

Aun así, los datos económicos muestran desafíos importantes. Los ingresos de las redes retrocedieron y las recompensas de staking dependen principalmente de nuevas emisiones, en lugar de comisiones generadas por una demanda orgánica.

La ampliación del espacio en bloque beneficia a los usuarios, pero puede debilitar la captura de valor de los protocolos. Si las transacciones son cada vez más baratas, las redes deben procesar un volumen mucho mayor para sostener sus ingresos.

El crecimiento del staking también reduce los rendimientos individuales y aumenta la presión sobre quienes no participan. En Ethereum y Solana, abstenerse de hacer staking implica asumir la dilución provocada por la emisión utilizada para pagar a los validadores.

Estas condiciones ayudan a explicar por qué los precios pueden seguir débiles pese al avance de los fundamentos operativos. El mercado no solo evalúa cuántas personas utilizan una red, sino cuánto valor económico logra capturar su token.

Ethereum, Solana y Avalanche afrontan así una paradoja: son más activas y accesibles, pero sus activos se han depreciado considerablemente. La evolución futura dependerá de que el mayor uso produzca suficientes comisiones, demanda y utilidad para compensar la emisión y la caída de los rendimientos.

Por ahora, la actividad onchain y los precios continúan avanzando en direcciones opuestas. La incógnita es si el mercado terminará reconociendo la mejora de los fundamentos o si la presión económica sobre los tokens seguirá dominando sus valoraciones.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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