Por Hannah Pérez  

Una revisión técnica de Hacken concluyó que aproximadamente USD $91.300 millones en USDT emitidos sobre Tron dependen de una billetera multifirma 2-de-3 sin timelock ni mecanismo de reversión. Eso significa que, en un escenario de compromiso de dos claves administrativas, un atacante podría tomar control del contrato de USDT, emitir tokens, congelar direcciones o reasignar la propiedad del sistema.

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  • Hacken identificó que cerca de la mitad del suministro circulante de USDT depende de un esquema 2-de-3 en Tron.
  • Dos claves comprometidas podrían permitir cambiar al propietario del contrato, emitir nuevos USDT o congelar y redirigir fondos.
  • No existe un retraso automático, ventana de cancelación ni mecanismo onchain confiable para revertir esos cambios.
  • La auditoría no halló evidencia de claves comprometidas ni de incidentes de seguridad en curso.
  • Bluechip elevó la calificación corporativa de Tether de D a C tras incorporar una auditoría financiera de KPMG y el análisis técnico de Hacken.

 


 

Una nueva evaluación de seguridad puso el foco sobre la arquitectura administrativa de USDT, la mayor stablecoin del mercado, al detectar que una parte sustancial de su suministro podría quedar expuesta si dos claves críticas fueran comprometidas.

Según una revisión de la firma de ciberseguridad blockchain Hacken, unos USD $91.300 millones en USDT emitidos sobre la red Tron están controlados por un contrato cuya administración depende de una billetera multifirma de tres firmantes, donde bastan dos para autorizar cambios. La agencia de noticias CoinDesk reportó primero.

El hallazgo no implica que exista actualmente un ataque en curso ni que alguna clave haya sido vulnerada. La revisión, de hecho, no encontró evidencia de un compromiso. El riesgo reside en la estructura misma del control administrativo.

Dos claves bastarían para tomar el contrato

La configuración identificada por Hacken es una multifirma 2-de-3. Eso significa que cualquier acción administrativa crítica puede ejecutarse si dos de las tres claves autorizadas firman la transacción.

El problema, según los auditores, es que ese esquema no incorpora salvaguardas adicionales como un timelock, una ventana de cancelación o una pausa automática que permita reaccionar antes de que un cambio quede ejecutado.

No existe un retraso incorporado, un proceso de cancelación ni una forma confiable de deshacer los cambios”, explicó Seher Saylık, auditora de contratos inteligentes de Hacken, citada por CoinDesk.

El contrato no guarda fondos, pero controla el sistema

La multifirma señalada no custodia directamente los USDT de los usuarios.

Su importancia deriva de que controla el contrato de USDT en Tron. Ese contrato posee facultades administrativas críticas, entre ellas permite: emitir nuevos tokens; congelar direcciones; detener o reanudar transferencias; reasignar la propiedad del contrato; eliminar saldos congelados; imponer comisiones; y redirigir determinados movimientos o balances.

Por tanto, un atacante no necesitaría comprometer millones de wallets individuales. Bastaría con obtener acceso a dos claves administrativas para actuar a nivel del propio contrato.

Un atacante podría bloquear a Tether

Según Hacken, uno de los escenarios más graves sería que un atacante utilizara las dos claves para cambiar al propietario del contrato por una dirección bajo su control. Eso podría dejar fuera a los firmantes legítimos de Tether.

A partir de ahí, el atacante podría emitir USDT sin respaldo, modificar permisos o desactivar mecanismos que la compañía utiliza habitualmente para congelar fondos asociados con actividades ilícitas.

La arquitectura no contempla una protección automática que impida que esa reasignación tenga efecto inmediato.

No hay prueba de reservas integrada al contrato

Otro de los puntos señalados por Hacken es la falta de conexión automática entre las reservas fuera de la cadena y la capacidad de emisión onchain. USDT no incorpora un sistema de proof of reserves o prueba de reservas que limite técnicamente cuántos tokens pueden ser acuñados en función de los activos financieros que Tether mantiene fuera de la blockchain.

Tampoco existe un límite programado de emisión. Eso significa que, si los firmantes autorizados aprueban una transacción, el contrato puede emitir la cantidad especificada sin verificar automáticamente si existen depósitos o activos equivalentes respaldándola.

En condiciones normales, ese control depende de los procesos internos de Tether. En un escenario de compromiso de claves, esa separación entre reservas y ejecución del contrato se convierte en un riesgo adicional.

El problema podría extenderse a otras redes

Hacken también identificó una posible superficie de riesgo fuera de Tron. Según Saylık, Tether reutiliza el mismo conjunto de seis claves de firma en Ethereum, Avalanche y Celo. Eso implica que una brecha relacionada con ciertas claves utilizadas en una de esas redes podría tener consecuencias administrativas en otra.

Por ejemplo, una combinación de claves comprometidas en Celo o Avalanche podría potencialmente utilizarse para autorizar una operación administrativa separada en Ethereum. El riesgo no significa que un único ataque comprometería automáticamente todas las redes, pero sí que la reutilización de claves amplía el impacto potencial.

USDT concentra USD $184.600 millones

La magnitud del riesgo adquiere relevancia por el tamaño de USDT. La stablecoin mantiene aproximadamente USD $183.300 millones en suministro circulante, según datos de CoinMarketCap, lo que la corona como la mayor de su tipo por capitalización de mercado.

Eso también la convierte en una de las principales fuentes de liquidez de todo el ecosistema cripto. La posición de Tron representa cerca de la mitad de ese total. Un incidente administrativo sobre esa red tendría, por tanto, implicaciones que podrían extenderse a exchanges, protocolos DeFi, pagos y mercados que utilizan USDT como activo base.

No hay evidencias de compromiso

La evaluación es importante por otra razón: distingue entre una vulnerabilidad estructural y un incidente confirmado. Hacken no encontró evidencia de que alguna de las claves haya sido robada, comprometida o utilizada de forma maliciosa.

Tampoco identificó una brecha de seguridad en curso. El reporte plantea un escenario de riesgo: qué podría ocurrir si dos claves administrativas fueran controladas por un atacante.

Esa diferencia es crucial porque no existe, según la información disponible, evidencia de que los USD $91.300 millones estén actualmente en manos de terceros o en proceso de ser drenados.

Casos anteriores muestran que el riesgo no es teórico

Aunque USDT no ha sufrido el escenario descrito, incidentes recientes en otras stablecoins muestran que los problemas de emisión administrativa pueden tener consecuencias severas.

La stablecoin de Resolv cayó alrededor de 70% en marzo después de que un atacante emitiera tokens y extrajera aproximadamente USD $25 millones en ETH. En mayo, StablR informó una emisión no autorizada de USDR y EURR después de una brecha que permitió crear aproximadamente USD $13,5 millones en tokens sin respaldo.

Estos episodios ilustran cómo una vulneración de controles de emisión puede afectar rápidamente la confianza y la paridad de una stablecoin.

Bluechip mejora la calificación de Tether

Paradójicamente, la evaluación técnica llegó acompañada de una mejora en la calificación financiera de Tether. La agencia Bluechip elevó la nota corporativa de la compañía de D a C.

La actualización se produjo después de que KPMG US realizara una auditoría financiera y concluyera que Tether International, S.A. de C.V. mantenía reservas superiores a sus pasivos en aproximadamente USD $6.800 millones al 31 de diciembre de 2025.

Bluechip llevaba años manteniendo a USDT con calificación D. La firma había señalado previamente que una auditoría financiera completa e independiente era una de las condiciones necesarias para mejorar la nota.

Nueva metodología combina finanzas y código

La revisión de Tether es también la primera realizada bajo una metodología ampliada de Bluechip conocida como SMIDGE. El sistema combina análisis financiero y de gobernanza con una evaluación técnica realizada por Hacken.

La idea es analizar una stablecoin desde dos frentes diferentes: por un lado, si el emisor cuenta con suficientes reservas para respaldar los tokens en circulación; y por otro, si la infraestructura blockchain que controla la emisión y administración presenta riesgos críticos.

Benjamin Levit, CEO de Bluechip, resumió el enfoque señalando que las calificaciones de stablecoins tradicionalmente se concentraban en la parte financiera. “Con los datos técnicos de Hacken ahora integrados en nuestra metodología, finalmente podemos calificar el panorama completo”, afirmó.

La auditoría financiera no elimina el riesgo técnico

La mejora de la calificación no significa que los problemas identificados en los contratos hayan desaparecido. Leo Fan, fundador y CEO de Cysic.xyz y exresponsable de resiliencia cuántica en Algorand, destacó precisamente esa diferencia.

“La auditoría de KPMG y el nuevo sistema de puntuación movieron la aguja, pero la arquitectura no cambió”, afirmó.

Según Fan, la cuestión central sigue siendo que aproximadamente USD $91.000 millones en Tron continúan dependiendo de dos claves sin un timelock que limite lo que podrían autorizar.

USDC todavía no ha sido evaluado con el mismo sistema

Bluechip mantiene actualmente una calificación B+ para USDC, emitida por Circle. Sin embargo, esa nota no puede utilizarse como una comparación técnica directa con USDT.

Hacken aún no ha completado una evaluación equivalente de USDC bajo la nueva metodología. La nota B+ fue asignada utilizando el sistema anterior de Bluechip, antes de incorporar formalmente el factor de ciberseguridad.

S&P había rebajado previamente a USDT

La mejora de Bluechip también contrasta con la evaluación de S&P Global Ratings. En noviembre, S&P redujo a USDT hasta su calificación más baja dentro de su escala de estabilidad para stablecoins.

La agencia argumentó entonces preocupaciones relacionadas con la capacidad de mantener la paridad, una mayor exposición a activos considerados de riesgo —incluido Bitcoin— y lagunas persistentes en la divulgación de reservas.

Tether rechazó firmemente aquella evaluación y sostuvo que S&P estaba utilizando un marco tradicional incapaz de reflejar adecuadamente la naturaleza y escala del dinero digital.

Un riesgo de control, no de reservas

El nuevo informe pone de relieve una distinción importante dentro del debate sobre stablecoins. Una stablecoin puede tener reservas suficientes fuera de la cadena y, al mismo tiempo, mantener vulnerabilidades significativas en la infraestructura que controla su emisión.

En el caso de USDT, la auditoría financiera concluyó que Tether mantenía un excedente de activos sobre pasivos. El análisis técnico, sin embargo, advierte que la seguridad de decenas de miles de millones de dólares depende de controles administrativos relativamente concentrados.

Por ahora no existe evidencia de que esas claves hayan sido comprometidas. Pero el hallazgo muestra que, en una infraestructura tan crítica como USDT, el riesgo no depende únicamente de cuánto dinero exista en las reservas: también depende de quién puede controlar el código y qué salvaguardas existen si esas credenciales caen en las manos equivocadas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA


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