El desarrollador de Bitcoin Core Cory Fields plantea una defensa hipotética que obligaría a quien intente mover monedas vulnerables a arriesgar una garantía equivalente en BTC. El diseño también podría dificultar el acceso de algunos propietarios legítimos.
***
- Cory Fields propone exigir colateral equivalente al monto de BTC vulnerable que alguien intente mover, con fondos depositados desde una billetera segura cuánticamente.
- Los dueños que preparen con anticipación una prueba de propiedad podrían recuperar las monedas y reclamar el colateral durante un período de espera.
- El mecanismo y las subastas planteadas siguen siendo experimentales: requerirían nuevas salidas seguras cuánticamente y cambios en las reglas de consenso de Bitcoin.
⚠️ Bitcoin explora una defensa ante futuros ataques cuánticos
Cory Fields propone exigir un colateral equivalente a los BTC vulnerables que alguien intente mover.
Los dueños con prueba de propiedad preparada podrían reclamar sus fondos durante un plazo de espera de 30 días.
La… pic.twitter.com/rABYlvKSfQ
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) November 6, 2026
Una computadora cuántica suficientemente potente podría, en teoría, derivar una clave privada a partir de una clave pública expuesta y así poner en riesgo ciertos fondos de Bitcoin. Para disuadir a futuros atacantes, el desarrollador de Bitcoin Core Cory Fields propuso un mecanismo que convertiría el intento de robo en una apuesta: quien mueva monedas vulnerables tendría que aportar una garantía equivalente desde una billetera segura cuánticamente. La idea, a la que Fields llamó «minas cuánticas», no forma parte del protocolo actual y permanece en el terreno de la experimentación. CoinDesk también informó sobre la propuesta y la describió como un mecanismo de colateral para disuadir a posibles ladrones cuánticos.
Fields presentó el planteamiento el 4 de noviembre en la Lista de Correo de Desarrollo de Bitcoin, según informó crypto.news. El mecanismo ofrecería a algunos propietarios originales una oportunidad de demostrar que controlaban las monedas antes de que un eventual ataque cuántico fuera práctico y, si cumplen las condiciones, recuperar los BTC y reclamar el colateral. La propuesta intenta responder a una dificultad central: si un atacante obtiene la clave privada correcta, la red no puede distinguir por sí sola entre ese movimiento y el del dueño legítimo.
Una garantía para desincentivar el robo
El riesgo descrito se concentra en monedas cuyos formatos de transacción revelaron claves públicas en la cadena de bloques. Algunos formatos antiguos las exponen directamente, mientras que la reutilización de direcciones también puede dejar información pública disponible para un posible ataque. Billeteras inactivas asociadas con los primeros años de Bitcoin figuran entre las preocupaciones, aunque la información de la fuente aclara que ningún ordenador cuántico demostrado públicamente puede ejecutar hoy ese tipo de ataque.
En el ejemplo de Fields, cualquier persona que intentara mover BTC de una billetera considerada vulnerable tendría que aportar una cantidad igual desde una salida segura cuánticamente. Así, para transferir BTC 1, el usuario tendría que inmovilizar otro BTC 1 como garantía, y ambas cantidades pasarían, según el diseño propuesto, a una nueva salida con restricciones de gasto. El ejemplo contempla un período de espera de 30 días, durante el cual podría presentarse una reclamación de propiedad previamente preparada.
La defensa dependería de que el dueño legítimo hubiera creado con anticipación un compromiso oculto que acreditara su control de las monedas. Si un atacante obtuviera la clave privada y tratara de gastar los fondos, el propietario podría revelar ese compromiso durante el plazo establecido para reclamar tanto sus BTC como la garantía aportada por quien inició el movimiento. La prueba previa sería esencial: el mecanismo no ofrece una vía automática para recuperar fondos a cualquier persona que afirme ser su titular.
Fields describió el momento en que el propietario detecta el intento y puede responder durante la espera, presentándolo como una oportunidad para frustrar el robo. El atacante, en cambio, no sabría de antemano si la billetera objetivo tiene un compromiso de propiedad preparado. Esa incertidumbre podría cambiar el cálculo económico de un ladrón: incluso si logra acceder a las monedas, arriesgaría perder además una cantidad equivalente de sus propios fondos.
Subastas para monedas sin dueño identificable
La protección basada en una prueba previa no resuelve el caso de las billeteras cuyos propietarios perdieron sus claves o ya no pueden demostrar que controlaban los fondos. Fields señaló que muchas tenencias antiguas podrían encontrarse en esa situación, incluidas monedas que permanecen sin movimiento desde hace años. Por eso planteó, por separado, mecanismos de subasta para monedas vulnerables cuyo dueño original no aparezca con una prueba válida.
En uno de los ejemplos, un participante prepararía una oferta oculta para una billetera inactiva con BTC 50. Si después un atacante cuántico intentara gastar esas monedas, y transcurriera el período inicial sin una reclamación de propiedad que resolviera el caso, podría comenzar una subasta. Los participantes revelarían entonces las ofertas que hubieran preparado antes del intento, con la posibilidad de reclamar porciones del colateral aportado por el atacante.
El resultado previsto no equivale a devolver las monedas al titular original, pues el sistema de ofertas no garantiza que esa persona reaparezca ni que reciba los fondos. Según las reglas que finalmente se eligieran, las monedas vulnerables podrían destruirse si una oferta válida impidiera al atacante conservarlas. Fields mencionó varias alternativas para distribuir el colateral, entre ellas pagos a los oferentes exitosos, a los mineros o a otros destinatarios designados.
Fields también describió otro diseño de subasta, surgido de conversaciones con Neha Narula, directora de la Iniciativa de Moneda Digital del MIT, en el que los postores competidores podrían afrontar sanciones financieras. Esa opción introduciría riesgos también para quienes participan en la puja, no solo para quien intenta gastar los BTC vulnerables. Ninguna de las variantes resuelve todas las preguntas sobre incentivos, pero ambas buscan elevar el costo potencial de un robo y hacer menos atractiva la operación.
Costos para los titulares y cambios pendientes
La exigencia de colateral podría perjudicar a personas que poseen legítimamente monedas en una billetera vulnerable, pero no cuentan con BTC adicional en una salida segura cuánticamente. Bajo el ejemplo de Fields, alguien que quiera mover BTC 1 tendría que disponer de otro BTC 1 para respaldar la operación; por tanto, tener únicamente el saldo que pretende transferir podría no bastar. El mecanismo, pensado para encarecer el robo, también podría limitar el acceso de algunos titulares a sus propios fondos.
Fields reconoció que Bitcoin no puede determinar automáticamente si quien usa una clave privada es el propietario original o alguien que la obtuvo mediante computación cuántica. La propuesta intenta abordar esa ambigüedad con pruebas creadas antes de que la amenaza resulte práctica, pero depende de que los usuarios hayan previsto el problema y preparado la evidencia. Quienes perdieron sus claves, o no realizaron ese paso, no obtendrían una garantía de recuperación mediante el mecanismo de reclamación.
El desarrollador aclaró que presentó las ideas como experimentos mentales y que no especificó los cambios de software necesarios para implementarlas. Antes de llevarlas a la práctica, Bitcoin necesitaría salidas de transacción seguras cuánticamente y nuevas reglas de consenso que definan cómo tratar las monedas vulnerables. La discusión también deja sin resolver la proporción del colateral, los plazos de las subastas, las penalizaciones por ofertas fallidas y las condiciones para destruir monedas.
La propuesta se inscribe en un debate más amplio entre desarrolladores sobre cómo preparar Bitcoin para una eventual amenaza cuántica, no ante una capacidad de ataque demostrada hoy. Crypto.news también ha informado sobre otras iniciativas y advertencias relacionadas con la migración de billeteras, pero Fields no presentó su mecanismo como una solución aprobada ni lista para activarse. Por ahora, las «minas cuánticas» describen una posible estrategia de disuasión cuya utilidad dependerá de decisiones técnicas y comunitarias todavía pendientes.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Rusia propone integrar las criptomonedas a su sistema contra el lavado de dinero
Estados Unidos
Meta suma voz en tiempo real y avatares animados a su agente Muse
Análisis de mercado
Bitcoin cae 5,48% y pone a prueba soportes clave el 6 de noviembre de 2026
Exchanges
