Por Canuto  

Elon Musk llegó a un acuerdo para resolver dos demandas presentadas por residentes de Arizona por su sorteo de USD $1 millón para votantes. Los términos no se divulgaron, mientras siguen en el centro de la controversia las acusaciones sobre la selección de los beneficiarios y el uso de los datos recabados por America PAC.
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  • Dos residentes de Arizona afirmaron que no habrían firmado la petición si hubieran sabido que los beneficiarios no se elegían al azar.
  • En una audiencia, Chris Gober, representante de America PAC, sostuvo que los beneficiarios no se escogían por azar y que ya se sabía quién recibiría los premios anunciados para esos días.
  • Los términos del acuerdo no se hicieron públicos. Un litigio separado impulsado por el fiscal de distrito de Filadelfia fue remitido en 2024 a un tribunal estatal de Pensilvania.


El acuerdo cierra dos litigios, pero deja sin aclarar sus términos y no responde públicamente a las dudas planteadas sobre el sorteo y la información personal recopilada. La disputa se originó en una promesa de 2024: entregar USD $1 millón al día a un votante registrado seleccionado al azar en un estado indeciso.

Un acuerdo sin términos públicos

Elon Musk llegó a un acuerdo para resolver dos demandas presentadas en Austin, Texas, por residentes de Arizona que cuestionaban el programa de premios de USD $1 millón. Los abogados anunciaron el arreglo en documentos judiciales presentados el jueves 15 de octubre de 2026, según CNN en Español. Los términos no se divulgaron, por lo que la información disponible no permite precisar si contempla pagos, compromisos sobre los datos u otras condiciones.

Los demandantes sostuvieron que el anuncio describía los premios como una selección aleatoria, aunque, según ellos, esa no era la forma en que se escogía a quienes los recibirían. Su reclamo no se limitaba a la posibilidad de ganar dinero: también cuestionaba la relación entre la promesa difundida y la petición que las personas debían firmar para participar.

El acuerdo pone fin a estos dos casos, pero no convierte en hechos probados las acusaciones formuladas por los demandantes ni aclara por sí mismo qué ocurrió con la información recopilada. Sin los términos del arreglo, tampoco se puede afirmar que Musk o America PAC hayan admitido responsabilidad, aceptado cambios o asumido obligaciones específicas.

La controversia también llegó a los tribunales de Filadelfia. El fiscal de distrito Larry Krasner presentó una demanda para intentar detener el sorteo, alegando que podía constituir una lotería ilegal. En noviembre de 2024, un juez federal remitió ese caso a un tribunal estatal de Pensilvania, según la oficina del fiscal de distrito de Filadelfia. Ese litigio es independiente de las dos demandas de Arizona.

La promesa de selección aleatoria, bajo cuestionamiento

En 2024, Musk ofreció entregar USD $1 millón cada día a un votante registrado elegido al azar en un estado indeciso. La promesa vinculaba el acceso al programa con la firma de una petición, de modo que la posibilidad de recibir un premio se asociaba a una acción política solicitada a quienes querían participar.

Los dos residentes de Arizona alegaron que la presentación pública del programa les hizo creer que los beneficiarios se seleccionarían aleatoriamente. Afirmaron que no habrían firmado la petición requerida si hubieran sabido que no se escogían de esa manera. Se trata de lo que sostuvieron los demandantes, no de una conclusión judicial sobre el funcionamiento del programa.

Una intervención durante una audiencia alimentó la discusión sobre esa diferencia. Chris Gober, representante de America PAC, sostuvo que los beneficiarios no eran elegidos al azar y que ya se sabía quién recibiría el premio anunciado para esos días. La defensa argumentó también que la palabra «aleatoriamente» no equivalía necesariamente a una selección por azar, según el reporte de PBS NewsHour.

Esas declaraciones contrastaron con la caracterización de los premios como aleatorios que los demandantes atribuyeron al anuncio de Musk. El contraste ayuda a entender el núcleo del reclamo: si el mecanismo de selección coincidía con lo que se comunicó a quienes firmaban y qué información podían conocer antes de participar.

La petición y las dudas sobre los datos

Los demandantes también alegaron que el programa funcionó como una estrategia para obtener datos de usuarios. Según su planteamiento, la petición no establecía límites al uso o la venta de la información personal recogida por America PAC ni explicaba con mayor detalle qué pensaba hacer la organización con esos datos.

Ese argumento es distinto, aunque relacionado, con la discusión sobre el azar: una cosa es cómo se escoge a quienes reciben un premio y otra qué condiciones acepta una persona al firmar una petición. Los residentes sostuvieron que la falta de información sobre esos usos influyó en su decisión y que no habrían participado bajo las mismas condiciones si hubieran conocido lo que, según ellos, no se revelaba.

La información publicada no detalla qué datos concretos solicitaba el formulario, cuántas personas lo completaron ni si America PAC compartió o vendió información. Por eso, los señalamientos sobre la gestión de los datos deben mantenerse atribuidos a los demandantes; los detalles divulgados sobre el acuerdo no permiten confirmarlos ni descartarlos.

En este tipo de controversia, la transparencia de las condiciones resulta central para que los participantes entiendan qué aceptan y qué pueden esperar. En este caso, los reclamos combinaban la descripción del mecanismo de selección con la falta de precisiones que los demandantes señalaron sobre el destino de sus datos. El acuerdo no divulgado no ofrece una aclaración pública sobre esos aspectos.

El alcance de lo que se conoce

El litigio atrajo atención porque el programa reunió una suma elevada, una promesa de selección aleatoria y una petición de carácter político. Esos elementos explican por qué los cuestionamientos no se limitaron a la posibilidad de que alguien recibiera dinero, sino que incluyeron la legalidad alegada por el fiscal de distrito de Filadelfia y las condiciones que acompañaban la participación.

Sin embargo, la existencia de una demanda no demuestra por sí sola que el programa fuera fraudulento o ilegal. Del mismo modo, las declaraciones de Gober citadas en la audiencia son relevantes para entender el cuestionamiento, pero la información publicada no ofrece el expediente completo ni una resolución sobre el fondo de las acusaciones.

El arreglo con los dos residentes de Arizona tampoco permite conocer si hubo cambios en las prácticas del comité político o si se adoptaron medidas sobre la conservación y el uso de la información. Al no haberse divulgado las condiciones, cualquier conclusión sobre compensaciones, admisiones o compromisos futuros excedería lo que se conoce públicamente.

Por ahora, lo que se informó es que Musk acordó resolver las dos demandas presentadas en Austin y que los términos permanecen reservados. Las preguntas que impulsaron el caso —sobre la selección de los beneficiarios, la información ofrecida a los participantes y el destino de sus datos— siguen sin una respuesta detallada en los anuncios del acuerdo.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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