Por Canuto  

Justin Sun, fundador de Tron, demandó a World Liberty Financial, proyecto cripto respaldado por miembros de la familia Trump, al alegar que congeló de forma indebida sus tokens WLFI, lo presionó para emitir la stablecoin USD1 en Tron y tergiversó los derechos asociados a su inversión de USD $45.000.000.

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  • Sun afirma que World Liberty congeló sus tokens WLFI sin justificación y amenazó con quemarlos.
  • La demanda sostiene que la firma añadió en 2025 una función de lista negra al contrato de WLFI sin someterla a gobernanza.
  • El fundador de Tron dice que sigue apoyando a Donald Trump, aunque acusa al equipo del proyecto de actuar contra esos valores.

 


Justin Sun, fundador de Tron, presentó una demanda en un tribunal federal de California contra World Liberty Financial, una firma de criptomonedas y stablecoin respaldada por miembros de la familia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La acción judicial sostiene que el proyecto congeló de forma injustificada sus tenencias de tokens WLFI, emitió declaraciones fraudulentas sobre los derechos de los inversionistas y además lo amenazó y difamó.

El caso añade una nueva capa de tensión a una disputa que ya se venía ventilando públicamente desde inicios de abril. Para lectores menos familiarizados, WLFI es el token de gobernanza de World Liberty Financial, mientras que USD1 es la stablecoin del proyecto. En teoría, este tipo de iniciativas se presentan como estructuras cercanas a las finanzas descentralizadas, donde las reglas y cambios relevantes deberían pasar por procesos transparentes de gobernanza.

De acuerdo con la demanda, Sun invirtió USD $45.000.000 en tokens WLFI durante 2024. El empresario alega que tomó esa decisión no solo por la promesa de impulsar la adopción de las finanzas descentralizadas, sino también por la asociación de la familia Trump con el proyecto, un elemento que, según el documento, fue importante en su evaluación inicial.

Sun dijo públicamente que intentó resolver el conflicto sin llegar a los tribunales. Según su versión, solicitó al equipo de World Liberty el desbloqueo de sus tokens y la restitución de sus derechos como tenedor, pero no obtuvo respuesta favorable. Por esa razón, afirmó que no le dejaron otra salida distinta al litigio.

La base de la demanda de Sun

El centro del reclamo es que World Liberty habría inducido la inversión mediante declaraciones falsas u omisiones sobre los derechos y libertades económicas ligados a la compra de WLFI. La demanda menciona afirmaciones sobre derechos de gobernanza, libertad para transaccionar y otros mensajes públicos emitidos por la empresa o sus ejecutivos respecto al trato que recibirían los poseedores del token.

Según el expediente, la relación entre ambas partes se deterioró durante 2025. Sun asegura que World Liberty le pidió seguir invirtiendo y que incluso lo presionó para acuñar la stablecoin USD1. La presentación indica que, para julio de 2025, cuando quedó claro que no aceptaría invertir más ni emitir USD1 bajo los términos planteados por la firma, la actitud de sus directivos se volvió hostil.

La demanda también afirma que la congelación de los tokens tuvo un doble objetivo. Por un lado, presionar a Sun para acuñar USD $200.000.000 de USD1 en la red Tron. Por otro, sostener artificialmente el precio de mercado de WLFI al impedir que uno de los mayores tenedores pudiera vender sus posiciones.

En ese punto, el reclamo es especialmente delicado porque conecta la disputa contractual con una posible afectación al mercado. La acusación sostiene que, al bloquear la posición de Sun, World Liberty apuntaló el precio de los tokens en manos de sus fundadores y de la tesorería corporativa del proyecto.

El debate sobre la descentralización de WLFI

Uno de los aspectos más relevantes de la demanda es la acusación de que World Liberty mantenía un control centralizado sobre el token, pese a presentarse como una plataforma vinculada al ecosistema DeFi. Para muchos analistas, este tipo de contradicción es una de las tensiones estructurales más comunes en proyectos de gobernanza tokenizada.

Sun alega que, en agosto de 2025, World Liberty modificó el contrato inteligente de WLFI para añadir una función de lista negra. Esa herramienta, según la demanda, permitía congelar tokens en billeteras específicas. El documento agrega que ese cambio no fue sometido a votación de gobernanza ni fue revelado a los inversionistas, aun cuando los poseedores acababan de aprobar una propuesta para hacer negociable una parte del suministro.

La presentación sostiene que la actualización podía verse técnicamente en blockchain pública, pero que fue escondida en el código sin alertar a los tenedores sobre su existencia o alcance. En términos simples, la acusación es que el proyecto incorporó una capacidad material de censura y control sin comunicarla de forma clara a quienes habían comprado el activo.

Ese punto puede tener implicaciones más allá de la disputa privada. La demanda plantea que la capacidad de emitir, congelar e incluso reasignar tokens podría abrir preguntas regulatorias. En particular, argumenta que esos poderes podrían acercar a la firma a la definición de transmisor de dinero bajo normas de la Financial Crimes Enforcement Network de Estados Unidos, con posibles obligaciones de registro y cumplimiento antilavado.

Amenazas, KYC y propuesta de gobernanza

El expediente también recoge acusaciones directas contra Chase Herro, uno de los cofundadores de World Liberty. Según Sun, Herro lo amenazó con quemar sus tokens WLFI si él no solicitaba por sí mismo esa quema. La demanda presenta esta conducta como parte de una estrategia coercitiva para forzar una salida favorable al proyecto.

Además, Sun afirma que Herro aseguró falsamente que la documentación de conocimiento del cliente, o KYC, presentada por él y por sus empresas para comprar WLFI era inadecuada. A partir de ello, siempre según la demanda, Herro amenazó con reportarlo ante las autoridades estadounidenses.

Partes del expediente fueron presentadas con secciones selladas o editadas. Un documento adjunto citó disposiciones de confidencialidad y señaló que el equipo de Sun estaba dando a World Liberty la oportunidad de decidir si ese material debía seguir bajo reserva o podía hacerse público.

En paralelo, Sun cuestionó una propuesta de gobernanza publicada por World Liberty el 15 de abril. Esa iniciativa plantea bloquear los tokens de fundadores, miembros del equipo y asesores durante dos años, para luego liberarlos gradualmente en los tres años siguientes. También contempla la quema del 10% de los tokens cuando la propuesta sea aprobada.

Según los términos descritos, los tenedores que no acepten el nuevo calendario permanecerían bloqueados indefinidamente bajo las condiciones vigentes. Sun sostuvo que esa propuesta es perjudicial para la comunidad y subrayó que no puede votar ni a favor ni en contra porque sus tokens de inversionista temprano permanecen congelados.

Una disputa política, empresarial y regulatoria

El caso ha ganado atención adicional por el vínculo de World Liberty con la familia Trump. Aun así, Sun dejó claro que la demanda no modifica su postura favorable hacia Donald Trump ni hacia los esfuerzos de su administración por hacer de Estados Unidos un entorno más amigable para las criptomonedas. En sus declaraciones, dijo que ciertas personas del proyecto operan de una manera que va en contra de los valores del presidente.

El historial reciente de Sun también ayuda a explicar el interés que genera este litigio. Desde el regreso de Trump al cargo, el fundador de Tron volvió a visitar Estados Unidos luego de haberse mantenido previamente alejado del país. También fue invitado a la primera cena del memecoin de Trump el año pasado, vinculada a otro proyecto cripto relacionado con el mandatario.

Meses antes de esta nueva controversia, Sun resolvió cargos con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC, y aceptó pagar USD $10.000.000 para cerrar un caso iniciado bajo la administración presidencial anterior. Ese antecedente hace que cualquier nueva disputa con elementos de cumplimiento, KYC o estructura de mercado sea observada con especial atención.

World Liberty no hizo comentarios sobre la demanda, de acuerdo con lo reportado por CoinDesk. En una respuesta pública anterior a las acusaciones de Sun, el equipo del proyecto había calificado sus señalamientos como acusaciones infundadas y anticipó que se verían en los tribunales.

Más allá del desenlace judicial, la disputa expone un problema de fondo para el sector. Cuando un proyecto se promociona como descentralizado pero conserva mecanismos unilaterales para congelar activos, modificar contratos o condicionar derechos de voto, la confianza del mercado puede deteriorarse rápidamente. En este caso, la controversia también combina influencia política, gobernanza tokenizada y posibles consecuencias regulatorias, una mezcla que probablemente seguirá captando atención en la industria cripto durante las próximas semanas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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