Por Canuto  

El gasto de Coinbase y de otros actores cripto retrocedió en el tercer trimestre de 2026 después de que el Senado rechazara la Ley CLARITY. La industria, sin embargo, mantuvo su cabildeo por encima de USD $4 millones por sexto trimestre consecutivo y ahora concentra parte de sus esfuerzos en la SEC y la CFTC.
***

  • El cabildeo cripto bajó en el tercer trimestre de 2026, aunque superó USD $4 millones por sexto trimestre consecutivo.
  • La Ley CLARITY no avanzó tras una votación de 49-50 en el Senado el 15 de septiembre; necesitaba 60 votos.
  • Con el camino legislativo debilitado, la industria dirige su atención a las iniciativas regulatorias de la SEC y la CFTC.


Coinbase reduce su cabildeo tras el revés de la Ley CLARITY en el Senado

Coinbase y otros grupos importantes de la industria cripto redujeron sus gastos de cabildeo durante el tercer trimestre de 2026, luego de que el Senado de Estados Unidos rechazara la Ley CLARITY. Pese al retroceso, el gasto conjunto se mantuvo por encima de USD $4 millones por sexto trimestre consecutivo, una señal de que la actividad política no desapareció, sino que podría estar cambiando de rumbo.

La votación del 15 de septiembre terminó con un resultado de 49-50, insuficiente para que la propuesta avanzara, ya que necesitaba 60 votos. Según CoinGape, que cita datos de Bloomberg Government, el revés legislativo coincidió con una moderación del cabildeo directo y con una mayor atención a las medidas que puedan impulsar los reguladores federales bajo sus facultades actuales.

El gasto se modera, pero sigue por encima de los USD $4 millones

La caída trimestral no deshizo el nivel de inversión política que la industria había sostenido durante el último año y medio. Mantener el gasto por encima de USD $4 millones durante seis trimestres consecutivos muestra que, incluso con el proyecto de ley detenido, empresas y organizaciones del sector siguen buscando influir en las decisiones que afectan a los activos digitales.

Las cifras disponibles para la primera mitad de 2026 ofrecen una referencia del peso de las principales compañías en esa estrategia. Coinbase destinó aproximadamente USD $2,2 millones al cabildeo en ese período y se ubicó entre los principales cabilderos de los sectores de valores e inversiones en Washington, mientras que Kraken gastó casi USD $1 millón.

La industria en conjunto había dirigido más de USD $8 millones a promover una estructura de mercado para los activos digitales durante el primer semestre. La campaña también recurrió a Stand With Crypto, que generó casi 50.000 contactos con miembros del Congreso, una cifra que ilustra el esfuerzo por combinar la presión directa de las empresas con la movilización de simpatizantes.

CoinGape describió el enfrentamiento en torno a la votación como una disputa política de USD $190 millones, reflejo de la importancia que la industria atribuía a la iniciativa. Algunas firmas externas de cabildeo dejaron de trabajar con clientes cripto durante el tercer trimestre, un cambio que la publicación interpreta como un ajuste ante la incertidumbre sobre el rendimiento de las inversiones en Washington.

El rechazo de CLARITY dejó diferencias sin resolver

La Ley CLARITY, cuyo nombre formal es Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, buscaba establecer un marco legislativo para el mercado cripto. La propuesta no logró reunir los votos necesarios para avanzar en el Senado el 15 de septiembre de 2026, en una votación de 49-50 que dejó en evidencia la dificultad de construir respaldo suficiente para una norma amplia sobre el sector.

El recuento citado en la noticia indica que 49 demócratas votaron contra la clotura, el procedimiento necesario para avanzar, y señala que los senadores republicanos Jerry Moran, Susan Collins, Josh Hawley y Thom Tillis también cruzaron líneas partidistas para oponerse. Como el umbral era de 60 votos, el resultado no alcanzó el requisito y la legislación quedó sin impulso inmediato.

Entre los desacuerdos centrales figuraban las normas éticas relacionadas con las ganancias cripto de altos funcionarios, la oposición de los bancos a las recompensas en stablecoins y las disposiciones sobre finanzas descentralizadas, conocidas como DeFi. Días antes de la votación, grupos bancarios y abogados de Nueva York habían expresado públicamente su rechazo y advertido que los rendimientos de las stablecoins podían reducir los depósitos bancarios.

El fracaso de la propuesta también dejó en pausa una negociación que afectaba intereses distintos dentro y fuera de la industria cripto. La controversia sobre las recompensas de stablecoins, en particular, enfrentó la posibilidad de ofrecer incentivos a sus usuarios con la preocupación de los bancos por la salida de depósitos, mientras las disposiciones DeFi y las reglas éticas sumaban otros puntos de fricción.

La atención se desplaza a la SEC y la CFTC

Con el Congreso estancado, la industria está trasladando parte de su atención a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y a la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC). Según la información citada por CoinGape, ambos reguladores realizaron nueve acciones separadas para elaborar normas relacionadas con criptoactivos sin esperar a que la Ley CLARITY se convirtiera en ley.

Ese giro no equivale a que el cabildeo haya terminado, sino a que la agenda puede avanzar mediante otro canal. Las agencias pueden redactar reglas bajo la autoridad que ya tienen, mientras la legislación permanece detenida; para las empresas, esa ruta puede ofrecer avances regulatorios más rápidos, aunque también depende de decisiones administrativas que podrían revertirse con cambios de gobierno.

Brian Armstrong, CEO de Coinbase, había anticipado antes de la votación que la claridad regulatoria llegaría "de una manera u otra", ya fuera por una ley o por la elaboración independiente de normas de la SEC y la CFTC. Tras el rechazo de CLARITY, esa segunda alternativa pasó a ocupar un lugar central en las expectativas descritas por la noticia.

Matt Hougan, CIO de Bitwise, resumió el resultado con la frase: "Cripto sacrificó la certeza a largo plazo y obtuvo reglas mejores, más rápido". La declaración presenta una lectura favorable a la vía administrativa, pero no elimina el costo de prescindir de un marco legislativo de largo plazo: las reglas de las agencias pueden avanzar antes, aunque su continuidad dependerá del rumbo que adopten los reguladores.

Un posible regreso legislativo enfrenta obstáculos

El proyecto no quedó completamente fuera de la conversación política. Siete demócratas reabrieron las conversaciones sobre la iniciativa, encabezados por la senadora Kirsten Gillibrand, y se comprometieron a buscar un avance "de manera bipartidista", según la información publicada.

Sin embargo, las posibilidades de reactivar el texto antes de las elecciones intermedias parecían reducidas, pues quedaban menos de 14 días legislativos de trabajo antes del inicio de la temporada de campaña. Ese calendario limita el margen para resolver las diferencias pendientes y volver a reunir el apoyo necesario en el Senado.

La capacidad de coordinación política también enfrenta incertidumbre en el Consejo Cripto de la Casa Blanca. Patrick Witt dejó el cargo de director ejecutivo y, de acuerdo con la noticia, no había un sucesor designado; David Sacks y el subdirector Harry Jung también habían salido del consejo, lo que reduce su capacidad para coordinar un nuevo impulso legislativo.

Para Coinbase y el resto de la industria, el panorama inmediato combina menos cabildeo directo en el tercer trimestre con una estrategia que sigue activa mediante grupos políticos como Fairshake y el seguimiento de las reglas de las agencias. El rumbo dependerá de si la SEC y la CFTC concretan sus iniciativas y de si los legisladores logran reabrir el diálogo; mientras tanto, la regulación administrativa gana protagonismo, pero no sustituye la certidumbre que las empresas buscaban en una ley federal.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín