StarkWare presentó una hoja de ruta en tres fases para hacer que Starknet sea resistente a amenazas de computación cuántica, en medio de un debate creciente sobre la vulnerabilidad de las blockchains basadas en criptografía de curva elíptica. Eli Ben-Sasson, CEO de StarkWare, dijo que la industria cripto no debería esperar llamados de atención de gobiernos o terceros para migrar hacia criptografía postcuántica.
***
- StarkWare presentó una hoja de ruta de resistencia cuántica para Starknet.
- El plan contempla nuevas firmas resistentes a ataques cuánticos, cambios en primitivas criptográficas y herramientas de migración para contratos inteligentes.
- Eli Ben-Sasson dijo que la industria no tiene excusa para seguir expuesta si ya existe criptografía probada.
- El debate se intensifica mientras investigadores advierten que computadoras cuánticas relevantes podrían llegar antes de 2030.
StarkWare, la compañía de escalabilidad basada en pruebas de conocimiento cero, presentó una hoja de ruta para preparar a Starknet frente a posibles ataques de computación cuántica, una amenaza que cada vez ocupa más espacio en el debate técnico de la industria blockchain.
El anuncio, reportado por Cointelegraph, presenta un plan en tres fases para que Starknet avance hacia una arquitectura resistente a ataques cuánticos. La compañía argumenta que la industria cripto ya cuenta con herramientas criptográficas suficientemente probadas para empezar a proteger claves, cuentas y protocolos, y que mantener vulnerabilidades por inacción ya no es justificable.
Eli Ben-Sasson, CEO de StarkWare, fue especialmente directo. Dijo que la criptografía “probada y comprobada” para asegurar cada clave cripto del mundo ya existe, siempre que se realicen los cambios necesarios. En su opinión, quienes permanezcan vulnerables lo harán porque siguen “con la cabeza enterrada en la arena”.
La advertencia apunta a un problema central: la mayor parte de la infraestructura cripto actual depende de criptografía de curva elíptica, un estándar eficiente y ampliamente usado, pero potencialmente vulnerable ante computadoras cuánticas suficientemente avanzadas.
La amenaza cuántica se acerca al debate cripto
La computación cuántica todavía no ha roto las principales redes blockchain. Sin embargo, investigadores y desarrolladores advierten que las blockchains deben migrar antes de que existan máquinas cuánticas criptográficamente relevantes, ya que una transición de esa magnitud puede tardar años.
Algunos expertos consideran posible que computadoras cuánticas capaces de amenazar criptografía ampliamente usada estén disponibles antes de 2030. Ese escenario no es consenso absoluto, pero sí lo suficientemente serio como para que gobiernos, empresas tecnológicas y proyectos blockchain estén acelerando investigaciones y hojas de ruta.
El riesgo específico para cripto no es abstracto. Si una computadora cuántica pudiera derivar claves privadas a partir de claves públicas, fondos protegidos por esquemas actuales podrían quedar expuestos. Esto afectaría wallets, contratos, validadores, cuentas antiguas y sistemas de firma en múltiples redes.
Bitcoin, Ethereum, Solana y otras blockchains usan criptografía que necesitaría adaptación en un mundo postcuántico. La pregunta no es solo qué algoritmo usar, sino cómo migrar miles de millones de dólares en activos, contratos inteligentes, infraestructura de exchanges, billeteras, hardware wallets, custodios y usuarios sin romper seguridad ni continuidad operativa.
Starknet reivindica ventaja por sus STARKs
Ben-Sasson sostiene que Starknet tiene una ventaja arquitectónica por su uso de pruebas STARK, siglas de Scalable Transparent Argument of Knowledge. Estas pruebas de conocimiento cero son consideradas inherentemente más alineadas con seguridad postcuántica que otros esquemas criptográficos usados en blockchain, especialmente aquellos basados en curvas elípticas.
Según el CEO de StarkWare, Starknet puede volverse resistente a ataques cuánticos “aprovechando su ventaja arquitectónica”. Su argumento es que, si Starknet puede lograrlo usando la criptografía adecuada, otras redes también pueden avanzar si deciden adoptar los mecanismos correctos.
La posición de StarkWare contrasta con la lentitud que Ben-Sasson observa en parte de la industria. El ejecutivo dijo que existe una “ironía” en que una industria joven, nacida de rechazar la forma tradicional de hacer las cosas, esté postergando cambios necesarios para seguridad cuántica.
También criticó lo que llamó una “ilusión elíptica”, en referencia a la confianza excesiva en criptografía de curva elíptica. Para Ben-Sasson, creer que ese estándar será resistente frente a computación cuántica es una “falsa confianza” que deja al sector peligrosamente complaciente.
Tres fases para la migración
La hoja de ruta de Starknet se divide en tres fases. La primera contempla sustituir algunas piezas criptográficas actuales, como el hashing Pedersen, por alternativas resistentes a ataques cuánticos. También incluye la incorporación de firmas postcuánticas, un paso clave para proteger cuentas y autorizaciones.
El hashing Pedersen ha sido usado ampliamente en contextos de pruebas de conocimiento cero y sistemas de escalabilidad, pero depende de supuestos que no necesariamente son ideales para un escenario postcuántico. Cambiar estas primitivas requiere cuidado porque afectan compatibilidad, rendimiento, costos y seguridad de aplicaciones existentes.
La segunda fase se centra en herramientas de migración para contratos inteligentes. El objetivo es actualizar contratos existentes hacia nuevos estándares resistentes a ataques cuánticos sin obligar a cada desarrollador a reconstruir manualmente sus aplicaciones desde cero.
Esa parte es especialmente importante. En redes con contratos inteligentes, la seguridad no depende solo del protocolo base. También depende de miles de aplicaciones, wallets, contratos, puentes, tokens, sistemas de gobernanza y protocolos DeFi. Una migración postcuántica mal coordinada podría dejar activos atrapados, contratos vulnerables o aplicaciones incompatibles.
La tercera fase aborda dependencias que Starknet no puede resolver sola. En particular, muchas de esas dependencias están vinculadas con la hoja de ruta cuántica de Ethereum, ya que Starknet opera como una red de capa 2 conectada al ecosistema Ethereum.
Ethereum como dependencia clave
Starknet puede avanzar en su propia arquitectura, pero no vive aislada. Como capa 2, depende de Ethereum para seguridad, disponibilidad de datos, liquidación y ciertos componentes críticos. Por eso, parte de su resistencia cuántica final dependerá de cómo Ethereum aborde su propia migración.
Este punto muestra una dificultad común en cripto: ninguna red grande puede actualizarse completamente en solitario si depende de otras capas, bridges, wallets, custodios, oráculos o infraestructura externa. La seguridad postcuántica será un problema sistémico, no solo de cada protocolo individual.
Ethereum ya ha discutido rutas postcuánticas, al igual que otros proyectos. Cointelegraph menciona que Circle, Ethereum, Solana, Tezos y Algorand han propuesto hojas de ruta o esfuerzos relacionados con resistencia cuántica.
Bitcoin, en cambio, sigue dividido. La comunidad debate cómo proteger monedas antiguas y direcciones vulnerables sin violar principios de propiedad, autocustodia e inmutabilidad. Una de las preguntas más difíciles es qué hacer con BTC en direcciones donde las claves públicas ya han sido expuestas, especialmente si sus titulares no migran a tiempo.
“La dificultad no es excusa”
Ben-Sasson reconoció que algunos problemas de migración son genuinamente difíciles. Hay decisiones técnicas, trade-offs de rendimiento, debates de gobernanza y dependencias que ningún equipo controla por completo. Sin embargo, sostuvo que la dificultad no debe convertirse en excusa para retrasar decisiones.
“La industria cripto no debería necesitar llamados de atención de la Casa Blanca ni de nadie más”, dijo. “Todos deberíamos estar actuando y aprovechando la mejor criptografía que existe”.
La referencia a la Casa Blanca llega después de órdenes del gobierno estadounidense relacionadas con computación cuántica y actualización criptográfica. Para StarkWare, el punto es que una industria que se define por soberanía tecnológica, descentralización y resistencia a censura debería anticiparse a la amenaza sin esperar presión estatal.
La frase también funciona como crítica cultural. Durante años, cripto ha sido rápido para adoptar narrativas nuevas, lanzar productos financieros y mover capital, pero más lento para coordinar migraciones profundas de seguridad. La amenaza cuántica obliga a pensar en plazos largos, coordinación global y cambios de bajo nivel que no siempre generan entusiasmo inmediato en el mercado.
La seguridad cuántica como ventaja competitiva
La hoja de ruta de Starknet puede tener implicaciones más allá de la seguridad. Si algunas redes logran demostrar un camino creíble hacia resistencia cuántica, podrían ganar ventaja competitiva frente a blockchains que sigan dependiendo de mecanismos vulnerables.
Esto sería especialmente relevante para instituciones, gobiernos, bancos, emisores de stablecoins y aplicaciones que necesitan garantías de largo plazo. Un activo o contrato que debe mantenerse seguro durante décadas no puede ignorar una amenaza que podría materializarse en menos de una generación.
También puede influir en la tokenización de activos del mundo real, identidad digital y sistemas de votación o gobernanza. Cuanto más se conecte blockchain con infraestructura financiera o pública, más importante será demostrar que las claves y firmas actuales no serán el punto débil del futuro.
StarkWare intenta posicionar a Starknet como una red que no espera a que la amenaza sea inminente. Su mensaje es que la preparación debe comenzar ahora, antes de que la migración se vuelva una carrera de emergencia.
Un debate que ya no es teórico
La computación cuántica fue durante años un tema de investigación distante para la industria cripto. Ahora empieza a convertirse en una pregunta de planificación estratégica. No porque una red vaya a caer mañana, sino porque los sistemas financieros serios deben diseñarse para resistir horizontes largos.
La hoja de ruta de StarkWare no resuelve de inmediato todos los riesgos. Tendrá que demostrar viabilidad técnica, compatibilidad con aplicaciones, costos razonables, apoyo de desarrolladores y coordinación con Ethereum. Pero sí marca una postura clara: esperar ya no es una estrategia aceptable.
Para el resto de la industria, el mensaje es incómodo. Si existen rutas hacia criptografía postcuántica, las redes que no avancen tendrán que explicar por qué sus usuarios deberían confiar en estructuras criptográficas que podrían quedar obsoletas.
La advertencia de Ben-Sasson resume la presión que viene: cripto nació para no depender de confianza institucional, pero ahora debe demostrar que tampoco dependerá de una criptografía que el tiempo puede romper. Starknet quiere adelantarse a ese momento, y StarkWare está usando su hoja de ruta para desafiar a otras redes a hacer lo mismo.
Imagen editada de Unsplash, con logo de Starknet
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
ARK Invest compra USD $43,5 millones en acciones cripto durante caída del mercado
Cardano
Midnight suspende redenciones de Glacier Drop tras incidente de seguridad ligado a SecondFi
Criptomonedas
Empresas cripto miran a Dubái mientras la UE concede solo 244 licencias MiCA
China