Por Canuto  

Los ataques sauditas contra posiciones hutíes y la interceptación de dos misiles balísticos elevan el riesgo de una expansión regional, mientras Estados Unidos amenaza con responsabilizar directamente a Irán.

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  • Arabia Saudita afirmó que sus ataques en Yemen se concentraron en objetivos militares hutíes utilizados para amenazar al transporte comercial en el Mar Rojo.
  • Las defensas aéreas sauditas interceptaron dos misiles balísticos provenientes de Yemen, que según fuentes citadas tenían como objetivo refinerías en Yanbu.
  • Donald Trump advirtió que Estados Unidos impondrá un gran castigo militar a Irán y a los hutíes si el grupo vuelve a atacar petroleros sauditas.

 


Arabia Saudita informó el sábado que fuerzas de su coalición atacaron objetivos de la milicia hutí en Yemen. La operación ocurrió después de que el grupo respaldado por Irán afirmara haber atacado a dos petroleros sauditas en el Mar Rojo a comienzos de la semana.

El mayor general Turki Al-Malki, portavoz de la Coalición liderada por Arabia Saudita para Restaurar la Legitimidad en Yemen, dijo que los bombardeos se enfocaron únicamente en objetivos militares legítimos.

Según Al-Malki, esas instalaciones sirven a los hutíes para amenazar a embarcaciones comerciales que transitan por el Mar Rojo. El portavoz calificó el ataque contra los buques mercantes como un acto imprudente y cobarde.

La operación representa una nueva señal de tensión en una región que ya enfrenta un conflicto directo entre Estados Unidos e Irán. Los ataques sauditas parecían abrir un segundo frente dentro de la guerra, con el transporte marítimo como uno de sus principales puntos de presión.

Los hutíes controlan la capital yemení, Saná, y cuentan con el respaldo de Irán. Combatientes favorables al gobierno yemení con sede en Adén se reunieron el 20 de julio en la costa del Mar Rojo, en Khokha, provincia de Hodeida, para pedir la reanudación de las hostilidades contra el grupo.

Misiles hacia Yanbu y amenazas contra la infraestructura petrolera

Las defensas aéreas de Arabia Saudita interceptaron dos misiles balísticos provenientes de Yemen. El Departamento de Defensa Civil saudita emitió varias advertencias para Yanbu, una ciudad ubicada en la costa del Mar Rojo.

El organismo indicó posteriormente que el peligro había pasado. Hasta el momento señalado en el reporte no existían informes oficiales inmediatos sobre daños.

Reuters citó a fuentes de seguridad griegas que señalaron que los misiles tenían como objetivo refinerías de petróleo en Yanbu. Las mismas fuentes afirmaron que personal militar griego operaba el sistema de defensa aérea utilizado durante la interceptación.

El episodio pone de relieve la importancia estratégica de Yanbu para el sector energético saudita. Cualquier amenaza contra sus instalaciones puede aumentar la preocupación de los mercados sobre el suministro de petróleo y la seguridad de las rutas marítimas.

El lunes, los hutíes declararon un embargo marítimo contra Arabia Saudita. El grupo amenazó con cortar las exportaciones de petróleo del reino a través del Mar Rojo y del estrecho de Bab el-Mandeb, una vía clave entre el mar y el golfo de Adén.

Trump eleva la presión sobre Irán

El jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que responsabilizaría a Irán por futuros ataques de los hutíes. El mandatario describió al grupo como un sustituto o apoderado de Teherán.

“Si lo hacen de nuevo, Estados Unidos responsabilizará a Irán, dado que los hutíes son un sustituto y/o apoderado de Irán, y se infligirá un gran castigo militar a Irán y, por supuesto, a los hutíes mismos”, escribió Trump en Truth Social.

La amenaza amplía el alcance político de cualquier nuevo ataque contra buques sauditas. Hasta ahora, la respuesta inmediata ha recaído en Arabia Saudita y sus aliados, pero Washington plantea una posible acción directa contra Irán.

Las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques aéreos contra Irán a última hora del jueves y durante la madrugada del viernes. El reporte indicó que esa jornada correspondía a la decimotercera noche consecutiva de ataques.

El ejército estadounidense también atacó a un buque mercante que intentaba romper el bloqueo de los puertos iraníes. La agencia Associated Press citó al capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, quien afirmó que las fuerzas estadounidenses desactivaron el M/T Lavine en el golfo de Omán.

Bloqueos, rutas comerciales y riesgo de expansión

Hawkins señaló que el M/T Lavine había intentado romper el bloqueo al menos cuatro veces. El incidente añadió una dimensión marítima a la confrontación entre Washington y Teherán.

La amenaza sobre el Mar Rojo también afecta a empresas que dependen del transporte de mercancías, combustibles y productos energéticos. Una interrupción prolongada podría obligar a modificar rutas, elevar costos logísticos y aumentar las primas de seguro para los buques.

El estrecho de Bab el-Mandeb concentra una parte esencial del tránsito entre el océano Índico, el mar Rojo y el Mediterráneo. Por esa razón, los ataques contra petroleros pueden tener consecuencias que superan el ámbito militar y alcanzan los mercados internacionales.

El conflicto ocurre mientras Estados Unidos evalúa una respuesta más amplia contra Irán. Trump declaró que pronto decidiría si ordena un “ataque masivo” y dijo que Teherán todavía no había recibido suficiente dolor.

En declaraciones a Axios el jueves, el presidente sostuvo que los ataques propuestos serían mayores que cualquier operación vista hasta ese momento en la guerra. La posibilidad de una acción de mayor escala incrementa la incertidumbre para los gobiernos regionales y para los operadores del comercio marítimo.

Intentos diplomáticos y consecuencias regionales

Pakistán busca formas de reactivar las conversaciones de paz estancadas entre Estados Unidos e Irán. Reuters informó el viernes por la mañana, citando a tres fuentes paquistaníes, que Islamabad trabaja para impulsar ese proceso.

La iniciativa diplomática enfrenta un escenario complejo. Los ataques estadounidenses contra Irán, las operaciones sauditas en Yemen y las amenazas hutíes contra el transporte petrolero dificultan la construcción de un canal estable de negociación.

La participación de Arabia Saudita añade otra capa a la crisis. El reino busca proteger sus embarcaciones y sus exportaciones, mientras los hutíes utilizan el Mar Rojo como escenario de presión contra Riad y sus aliados.

La respuesta militar saudita podría contener nuevos lanzamientos, pero también puede generar una cadena de represalias. La interceptación de los dos misiles evitó daños reportados, aunque no eliminó el riesgo sobre refinerías, puertos y buques comerciales.

La situación seguirá dependiendo de las próximas decisiones de Washington, Teherán, Riad y los hutíes. Por ahora, el Mar Rojo concentra una combinación de ataques militares, amenazas sobre el petróleo, bloqueos marítimos y esfuerzos diplomáticos todavía estancados.

La información sobre los ataques sauditas y la interceptación de los misiles fue reportada por CNBC, mientras que Reuters y The Associated Press aportaron datos sobre las defensas aéreas, el M/T Lavine y los esfuerzos diplomáticos de Pakistán.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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