Por Hannah Pérez  

Stronghold Digital Mining utiliza el carbón residual como fuente de energía para minar bitcoins en Pensilvania a la vez que ataca un problema local provocado por los residuos del combustible. 

***

En las últimas semanas, un grupo mayor de empresas se ha sumado a la lucha por la minería de criptomonedas basada en energías renovables. Este martes, la firma Stronghold Digital Mining, basada en la minería de Bitcoin a partir de fuentes de energía alternativas, se unió a ese grupo tras cerrar una ronda de financiación de 105 millones de dólares estadounidenses.

Según reportaron diversos medios de noticia, Stronghold Digital Mining, con sede en Estados Unidos, recaudó más de USD $100 millones de dos colocaciones privadas de valores de renta variable. Los inversores que participaron incluyen a MG Capital, varias oficinas familiares Greg Beard, un ex socio senior de la firma de capital privado Apollo Global Management, según dijo un portavoz a los medios.

La instalación principal de Stronghold, la Planta de Generación de Scrubgrass en Pensilvania, convierte el carbón residual en energía que luego se utiliza para extraer Bitcoin y otras criptomonedas.

Minar Bitcoin con carbón residual 

Definido como una fuente de energía alternativa de Nivel II por los reguladores estatales, el carbón residual es el material que queda de la minería tradicional del carbón. Y, aunque tiene consecuencias ambientales importantes, incluida la fuga de residuos nocivos a las vías fluviales o sistemas de drenaje cercanos, el carbón residual también se puede aprovechar para obtener energía.

De acuerdo con los informes, Scrubgrass elimina más del 90% de las sustancias tóxicas del carbón residual en el proceso de producción de energía, y la ceniza resultante puede usarse como fertilizante aprobado por el Departamento de Agricultura de Pennsylvania.

Bill Spence, copresidente y director ejecutivo de Stronghold, destacó al respecto que la nueva inversión representa una victoria ambiental positiva para la industria de la criptomonedas. “Un impacto negativo en el medio ambiente ha sido durante mucho tiempo una crítica a la minería de Bitcoin, con una buena razón“, dijo Beard en un comunicado, y agregó:

Nuestra propiedad de la planta Scrubgrass, combinada con los beneficios ambientales que se acumulan en la región, nos permite extraer bitcoins a lo que creemos que son algunos de los costos más bajos de la industria al tiempo que hacemos una contribución transformadora a la ambiente.

De acuerdo con Coindesk, el carbon residual es equivalente a la energía hidroeléctrica en su impacto ambiental. La compañía estima que por cada Bitcoin extraído, se eliminan 200 toneladas de carbón residual.

Más verde o no, es una alternativa

La compañía se describe a sí misma como una minera “integrada verticalmente”, lo que significa que además de poseer su propio hardware de minería, también posee una planta de energía. Además asegura que sus operaciones han recuperado 1.000 acres de tierra previamente denigrada ambientalmente, que ahora ha sido devuelta a las comunidades locales transformándose en áreas de juego, campos deportivos y espacios verdes.

Stronghold tiene la intención de utilizar los fondos para financiar aún más los esfuerzos de restauración en Pensilvania, comprar hardware de minería criptográfica y financiar más instalaciones de limpieza de carbón residual. Asimismo, espera aumentar su producción con más de 28.000 mineros de criptomonedas operando para fines de 2021. Actualmente la empresa se encuentra en negociaciones para adquirir instalaciones adicionales con más de 200 megavatios de capacidad de energía.

La noticia sobre la empresa minera se produce en medio de un creciente escrutinio a la industria debido a su alto consumo energético y huella de carbono. La discusión fue avivada por Elon Musk, quien en mayo anunció que Tesla suspendía los pagos con Bitcoin debido a las preocupaciones medioambientales. Musk dijo más tarde que Tesla reanudaría los pagos una vez que la industria minera alcanzara el 50% de uso de energía limpia.

Sin embargo, cabe señalar que el uso de carbon residual por parte de Stronghold no es necesariamente una alternativa más verde para la industria de criptominera. La quema de carbón residual todavía crea toxinas ambientales. Aunque su uso sin duda podría aportar una solución para los incendios provocados por residuos de carbón que han causado estragos en Pensilvania durante los últimos cien años.


Lecturas recomendadas


Fuentes: The Block, Coindesk, Decrypt, archivo

Versión de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen de Unsplash