Por Canuto  

Arthur Hayes volvió a lanzar una de sus predicciones más agresivas para el mercado cripto: Bitcoin en USD $1.000.000 y Ethereum entre USD $100.000 y USD $200.000. Pero su tesis pasa primero por un escenario incómodo, ya que cree que una burbuja de inversión en inteligencia artificial podría estallar, arrastrar a los activos de riesgo y provocar una crisis crediticia incluso mayor que la de 2008.

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  • Arthur Hayes dijo que Bitcoin podría alcanzar USD $1.000.000 y Ethereum entre USD $100.000 y USD $200.000 en el pico del próximo ciclo.
  • El ejecutivo cree que Bitcoin aún no ha tocado fondo y que eso no ocurrirá hasta que estalle una burbuja de IA que ha absorbido liquidez del mercado.
  • También restó importancia a la Ley CLARITY, al afirmar que la propuesta de valor de Bitcoin no depende de la aprobación regulatoria.

 


Arthur Hayes, cofundador de BitMEX y director de inversiones de Maelstrom, mantiene una proyección de largo alcance para cripto. En una entrevista en el pódcast Thinking Crypto, conducido por Tony Edward, afirmó que Bitcoin podría llegar a USD $1.000.000.

En esa misma conversación, Hayes también proyectó que Ethereum podría ubicarse entre USD $100.000 y USD $200.000 en el máximo del próximo ciclo de mercado. La estimación fue presentada como parte de una visión macro que conecta cripto, liquidez global y fragilidad financiera.

Su frase fue directa cuando se le preguntó por objetivos de precio. “Tengo que volver a USD $1 millón para Bitcoin”, señaló, reforzando una postura que ya había expresado en otras ocasiones sobre el potencial del activo.

La tesis, sin embargo, no plantea un ascenso lineal ni inmediato. Para Hayes, el mercado todavía no ha completado su limpieza de ciclo y antes debería producirse una corrección más amplia en los activos de riesgo.

Ese matiz es importante para entender el alcance de su comentario. Aunque el objetivo final para Bitcoin es extremadamente alcista, el camino que anticipa pasa por un episodio de tensión financiera y por una reasignación brusca del capital que hoy estaría concentrado en inteligencia artificial.

Por qué cree que Bitcoin aún no ha tocado fondo

Según Hayes, Bitcoin todavía no ha encontrado su verdadero piso de ciclo. En su opinión, ese momento solo llegará cuando se produzca una desinversión más amplia en el complejo de activos vinculados con la inteligencia artificial.

El momento exacto de ese evento, según dijo, sigue siendo incierto. Podría ocurrir “este otoño” o incluso “años desde ahora”, lo que sugiere que su escenario no depende de una fecha cerrada sino de una acumulación de desequilibrios.

Hayes sostuvo que desde la comercialización de ChatGPT a finales de 2022 se ha producido una rotación intensa de capital hacia operaciones relacionadas con IA. Esa migración de fondos, según su lectura, drenó liquidez de Bitcoin y de otros activos de riesgo.

También señaló que el máximo de Bitcoin en octubre coincidió con una aceleración del gasto de capital asociado con IA en 2025. Para él, esa sincronía no fue casual, sino una muestra de cómo el entusiasmo tecnológico reordenó las prioridades del mercado.

Creo que esencialmente AI absorbió todo el capital disponible”, dijo Hayes en la entrevista. Luego añadió que ese sector “sigue absorbiendo todo el capital”, profundizando su argumento de que la liquidez especulativa quedó temporalmente capturada por esa narrativa.

Al momento de la publicación, Bitcoin se cotizaba alrededor de USD $64.000, con un alza de 2% en la semana. En Stocktwits, el sentimiento minorista alrededor de BTC seguía en zona alcista, mientras el nivel de conversación permanecía en rangos normales.

La burbuja de IA como posible detonante de una crisis mayor

El punto más llamativo del análisis de Hayes es su advertencia sobre una “burbuja IA”. A su juicio, cuando esa operación se desinfle, los activos de riesgo podrían caer juntos en una venta correlacionada que terminaría marcando el verdadero fondo de Bitcoin.

Hayes no se limitó a sugerir una corrección bursátil ordinaria. Dijo que el eventual colapso de esa burbuja podría desencadenar una crisis financiera más grande que la provocada por el derrumbe subprime de 2008.

Para explicar la magnitud de su preocupación, comparó el gasto de capital en IA con las burbujas ferroviarias del siglo XIX. Afirmó que el desembolso actual podría ser incluso mayor como proporción del PIB global.

Su argumento se apoya en dos riesgos específicos. El primero es el uso de préstamos para financiar compras de GPU que se amortizan a cinco o seis años, pese a que esos equipos quedarían obsoletos para cargas de trabajo de IA en cerca de dos años.

El segundo riesgo que mencionó es la competencia de modelos chinos de IA con precios muy inferiores a sus pares estadounidenses. Si la monetización del sector converge hacia esos valores más bajos, muchas proyecciones de flujo de caja podrían deteriorarse con rapidez.

Si todo se trata de si vamos al precio de China, entonces todas estas suposiciones en términos de los flujos de caja en los que se basan estas GPU se vuelven un poco espurias, y se convierte en un evento crediticio”, dijo Hayes. A continuación remató: Como un evento crediticio, esto será más grande que la subprime”.

Qué pasaría con Bitcoin y el oro si estalla el crédito en IA

En la lectura de Hayes, una caída profunda del complejo de IA obligaría a una respuesta coordinada de gobiernos y bancos centrales. Esa reacción sería parecida a la vista tras la crisis de 2008 y durante la pandemia de COVID-19, aunque en una escala mayor.

El trasfondo de esa idea es conocido para los seguidores del mercado cripto. Cuando el sistema financiero enfrenta tensiones severas, los inversionistas suelen prestar atención a activos escasos o percibidos como refugio frente al deterioro monetario.

Por eso Hayes cree que, después del shock inicial, el capital podría desplazarse hacia Bitcoin y oro. El movimiento ocurriría, según su hipótesis, a medida que los inversionistas intenten evitar exposición a bancos y empresas de IA directamente ligadas a la crisis.

Ese razonamiento no presenta a Bitcoin como inmune a una liquidación general. Más bien lo ubica como un activo que primero podría sufrir junto con el resto del mercado y luego beneficiarse de la respuesta monetaria y del cambio de preferencias de los ahorristas.

La distinción importa porque evita leer su pronóstico como una simple apuesta alcista sin matices. En su esquema, el mismo episodio de estrés que golpearía a los activos de riesgo sería también el mecanismo que prepararía el terreno para una nueva expansión de Bitcoin.

En ese sentido, la comparación con el oro busca reforzar una narrativa clásica dentro del ecosistema. Ambos activos, desde enfoques distintos, suelen ser vistos por parte del mercado como coberturas frente a excesos de deuda, pérdida de confianza institucional y expansión monetaria agresiva.

Su crítica a la Ley CLARITY y la idea de Bitcoin “fuera del sistema”

Durante la entrevista también se le preguntó a Hayes si la Ley CLARITY podría impulsar un rally de alivio en criptomonedas si fuese aprobada. Su respuesta fue tajante, al decir que esa legislación no tiene “ninguna relevancia en absoluto” para el precio de Bitcoin.

Según explicó, las instituciones que desean exponerse al sector no necesitan una claridad regulatoria total para invertir. Con eso, buscó separar la lógica de asignación de capital hacia Bitcoin de los avances legislativos en Estados Unidos.

Hayes fue más allá al sostener que el valor central de Bitcoin radica en su carácter “fuera del sistema”. Desde esa óptica, una tesis de inversión basada sobre todo en validación regulatoria se alejaría del sentido original del activo.

Si toda tu tesis sobre criptomonedas está predicada en la aceptación por parte de un regulador para que tú existas, entonces eso no es cripto”, afirmó. Luego añadió una frase lapidaria: “eso es TradFi”.

El comentario resume una división persistente dentro del mercado. Una parte de la industria busca legitimación e integración plena con las finanzas tradicionales, mientras otra mantiene que la esencia de Bitcoin está en ofrecer una alternativa menos dependiente de intermediarios y permisos oficiales.

Más allá de si esa postura convence a todos los participantes, su declaración ayuda a entender por qué minimiza el efecto de la Ley CLARITY sobre BTC. Para Hayes, el catalizador decisivo no estaría en Washington, sino en un eventual quiebre del ciclo especulativo que hoy favorece a la inteligencia artificial.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

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