Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

La regulación por casos de uso, la tokenización de activos, la evolución del fraude y el papel del criterio humano frente a la inteligencia artificial centraron el panel «Sistema Financiero 2030: el futuro del dinero, el capital y la infraestructura» en la jornada de clausura del Blockchain Summit Latam Colombia 2026. Camilo Suárez, de Vurelo; Estefanía Aja Medina, de Asofiduciarias; Iván Eduardo Galvis, de AGE SAS; y Jesús Eduardo Gandur, de la Universidad Externado de Colombia, participaron en un debate moderado por Camilo Gantiva Hidalgo, de Holland & Knight, quien también aportó su visión regulatoria.

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  • Suárez sostuvo que en Colombia no es que falte regulación, más bien sobra, y pidió sumar a la industria a las mesas técnicas para construir una norma legítima que proteja los activos de los usuarios.
  • Aja Medina propuso construir la regulación a partir de casos de uso concretos y ve en la tokenización una vía para vincular masivamente inversionistas y hacer más eficiente la industria fiduciaria.
  • Galvis advirtió que el fraude evoluciona de la mano de la tecnología, defendió el discernimiento humano frente a la inteligencia artificial y propuso la alfabetización fintech desde los colegios.
  • Gantiva Hidalgo afirmó que no hace falta una ley nueva para dar tranquilidad a la industria: bastaría una circular del supervisor que anuncie un cambio de posición.

El Blockchain Summit Latam Colombia 2026 celebra este viernes 6 de noviembre su jornada de clausura en la Universidad Externado de Colombia, en Bogotá, donde continúan las conferencias orientadas en explorar aspectos sobre las criptomonedas, las nuevas tecnologías y los modelos de negocio presentes en el país.

En esta jornada se realizó el panel «Sistema Financiero 2030: el futuro del dinero, el capital y la infraestructura», que reunió a Camilo Suárez, cofundador y CEO de Vurelo; Estefanía Aja Medina, vicepresidenta Técnica Financiera de Asofiduciarias; Iván Eduardo Galvis, gerente general de AGE SAS; y Jesús Eduardo Gandur, profesor de la Universidad Externado de Colombia. La moderación estuvo a cargo de Camilo Gantiva Hidalgo, socio de Holland & Knight, quien además respondió preguntas sobre el entorno regulatorio colombiano.

Interoperabilidad y una regulación que, en la práctica, sobra

Una pregunta dirigida para Camilo Suárez abordaba el cómo imagina la interoperabilidad entre bancos, proveedores y personas de cara a 2030. Su respuesta partió de una afirmación directa: en Colombia no es que falte regulación, más bien sobra. Señaló que, desde espacios gremiales como Asoblockchain, las entidades interesadas deben asumir un compliance incluso más agresivo que el de los bancos: hay obligaciones, pero no derechos.

Por eso llamó a llevar a las mesas técnicas a quienes realmente impulsan esta industria, de modo que la norma que resulte sea legítima y legal. Advirtió que, si el gremio no la considera así, encontrará las formas de operar por fuera de ella sin violarla. En su criterio, la regulación debe construirse sobre cómo proteger los activos que los usuarios depositan en los exchanges, y puso como ejemplo el caso de FTX: la plataforma quebró y los fondos desaparecieron. Llegó incluso a afirmar que Colombia sería el país con el mayor número de estafados en la región.

Sobre la infraestructura, indicó que ya hay empresas construyendo el puente entre los pesos y las stablecoins, lo que hace que cada persona pueda pagar por Bre-B con tranquilidad. Los entes regulados, dijo, juegan un papel fundamental porque serán los proveedores de los rieles por donde van a circular las fintech, y estas últimas tienen un mercado mucho más grande por ser más eficientes que los actores tradicionales.

Regular por casos de uso, no todo de una sola vez

Para Estefanía Aja Medina, la pregunta fue qué consideraciones se necesitan para que los actores adopten la tecnología. Su respuesta partió del ecosistema y de cómo este funciona al usar una tecnología, punto desde el que nace una regulación que da certeza. Intentar construir una regulación que lo abarque todo es sumamente complejo, explicó, por lo que debería partirse de los casos de uso, tal como se ha hecho en muchas otras jurisdicciones.

Como señal de política pública, contó que el director de Crédito Público quiere hacer una emisión de bono tokenizado emulando lo que está pasando en Japón, y que allí hay una oportunidad interesante: construir un caso de uso con las autoridades y con la industria financiera, del que salga el primer estándar aplicable.

En esa misma lógica planteó las preguntas operativas: quiénes son los que operan y cómo se van a mover las piezas. La compensación y la liquidación son pasos con actores claramente identificados, pero también está la opción de que un solo agente lo haga todo, lo que implica riesgos. Lo importante, sostuvo, es definir responsabilidades para cada uno de los agentes involucrados, así como otros aspectos operativos: es mejor partir de un caso de uso y, a partir de allí, construir regulación.

La tokenización como motor de eficiencia para las fiducias

Consultada sobre cómo podría evolucionar el papel de las sociedades fiduciarias en el sector de los activos tokenizados y qué funciones deberían cambiar o mantenerse, Aja Medina recordó que estas entidades tienen facultades importantes y que esta tecnología puede ayudar mucho a hacer más eficiente la industria. El negocio fiduciario es particular porque no hay un contrato igual a otro: difícilmente es estandarizable y requiere equipos operativos grandes, pero en la medida en que se usen contratos inteligentes, muchas de esas tareas se pueden agilizar, y segmentos donde hoy es difícil pensar en escalar podrían lograrlo.

Puso como ejemplo la dispersión de pagos, algo que se puede tokenizar evitando equipos operativos muy grandes. A su juicio, los clientes generarán más confianza en la medida en que vean sociedades fiduciarias que usen esta tecnología, aunque habrá riesgos que gestionar, como en todo. También se pueden tokenizar los derechos de las sociedades fiduciarias, agregó, ganancias que ya se pueden ver.

Hay cosas que no cambian: la estructuración del negocio y la evaluación del riesgo probablemente se mantengan. Lo esencial es garantizar que el activo existe, aunque la toma de decisiones quedará en quien administre el producto. La asesoría, dijo, debe fortalecerse mucho para romper mitos. Y en el mundo de los fondos se pueden tokenizar unidades de participación: la mayor ganancia estará en cómo estructurar productos expuestos a activos tokenizados.

Sobre dónde ve las oportunidades y qué riesgos podrían impedir la inclusión de la tokenización, la directiva fue más allá de reducir procesos y equipos. Suponiendo una regulación estable, una de las ventajas es poder vincular masivamente inversionistas. Mencionó el boom de las vías 4G: con una adecuada inducción e información, se puede atraer a personas que participen en ese sector, y el esquema se puede replicar en el boom inmobiliario, todo gestionado a través de una fiducia que tokenice activos. Si se traen activos tokenizados, se pueden atraer otro tipo de clientes. En cuanto a la custodia, recordó que los custodios de valores que operan en Colombia ya han probado esta tecnología y pueden ayudar a acelerar el proceso. La operatividad se va a agilizar con la tokenización, concluyó, algo necesario que traerá eficiencias pensando en ciertos escenarios, principalmente internacionales.

El fraude hacia 2030 y la pregunta por la confianza

En un sistema financiero cada vez más digitalizado, con inteligencia artificial y tokenización, ¿cómo evolucionará el fraude hacia 2030 y estarán preparadas las instituciones? Para Iván Eduardo Galvis, el fraude se asocia con el ejercicio de la confianza, y la pregunta de fondo es dónde habita esa confianza desde la constitución del dinero: últimamente, dijo, habita en los algoritmos y en cómo poder confiar en estos nuevos ambientes.

Invitó a fijarse una franja de tiempo más larga, incluso hacia 2060, donde el fraude jugará un papel importante para enseñarnos cómo protegernos. Aludió al caso de Binance: en su lectura, allí no se afectó el algoritmo sino la accesibilidad del recurso, algo que los delincuentes ven muy valioso. Los reguladores no van al mismo ritmo de la criminalidad, advirtió, y por eso vamos a perder mucho, aunque aprenderemos bastante. Con los bancos nuevos y digitales pasa lo mismo: es un asunto de dónde se deposita la confianza, y siempre se vuelve al mismo sitio, quién regula.

Dejó tres líneas de acción. Primero, que el garante siga en el rol que debe cumplir: el primer reto es hablar y conversar con los reguladores, y ya deberíamos comenzar a hablar de un regulador global. Segundo, asumir que los delincuentes se seguirán aprovechando del sistema y de las tecnologías: habrá ciberdelincuencia, lavado de activos y problemas de regulación, porque la norma hecha para el dinero físico no aplica cuando la naturaleza de los riesgos cambia de la mano de la tecnología; toca soñar a futuro, mirar la historia y echar el ojo a lo que hacen otros países. Tercero, los intereses políticos: sobre el caso de Binance, señaló que se teoriza que el interés no era como tal robar dinero, sino vulnerar la seguridad de un gran actor, y eso tiene efectos políticos.

La IA no es inteligente: emula, y el criterio es humano

Con la IA cada vez más presente en la gestión de riesgos, la pregunta fue cómo deberían las empresas equilibrar la automatización entre algoritmos y la responsabilidad humana. Galvis pidió sumar a la conversación a un actor fundamental pero terco: el mercado asegurador, que debe ser parte de esta discusión para saber cómo serán sus labores en el futuro. Eso generará confianza, dijo, porque donde hay dinero hay riesgos, y podemos aprender de los errores y de los aciertos de otros.

Sobre la inteligencia artificial fue categórico: la primera noticia es que no es inteligente, sino la emulación de capacidades humanas que puede hacerlas más rápido. El criterio, sin embargo, lo tiene el humano, que es quien tiene la capacidad de discernir: el criterio puede quedar por escrito, pero el discernimiento permite tomar decisiones y analizar en situaciones críticas. Otra clave es involucrar a otros actores del sistema para generar confianza, y no renunciar a soñar, porque nos gusta la novedad. La humanidad apunta a ser más longeva, recordó, así que hay que pensar a un plazo mucho más largo.

El factor humano y la alfabetización fintech

Preguntado por los principales riesgos humanos que enfrentarán las instituciones y cómo fortalecer la protección, Galvis recordó que las invenciones parten de una premisa fundamental: limitar el factor de error humano y aquello que realmente nos hace humanos, como los sesgos. Pero no hemos dejado de ser humanos: somos los que invertimos, regulamos, supervisamos y usamos, y ese factor siempre estará presente, y se usará para ventaja o desventaja.

Su llamado fue a no renunciar a la humanidad y a considerarla en todos los desarrollos, porque con ello se cubren brechas. Hoy no hemos alcanzado a pensar cómo será el sistema financiero del futuro, admitió, pero seguramente las motivaciones y la necesidad serán las mismas, sumado a que el delincuente es otro humano. Como solución potencial propuso la alfabetización en fintech desde más abajo de la universidad, llegando a los colegios, donde están los futuros emprendedores, negociadores y desarrolladores: lo que más fastidia al fraude es el conocimiento, porque la gente que conoce no se deja engañar.

Las barreras para ofrecer servicios a otros países

Camilo Gantiva Hidalgo, además de moderar, respondió a la pregunta sobre las barreras que enfrenta la industria al ofrecer servicios a otros países. Su diagnóstico fue claro: no tenemos un entorno regulatorio amigable. Las entidades y grupos financieros dicen que no se quieren quedar por fuera y están teniendo que crear vehículos o alianzas para ofrecer estos productos sobre tecnología de datos distribuidos.

La limitación de fondo, explicó, es el temor al supervisor y a su comportamiento agresivo frente a la industria en momentos puntuales, como circulares o cierres de cuentas. Para superarlo habría que aligerar un poco la postura, y no es necesaria una ley nueva: bastaría una circular donde se anuncie un cambio de posición y se presenten posibilidades, algo que daría tranquilidad y que espera pueda superarse en el corto plazo. Recordó que en Colombia, hace unos 12 años, salieron las primeras instrucciones de la Superintendencia Financiera, y mencionó iniciativas como La Arenera, pero constató que no hay un cambio regulatorio que le dé tranquilidad a la industria: somos de los pocos países de la región que aún no cuentan con una regulación, afirmó.

Si pasa algo con cripto, ¿quién paga?

Otra pregunta para Gantiva Hidalgo fue directa: si pasa algo con cripto, ¿quién paga en una empresa que opera? Un aspecto importante, respondió, es gestionar crisis: los riesgos similares deben abordarse con métodos similares, pero esa regulación no la tenemos en Colombia, y los proveedores se sujetan a las reglas vigentes de su equivalente.

Sobre quién debería pagar, planteó un escenario: si lo de Binance hubiese ocurrido en Colombia, todo recaería solo sobre Binance. Y frente al caso del banco en Paraguay, dijo que lo importante es responder a la gente que tenía su dinero allí. Hay que tener en cuenta, cerró, a los distintos actores de la industria, que asumen responsabilidades diferentes por cada sector del negocio, y que los riesgos que se han visto son similares a los de la industria financiera, por donde puede haber una guía.

De la prueba de concepto a una integración lista para crecer

¿En qué momento y qué distingue una integración institucional lista para crecer de una prueba de concepto, y cuándo se ofrece al público? Suárez comenzó con un reconocimiento a quienes hacen fintech: tienen que ir contra todo y están solos. Aun así, afirmó que Colombia es el país donde más se construyen estas entidades y el tercero de la región donde se crean startups.

Entre los dolores de esa fase está la construcción del equipo de tecnología: los desarrolladores no son constructores de negocios, y existen barreras difíciles para auditar a los equipos de tecnología. Una salida que mencionó es que el CTO tenga participación en la compañía, porque así le mete más ganas por ser doliente. Contó la experiencia propia: en Vurelo se construyeron los equipos primero, cuando la prioridad era sacar el producto viable, y eso los demoró mucho. Además, por la falta de regulación, las entidades son miedosas de vincularse con productos y canales que involucren criptomonedas. Su consejo: construyan primero la tecnología, tengan dos o tres productos funcionales y estables, y luego busquen la escalabilidad.

Qué necesitan los bancos para integrar criptomonedas antes de 2030

La última pregunta para Suárez fue qué capacidades deberían desarrollar los bancos para integrar criptomonedas antes de 2030. Lo primero, respondió, es la regulación: saber qué podemos hacer. Los bancos han tenido métodos para saber cómo entrar, pero tecnológicamente la banca tendría que hacer sistemas más robustos y amigables, cosa que las fintech ya han logrado.

La banca ha podido amplificarse con las fintech mediante APIs para automatizar y conectar procesos, explicó, pero los bancos hacen una debida diligencia muy grande para poder garantizar acceso. Cuando ya esté la regulación, será un servicio abierto para todos los interesados, porque traerá un instructivo de requisitos claros: hoy las entidades financieras no saben qué pedirles a las fintech y eso queda al libre criterio y al apetito de riesgo. Con esto, concluyó, el proceso se agiliza mucho.

Sobre el Blockchain Summit Latam Colombia 2026

Recordamos a nuestros lectores que el Blockchain Summit Latam Colombia 2026 se lleva a cabo hasta hoy, 6 de noviembre, en la Universidad Externado de Colombia, en Bogotá, con conferencias, networking y zona de stands.

Si desea conocer más sobre el evento, sus incidencias y sus conferencias, puede visitar la web del Blockchain Summit Latam o seguirles en sus redes sociales a continuación:


DiarioBitcoin figura como Media Partner del Blockchain Summit Latam

Artículo de Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imágenes de DiarioBitcoin


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