Por Canuto  

Donald Trump evalúa ampliar los ataques contra Irán mientras fracasan los esfuerzos para alcanzar una nueva tregua. El riesgo de una interrupción prolongada en el Estrecho de Ormuz ya impulsa el petróleo por encima de USD $100 y amenaza con agravar la inflación mundial.

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  • Trump dijo que está cerca de decidir un ataque contra Irán que sería más grande que cualquier operación anterior.
  • Teherán rechazó una propuesta de alto el fuego, mientras el tráfico petrolero por el Estrecho de Ormuz cayó a niveles mínimos.
  • El Brent llegó a USD $100,30 por barril y la gasolina minorista en Estados Unidos superó los USD $4 por galón.

 


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que considera ordenar un “ataque masivo” contra Irán para presionar a Teherán a negociar un acuerdo de paz. La advertencia eleva el riesgo de una nueva escalada militar y de precios energéticos todavía más altos.

La declaración llega después de que el combate renovado provocara el colapso de un acuerdo interino de paz y redujera casi por completo el tránsito comercial por el Estrecho de Ormuz. Por esa vía circulaba antes de la guerra aproximadamente una quinta parte de los suministros globales de energía.

Trump amenaza con ampliar la ofensiva

En una entrevista con Axios, Trump dijo que estaba “cerca de tomar una decisión” sobre operaciones contra Irán que serían “más grandes que nunca antes”. También sostuvo que la nación no estaba lista para llegar a un acuerdo porque “no han recibido suficiente dolor todavía”.

Las declaraciones reflejan la dificultad de Washington para recuperar una pausa militar que ya se había quebrado. El conflicto comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán en febrero y entró en una nueva fase después del colapso del alto el fuego del mes pasado.

La intensidad de los enfrentamientos sigue por debajo de su máximo, pero Teherán ha amenazado con golpear infraestructura regional si Trump cumple su promesa de destruir un puente o una planta de energía cada vez que Irán ataque el comercio en Ormuz.

En una publicación de Truth Social, Trump amenazó el jueves con un “castigo militar importante” contra Irán y los hutíes que respalda en Yemen si atacan barcos comerciales. El mensaje amplió la presión sobre un conflicto que ya afecta rutas marítimas, energía y mercados financieros.

El Comando Central de Estados Unidos comunicó que lanzó la decimotercera noche consecutiva de ataques para degradar la capacidad iraní de atacar el comercio marítimo en Ormuz. La operación ocurrió horas después de que Trump advirtiera que cualquier daño a barcos o carga sería pagado con dinero iraní controlado por Estados Unidos.

Fracasa una nueva propuesta de alto el fuego

Los esfuerzos diplomáticos no lograron abrir una salida inmediata. Irán rechazó el jueves una propuesta de alto el fuego de Trump que el primer ministro de Irak llevó a Teherán, según informó The New York Times con base en funcionarios iraníes e iraquíes.

Los detalles del plan no se hicieron públicos. La negativa, sin embargo, confirmó que las partes todavía mantienen posiciones incompatibles sobre las condiciones para detener las hostilidades.

El rechazo ocurrió mientras Estados Unidos continuaba sus ataques nocturnos y aumentaba las advertencias contra Teherán. Esa combinación reduce el margen para una negociación y mantiene abierta la posibilidad de nuevas acciones militares.

La Cámara de Representantes aprobó el jueves su segunda resolución para pedir a Trump que detenga la guerra. La medida tiene un carácter principalmente simbólico, pero muestra que el conflicto enfrenta resistencia política dentro de Estados Unidos.

Trump también enfrenta presión electoral antes de las elecciones de medio término de noviembre. Los republicanos buscan conservar el control del Congreso y las encuestas muestran que la guerra no goza de popularidad.

El mes pasado, Trump citó el riesgo de un colapso económico global como una de las razones principales para aceptar un alto el fuego. La nueva amenaza de intensificar los ataques vuelve a poner ese riesgo en el centro de la discusión.

Ormuz y el petróleo concentran la preocupación del mercado

El Estrecho de Ormuz se convirtió en el principal punto de presión para los mercados energéticos. El tráfico que antes movía cerca de una quinta parte del suministro global de energía se redujo a un goteo desde el inicio de la guerra.

El crudo Brent cotizaba en USD $100,30 por barril a las 6:11 a. m. en Londres del viernes. El precio contrasta con los USD $70,14 registrados el 2 de julio.

La gasolina minorista en Estados Unidos también superó los USD $4 por galón. Una interrupción prolongada del transporte marítimo podría aumentar los costos para hogares, empresas y sectores que dependen de combustibles líquidos.

Los movimientos energéticos llegan mientras los inversionistas evalúan una posible respuesta de la Reserva Federal de Estados Unidos. El oro extendió su caída hasta USD $4.030,10 por onza ante las expectativas de que el banco central pueda endurecer su política monetaria para contener la inflación.

Una política monetaria más estricta suele encarecer el crédito y afectar la valoración de activos de riesgo. En ese entorno, los mercados de acciones, divisas, criptomonedas y empresas vinculadas con tecnología podrían enfrentar mayor volatilidad, aunque la noticia no detalla movimientos específicos en esos segmentos.

La crisis también reaviva el debate sobre la seguridad de las rutas marítimas y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro. Los operadores deben considerar simultáneamente el riesgo militar, la disponibilidad de buques y el costo de asegurar cargamentos.

Los hutíes abren un segundo frente marítimo

Los hutíes reclamaron esta semana ataques contra petroleros sauditas. Sus acciones amenazan otro punto crítico del comercio mundial y provocaron que algunos buques evitaran el Estrecho de Bab el-Mandeb.

Bab el-Mandeb conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y representa una ruta estratégica para el transporte entre Europa, Asia y Oriente Medio. Cualquier desvío puede aumentar los tiempos de navegación y los costos logísticos.

A pesar de la tensión, dos petroleros de propiedad china cargados con crudo saudita salieron del Mar Rojo a través del estrecho. Su tránsito muestra que el flujo no se detuvo por completo, aunque opera bajo condiciones de mayor riesgo.

Los hutíes forman parte del llamado Eje de Resistencia de Teherán y controlan gran parte del norte de Yemen. Entre las zonas bajo su control se encuentran Saná y el puerto de Hodeida, en el Mar Rojo.

Desde 2023, el grupo ha interrumpido repetidamente el comercio regional mediante ataques con drones y misiles. Las operaciones comenzaron después de la guerra de Israel contra Hamás en Gaza.

Trump ordenó ataques aéreos contra los hutíes el año pasado y puso fin a esa campaña después de un alto el fuego parcial. La nueva amenaza sugiere que Washington podría volver a concentrar recursos militares en Yemen si continúan los ataques contra barcos.

Activos iraníes y nuevos riesgos regionales

Estados Unidos mantiene aproximadamente USD $2.000 millones de fondos iraníes bloqueados dentro de sus fronteras. Una cantidad mucho mayor permanece en otros países, impedida de transferirse por las sanciones estadounidenses.

Las estimaciones sobre esos fondos varían entre USD $24.000 millones y más de USD $100.000 millones. Trump advirtió que cualquier daño contra barcos, carga u otros bienes relacionados sería pagado con recursos iraníes bajo control estadounidense.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, calificó la posible incautación como un precedente incendiario. Según Araghchi, confiscar activos de otra nación para pagar reclamaciones futuras y no relacionadas crearía un problema internacional.

La televisión estatal iraní informó de un ataque contra la terminal de pasajeros del cruce fronterizo de Shalamcheh, en la frontera con Irak. El incidente causó dos muertes, según ese reporte.

Irán también continuó atacando bases estadounidenses en la región, incluidas instalaciones en Kuwait y Jordania. La expansión geográfica de los ataques aumenta la posibilidad de que otros gobiernos queden involucrados directa o indirectamente.

Teherán ha amenazado además con atacar infraestructura energética regional si Estados Unidos golpea puentes o plantas de energía. Esa amenaza conecta la dimensión militar con el suministro de petróleo, gas y electricidad.

El escenario deja a los mercados ante un equilibrio frágil. Una tregua podría reducir la prima de riesgo, pero una operación estadounidense de mayor alcance o nuevos ataques marítimos podrían intensificar la presión sobre energía, inflación y transporte.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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