Por Canuto  

Las nuevas expectativas de un alto el fuego de 10 días entre EE. UU. e Irán impulsaron a Wall Street y restaron presión al petróleo, pero las dudas de Teherán, la amenaza hutí y la limitada reserva estratégica estadounidense mantienen vulnerable al mercado.

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  • Las acciones estadounidenses ganaron aproximadamente USD $550.000 millones, con avances de 0,63% para el S&P 500 y de 1,02% para el Nasdaq.
  • El WTI cayó hasta cerca de USD $82,65 y el Brent retrocedió a aproximadamente USD $88,46 tras superar los USD $90 el domingo.
  • Irán cuestiona la propuesta mientras los hutíes amenazan el transporte saudí por Bab el-Mandeb y crece el riesgo de una gasolina a USD $4.

 


Las acciones estadounidenses recuperaron aproximadamente USD $550.000 millones el lunes, mientras los operadores reaccionaron con optimismo a una propuesta de alto el fuego de 10 días entre EE. UU. e Irán. El petróleo tomó la dirección contraria y retrocedió ante la expectativa de un suministro menos amenazado.

La propuesta busca reactivar un acuerdo de paz interino negociado en junio por Pakistán y Qatar. Un alto funcionario iraní confirmó la oferta a Reuters, según informó Yahoo Finance, aunque las autoridades de Teherán todavía expresan dudas sobre las intenciones de Washington.

Wall Street reacciona a la posible pausa militar

Los mediadores enviaron la oferta a Teherán el lunes con el objetivo de revivir el Memorando de Islamabad. Donald Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian firmaron ese acuerdo de manera remota el 17 de junio.

La tregua anterior terminó en julio, cuando se reanudaron los ataques. Por ese motivo, los inversionistas recibieron la nueva propuesta como una posible oportunidad para reducir el riesgo geopolítico, aunque el antecedente también limita la confianza en su duración.

El S&P 500 avanzó 0,63% y el Nasdaq subió 1,02%, de acuerdo con los datos del mercado. Las acciones tecnológicas encabezaron el movimiento y contribuyeron al aumento estimado de USD $550.000 millones en el valor de las acciones estadounidenses.

La reacción de Wall Street ocurrió mientras el Comando Central de EE. UU. anunciaba una novena noche consecutiva de ataques. Esta contradicción expone la fragilidad del repunte: los mercados celebraron una propuesta diplomática al mismo tiempo que continuaban las operaciones militares.

Las acciones estadounidenses ya habían mostrado resistencia durante la primera fase del conflicto. En ese periodo superaron al oro y a Bitcoin, aunque el comportamiento pasado no garantiza que puedan mantener la ventaja si vuelven a intensificarse los ataques.

El petróleo retrocede, pero los riesgos de suministro siguen activos

El petróleo reaccionó con una caída después de que los operadores ajustaran sus expectativas sobre el suministro. El WTI cotizó cerca de USD $82,65, mientras el Brent bajó hasta aproximadamente USD $88,46, según los datos de TradingView citados en el reporte.

El retroceso ocurrió pocas horas después de que el petróleo superara los USD $90, tras los informes sobre una escalada del conflicto el domingo. La diferencia entre ambos movimientos muestra la sensibilidad del mercado ante cualquier señal sobre la continuidad o el fracaso de las hostilidades.

Irán, sin embargo, no parece convencido por la oferta. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, afirmó que EE. UU. continúa enviando equipo militar a la región mientras asegura que busca la paz.

Hemos llegado a la etapa de dominio en el reconocimiento de estos juegos estadounidenses y, en base a eso, nos hemos preparado. Las acciones deben confirmar las afirmaciones, no contradecirlas”, declaró Ghalibaf.

La advertencia llegó horas después de que los hutíes de Yemen anunciaran un embargo marítimo sobre los envíos saudíes a través del estrecho de Bab el-Mandeb. Su portavoz militar, Yahya Saree, describió la medida como una respuesta de “ojo por ojo” al asedio de Riad contra los puertos hutíes.

La amenaza sobre las rutas saudíes presiona al mercado energético

La amenaza afecta directamente a Arabia Saudita, que canaliza más del 70% de sus exportaciones de crudo por el puerto del Mar Rojo de Yanbu. Los flujos asociados a esa ruta se aproximan a 4 millones de barriles diarios, según datos de Kpler.

El cambio en los flujos comenzó mientras las interrupciones en el estrecho de Ormuz amenazaban con encarecer la gasolina en Estados Unidos. La combinación de ambas rutas marítimas convierte cualquier interrupción adicional en un riesgo relevante para los precios energéticos.

La capacidad de respuesta estadounidense también enfrenta limitaciones. La Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU. se encuentra en su nivel más bajo desde 1983, después de una liberación récord de 400 millones de barriles en marzo.

Los operadores ya asignan una probabilidad elevada a que la gasolina alcance USD $4 a finales de julio. Ese nivel representaría un incremento cercano a 25% frente a los precios actuales, aunque la noticia no detalla el porcentaje exacto de probabilidad utilizado por el mercado.

El riesgo energético también puede influir en la política monetaria. Un nuevo repunte del petróleo podría reactivar la presión para que la Reserva Federal considere aumentos de tasas, una posibilidad que afectaría la valoración de las acciones tecnológicas y de otros activos de riesgo.

Un repunte condicionado por la diplomacia

Los mercados ya observaron un patrón similar en junio. El repunte de alivio perdió fuerza cuando se reanudaron los ataques, lo que llevó a los inversionistas a exigir señales más concretas antes de asumir que la tensión regional disminuyó de forma permanente.

La propuesta actual todavía representa una pausa potencial, no un alto el fuego confirmado. Por esa razón, las ganancias de las acciones dependen de que Teherán acepte el plan y de que las partes respeten sus compromisos durante los 10 días previstos.

La reacción del petróleo revela una lectura diferente a la de Wall Street. Mientras las acciones descontaron un escenario de menor riesgo, el mercado energético conserva motivos para preocuparse por Bab el-Mandeb, Ormuz y la disponibilidad de reservas estratégicas.

Las dudas de Ghalibaf también pueden limitar el entusiasmo de los inversionistas. La continuidad del despliegue militar estadounidense crea una brecha entre el mensaje diplomático y las acciones sobre el terreno, una brecha que podría ampliar la volatilidad.

Por ahora, Wall Street celebra una posibilidad y no un acuerdo definitivo. El progreso real de las negociaciones determinará si la recuperación de USD $550.000 millones se mantiene o si vuelve a desvanecerse ante nuevas amenazas militares y energéticas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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