Por Canuto  

Científicos chinos logran entrelazar átomos fríos a una distancia récord de 420 km, cuadruplicando lo anterior y sentando bases para redes cuánticas interurbanas.
***

  • Investigadores de la USTC alcanzan 420 km de entrelazamiento atómico.
  • El hito supera límites físicos de transmisión directa.
  • Abre camino a comunicaciones cuánticas escalables y computación en red.


Un salto cuántico en la distancia

El equipo liderado por Pan Jianwei, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC) en Hefei, logró el entrelazamiento cuántico entre dos nubes de átomos de rubidio enfriados por láser separadas por 420 kilómetros de fibra óptica. Este avance, publicado en la revista revisada por pares Physical Review Letters el 11 de agosto, cuadruplica el récord anterior y marca un paso clave hacia las redes cuánticas interurbanas. Según informó el South China Morning Post, la distancia supera el umbral en el que la transmisión directa de señales cuánticas encuentra límites físicos fundamentales.

El entrelazamiento es un fenómeno en el que dos o más partículas quedan vinculadas de manera inextricable, compartiendo un estado cuántico conjunto sin importar la distancia física entre ellas. Si bien los científicos han logrado previamente entrelazar partículas de luz a través de vastas extensiones de espacio vacío y fibra óptica, introducir memoria cuántica en la ecuación hace el proceso considerablemente más complejo. Este experimento demuestra la viabilidad de conectar nodos cuánticos reales a larga distancia, un requisito esencial para cualquier red distribuida.

Qué es el entrelazamiento cuántico y por qué importa

Para los no iniciados, el entrelazamiento cuántico es a menudo descrito como una correlación estadística que desafía la intuición clásica. Cuando dos partículas se entrelazan, medir el estado de una de ellas determina instantáneamente el estado de la otra, sin importar la separación espacial. Esta propiedad, que Albert Einstein llamó “espeluznante acción a distancia”, es la base de tecnologías como la criptografía cuántica, la teleportación de información y los futuros computadores cuánticos distribuidos.

En los últimos años, China ha invertido fuertemente en computación cuántica y comunicaciones. El país lanzó el satélite Micius en 2016 para probar entrelazamiento a escala espacial, y ya había logrado récords en fibra óptica, pero siempre con distancias inferiores a los 100 km en sistemas con memoria. Este nuevo experimento multiplica por cuatro la distancia máxima alcanzada en demostraciones con átomos fríos y supera el umbral de pérdida de señal donde la transmisión directa colapsa.

El equipo utilizó dos unidades de memoria cuántica, cada una formada por nubes de átomos de rubidio enfriadas por láser hasta cerca del cero absoluto. Estas nubes actúan como memorias que pueden almacenar y liberar estados cuánticos, y se conectaron a través de un enlace de fibra óptica de 420 km. Los investigadores lograron el entrelazamiento entre ambas memorias mediante un protocolo de intercambio de entrelazamiento, donde fotones entrelazados con cada nube se hacen interferir en un punto intermedio.

El experimento chino: 420 km de átomos conectados

El logro, descrito en Physical Review Letters, no solo establece un récord de distancia, sino que también demuestra la viabilidad técnica de implementar repetidores cuánticos basados en átomos fríos. Los repetidores son dispositivos que permiten extender la comunicación cuántica más allá de los límites de atenuación de la fibra, al dividir la distancia total en segmentos más cortos y luego conectarlos mediante entrelazamiento.

Los investigadores explicaron que “el experimento proporciona un banco de pruebas para estudiar aplicaciones de redes cuánticas más allá de la escala metropolitana”. Esto significa que sienta las bases para conectar ciudades a cientos de kilómetros de distancia, algo esencial para una futura internet cuántica que pueda enlazar computadoras cuánticas y sensores de alta precisión.

La elección de átomos de rubidio no es casual: son sistemas robustos que pueden mantener la coherencia cuántica durante microsegundos, suficiente para las operaciones necesarias. Además, las nubes atómicas permiten almacenar fotones entrelazados y liberarlos bajo demanda, actuando como memoria cuántica. Esto lo hace más versátil que enfoques puramente fotónicos, que no pueden almacenar información.

Implicaciones para la computación y las comunicaciones cuánticas

Este avance tiene un impacto directo en el desarrollo de redes cuánticas escalables. Si se puede entrelazar átomos a 420 km, entonces es posible construir una red malla de nodos que cubra regiones enteras. Las aplicaciones incluyen la distribución de claves criptográficas imposibles de hackear, la teleportación de estados cuánticos entre computadoras y la sincronización de relojes atómicos distribuidos.

En el ámbito de la computación, una red cuántica permitiría conectar procesadores cuánticos en diferentes ubicaciones, aumentando la capacidad de cálculo más allá de lo que un solo dispositivo puede lograr. También permitiría ejecutar algoritmos distribuidos, como factorización de números grandes o simulación de moléculas complejas, con nodos colaborando a través de la red.

La computación cuántica, a su vez, representa una amenaza para los sistemas criptográficos actuales, incluidos los utilizados por Bitcoin y otras criptomonedas. Un ordenador cuántico suficientemente potente podría romper la criptografía de curva elíptica, lo que ha llevado a la comunidad a investigar algoritmos post-cuánticos. Las redes cuánticas, por otro lado, ofrecen una solución: la distribución de claves cuánticas (QKD) utiliza principios físicos para detectar cualquier intercepción, garantizando una seguridad incondicional.

El futuro de las redes cuánticas

El récord chino no es un fin en sí mismo, sino un hito en un camino más amplio hacia la internet cuántica. Los investigadores planean ahora extender la distancia a más de 1.000 km mediante repetidores intermediarios, y también integrar múltiples nodos para formar una red de malla real. Ya trabajan en mejorar la memoria cuántica para aumentar la tasa de entrelazamiento, que actualmente es de alrededor de un par por segundo.

El costo y la complejidad técnica son grandes, pero los beneficios potenciales son enormes. Además de la criptografía segura, las redes cuánticas podrían habilitar la computación cuántica distribuida a través de nubes, permitiendo a usuarios de todo el mundo acceder a recursos cuánticos sin necesidad de hardware local. También podrían mejorar la precisión de los sensores cuánticos utilizados en geología, medicina y navegación.

China, Estados Unidos y Europa compiten por el liderazgo en esta tecnología. El equipo de Pan Jianwei ya había logrado hitos con el satélite Micius, y este nuevo experimento consolida su posición. Sin embargo, otros grupos, como los del MIT y la Universidad de Ginebra, también han alcanzado distancias respetables, aunque con fotones y no con memorias atómicas. La carrera no es solo por la distancia, sino por la eficiencia y la escalabilidad.

La publicación en Physical Review Letters valida el rigor del trabajo, pero aún quedan retos prácticos. La integración con infraestructura existente, la reducción de costos y la automatización de los procesos son pasos necesarios para comercializar esta tecnología. Sin embargo, el hecho de que se pueda replicar en laboratorio a una escala de 420 km sugiere que las redes cuánticas interurbanas son una realidad alcanzable en la próxima década.

Este avance también tiene implicaciones para la comunidad blockchain, que depende de la seguridad criptográfica. Si bien los ordenadores cuánticos aún no son una amenaza práctica, las redes cuánticas podrían ofrecer una capa adicional de protección. Iniciativas como la QKD ya se han probado en bancos y gobiernos, y su combinación con redes blockchain podría crear ecosistemas más robustos.

En conclusión, el logro de los físicos chinos representa un paso cuántico hacia el futuro. La capacidad de entrelazar átomos a 420 km abre la puerta a una infraestructura de comunicaciones que será tan revolucionaria como lo fue internet en su momento. Y aunque quedan muchos desafíos técnicos, el camino está claramente marcado.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín