Ripple se unió a un consorcio de más de 140 firmas financieras, tecnológicas y cripto que adoptará Open USD, una nueva stablecoin respaldada por nombres como Mastercard, BlackRock, Google, Visa y Stripe. La iniciativa busca corregir problemas estructurales del mercado, como las altas comisiones de emisión y redención, al tiempo que abre interrogantes sobre cómo convivirá con RLUSD, la propia moneda estable de Ripple.
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- Ripple figura entre más de 140 participantes que adoptarán la nueva stablecoin Open USD.
- El proyecto promete emisión y redención gratuitas, además de repartir el rendimiento de las reservas entre los socios.
- Open USD podría fortalecer la liquidación transfronteriza y las operaciones DeFi de Ripple, mientras deja dudas sobre el papel de RLUSD.
🚀 Ripple se une a un consorcio de 140 firmas, incluyendo Mastercard, Visa y Google, para adoptar la nueva stablecoin Open USD.
La iniciativa promete emisión y redención gratuitas, buscando resolver problemas en el mercado de monedas estables.
Open USD podría potenciar la… pic.twitter.com/FnXN8HmA6D
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 1, 2026
Ripple se ha incorporado a un amplio consorcio de empresas financieras, tecnológicas y del sector cripto que adoptará una nueva stablecoin llamada Open USD. La iniciativa reúne a más de 100 participantes, entre ellos BlackRock, Mastercard, Google, Visa y Stripe.
La noticia, reseñada por U.Today, dibuja un movimiento relevante dentro del mercado de monedas estables, un segmento que se ha convertido en pieza clave para pagos, trading y finanzas descentralizadas. En este caso, el foco no está solo en el activo, sino también en el modelo de gobernanza y en la estructura económica que lo acompañará.
Ripple aparece en la lista de entidades que utilizarán Open USD (OUSD) como parte de este nuevo esquema. La propuesta intenta resolver varios de los cuellos de botella que, hasta ahora, han limitado una adopción más amplia en el mercado de stablecoins.
Entre esos problemas destacan la escalabilidad, la gobernanza y las fricciones de costos que enfrentan las grandes compañías cuando interactúan con emisores de stablecoins. El planteamiento del consorcio busca reducir esas barreras mediante una estructura compartida y no controlada por una sola empresa.
El desarrollo también resulta llamativo porque conecta a Ripple con actores tradicionales de pagos, banca institucional, plataformas tecnológicas y empresas cripto nativas. Esa mezcla sugiere un intento de tender puentes entre infraestructuras consolidadas y nuevos sistemas basados en blockchain.
Un consorcio que busca cambiar la lógica de las stablecoins
Open USD será emitida y operada por Open Standard, una entidad independiente. Ese detalle es central, ya que implica que la stablecoin no quedará bajo el control unilateral de un emisor corporativo.
En el modelo actual del mercado, muchas empresas de gran tamaño deben asumir comisiones elevadas para crear y redimir stablecoins. A eso se suma que, con frecuencia, el rendimiento generado por las reservas en efectivo queda concentrado en manos de emisores externos.
La nueva propuesta pretende alterar ese equilibrio. Las compañías participantes podrán crear y redimir Open USD de forma completamente gratuita, un elemento que apunta a reducir costos operativos y facilitar un uso más amplio en entornos empresariales.
Otro punto distintivo del esquema es que las ganancias derivadas de la stablecoin serán compartidas entre todos los socios del consorcio. En vez de concentrar ese beneficio en un actor único, la estructura reparte el valor económico generado por las reservas subyacentes.
Además, el modelo de consorcio busca impedir cambios unilaterales en el protocolo. Esa característica puede resultar atractiva para grandes instituciones, ya que reduce el riesgo de que una sola parte modifique reglas críticas según su propio interés.
En términos más amplios, la fórmula intenta ofrecer una alternativa a la concentración que ha caracterizado a buena parte del mercado de stablecoins. Para empresas acostumbradas a marcos de gobernanza más previsibles, esa promesa de equilibrio puede ser tan importante como la propia liquidez del activo.
Ripple se acerca aún más a TradFi y Big Tech
La participación de Ripple destaca por el calibre de los socios con los que compartirá este proyecto. En la lista aparecen gigantes de pagos tradicionales como Mastercard, Visa y American Express, además de actores institucionales como BlackRock y BNY.
También figuran grandes plataformas tecnológicas como Google, DoorDash y Shopify. Esa combinación sugiere que Open USD no se concibe solo como una herramienta cripto, sino como un instrumento con aspiraciones de uso más transversal.
Junto a ellos aparecen firmas nativas del ecosistema digital, entre ellas Coinbase, Fireblocks y Solana. La presencia de estas empresas refuerza la idea de una red híbrida, en la que confluyen infraestructura financiera tradicional y servicios diseñados desde el origen para blockchain.
Para Ripple, el movimiento puede leerse como una profundización de su estrategia de integración con grandes actores institucionales. La compañía lleva años posicionándose en pagos transfronterizos, y una stablecoin altamente líquida puede encajar con ese objetivo operativo.
La relevancia de este alineamiento no depende solo de los nombres involucrados, sino del mensaje que proyecta al mercado. Cuando firmas de pagos, gestión de activos, comercio electrónico y cripto se sientan en la misma mesa, el sector de stablecoins gana una nueva capa de legitimidad y competencia.
Mastercard resumió esa visión al señalar que serán necesarias “redes de confianza, amplia participación y colaboración en toda la industria“. Esa frase funciona como una síntesis del enfoque que el consorcio intenta presentar frente a un mercado todavía fragmentado.
Qué puede aportar Open USD a Ripple
Open USD ofrecerá a Ripple un medio altamente líquido para la liquidación transfronteriza y para operaciones dentro de finanzas descentralizadas. Ese uso potencial es relevante porque une dos áreas en las que la eficiencia del activo estable suele ser decisiva.
En pagos internacionales, la liquidez y la facilidad de emisión y redención pueden reducir fricciones operativas. En DeFi, una stablecoin con amplio respaldo corporativo puede facilitar colateral, liquidez en pools y otras funciones propias del ecosistema.
Sin embargo, la incorporación de Ripple al proyecto también deja una pregunta abierta sobre el papel de RLUSD. La propia stablecoin altamente regulada de Ripple ya cuenta con una capitalización de mercado de USD $1.400 millones.
Por ahora, no está claro cómo encajará RLUSD en este nuevo contexto. La coexistencia entre una stablecoin propia y otra surgida de un consorcio amplio podría derivar en funciones complementarias, pero la información disponible todavía no ofrece una respuesta definitiva.
Esa incertidumbre es uno de los puntos más interesantes de la noticia. Si Open USD gana profundidad de mercado y utilidad empresarial, Ripple podría apoyarse en ella para ciertos casos de uso, mientras RLUSD mantendría un rol distinto dentro de su estrategia regulatoria o comercial.
También es posible que el mercado observe esta dualidad como una prueba de que las empresas ya no apuestan por un solo modelo de stablecoin. En vez de una solución única, podría imponerse un escenario donde convivan productos propios, consorcios compartidos y activos regulados para fines específicos.
Un mercado de stablecoins en plena reorganización
La noticia llega en un momento en que el mercado de stablecoins busca resolver tensiones entre centralización, eficiencia y confianza institucional. Durante años, ese segmento creció con rapidez, pero también mostró límites en gobernanza, reparto de incentivos y acceso para grandes corporaciones.
Open USD intenta responder a esas tensiones con una arquitectura distinta. La promesa de emisión y redención gratuitas, sumada al reparto de rendimientos, apunta a corregir una estructura en la que los beneficios han tendido a concentrarse en pocos actores.
Para Ripple, la adhesión refuerza su presencia en una de las áreas más estratégicas del universo blockchain. Las stablecoins ya no son solo una herramienta de trading, sino una capa funcional para pagos, tesorería, remesas y servicios financieros digitales.
La composición del consorcio también eleva el nivel de atención sobre el proyecto. Cuando nombres como BlackRock, Mastercard, Google, Visa, Stripe, Coinbase y Solana convergen en torno a una misma stablecoin, el mercado entiende que hay una apuesta seria por rediseñar parte de la infraestructura monetaria digital.
De momento, queda por ver cómo evolucionará la adopción práctica de Open USD y qué espacio conservarán las stablecoins ya existentes dentro de este nuevo mapa competitivo. Lo que sí parece claro es que Ripple ha decidido participar en una iniciativa que podría influir en la siguiente fase de integración entre finanzas tradicionales, Big Tech y cripto.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
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