Por Hannah Pérez  

Visa, Stripe y Bank of New York Mellon forman parte de un grupo de más de 100 empresas financieras, tecnológicas y cripto que lanzará Open Standard, una nueva iniciativa para emitir una stablecoin respaldada por dólares estadounidenses llamada Open USD. El proyecto busca crear infraestructura compartida para pagos digitales, con gobernanza neutral, bajos costos, alta capacidad de procesamiento y reparto de ingresos entre sus socios.

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  • Visa, Stripe, BNY, BlackRock, Coinbase, Klarna, Chime y Alphabet figuran entre los más de 100 participantes de Open Standard.
  • La iniciativa emitirá una stablecoin respaldada por dólares estadounidenses llamada Open USD.
  • Los socios planean integrar Open USD en sus sistemas cuando el activo entre en funcionamiento más adelante este año.
  • Los rendimientos de las reservas que respaldan la stablecoin serán compartidos entre los participantes, descontando una pequeña comisión operativa.

 


 

Visa, Stripe, BlackRock, Coinbase y Bank of New York Mellon se sumaron a una amplia coalición de empresas financieras, redes de pagos, bancos, fintechs y compañías de criptomonedas para lanzar Open Standard, una iniciativa que emitirá una stablecoin respaldada por dólares estadounidenses llamada Open USD.

Según informó Bloomberg, más de 100 compañías apoyan el nuevo proyecto. Entre los participantes figuran nombres de peso como BlackRock, Coinbase, Klarna, Chime Financial, Alphabet, Visa, Stripe y BNY. La iniciativa busca ampliar el uso de stablecoins como infraestructura de pagos y movimiento de dinero, pero con una estructura que sus promotores presentan como más abierta, interoperable y alineada con los intereses de empresas que la integren.

Open USD será integrado por los socios en sus sistemas de alguna manera una vez que entre en funcionamiento, previsto para más adelante este año. La idea es que la stablecoin pueda operar como una capa común de liquidación digital entre plataformas de pagos, fintechs, exchanges, bancos y proveedores tecnológicos.

Zach Abrams, cofundador y CEO de Bridge, la compañía de infraestructura stablecoin propiedad de Stripe, será CEO interino de Open Standard. Abrams dijo que las stablecoins actuales tienen fortalezas importantes, pero que las empresas necesitan algo “abierto, de bajo costo, alto rendimiento, ampliamente accesible y alineado con sus intereses” para usarlas a escala.

Una stablecoin con gobernanza neutral

El punto diferencial de Open Standard no es solo lanzar otra stablecoin en dólares. La iniciativa busca diseñar una infraestructura de gobernanza neutral y economía compartida, en contraste con el modelo tradicional donde un emisor captura la mayor parte del rendimiento generado por las reservas que respaldan el token.

En el mercado actual, los emisores de stablecoins suelen obtener ingresos a partir del rendimiento de reservas compuestas por efectivo, instrumentos de corto plazo y bonos del Tesoro. Ese modelo ha sido extremadamente rentable para actores como Tether y Circle, cuyos tokens USDT y USDC dominan el volumen global.

Open Standard propone otra distribución. Los rendimientos generados por las reservas que respalden Open USD serán compartidos entre los socios del proyecto, descontando una pequeña comisión de gestión para cubrir costos operativos de la stablecoin.

Carolyn Weinberg, directora de producto e innovación de BNY, dijo en la publicación compartida con Bloomberg que una stablecoin con gobernanza neutral y economía compartida representa una combinación única con potencial para desbloquear la próxima fase de crecimiento de los activos digitales.

Stripe y Bridge en el centro del movimiento

La presencia de Stripe es especialmente relevante. La compañía de pagos, valorada recientemente en USD $159.000 millones, ha venido profundizando su apuesta por stablecoins. Su adquisición de Bridge reforzó su capacidad para ofrecer infraestructura de emisión, pagos y liquidación con dólares digitales.

Bridge ya se ha convertido en una pieza importante dentro de la estrategia stablecoin de Stripe. Que su CEO asuma de forma interina la dirección de Open Standard sugiere que Stripe no solo quiere usar stablecoins como método de pago adicional, sino participar en la construcción de infraestructura común para el sector.

La participación de Visa también refuerza el alcance del proyecto. Visa lleva años experimentando con stablecoins, liquidación en blockchain y pagos transfronterizos. Su entrada en Open Standard apunta a una visión donde las redes tradicionales de pago no son reemplazadas de inmediato por stablecoins, sino que las integran como nuevos rieles de liquidación.

BNY, por su parte, aporta presencia institucional y experiencia en custodia, liquidación y servicios financieros tradicionales. Su participación puede ayudar a dar mayor credibilidad a un proyecto que busca llegar a empresas reguladas y no solo a usuarios cripto.

Una respuesta al dominio de USDT y USDC

El lanzamiento de Open USD llega en un mercado dominado por pocos emisores. Tether, con USDT, y Circle, con USDC, concentran la gran mayoría del volumen de stablecoins. PayPal lanzó PYUSD en 2023, pero sigue siendo un competidor distante frente a esos dos gigantes.

Ninguna de esas tres empresas forma parte de Open Standard, según Bloomberg. Eso sugiere que la nueva iniciativa también puede leerse como un intento de grandes actores financieros y tecnológicos por construir una alternativa neutral a los emisores dominantes.

El dominio de USDT y USDC ha sido una ventaja para la liquidez, pero también concentra poder económico. Los ingresos por reservas, la gobernanza del token, las decisiones de emisión, congelamiento, integración y cumplimiento quedan en manos de emisores específicos.

Open Standard intenta cambiar esa ecuación mediante una estructura compartida. Si logra atraer integración real de sus más de 100 socios, podría convertirse en una stablecoin empresarial diseñada desde el inicio para uso interplataforma, no solo para trading en exchanges.

Stablecoins entran al centro de pagos globales

Las stablecoins han ganado terreno como infraestructura para pagos transfronterizos, remesas, liquidación entre plataformas, comercio digital y conversión entre dinero fiat y activos digitales. Su atractivo proviene de combinar estabilidad frente al dólar con transferencias rápidas, programables y, en muchos casos, disponibles 24/7.

Bloomberg señala que su popularidad ha crecido especialmente en Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump respaldara nuevas regulaciones para esta tecnología de pagos. Un marco regulatorio más claro puede facilitar que bancos, redes de pago y fintechs adopten stablecoins con menos incertidumbre jurídica.

El interés de empresas como Visa, Stripe, BNY, BlackRock y Coinbase muestra que las stablecoins ya no son vistas únicamente como instrumentos para traders cripto. Se están convirtiendo en una capa potencial de infraestructura financiera para pagos globales, tesorería, liquidación y productos tokenizados.

Jorn Lambert, director de producto de Mastercard, comparó el desarrollo con tecnologías como Internet y redes móviles, que cambiaron el mundo porque se volvieron infraestructura compartida sobre la cual cualquiera podía construir. Según Lambert, a medida que las stablecoins se convierten en una nueva forma de mover valor globalmente, la infraestructura detrás de ellas debería seguir ese mismo camino: abierta, interoperable y ampliamente accesible.

Socios con estrategias stablecoin propias

Varios participantes de Open Standard ya han experimentado con stablecoins o activos tokenizados. Klarna lanzó su propia stablecoin en noviembre. Mastercard adquirió BVNK, una startup de infraestructura stablecoin, a comienzos de este año. Coinbase opera USDC en alianza histórica con Circle y ha impulsado pagos y liquidación mediante Base. BlackRock, por su parte, participa activamente en tokenización mediante BUIDL, su fondo tokenizado de liquidez institucional en dólares.

Esta diversidad de intereses puede ser una fortaleza y un reto. Por un lado, Open Standard reúne a empresas con capacidad de distribución, usuarios, infraestructura, cumplimiento y experiencia financiera. Por otro, coordinar incentivos entre más de 100 participantes puede ser complejo, especialmente si algunos ya tienen productos propios o alianzas previas.

El modelo de economía compartida busca precisamente alinear esos incentivos. Si las empresas que integran Open USD también participan en los ingresos de reservas, tendrán una razón económica para impulsar su adopción.

Una stablecoin para empresas, no solo para cripto

La propuesta de Open USD parece orientada principalmente al uso empresarial y de infraestructura. Su lenguaje enfatiza apertura, bajo costo, alto rendimiento, accesibilidad y alineación con intereses corporativos. Eso la diferencia de stablecoins nacidas primero para exchanges o mercados DeFi.

Si los socios cumplen su plan de integración, Open USD podría aparecer en plataformas de pagos, aplicaciones fintech, servicios bancarios, wallets, exchanges, sistemas de liquidación y productos tokenizados. Su adopción dependerá de la facilidad técnica, la calidad de reservas, la gobernanza, la regulación aplicable y la confianza de usuarios institucionales.

También será clave definir dónde se emitirá, qué entidad administrará reservas, qué auditorías tendrá, cómo funcionarán redenciones, qué blockchains soportará y cómo se manejarán controles de cumplimiento. El informe de Bloomberg no detalla todos esos puntos, por lo que aún queda información pendiente antes del lanzamiento.

Un nuevo competidor en una guerra de infraestructura

Open Standard entra a un mercado en plena competencia. Tether domina por liquidez global, especialmente fuera de Estados Unidos. Circle se posiciona como alternativa regulada y empresarial con USDC. PayPal intenta aprovechar su marca y red de usuarios con PYUSD. Bancos, fintechs y redes de pago exploran sus propios modelos.

La diferencia de Open USD será intentar convertirse en infraestructura neutral compartida por un consorcio amplio. Si funciona, podría reducir dependencia de emisores individuales y repartir valor económico entre quienes impulsan adopción. Si no logra suficiente uso real, podría quedar como otra stablecoin en un mercado donde la liquidez tiende a concentrarse.

La participación de Visa, Stripe, BNY, BlackRock, Coinbase, Alphabet y otros gigantes le da al proyecto una base inusualmente fuerte. Pero en stablecoins, la distribución no basta: se necesita liquidez, confianza, cumplimiento, redenciones fluidas y una razón clara para que empresas y usuarios cambien de moneda digital.

Por ahora, el anuncio confirma que la batalla por las stablecoins se está moviendo hacia el centro del sistema financiero. Open USD no solo competirá por volumen cripto; buscará convertirse en una capa compartida para mover dinero digital a escala global.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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