Por Canuto  

El equipo del kernel de Ubuntu alertó sobre una regresión temporal que podría reducir hasta 42 veces el rendimiento de las GPU AMD en cargas ROCm. El problema afecta a una próxima actualización, mientras la corrección ya llegó al desarrollo upstream de Linux.
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  • El kernel Ubuntu 7.0.0-28.28 puede provocar ralentizaciones de hasta 42x en cargas intensivas de cómputo AMD.
  • Los usuarios de ROCm, ComfyUI y Stable Diffusion XL son los principales perfiles expuestos al problema.
  • La corrección llegó a Linux 7.0.13, pero Ubuntu la incorporará en una actualización posterior.


Ubuntu advierte una caída de hasta 42x en el rendimiento de GPU AMD

Una actualización con impacto extremo en el cómputo

El equipo del kernel de Ubuntu emitió una advertencia para los usuarios de Ubuntu 26.04 y de Ubuntu 24.04 LTS HWE. La próxima versión del kernel incluirá una regresión que afecta el rendimiento de las GPU AMD en cargas de trabajo intensivas de cálculo.

La caída puede alcanzar 42 veces, según los informes citados en la advertencia. El impacto no representa un bloqueo del sistema, pero sí puede multiplicar de forma drástica el tiempo necesario para completar tareas de procesamiento.

La versión señalada es Ubuntu 7.0.0-28.28. El equipo mantiene su distribución porque contiene otras correcciones importantes de seguridad para Linux, aunque recomienda evitarla a quienes dependan del cómputo AMD ROCm.

ROCm es el conjunto de herramientas utilizado para ejecutar cargas de cálculo sobre hardware gráfico AMD. Entre los casos afectados figura la inferencia de Stable Diffusion XL mediante ComfyUI, una combinación empleada para generar imágenes con inteligencia artificial.

La advertencia describe una diferencia particularmente severa: algunas pruebas pasaron de completar una tarea en 9 segundos a tardar 388 segundos. Esa variación ilustra la magnitud del problema para usuarios que utilizan sus GPU como aceleradores de inteligencia artificial.

Phoronix informó el 16 de julio de 2026 que la advertencia buscaba alertar de forma proactiva antes de la llegada de la actualización. La comunicación permite a los usuarios evaluar si sus flujos de trabajo dependen de ROCm antes de instalar el nuevo paquete.

El alcance de la regresión se concentra en determinadas cargas de cálculo, no necesariamente en todas las tareas gráficas. La información disponible no presenta la falla como una interrupción general del escritorio o como una imposibilidad de iniciar el sistema.

Para quienes usan AMDGPU en videojuegos, aplicaciones de oficina u otras actividades, la noticia no confirma una degradación equivalente en cada escenario. El equipo del kernel destaca especialmente los trabajos intensivos que utilizan ROCm.

La diferencia resulta importante porque una computadora puede continuar funcionando con normalidad mientras una tarea de inteligencia artificial avanza con una lentitud inusual. En ese contexto, el problema puede confundirse con una falla de ComfyUI, una configuración incorrecta o una limitación del modelo.

Ubuntu aconseja evitar temporalmente la versión afectada a los usuarios de AMD ROCm. La recomendación busca proteger el rendimiento de esos flujos de trabajo sin pedir que todos los usuarios de Ubuntu retrasen una actualización que también incluye correcciones de seguridad.

Origen del fallo y corrección en Linux

La regresión surgió en un lanzamiento de punto de Linux 7.0. Los reportes iniciales observaron el cambio al pasar de Linux 7.0.11 a Linux 7.0.12 en Fedora 44, donde ComfyUI comenzó a procesar determinadas tareas con una lentitud extrema.

Uno de los informes de error de ROCm, publicado a mediados de junio, registró la variación de 9 a 388 segundos. Otro informe relacionado con ComfyUI también describió un rendimiento extremadamente lento en hardware gráfico AMD con Linux 7.0.12.

La causa se encuentra en un bucle de reintento dentro del código de gestión de memoria heterogénea de AMDGPU. Este componente participa en la administración de memoria que conecta las necesidades de procesamiento de la GPU con el resto del sistema.

El fallo no destruye la capacidad de cómputo de la tarjeta ni provoca necesariamente un cierre del sistema. En cambio, introduce una degradación que puede hacer que una operación repita pasos o tarde mucho más en avanzar.

La solución ya llegó al desarrollo upstream de Linux mediante un commit incorporado en Linux 7.0.13. Por ello, otras distribuciones que integraron con mayor rapidez el código problemático también cuentan con una corrección en camino o disponible en versiones posteriores.

Ubuntu enfrenta una diferencia de calendario entre su actualización prevista y la corrección upstream. La versión 7.0.0-28.28 llega con la regresión porque el proceso de preparación del paquete no coincidió con la inclusión de la solución en Linux 7.0.13.

El siguiente lanzamiento del kernel de Ubuntu posterior a 7.0.0-28.28 incorporará la reparación. Hasta entonces, quienes utilicen ROCm deberán valorar el riesgo de instalar el paquete frente a la necesidad de recibir las demás correcciones incluidas.

La situación también muestra cómo una modificación en una capa de bajo nivel puede afectar herramientas de inteligencia artificial utilizadas por los consumidores. ComfyUI y Stable Diffusion XL dependen de una cadena técnica en la que el kernel, el controlador AMDGPU y ROCm deben trabajar de manera coordinada.

Los usuarios que comparen resultados entre distribuciones o versiones del kernel podrían observar diferencias enormes sin haber cambiado la GPU. En este caso, el cambio de versión del sistema resulta suficiente para transformar un procesamiento de segundos en uno de varios minutos.

La advertencia no anuncia una pérdida permanente de rendimiento para las GPU AMD. El problema tiene una solución upstream identificada y Ubuntu prevé distribuirla en la siguiente actualización del kernel después de 7.0.0-28.28.

Qué deben considerar los usuarios de Ubuntu

Los propietarios de hardware AMD que utilicen ROCm deben identificar qué versión del kernel ejecuta su sistema antes de aceptar la actualización. La recomendación del equipo de Ubuntu consiste en evitar específicamente 7.0.0-28.28 mientras esperan el paquete posterior con la corrección.

Ubuntu 26.04 y Ubuntu 24.04 LTS HWE aparecen como las versiones señaladas en la advertencia. El comunicado no extiende expresamente el mismo alcance a todas las ediciones o configuraciones de Ubuntu.

Los usuarios de ComfyUI pueden detectar el problema mediante una comparación sencilla de los tiempos de inferencia. Un aumento desde pocos segundos hasta varios minutos sería consistente con la regresión descrita, aunque el rendimiento puede variar según la carga utilizada.

Stable Diffusion XL aparece como el ejemplo principal porque exige capacidad de cálculo de la GPU durante la inferencia. Una ralentización de este tipo afecta la productividad de quienes generan imágenes, prueban modelos o ejecutan procesos repetitivos en equipos locales.

El equipo del kernel mantiene la actualización por sus correcciones de seguridad, de modo que la decisión no enfrenta solamente rendimiento contra rendimiento. Los usuarios deben ponderar la exposición de su flujo de trabajo ROCm y la importancia de las reparaciones de seguridad del paquete.

La advertencia tampoco sugiere que el hardware AMD haya perdido capacidad física. El origen se ubica en el software del kernel y en la interacción con la gestión de memoria heterogénea de AMDGPU.

La experiencia de Fedora 44 permitió detectar el problema antes de que Ubuntu distribuyera su paquete afectado. Los reportes de ROCm y ComfyUI ayudaron a vincular la caída de rendimiento con el cambio entre Linux 7.0.11 y Linux 7.0.12.

La corrección en Linux 7.0.13 ofrece una referencia clara para el desenlace técnico. Sin embargo, los usuarios de Ubuntu deben esperar el lanzamiento correspondiente de su distribución, porque la disponibilidad de la solución upstream no implica que ya esté instalada en todos los paquetes de Ubuntu.

Mientras llega esa actualización, la recomendación más directa para los usuarios de AMD ROCm es no instalar 7.0.0-28.28. Quienes ya la hayan instalado pueden observar tiempos anormales en cargas de cálculo, pero la información publicada describe una degradación del procesamiento, no un bloqueo del sistema.

El caso subraya la importancia de revisar las notas del kernel antes de actualizar entornos dedicados a inteligencia artificial. Una versión nueva puede mejorar la seguridad general y, al mismo tiempo, introducir temporalmente un problema severo para una carga de trabajo específica.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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