Por Canuto  

El Gobierno británico anunció una inversión de £90 millones para ampliar redes de calor que aprovechen energía térmica de centros de datos y fábricas. El plan londinense contempla barcazas eléctricas desde 2028 y túneles bajo el Támesis durante la década de 2030, aunque todavía hay interrogantes sobre su costo y eficiencia.
***

  • El programa busca ofrecer calefacción más barata a cientos de miles de hogares; algunas estimaciones sitúan el alcance potencial en más de 750.000.
  • Un proyecto londinense con una financiación anunciada de £41 millones contempla transportar agua caliente en barcazas eléctricas antes de que funcionen los túneles previstos para la década de 2030.
  • La temperatura del calor residual, el consumo de las bombas de calor y la infraestructura disponible plantean dudas sobre la eficiencia.


Reino Unido destina £90 millones a redes que aprovechen el calor de centros de datos

El Gobierno del Reino Unido anunció una inversión de £90 millones para construir y mejorar redes de calor que reutilicen energía térmica sobrante de centros de datos y fábricas. El Departamento de Seguridad Energética y Cero Neto (DESNZ) indicó que el plan permitirá ofrecer calefacción más barata a cientos de miles de personas; estimaciones sobre el programa sitúan su alcance potencial en más de 750.000 hogares. Londres concentra una de las iniciativas de mayor escala, que combina barcazas eléctricas y túneles bajo el Támesis.

Una red térmica para Londres y otras ciudades

La mayor parte de la atención se concentra en un proyecto londinense que el departamento describe como una iniciativa de calor de gran escala. Con una financiación anunciada de £41 millones, la propuesta podría suministrar calor limpio a 650.000 hogares de la capital y busca reducir su dependencia del gas.

El concepto consiste en recuperar calor que, de otro modo, saldría de instalaciones como centros de datos o fábricas y conducirlo hacia viviendas u otros usos. Para hacerlo, se necesitan redes de tuberías que conecten la fuente térmica con quienes reciben el servicio; en este caso, el plan contempla un túnel bajo el río Támesis como parte de la infraestructura londinense.

La solución no empezaría con los túneles. Un portavoz del DESNZ indicó que la etapa inicial del proyecto contempla barcazas eléctricas que transportarían agua caliente unos 25 kilómetros por el Támesis desde una planta de residuos cercana a Bexley. El departamento espera que ese servicio comience a operar a partir de 2028.

El Gobierno prevé que los túneles entren en operación durante la década de 2030, pero todavía no ha informado cuánto costaría esa parte de la obra. The Register señaló que el proyecto se enfrenta a preguntas sobre plazos y presupuesto, en especial porque las grandes obras subterráneas pueden prolongarse y encarecerse, aunque el costo final de esta iniciativa aún no está definido.

Plazos, obras y financiación todavía por aclarar

El anuncio de £90 millones no corresponde únicamente a la iniciativa londinense: también respaldará la construcción y mejora de otras redes de calor. Entre los proyectos mencionados figuran la ampliación de un sistema existente en Solihull, en las Midlands inglesas, y una red en Marble Arch, Londres, para oficinas, viviendas, hoteles y negocios alrededor de Oxford Street.

Otra iniciativa prevista en la capital abarcaría Bexley y Greenwich y podría atender hasta 100.000 hogares cuando esté completamente construida. En conjunto, estas obras muestran que el programa no se limita a recuperar calor de centros de datos, sino que busca extender o renovar redes capaces de conectar distintas fuentes térmicas con usuarios residenciales y comerciales.

La logística inicial de Londres también está sujeta a una transición en dos etapas: primero las barcazas y, más adelante, los túneles. Esa secuencia permitiría comenzar a trasladar agua caliente antes de completar la obra subterránea, pero la duración de la etapa provisional y la coordinación entre ambos componentes no quedaron detalladas en el anuncio.

The Register comparó las dudas sobre la construcción con la experiencia de la superalcantarilla del Támesis, una obra que tardó nueve años y costó cerca de £5.000 millones. La comparación no determina cuánto costará ni cuánto demorará la red de calor, pero ilustra por qué el precio de los túneles y el calendario siguen siendo incógnitas relevantes para evaluar el alcance del compromiso público.

El calor residual no siempre llega listo para calentar hogares

La reutilización del calor enfrenta un desafío técnico: la energía que sale de un centro de datos no necesariamente tiene una temperatura adecuada para la calefacción doméstica. El Uptime Institute había advertido que suele ser necesario incorporar una bomba de calor para elevar la temperatura, un equipo que consume energía adicional y que debe incluirse al valorar la eficiencia total del sistema.

La tecnología de la red también influye en el resultado. Un informe de 2024 de la asociación comercial TechUK sostuvo que los diseños de quinta generación pueden operar con calor de menor temperatura, como el que producen los centros de datos, pero que la mayoría de las redes que funcionan actualmente en el Reino Unido son sistemas de tercera generación.

Según ese informe, los sistemas británicos de tercera generación presentan menor eficiencia energética y mayor intensidad de carbono que los diseños más recientes. Esa diferencia significa que aprovechar una fuente de calor residual no garantiza por sí solo que el conjunto tenga el rendimiento esperado: también importan la infraestructura existente, la temperatura disponible y la energía que requiere el proceso para hacer útil el calor.

Por eso, el reto del programa no consiste únicamente en transportar agua caliente a través del río o instalar tuberías. Su resultado dependerá de que la conexión entre las fuentes y los usuarios sea técnicamente viable y de que el sistema entregue un beneficio energético y económico que justifique las obras, aspectos sobre los que todavía faltan detalles públicos.

Apoyo público y dudas sobre el papel de los centros de datos

Una encuesta realizada por EnergiRaven, firma de asesoría en eficiencia energética, encontró que cerca del 60% de los británicos cree que el permiso de planificación para centros de datos debería depender de que estas instalaciones suministren su calor sobrante a hogares y negocios locales. Además, el 62% dijo que apoyaría más un proyecto en su zona si asumiera ese compromiso.

EnergiRaven propone que las nuevas instalaciones de centros de datos con capacidad superior a 1 MW incluyan infraestructura para intercambiar calor. La firma plantea esta condición mientras crece la controversia sobre la expansión de granjas de servidores, y sostiene que compartir el calor residual podría ayudar a que los operadores demuestren un beneficio local y obtengan mayor respaldo de las comunidades.

Alan Howard, del grupo de análisis tecnológico Omdia, consideró que la calefacción urbana puede beneficiar a las comunidades y mejorar la percepción de los centros de datos en lugares donde existe resistencia a recibir nuevas instalaciones. Sin embargo, señaló que la información disponible no aclara si el plan pretende aprovechar centros ya existentes o incentivar la construcción de nuevas instalaciones para respaldar la propuesta térmica.

Howard también describió la iniciativa como un concepto todavía en una fase temprana, aunque valoró el compromiso gubernamental y la posibilidad de reducir la dependencia del gas. A la vez, advirtió que la ejecución podría ser larga y compleja, y que las obras, desde el traslado de agua caliente en barcazas hasta la construcción de túneles, pueden enfrentar numerosos desafíos; el costo de esa infraestructura aún no está plenamente establecido.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín