Por Canuto  

La relación entre Nvidia y SpaceX deja de limitarse a una alianza tecnológica: la empresa espacial figura entre los primeros clientes de las CPU Vera y prepara sistemas de IA para operar en órbita. Una estimación de mercado sitúa el vínculo en cerca de 5% de los ingresos trimestrales de Nvidia, aunque la compañía no desglosa sus ventas por cliente.

***

  • Nvidia reportó ingresos trimestrales por USD $96.200 millones, con un crecimiento interanual de 106%.
  • SpaceX sería responsable de aproximadamente 5% de los ingresos totales de Nvidia, según una estimación de Gene Munster.
  • Un sistema Vera Rubin NVL72 llegará al primer satélite Starmind de SpaceX en el cuarto trimestre de 2027.

 


 

Nvidia atraviesa una expansión extraordinaria en el negocio de inteligencia artificial (IA), pero sus últimos resultados también revelaron una relación cada vez más estrecha con SpaceX.

La compañía reportó ingresos por USD $96.200 millones en su segundo trimestre fiscal, un aumento interanual de 106%, mientras que su división de Centros de Datos alcanzó USD $89.000 millones, con un crecimiento de 117%. Sin embargo, el vínculo con SpaceX aparece principalmente en las proyecciones de despliegue y en los planes de infraestructura, no en una cifra desglosada oficialmente.

Durante la conferencia con analistas, la directora financiera de Nvidia, Colette Kress, afirmó que la próxima generación de CPU Vera ya comenzó a enviarse a sus primeros clientes. Entre ellos mencionó a OCI, la unidad de nube de Oracle, SpaceXAI y, desde el trimestre señalado, AWS de Amazon, una lista que muestra cómo la compañía está ampliando el alcance de sus procesadores más allá de los proveedores tradicionales de servicios en la nube.

SpaceX gana peso en el negocio de Nvidia

Nvidia no publica sus ingresos separados por cliente, por lo que cualquier cálculo sobre la contribución de SpaceX corresponde a una estimación externa y no a un dato confirmado por la empresa. Gene Munster, de Deepwater Asset Management, calculó que SpaceX representó aproximadamente 5% de los ingresos totales de Nvidia en el trimestre, frente a una proporción cercana a 3% durante el periodo anterior.

Aplicada a los USD $96.200 millones de ingresos trimestrales informados por Nvidia, esa proporción equivale a casi USD $5.000 millones vinculados a SpaceX. La cifra debe leerse como una aproximación de mercado, porque Nvidia no identifica públicamente cuánto factura a cada comprador ni confirma en el material citado la metodología exacta utilizada para atribuir esos ingresos.

Munster también sostuvo que Nvidia habría trasladado parte de los ingresos asociados con SpaceX desde la categoría de inteligencia artificial, nubes, industrias y empresas hacia la de hiperescaladores. Su argumento es que SpaceX estaría adquiriendo una escala comparable a la de Meta y Amazon, con 8 gigavatios de capacidad previstos para entrar en operación el próximo año, aunque esa clasificación y el cálculo no fueron presentados como un desglose financiero oficial de Nvidia.

La evolución cambia la forma en que el mercado puede interpretar la relación entre ambas compañías. Nvidia no solo tendría en SpaceX un comprador relevante para infraestructura de cómputo, sino también un socio capaz de transportar sus sistemas de centros de datos hacia aplicaciones espaciales, una combinación que amplía la dependencia tecnológica entre el fabricante de chips y la empresa aeroespacial.

CPU Vera y las cargas de trabajo de Grok

El anuncio también conectó las CPU Vera con las operaciones de SpaceXAI y con las cargas de trabajo que sostienen a Grok, el chatbot de xAI. Kress explicó que Nvidia espera desplegar Vera entre los principales hiperescaladores, proveedores de nube especializados, laboratorios de IA y fabricantes de sistemas, mientras sus envíos ya avanzan hacia varios socios principales.

Mike Nicolls, presidente de SpaceXAI, dijo que Vera ofrece el rendimiento de CPU y el ancho de banda de memoria necesarios para ejecutar grandes volúmenes de orquestación, código y procesamiento de datos. Según su explicación, esa distribución de tareas permitiría que las unidades de procesamiento gráfico se concentren en las funciones para las que fueron diseñadas, mientras la CPU administra la coordinación y el manejo de información.

La distinción resulta importante para entender por qué SpaceX no estaría utilizando estos componentes únicamente como aceleradores de entrenamiento. Las cargas de trabajo agénticas requieren ejecutar código, procesar datos y coordinar múltiples operaciones, de modo que el diseño del sistema combina CPU y GPU en lugar de depender exclusivamente de un solo tipo de procesador.

El material citado no ofrece una cifra separada para las compras de SpaceXAI destinadas específicamente a Grok ni detalla cuántos procesadores Vera se entregaron. Sí establece, en cambio, que la unidad de IA de SpaceX figura entre los primeros clientes de la nueva generación, lo que refuerza la posición de Nvidia en una infraestructura donde los modelos conversacionales y los sistemas autónomos demandan cada vez más capacidad de cómputo.

La apuesta por centros de datos en órbita

A comienzos de la semana mencionada en la información original, Nvidia y SpaceX confirmaron que un sistema de nivel de rack Vera Rubin NVL72, optimizado para operar en el espacio, llegará durante el cuarto trimestre de 2027 a bordo del primer satélite Starmind de primera generación de SpaceX. Ambas empresas también contemplan una escala mayor para 2028, aunque no se detalló en el anuncio cuántos sistemas adicionales formarán parte de esa ampliación.

El satélite identificado como AI1 incorporará una carga útil de cómputo de 120 kilovatios, con picos de consumo de hasta 150 kilovatios. Esas magnitudes ilustran el desafío técnico de trasladar capacidad de inteligencia artificial fuera de la Tierra, donde el diseño debe integrar potencia, refrigeración, comunicaciones y resistencia del hardware en un entorno distinto al de un centro de datos convencional.

La propuesta representa una extensión de la tendencia hacia infraestructuras especializadas para IA, pero con una diferencia decisiva: el sistema no se instalaría en un edificio conectado a una red eléctrica terrestre, sino en una plataforma satelital. La noticia no especifica qué aplicaciones concretas ejecutará AI1, por lo que cualquier interpretación sobre servicios comerciales, entrenamiento de modelos o procesamiento de datos debe mantenerse como una posibilidad y no como un hecho confirmado.

Para Nvidia, la misión espacial ofrece una vitrina para sus chips de centros de datos y una oportunidad de participar en una arquitectura computacional emergente. Para SpaceX, el hardware de Nvidia se perfila como una pieza central de sus planes de cómputo e inteligencia artificial, tanto en sus operaciones terrestres como en los satélites que pretende poner en órbita.

Una relación con implicaciones para el mercado

La dimensión financiera de la alianza explica por qué el mercado está prestando atención a una relación que todavía no aparece como una línea independiente en los estados de Nvidia. Si la estimación de 5% fuera cercana a la realidad, SpaceX tendría un peso comparable al de algunos grandes compradores corporativos de infraestructura, aunque la falta de divulgación por cliente impide verificar esa conclusión directamente a partir de los resultados.

También existe una implicación operativa: el crecimiento de SpaceX como comprador de capacidad de cómputo puede aumentar la demanda de procesadores Nvidia, mientras que los lanzamientos de la compañía espacial podrían abrir una vía para desplegar esos mismos sistemas fuera de los centros de datos terrestres. La relación, por tanto, combina una cadena comercial tradicional con un proyecto de infraestructura que todavía se encuentra en fase de planificación y desarrollo.

El calendario anunciado concentra la atención en 2027 y 2028, años en los que deberán materializarse tanto la llegada del sistema Vera Rubin NVL72 como la ampliación prevista de la arquitectura Starmind. Hasta entonces, las cifras de contribución de SpaceX seguirán dependiendo de estimaciones externas, y la evolución real de los pedidos deberá contrastarse con los futuros informes financieros de Nvidia.

La señal más clara de los resultados no es una venta individual confirmada, sino el cambio de escala con el que SpaceX aparece dentro del ecosistema de Nvidia. La empresa espacial se está convirtiendo simultáneamente en cliente terrestre, operador de cargas de inteligencia artificial y posible vehículo de lanzamiento para chips destinados a funcionar en órbita, mientras Nvidia busca que Vera se convierta en una plataforma adoptada por los principales actores del sector.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín