Por Canuto  

Butterfly Effect, la matriz de Manus, busca recaudar alrededor de USD $500 millones en su primera ronda desde que Pekín ordenó deshacer su adquisición por Meta. La startup de agentes de IA pretende consolidarse como empresa independiente, aunque todavía debe demostrar escala, rentabilidad y alineación regulatoria.
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  • Según reportes, Boyu Capital e IDG Capital copresidirían la ronda, con Tencent, ZhenFund y HSG entre los participantes.
  • Manus no ha revelado una valoración; reportes sitúan en torno a USD $4.000 millones la cifra que buscaría alcanzar.
  • La empresa presentó Manus 2.0 y Cue tras separarse de Meta, mientras analistas señalan retos de escala y regulación.


Manus busca USD $500 millones tras el bloqueo de China a la compra de Meta

Una nueva ronda para seguir por cuenta propia

Butterfly Effect, la empresa matriz de la startup de agentes de inteligencia artificial Manus, busca recaudar alrededor de USD $500 millones, según reportes difundidos el jueves 8 de octubre de 2026. La operación sería su primera ronda de financiación desde que Pekín ordenó a Meta deshacer la adquisición de la compañía, pactada por USD $2.000 millones, y abriría una nueva etapa para el negocio como firma independiente.

Según esos reportes, Boyu Capital e IDG Capital copresidirían la ronda, mientras Tencent, ZhenFund y HSG participarían como accionistas existentes. La compañía no ha comunicado qué valoración alcanzaría tras la operación. Además, como la captación de fondos se encuentra en curso, los términos y la cantidad final todavía podrían cambiar.

Reportes citados por CNBC apuntaron a que Manus buscaría una valoración de USD $4.000 millones. La cifra no ha sido divulgada oficialmente por la empresa y debe entenderse como un objetivo o una estimación atribuida a esas publicaciones, no como una valoración ya confirmada.

La búsqueda de capital llega después de que la adquisición acordada con Meta quedara bloqueada por las autoridades chinas y mientras Manus reorganiza sus operaciones como empresa independiente. El interés de inversionistas señalado en los reportes no garantiza que la ronda vaya a cerrarse en los términos previstos ni que la compañía consiga sostener su crecimiento.

El desenlace de una adquisición bloqueada

La búsqueda de financiación llega después de un prolongado proceso para revertir la operación entre Meta y Manus. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, conocida como NDRC, emitió en abril una directiva que ordenaba deshacer la adquisición, cerrada el 29 de diciembre de 2025, y citó las normas del país sobre inversión extranjera.

La decisión puso el foco en el origen de la tecnología y del talento detrás de una empresa, además de su lugar de constitución. En el caso de Manus, la compañía nació en China y después trasladó su base a Singapur; según la directiva, constituirse en el extranjero no bastaba para sustraer una operación de la autoridad de Pekín si sus activos tecnológicos y humanos subyacentes tenían origen chino.

Ese punto conectó el caso con las críticas que describían ciertas estructuras empresariales como “lavado de Singapur”, expresión usada por detractores para cuestionar el traslado formal de compañías chinas a otros países. La noticia no atribuye ese término a una resolución oficial ni sostiene que Pekín haya establecido una categoría jurídica con ese nombre: lo presenta como una crítica a una estrategia corporativa que, en este episodio, no evitó la intervención regulatoria.

La separación exigió más que poner fin a la transacción: Manus anunció en agosto que reanudaría sus operaciones como empresa independiente y el proceso requirió eliminar algunos datos de usuarios. A principios de octubre, la compañía comunicó que sus operaciones se habían reiniciado por completo sobre esa base y que el equipo fundador mantenía su compromiso de desarrollar tecnología de agentes de IA para una audiencia global.

Productos nuevos para una etapa independiente

Tras la separación, Manus presentó Manus 2.0, una nueva versión que funciona sobre Cascade, un sistema de ejecución propietario. La compañía describe esa arquitectura como parte de su evolución tecnológica, aunque la información disponible no ofrece detalles comparativos sobre su desempeño ni mediciones que permitan contrastarla con otros sistemas de agentes.

La startup también introdujo Cue, una aplicación de agente personal que asigna a cada agente una dirección de correo electrónico, un número de teléfono y un monedero propios. La propuesta lleva la idea del agente más allá de una interfaz de conversación: le proporciona herramientas de comunicación y una cartera digital dedicada, según la descripción de la empresa.

Ese diseño ilustra la ambición comercial del sector de agentes de IA, donde las compañías buscan que sus sistemas realicen tareas y gestionen interacciones, en vez de limitarse a responder preguntas. En el caso de Cue, la información disponible identifica los recursos asignados a cada agente, pero no detalla qué operaciones puede ejecutar el monedero, cómo se administra ni qué controles de seguridad o privacidad incorpora.

La presentación de nuevos productos después de la ruptura con Meta sirve también como señal de continuidad para clientes e inversionistas. Manus sostuvo que el equipo fundador seguirá trabajando para una audiencia global, pero el anuncio de herramientas no demuestra por sí solo que la compañía haya alcanzado escala comercial: ese avance depende de que consiga usuarios, sostenga sus operaciones y convierta la tecnología en ingresos.

Ingresos, valoración y retos por delante

Dan Wang, director de China en Eurasia Group, dijo a CNBC que la búsqueda de financiación mostraba que las consecuencias de corto plazo del caso Meta habían sido contenidas y que los inversionistas estaban dispuestos a respaldar a Manus como empresa independiente. También vinculó ese respaldo con una renovada confianza en el potencial comercial de los agentes de IA, una lectura sobre el ánimo de los financiadores y no una garantía de resultados futuros.

Han Lin, director de China en The Asia Group, planteó un desafío más inmediato que una eventual salida a bolsa: demostrar escala, rentabilidad y alineación regulatoria. Su evaluación sitúa el foco en la capacidad de Manus para operar de forma sostenible y ajustarse a las reglas aplicables, después de que la intervención de Pekín transformara una adquisición acordada en un proceso de separación.

En junio, The Information informó que Manus había elevado su tasa anualizada de ingresos a cerca de USD $500 millones, cinco veces los aproximadamente USD $100 millones registrados cuando Meta completó la adquisición. Reuters dio cuenta de ese reporte, que ofrece una referencia sobre el crecimiento del negocio, aunque la tasa anualizada no equivale necesariamente a ingresos efectivamente obtenidos durante un año completo.

La ronda que Manus busca levantar aportaría recursos para continuar su desarrollo sin el respaldo de una adquisición por Meta, pero no resuelve las preguntas sobre su valoración oficial ni sobre su capacidad para sostener el crecimiento. Entre el capital que pretende captar, los productos recién anunciados y los retos señalados por Han Lin, la siguiente prueba será demostrar que la compañía puede expandir su operación y cumplir las exigencias regulatorias en los mercados donde quiere competir.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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