Por Canuto  

El fundador de OneKey, Yishi Wang, advirtió que la concentración de 815.000 BTC del IBIT de BlackRock bajo la custodia de Coinbase podría hacerlo atractivo para atacantes. No presentó pruebas de una amenaza concreta contra el fondo.

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  • Wang señaló que el IBIT tenía 815.000 BTC, valorados en casi USD 63.000 millones, y que Coinbase era su único custodio, según las cifras que citó.
  • El fundador de OneKey planteó que un ataque hipotético podría afectar al 9,5% de los activos del fondo y causar pérdidas equivalentes a USD 4 por acción, de acuerdo con sus cálculos.
  • La cobertura contra delitos de Coinbase suma USD 320 millones y, según Wang, los acuerdos de custodia limitan la responsabilidad a USD 100 millones por dirección de almacenamiento en frío.

 


Yishi Wang, fundador y CEO de OneKey, advirtió que hackers norcoreanos podrían considerar como objetivo al iShares Bitcoin Trust (IBIT), el fondo cotizado en bolsa (ETF) de bitcoin de BlackRock. El motivo de su preocupación es la concentración: según las cifras que citó, el fondo mantenía 815.000 bitcoins (BTC), valorados en casi USD 63.000 millones, y dependía de Coinbase como custodio único.

La advertencia apareció mientras el sector aún evaluaba el ataque a Binance, cuyo impacto se cifró en USD 6.300 millones en información difundida el 30 de octubre de 2026. Wang planteó el riesgo como una posibilidad, no como la confirmación de que exista un plan en marcha contra el ETF. Al momento de publicación, la fuente original también consignó cotizaciones de BTC en USD 77.508, con una caída de 4,72%, y de ETH en USD 2.248, con un descenso de 4,62%.

La concentración de activos pone al IBIT bajo la lupa

El argumento de Wang se centra en el tamaño del IBIT y en la estructura de su custodia. Administrar 815.000 BTC mediante un solo proveedor, sostuvo, crea una concentración extraordinaria: un problema crítico en la infraestructura de seguridad de ese custodio podría poner en riesgo una parte muy significativa de los activos asociados al fondo.

La observación no equivale a afirmar que Coinbase haya sufrido una brecha o que el ETF esté comprometido. Wang señaló una exposición estructural potencial, relacionada con la dependencia de una sola entidad, y expresó que incluso un proveedor de gran tamaño y solidez financiera puede enfrentar fallas críticas. Su advertencia plantea una pregunta sobre la resiliencia del arreglo, no una acusación de incumplimiento.

Para dimensionar el riesgo, Wang comparó un hipotético ataque al IBIT con el incidente de Binance mencionado en el reporte. Según su cálculo, un evento de magnitud similar podría comprometer el 9,5% de los activos del fondo y traducirse en pérdidas de USD 4 por acción, con las valoraciones que citó. La cifra describe ese escenario planteado, no una pérdida que ya haya ocurrido.

El caso también muestra una tensión propia de los productos de inversión vinculados a bitcoin: concentran activos para que sus titulares no tengan que administrarlos directamente, pero esa comodidad hace que la seguridad del custodio cobre un peso decisivo. En el escenario descrito por Wang, un fallo en un punto crítico podría tener consecuencias para el fondo y sus inversores, aunque la advertencia no detalla una vulnerabilidad técnica específica ni identifica una vía concreta de ataque.

Bitcoin robado y límites de la cobertura

Wang destacó una diferencia entre BTC y las stablecoins para explicar por qué la respuesta posterior a un robo podría ser distinta. Tras el ataque a Binance, Circle y Tether congelaron conjuntamente más de USD 2.300 millones en stablecoins sustraídas, según la información citada. Los emisores centralizados pueden intervenir sobre esos activos, mientras que el bitcoin no cuenta con un emisor que pueda bloquearlo de manera equivalente.

Ese contraste no significa que cualquier robo de BTC produzca automáticamente una pérdida total para los titulares, pero sí subraya que el activo no puede inmovilizarse mediante una decisión de un emisor centralizado. Si las monedas salen de una custodia y los responsables las controlan, la posibilidad de revertir o frenar el movimiento no funciona igual que en el caso de ciertas stablecoins. Por eso Wang considera más delicado el escenario para un fondo concentrado en BTC.

La cobertura contra delitos que Coinbase ha revelado asciende a USD 320 millones, una cantidad que Wang considera limitada frente a los activos atribuidos al IBIT. Según explicó, esa póliza se distribuye entre los clientes de la empresa y los acuerdos de custodia restringen la responsabilidad a USD 100 millones por cada dirección de almacenamiento en frío. Esos límites no equivalen a una garantía de reembolso completo ante un incidente de gran escala.

La diferencia entre el valor de los BTC bajo custodia y los límites mencionados alimenta la preocupación sobre quién absorbería una pérdida si el daño superara las coberturas disponibles. Wang sostuvo que los titulares del ETF soportarían la mayor parte de las pérdidas en un ataque de gran magnitud, aunque el reporte no ofrece un cálculo de indemnización para un caso real ni establece qué resultado tendría una reclamación concreta.

Una advertencia, no la confirmación de un ataque

La posibilidad de que hackers norcoreanos apunten al IBIT surge, en este caso, de la evaluación de Wang tras el ataque a Binance. La información disponible no presenta pruebas de que esos actores hayan elegido al fondo como objetivo ni reporta una intrusión en sus sistemas. La advertencia se basa en el valor de los activos y en la concentración de la custodia.

Wang sostuvo que los fondos grandes pueden resultar más atractivos para los atacantes y que una brecha en un punto crítico podría repercutir más allá de una sola institución. También rechazó la idea de que exista una solución definitiva en seguridad: según su planteamiento, incluso las configuraciones sofisticadas dependen de varios elementos que pueden volverse vulnerables, por lo que pidió mantener una actitud de vigilancia.

Para quienes usan ETF de bitcoin, la discusión pone en primer plano una decisión que a menudo queda detrás de la facilidad de compra: confiar la custodia a un proveedor o asumir directamente la gestión de los activos. Wang reconoció que los fondos resultan prácticos para instituciones y particulares que no desean asumir la autocustodia, pero advirtió que esa conveniencia no elimina la exposición a fallos operativos o de seguridad del custodio.

El mensaje final del fundador de OneKey fue no confundir un historial sin incidentes con una prueba de seguridad permanente, y recomendó seguir verificando las protecciones existentes. Su llamado, al que resumió con la expresión “modo búnker”, no establece que el IBIT esté bajo ataque, sino que plantea cautela ante la dimensión de sus tenencias, la dependencia de Coinbase y los límites de las coberturas señaladas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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