La dificultad de minería de Bitcoin aumentó a 148,36 billones tras un repunte del hashrate, pero los ingresos diarios por potencia de cómputo bajaron a niveles no vistos desde agosto. La recuperación fortalece la red y, al mismo tiempo, expone a los operadores menos eficientes a márgenes cada vez más estrechos.
***
- La dificultad de la red subió 5,54% el 29 de octubre, de 140,58 a 148,36 billones, después de otro incremento de 5,92% el 16 de octubre.
- El hashrate se recuperó 21% desde el 17 de julio, con cerca de 185 EH/s adicionales, aunque el hashprice cayó a unos USD $33 por PH/s al día.
- Con electricidad a USD $0,06 por kWh, un equipo de 25 J/TH generaría un déficit eléctrico estimado de USD $3,32 diarios por PH/s antes de otros gastos.
⛏️ Bitcoin eleva la dificultad a 148,36 billones
El ajuste del 29 de octubre fue de 5,54%, tras otra subida de 5,92%.
El hashprice ronda los USD 33 por PH/s al día, su nivel más bajo desde agosto.
Con electricidad a USD 0,06/kWh, equipos de 25 J/TH registrarían pérdidas… pic.twitter.com/ecXVJwOmV9
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 30, 2026
La dificultad de Bitcoin sube a 148,36 billones mientras los ingresos mineros se debilitan
La minería de Bitcoin recuperó potencia de cómputo durante los últimos meses, pero esa expansión también elevó la competencia por las recompensas de bloque y redujo los ingresos esperados para cada operador. El 29 de octubre, la dificultad de la red aumentó 5,54%, hasta 148,36 billones, mientras el hashprice se acercó a su nivel más bajo desde agosto, según los datos citados en el reporte original de CryptoSlate.
El repunte del hashrate apunta a una red más robusta, incluso cuando parte de la industria explora oportunidades en centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial. Sin embargo, una mayor capacidad no beneficia por igual a todos los participantes: el costo de la electricidad y la eficiencia de los equipos marcan una diferencia creciente entre los mineros que aún pueden operar con margen y quienes apenas cubren el consumo energético.
El hashrate vuelve a crecer pese al atractivo de la IA
El analista jefe de criptomonedas de Real Vision, Jamie Coutts, describió una recuperación importante de la potencia de cómputo de la red tras una contracción pronunciada. Según su análisis, el promedio de 14 días del hashrate cayó 23% entre su máximo de octubre de 2025 y febrero de 2026, en lo que calificó como la mayor caída desde la prohibición de la minería en China en 2021.
La contracción coincidió con varios factores señalados en el reporte, entre ellos un invierno severo que habría interrumpido temporalmente operaciones y una mayor preocupación por el traslado de empresas mineras hacia negocios de computación de alto rendimiento e inteligencia artificial. Aunque el hashrate se recuperó en un primer momento, volvió a debilitarse hasta julio, lo que alimentó dudas sobre el compromiso de largo plazo de algunos operadores con la minería de Bitcoin.
Coutts señaló que esa tendencia cambió de manera significativa desde el 17 de julio. En los 102 días posteriores, el hashrate creció 21% y sumó cerca de 185 exahashes por segundo, o EH/s, hasta quedar a menos de 6% de su récord anterior; el analista destacó que el aumento absoluto fue el mayor de una recuperación comparable desde 2018, aunque el porcentaje no resultó excepcional en términos históricos.
Los datos de Look Into Bitcoin citados en el reporte muestran, además, que la potencia de cómputo alcanzó su nivel más alto en siete meses. La expansión resulta llamativa porque varias mineras que cotizan en bolsa han reorientado parte de sus modelos hacia centros de datos de IA y computación de alto rendimiento, donde los contratos de infraestructura a largo plazo pueden ofrecer ingresos más previsibles que la minería de BTC.
La recuperación general sugiere que otros operadores ampliaron su capacidad y compensaron el equipo que algunas empresas redirigieron o retiraron. Coutts vinculó esa inversión con una mayor seguridad para la red, ya que una potencia de cómputo más alta eleva el costo de un eventual ataque, aunque también advirtió que la competencia recorta la parte de los ingresos disponible para cada minero.
La dificultad creciente intensifica la competencia
Bitcoin ajusta automáticamente su dificultad cada 2.016 bloques, un intervalo que suele equivaler a unas dos semanas, para mantener el tiempo promedio de producción en torno a 10 minutos. Cuando el hashrate crece y los mineros encuentran bloques más rápido que ese objetivo, el protocolo eleva la dificultad; si la potencia cae, puede reducirla en un ajuste posterior.
El 29 de octubre, la dificultad pasó de 140,58 a 148,36 billones, un incremento de 5,54%, de acuerdo con los datos de Nodewitness citados en el reporte original. El ajuste siguió a otro aumento de 5,92% registrado el 16 de octubre, por lo que las dos subidas de ese mes endurecieron las condiciones para quienes compiten con una cantidad fija de máquinas y energía.
La dificultad no cambia la cantidad total de BTC que el protocolo emite en cada bloque, pero sí altera las probabilidades individuales de que un minero encuentre uno. Para conservar una expectativa similar de producción, cada operador necesita aportar más trabajo computacional frente a los demás, una presión que se vuelve más sensible cuando los ingresos por potencia de cómputo también bajan.
El último incremento de 5,54% reduce aproximadamente 5,24% la cantidad esperada de BTC por unidad de hashrate sin cambios, si las tarifas de transacción y las demás condiciones permanecen constantes. Al sumar los dos ajustes de octubre, la reducción estimada llega a cerca de 10,5%, una caída que no equivale necesariamente a una pérdida igual en dólares, pues también influyen el precio de BTC y las tarifas.
Para Coutts, la expansión de la potencia de cómputo refleja que algunos operadores siguen invirtiendo pese a las condiciones difíciles y respalda la seguridad de la red. Esa lectura convive con un efecto menos favorable para las empresas: más potencia total aumenta la competencia por las recompensas disponibles y puede hacer que la misma máquina genere menos ingresos esperados que antes.
Ingresos bajos y costos eléctricos dividen a los operadores
El hashprice, una medida de los ingresos diarios esperados por cada petahash por segundo, cayó a cerca de USD $33, según datos de Startmining citados en el reporte original. La cifra marca su nivel más débil desde agosto y contrasta con un promedio de USD $40 en septiembre, cuando la dificultad de la red era considerablemente menor.
El descenso implica que una misma capacidad de cómputo produce menos ingresos brutos que semanas atrás, antes de descontar electricidad, mantenimiento, alojamiento y financiamiento. A la vez, el aumento de dificultad reduce la producción esperada de BTC por unidad de potencia, de modo que el deterioro de los márgenes refleja tanto la competencia dentro de la red como la menor remuneración estimada del hashrate.
El impacto varía según el consumo de las máquinas. Con un hashprice de USD $33,35 y una comisión de pool supuesta de 2%, un equipo de 25 julios por terahash generaría cerca de USD $32,68 diarios por PH/s; con electricidad a USD $0,06 por kWh, consumiría USD $36 al día y acumularía un déficit de USD $3,32 antes de otros costos.
Un equipo más eficiente, de 20 J/TH, gastaría USD $28,80 diarios en electricidad bajo las mismas condiciones, lo que dejaría un excedente modesto antes de mantenimiento y demás gastos operativos. La comparación muestra por qué el costo energético y la eficiencia del hardware pueden determinar si un operador resiste una caída del hashprice o queda expuesto a pérdidas incluso cuando sus máquinas siguen funcionando.
Para un equipo de 25 J/TH, el hashprice actual exigiría electricidad a unos USD $0,0545 por kWh o menos para cubrir únicamente el consumo energético, según el cálculo presentado. El umbral no incluye los demás costos del negocio, por lo que una tarifa por debajo de esa cifra tampoco garantiza rentabilidad; sí permite dimensionar la presión sobre las instalaciones con máquinas antiguas o energía cara.
La recuperación del hashrate deja así una señal doble para el sector: Bitcoin cuenta con más potencia de cómputo y mayor competencia para asegurar sus bloques, mientras los ingresos por unidad de capacidad se contraen. Si la dificultad se mantiene alta y el hashprice permanece cerca de sus mínimos recientes, los operadores con equipos eficientes y acceso a electricidad barata estarán mejor posicionados que quienes dependen de máquinas menos productivas.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
SpaceX pierde más de USD $400.000 millones de valor en menos de un mes
IA
Amazon renueva el Echo Show 16 con pantalla antirreflejos y más funciones de Alexa+
Energía
Runware quiere fabricar centros de datos de IA en serie y desplegarlos en 48 horas
Estados Unidos
