Por Canuto  

La OCC publicó las reglas centrales de la ley GENIUS para emisores de stablecoins y se convirtió en el primer regulador bancario federal en finalizarlas. La norma flexibiliza la gestión de reservas, pero deja en manos de evaluaciones caso por caso la disputa sobre las recompensas que ofrecen exchanges y otros terceros.
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  • La norma elimina la presunción de que ciertos acuerdos con terceros violan la prohibición de pagar intereses o rendimientos.
  • Los emisores podrán retirar reservas excedentes en cualquier momento, aunque deberán mantener respaldo uno a uno y cumplir requisitos de liquidez.
  • Las reglas entrarán en vigor el 18 de enero de 2027; la OCC aún no anunció cuándo recibirá solicitudes.


OCC flexibiliza las reglas de la ley GENIUS y deja en disputa las recompensas de stablecoins

La Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC) finalizó las reglas centrales de la ley GENIUS para emisores de stablecoins, con cambios que ofrecen mayor flexibilidad en la administración de reservas y evitan imponer una prohibición automática a ciertos programas de recompensas. La regulación, de más de 700 páginas, establece estándares federales sobre respaldo, reembolsos, capital, custodia y gestión de riesgos, pero no resuelve el desacuerdo entre bancos y empresas cripto sobre los beneficios que terceros pueden ofrecer a quienes mantienen estas monedas digitales.

La decisión convirtió a la OCC en el primer regulador bancario federal en finalizar sus reglas centrales de esta ley, mientras la Reserva Federal y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) han publicado sus propias propuestas y el Departamento del Tesoro prepara regulaciones separadas. La norma final entrará en vigor el 18 de enero de 2027, aunque la agencia todavía no indicó cuándo comenzará a recibir solicitudes de posibles emisores.

La disputa por las recompensas sigue abierta

La ley GENIUS prohíbe que los emisores de stablecoins paguen intereses o rendimientos directamente a sus tenedores, pero no prohíbe expresamente que exchanges u otros terceros ofrezcan recompensas. Los grupos bancarios han descrito esa diferencia como una «laguna» y presionaron para que las reglas de la OCC extendieran las restricciones a esos acuerdos, que consideran capaces de competir con los depósitos tradicionales.

En su propuesta inicial, la OCC había contemplado tratar ciertos convenios entre emisores y terceros como presuntas infracciones a la prohibición, salvo que las partes demostraran lo contrario. La regla definitiva elimina ese mecanismo y, en cambio, la agencia evaluará cada situación por separado, con la posibilidad de actuar si determina que hubo una infracción o un intento de evadir la ley.

Un funcionario de la OCC explicó a periodistas que la agencia permitirá que el mercado evolucione y atenderá los casos conforme aparezcan, además de considerar nuevas orientaciones si cambian las prácticas del sector. El funcionario no quiso pronunciarse sobre si los programas de recompensas que ya ofrecen algunos exchanges cumplen con la norma, y la OCC también rechazó eximir los programas que existían antes de la aprobación de la ley.

La controversia se conecta con las negociaciones sobre la ley Clarity, una iniciativa de estructura de mercado cripto que fracasó en el Senado en septiembre. Durante esas conversaciones, los bancos defendieron restricciones a recompensas sobre saldos mantenidos en cuentas y sostuvieron que esos pagos podrían retirar depósitos del sistema bancario y afectar el crédito; la norma de la OCC no adopta esa limitación general.

Brooke Ybarra, vicepresidenta sénior de la Asociación de Banqueros Estadounidenses, había señalado en una entrevista reciente con Crypto in America que el sector esperaba que la reglamentación de la OCC abordara el asunto. Una fuente de la industria cripto, que pidió mantener el anonimato, sostuvo que los bancos habrían conseguido más restricciones si hubieran apoyado la ley Clarity, pero esa valoración corresponde a la fuente y no a una conclusión de la agencia.

Más margen para administrar las reservas

La OCC también suavizó varios requisitos propuestos sobre los activos que respaldan las stablecoins. Entre los cambios, eliminó el límite de 20 días para el vencimiento promedio ponderado de las reservas, lo que permite a los emisores más flexibilidad para mantener inversiones elegibles de mayor duración, incluidos los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

La propuesta habría limitado a una vez al mes el retiro de reservas excedentes; la regla final permitirá hacer esos retiros en cualquier momento, siempre que la empresa conserve activos suficientes para cubrir las stablecoins que haya emitido. El cambio flexibiliza la gestión de fondos por encima del respaldo necesario, pero no elimina la obligación básica de mantener activos que respalden las monedas en circulación.

La agencia también suavizó algunos límites sobre la cantidad de reservas que un emisor puede mantener con una contraparte individual, aunque conservó salvaguardas para contener ese riesgo. La regla mantiene, además, requisitos de liquidez, límites de exposición a contrapartes y obligaciones de realizar pruebas de estrés, por lo que la flexibilidad no equivale a una exención general de controles prudenciales.

En conjunto, estos ajustes ofrecen a los emisores más opciones para organizar sus reservas dentro de los activos elegibles y bajo las condiciones fijadas por la OCC. El cambio de enfoque combina un margen operativo mayor con obligaciones de respaldo y gestión de riesgos que la norma mantiene como parte de su marco federal.

Reembolsos, supervisión y alcance de la norma

En materia de reembolsos, la versión definitiva eliminó una disposición que habría extendido automáticamente los plazos cuando aumentaran las solicitudes de retiro. En su lugar, los emisores tendrán que avisar a la OCC dentro de un plazo de 24 horas si, en cualquier período de 24 horas, las solicitudes de reembolso superan el 10% del valor en circulación de alguna stablecoin que emitan.

Ese aviso no sustituye las demás condiciones: los emisores todavía deben mantener reservas en una proporción de uno a uno frente a las stablecoins en circulación y satisfacer los requisitos de liquidez establecidos. La regulación también conserva controles sobre las contrapartes y las pruebas de estrés, de modo que la agencia pueda supervisar aspectos relacionados con la capacidad de cumplir los reembolsos y con los riesgos de las reservas.

La regla crea un marco de licencias y supervisión federal para emisores que puedan acogerse a la jurisdicción de la OCC. Su alcance incluye empresas financieras que no son bancos, ciertas filiales bancarias y emisores extranjeros que operen bajo la autoridad de la agencia, según el esquema descrito en la regulación.

El contralor Jonathan Gould presentó la norma como un marco claro y práctico para la innovación en stablecoins de pago, con estándares sólidos para reservas, reembolsos y gestión de riesgos. Esa declaración resume el objetivo regulatorio expresado por la OCC, mientras las disposiciones detallan obligaciones concretas para las empresas que queden dentro del sistema federal.

Calendario y asuntos pendientes

La regla final empezará a regir el 18 de enero de 2027, pero la OCC aún no ha informado en qué fecha abrirá el proceso para recibir solicitudes de potenciales emisores. Por ahora, la publicación fija el marco regulatorio y su fecha de entrada en vigor, sin precisar cuándo podrán iniciar el trámite las entidades interesadas.

También quedan pendientes las disposiciones relacionadas con la prevención del blanqueo de dinero y el cumplimiento de sanciones. La OCC y el Departamento del Tesoro trabajan en una propuesta regulatoria separada, por lo que esos componentes no forman parte de la regla final descrita en esta etapa.

La norma aclara una parte importante de la implementación de la ley GENIUS, especialmente en la supervisión de emisores y el tratamiento de sus reservas, pero no zanja el debate sobre las recompensas de stablecoins. Al optar por revisar los acuerdos de terceros caso por caso, la OCC deja abierta una cuestión que enfrenta a bancos y empresas cripto y que también había influido en las discusiones sobre la ley Clarity.

Para los emisores, el texto combina obligaciones de respaldo, liquidez y gestión de riesgos con mayor flexibilidad operativa; para los exchanges y otros intermediarios, la ausencia de una prohibición automática no representa una aprobación general de sus programas. La agencia podrá evaluar prácticas concretas y tomar medidas si concluye que incumplen la ley o buscan eludir sus restricciones.


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