Por Canuto  

Los senadores Bernie Moreno y Cynthia Lummis, conocidos por su defensa de las criptomonedas, ahora respaldan la Ley de Competencia de Tarjetas de Crédito, una iniciativa que busca acabar con el dominio de Visa y Mastercard obligando a los bancos a ofrecer redes de pago alternativas. El proyecto, que ya cuenta con apoyo bipartidista y de comerciantes, enfrenta una fuerte oposición de la banca y los emisores de tarjetas.
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  • La Ley de Competencia de Tarjetas de Crédito (S. 3623) obligaría a los bancos con más de USD $100.000 millones en activos a ofrecer al menos dos redes de pago no afiliadas en sus tarjetas.
  • Los senadores pro cripto Moreno y Lummis se unen a King y a otros copatrocinadores, ampliando una coalición bipartidista que incluye al expresidente Trump.
  • La oposición de Visa, Mastercard y los grandes bancos argumenta que las comisiones financian los programas de recompensa, mientras que los comerciantes ven la ley como una corrección necesaria.


Un giro inesperado en la agenda regulatoria

Dos de los mayores aliados de las criptomonedas en el Senado de Estados Unidos han decidido ampliar su campo de batalla más allá de los activos digitales. Los senadores Bernie Moreno (R-OH) y Cynthia Lummis (R-WY) copatrocinaron a principios de agosto la Ley de Competencia de Tarjetas de Crédito (S. 3623), un proyecto que busca desmantelar el casi duopolio que mantienen Visa y Mastercard sobre el procesamiento de pagos con tarjetas de crédito. La iniciativa, que se suma a los esfuerzos del senador Angus King (I-ME), plantea un cambio estructural en el sistema de pagos minorista del país.

El núcleo de la propuesta es simple: los bancos con activos superiores a USD $100.000 millones tendrían que ofrecer al menos dos redes de pago no afiliadas en sus tarjetas de crédito, de modo que los comerciantes puedan elegir por cuál red enrutar cada transacción. Hoy en día, la inmensa mayoría de las tarjetas de crédito operan a través de Visa o Mastercard, lo que otorga a esas dos compañías un control casi total sobre las comisiones que pagan los establecimientos. La ley busca romper ese esquema y, en teoría, reducir los costos para los comerciantes, quienes a su vez podrían trasladar esos ahorros a los consumidores.

Una coalición bipartidista en expansión

La Ley de Competencia de Tarjetas de Crédito fue reintroducida en el Congreso a principios de 2026 y desde entonces ha sumado apoyos en ambos partidos. Antes de que Moreno, Lummis y King se unieran, los senadores demócratas Jean Hans (D-IL), Roger Marshall (R-IL) y Peter Whitt (D-VT) ya formaban parte del grupo promotor. El expresidente Donald Trump, además, respaldó públicamente la legislación antes de la incorporación de estos últimos copatrocinadores, lo que ha dado un impulso político considerable a la medida.

Los gremios de comerciantes han recibido la noticia con entusiasmo. La Coalición de Pagos de Comerciantes y la Asociación Nacional de Tiendas de Conveniencia emitieron declaraciones de apoyo, argumentando que la ley representa una corrección competitiva necesaria en un mercado que ha favorecido durante décadas a las instituciones financieras más grandes. Para ellos, la capacidad de elegir entre redes de pago diferentes es una herramienta fundamental para negociar tarifas más justas y fomentar la innovación en un sector dominado por dos gigantes.

Cripto y banca: una relación tensa

La decisión de Moreno y Lummis de apoyar esta ley no es casual. Ambos legisladores han dedicado un capital político significativo a impulsar legislación cripto, en particular la Ley CLARITY, que busca clarificar la estructura del mercado de activos digitales. Sin embargo, en los últimos meses han surgido informes sobre tensiones entre estos senadores y la industria bancaria tradicional, en parte por los retrasos en el avance de la agenda cripto. El hecho de que ahora respalden un proyecto que socava directamente uno de los negocios más rentables de los bancos podría interpretarse como una advertencia implícita al sector.

La industria bancaria, por su parte, se ha opuesto férreamente a la medida. Visa, Mastercard y los principales emisores de tarjetas argumentan que las comisiones de intercambio son el motor de los programas de recompensa que disfrutan millones de consumidores, como devoluciones en efectivo y millas de viajero. Según ellos, forzar la utilización de redes más baratas reduciría los ingresos de los emisores y, en última instancia, obligaría a recortar esos beneficios, lo que perjudicaría a los usuarios finales.

Las cooperativas de crédito también han expresado reservas preliminares. Aunque la ley solo se aplica a bancos con más de USD $100.000 millones en activos, lo que teóricamente protegería a las entidades más pequeñas, existe la preocupación de que los efectos sobre las comisiones se extiendan por todo el sector. Una caída en las tarifas de intercambio podría afectar los márgenes de muchas cooperativas que dependen de esas comisiones para financiar sus operaciones, incluso si no están directamente sujetas a la nueva regulación.

¿Qué implica para los consumidores?

Los defensores de la ley sostienen que la competencia en el procesamiento de pagos reducirá los costos para los comerciantes, y que esos ahorros podrían traducirse en precios más bajos al consumidor. Si los comerciantes pagan menos por cada transacción, es posible que decidan reducir los precios de sus productos o servicios, lo que beneficiaría a todos. Sin embargo, los críticos advierten que la eliminación de las comisiones altas podría llevar a la desaparición de programas de recompensa, que muchos consumidores consideran atractivos y utilizan de manera habitual.

El proyecto de ley aún debe pasar por el pleno del Senado y luego por la Cámara de Representantes, donde se espera un intenso debate. Los grupos de presión de la banca y las redes de pago ya han comenzado a desplegar sus recursos para frenar la iniciativa, mientras que los comerciantes y algunos legisladores progresistas presionan a favor. La incorporación de Moreno y Lummis añade un peso significativo a la coalición aprobatoria, dado su perfil pro libre mercado y su influencia en temas financieros.

Un escenario político en evolución

La Ley de Competencia de Tarjetas de Crédito representa un desafío directo al status quo de los pagos digitales, y su destino podría tener implicaciones más allá de las comisiones. Si se aprueba, sentaría un precedente para futuras regulaciones sobre el poder de mercado de las grandes empresas tecnológicas y financieras. Para Moreno y Lummis, este respaldo refuerza su imagen como disruptores del sistema financiero tradicional, una postura que ha caracterizado su trabajo legislativo en el ámbito de las criptomonedas.

Mientras tanto, la comunidad cripto observa con atención. Aunque la ley no menciona activos digitales, algunos analistas consideran que abrir el sistema de pagos a más competidores podría facilitar la integración de tecnologías basadas en blockchain. Si los comerciantes pueden elegir redes alternativas, podrían surgir nuevas soluciones de pago descentralizadas, aunque eso aún es especulativo. Por ahora, el foco está en el corto plazo: la batalla en el Congreso y la respuesta de la industria bancaria.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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