Por Canuto  

A partir de enero de 2027, nuevos requisitos laborales cambiarán el acceso a Medicaid para millones de adultos de bajos ingresos. Seis estados republicanos exigirán pruebas médicas desde el inicio para quienes aleguen que su salud les impide trabajar, una decisión que, según defensores de pacientes, podría complicar la cobertura precisamente para quienes aún no pueden pagar atención médica.
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  • Según KFF Health News, unos 18,5 millones de adultos estarán sujetos a los nuevos requisitos, que se aplicarán en 42 estados y Washington D. C.; deberán trabajar o hacer voluntariado 80 horas al mes, o estudiar al menos a medio tiempo.
  • Arkansas, Idaho, Indiana, New Hampshire, Carolina del Norte y Ohio ya rechazan la autoatestación para solicitar una exención médica.
  • La Oficina de Presupuesto del Congreso proyectó que los cambios reducirán el gasto federal en USD $887.000 millones durante una década y dejarán a 7,5 millones de personas sin seguro médico.


Las nuevas reglas de Medicaid pondrán a prueba la capacidad de los estados para verificar quién puede trabajar y quién necesita una exención por razones médicas. Mientras algunos gobiernos republicanos avanzan con exigencias documentales más estrictas que las federales, defensores de pacientes temen que los trámites excluyan a personas que califican para el programa.

Un requisito laboral con excepciones médicas

Desde enero de 2027 comenzará a regir en Estados Unidos una nueva exigencia laboral para ciertos adultos inscritos en Medicaid, como parte de la ley de recortes de impuestos y políticas aprobada en 2025 durante la presidencia de Donald Trump. Según KFF Health News, unos 18,5 millones de adultos estarán sujetos a las nuevas reglas, que se aplicarán en 42 estados y Washington D. C.

Quienes estén sujetos al requisito tendrán que trabajar o hacer voluntariado al menos 80 horas al mes, o estudiar a tiempo parcial como mínimo, para conservar su elegibilidad. La obligación no se extiende a los 10 estados que no ampliaron Medicaid, ubicados principalmente en el sur del país, aunque sí representa un cambio para una parte amplia de la población atendida en los estados participantes.

La ley contempla excepciones para personas médicamente frágiles, categoría que incluye a quienes tienen trastornos por consumo de sustancias, discapacidades o afecciones médicas graves. Sin embargo, en junio los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid publicaron una regla que precisa que la condición debe menoscabar significativamente la capacidad de trabajar, hacer voluntariado o asistir a clases según lo requerido.

Ese estándar importa porque los estados deben decidir cómo verifican que una persona cumple los criterios de excepción. Fortune reportó que la normativa federal permite aceptar la declaración del propio beneficiario durante el primer año, pero seis estados republicanos ya aprobaron leyes o políticas que exigen documentación desde el comienzo, en lugar de confiar inicialmente en esa declaración.

Estados que exigen pruebas desde el inicio

Arkansas, Idaho, Indiana, New Hampshire, Carolina del Norte y Ohio prohíben la autoatestación para obtener la excepción médica a partir del próximo año. El procedimiento consiste en que el beneficiario declare, bajo pena de perjurio, que reúne las condiciones; mentir puede acarrear cargos penales, aunque esos procesos son poco frecuentes.

Jonathan Ingram, vicepresidente de investigación y políticas de la Fundación para la Responsabilidad Gubernamental, ha instado a los estados a no aceptar esa modalidad. El grupo conservador sostiene que los adultos aptos aumentan la inscripción y los costos del programa, y considera que depender de la palabra del solicitante debilita la integridad de Medicaid y abre espacio al fraude.

El representante estatal republicano de Missouri, Darin Chappell, colaboró con esa fundación en una enmienda que habría incorporado los requisitos laborales de Medicaid a la constitución estatal. La propuesta exigía evidencia documental tanto del trabajo como de las razones para pedir una excepción y prohibía expresamente la autoatestación.

La Cámara de Representantes de Missouri aprobó la enmienda, pero esta murió sin que el Senado la sometiera a votación; Chappell dijo que planea intentarlo de nuevo el próximo año. El legislador defendió las exenciones para personas con dolencias físicas o mentales que les impidan trabajar, aunque expresó que no quería confiar únicamente en lo que declararan los solicitantes.

Trámites, sistemas y el riesgo de perder cobertura

La exigencia documental puede convertirse en un problema para alguien que no puede trabajar y tampoco puede pagar una consulta para obtener un diagnóstico, advirtió Jennifer Tolbert, directora de políticas de salud estatales y datos de KFF. Ese dilema afecta especialmente a nuevos solicitantes: necesitan cobertura para acceder a servicios médicos, pero algunos estados podrían pedirles evidencia clínica para reconocer que su salud les impide cumplir el requisito.

Nate Crippes, abogado del Centro de Leyes sobre Discapacidad en Utah, sostuvo que el papeleo adicional y los obstáculos administrativos pueden provocar pérdidas de cobertura. En Utah, una ley permite usar la autoatestación de manera provisional para la exención, pero los defensores advierten que exigir pruebas de inmediato puede dificultar el acceso incluso para personas que sí reúnen los criterios.

Los cambios también obligarán a la mayoría de los inscritos a pasar por verificaciones de elegibilidad dos veces al año, en vez de una. Desde 2028, los estados podrán aceptar la autoatestación solo una vez cuando una persona se inscriba; después deberán solicitar documentación al menos cada 12 meses para confirmar tanto la condición médica como su efecto sobre la capacidad de trabajar.

El gobierno espera que los estados recurran cada vez más a datos de terceros, como registros de compensación laboral e información sobre recetas, para determinar quién cumple las condiciones. Cuando esos sistemas no incluyan una afección, las autoridades podrán pedir una certificación médica, una carta de adjudicación de discapacidad u otras pruebas; varios estados también tendrán que invertir millones de dólares en actualizar sus sistemas informáticos.

Proyecciones de cobertura y disputa política

La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó en 2025 que los cambios en Medicaid reducirán el gasto federal en USD $887.000 millones durante la próxima década y harán que 7,5 millones de personas menos tengan seguro médico. La cifra proyectada incluye el efecto de las modificaciones del programa y enmarca el debate sobre los ahorros presupuestarios frente al riesgo de que personas elegibles pierdan sus beneficios.

Los partidarios de los controles más estrictos argumentan que existen opciones para conseguir diagnósticos, como clínicas benéficas y centros de salud calificados federalmente. Ingram también señaló que Medicaid permite cubrir retroactivamente visitas médicas realizadas antes de la inscripción, aunque los defensores de pacientes cuestionan que esas alternativas resuelvan las dificultades prácticas de reunir pruebas y completar trámites.

Las preocupaciones no se limitan a Medicaid: los estados ya enfrentan dificultades para aplicar cambios exigidos por la ley de Trump al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, conocido como SNAP, que también amplió requisitos de trabajo. En Arizona, la inscripción cayó 55% entre abril de 2025 y abril de 2026, con más de 400.000 beneficiarios menos; el estado atribuyó gran parte de la disminución a problemas para implementar las reglas, un aumento de llamadas y verificaciones adicionales.

En junio de 2026, 25 estados presentaron una demanda para impugnar las reglas federales, que consideran demasiado estrictas, según The Connecticut Mirror. Defensores de pacientes también advierten que los códigos de diagnóstico no siempre muestran la gravedad de una enfermedad: Lucy Dagneau, de la Red de Acción contra el Cáncer de la Sociedad Americana contra el Cáncer, señaló que algunas personas con un mismo tipo de cáncer pueden seguir trabajando, mientras que otras, en etapas más avanzadas, no pueden.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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