Por Canuto  

Una encuesta de Visa muestra que la intención de usar stablecoins entre consumidores estadounidenses subiría del 36% al 56% si estos activos incorporaran protecciones contra fraude y seguros de depósito similares a los bancarios. El estudio también revela que la confianza depende más del proveedor que de la tecnología, mientras la oferta global de stablecoins vinculadas al dólar supera los USD $295.000 millones.

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  • La intención de uso de stablecoins aumenta del 36% al 56% cuando se plantean protecciones contra fraude y seguros de depósito de nivel bancario.
  • El 56% de los encuestados nunca había oído hablar de las stablecoins, según el estudio encargado por Visa a Morning Consult.
  • La oferta total de stablecoins vinculadas al dólar supera los USD $295.000 millones, con USDT y USDC como principales activos.

 


La confianza cambia la percepción del consumidor

La intención de los consumidores estadounidenses de utilizar stablecoins aumentaría de 36% a 56% si estos activos contaran con protecciones contra fraude y seguros de depósito comparables con los del sistema bancario. Esa es una de las principales conclusiones de una encuesta de Visa, que examinó cómo la confianza, el proveedor y el nivel de conocimiento influyen en la posible adopción de monedas digitales diseñadas para mantener un valor estable.

El estudio, titulado Money Travels 2026, fue elaborado a partir de una encuesta de Morning Consult a 2.192 adultos en Estados Unidos. Las entrevistas se realizaron entre el 24 de febrero y el 2 de marzo, y Visa explicó que los participantes recibieron definiciones de términos clave, incluidas las stablecoins, antes de responder las preguntas.

Las stablecoins son activos digitales cuyo diseño busca mantener una referencia de valor, normalmente vinculada a una moneda como el dólar estadounidense. A diferencia de una criptomoneda como Bitcoin (BTC), cuya cotización puede variar ampliamente en los mercados, estos tokens suelen presentarse como instrumentos para pagos, transferencias y liquidaciones con menor volatilidad relativa.

Sin embargo, la encuesta muestra que explicar el concepto no elimina por completo las dudas. Visa indicó que 56% de los participantes nunca había oído hablar de las stablecoins, mientras algunos de los encuestados que sí conocían la categoría asumieron de manera incorrecta que su precio fluctúa como el de BTC.

El proveedor puede pesar más que la tecnología

La investigación también identifica una diferencia importante entre la tecnología y la institución que la presenta al público. Para 64% de los encuestados, la confianza depende más del proveedor de pagos que de la tecnología utilizada, una señal de que la familiaridad institucional podría resultar decisiva para convertir la curiosidad en uso cotidiano.

La disposición a utilizar stablecoins pasa de 36% a 45% cuando el servicio se ofrece mediante un proveedor financiero existente. El salto es menor que el observado al añadir protecciones contra fraude y seguros de depósito, pero confirma que los consumidores valoran una relación con entidades conocidas antes de incorporar una nueva forma de dinero digital.

Los bancos comerciales tradicionales aparecen como los proveedores de servicios de moneda digital que generan mayor confianza, con 61% de las respuestas. Las redes de pago globales ocupan una posición muy cercana, con 60%, lo que coloca a ambos grupos por encima de otros posibles intermediarios dentro del escenario analizado por la encuesta.

Estos resultados sugieren que la adopción no dependerá únicamente de la capacidad técnica de una red blockchain o de la rapidez de una transferencia. Para una parte considerable del público, la protección frente al fraude, la cobertura de depósitos y la responsabilidad de una entidad reconocida pueden ser condiciones previas para usar stablecoins con tranquilidad.

Una liquidez global que sigue creciendo

La falta de conocimiento entre los consumidores estadounidenses contrasta con la expansión de la liquidez asociada a las stablecoins en dólares. El panel de datos de The Block sitúa la oferta total de estos activos por encima de USD $295.000 millones, una cifra que refleja el peso creciente de los tokens vinculados al dólar dentro del ecosistema de activos digitales.

USDT, emitida por Tether, representa aproximadamente USD $183.400 millones de esa oferta, mientras USDC, de Circle, se acerca a USD $76.000 millones. La concentración en estos dos activos muestra que el mercado continúa apoyándose principalmente en instrumentos con amplia circulación y reconocimiento dentro de los intercambios, las aplicaciones financieras y los servicios de pagos digitales.

La magnitud de la oferta no significa que todos esos tokens se utilicen directamente en compras de consumidores estadounidenses. La encuesta de Visa revela precisamente esa diferencia entre la escala del mercado y la comprensión pública, porque un activo puede mantener una elevada liquidez dentro del ecosistema cripto mientras sigue siendo desconocido para una mayoría de potenciales usuarios.

También existe una brecha entre conocer una stablecoin y comprender sus características. La confusión con BTC sugiere que parte del público todavía agrupa distintos activos digitales bajo una misma percepción de volatilidad, pese a que sus objetivos, mecanismos de emisión y usos previstos pueden ser diferentes.

Pagos y tarjetas amplían el alcance de las stablecoins

Visa afirmó a comienzos de septiembre que la liquidación de stablecoins había superado una tasa anualizada de USD $20.000 millones. Según la empresa, ese ritmo era más de 15 veces superior al registrado un año antes, lo que apunta a una expansión acelerada de las operaciones vinculadas con estos activos.

La compañía también señaló que más de 160 programas de tarjetas vinculados a stablecoins se encontraban activos a nivel mundial. Estos productos conectan activos digitales con experiencias de pago más familiares, aunque la encuesta deja claro que la disponibilidad de una tarjeta no resuelve por sí sola las preocupaciones sobre seguridad, protección al usuario y respaldo institucional.

El crecimiento de los programas de tarjetas puede acercar las stablecoins a personas que nunca interactuarían directamente con una billetera o una red blockchain. No obstante, la adopción masiva dependerá de que los usuarios entiendan qué entidad custodia los fondos, qué ocurre ante una transacción fraudulenta y qué tipo de respaldo existe en caso de problemas.

La información publicada por Visa no establece que las protecciones descritas en la encuesta ya estén disponibles de forma general para todos los usuarios de stablecoins. Se trata de un escenario hipotético utilizado para medir cómo cambiaría la intención de uso si los consumidores percibieran garantías similares a las que asocian con los servicios bancarios.

Además, las stablecoins no deben confundirse automáticamente con depósitos bancarios asegurados. La propuesta de regulación de la FDIC para implementar la Ley GENIUS señala que los depósitos mantenidos como reservas de una stablecoin de pago no estarían asegurados directamente para sus titulares, aunque contempla reglas sobre posibles estructuras de seguro de transferencia. Por ello, la cobertura efectiva dependerá del emisor, del producto y del marco regulatorio aplicable.

El desafío de convertir interés en adopción

El aumento potencial de 20 puntos porcentuales entre el escenario básico y el escenario con protecciones bancarias ofrece una señal clara para emisores, bancos y redes de pago. Los usuarios no solo buscan velocidad o una representación digital del dólar, sino también mecanismos que reduzcan el temor a perder fondos por fraude, errores operativos o fallas del proveedor.

La confianza en bancos comerciales y redes de pago globales puede favorecer alianzas entre el sector financiero tradicional y las empresas de activos digitales. Sin embargo, la encuesta no demuestra que la confianza se traduzca automáticamente en uso frecuente, porque la intención declarada todavía depende de condiciones que el estudio presenta como hipotéticas.

El desconocimiento constituye otro obstáculo relevante para la expansión de la categoría. Si 56% de los adultos consultados nunca había escuchado hablar de las stablecoins, los proveedores deberán explicar sus diferencias frente a BTC, sus posibles usos y los riesgos asociados sin recurrir a mensajes que presenten estos activos como equivalentes perfectos al dinero bancario.

En ese contexto, el mercado enfrenta una paradoja: las stablecoins ya movilizan una liquidez global considerable y cuentan con programas de tarjetas en distintos países, pero aún necesitan construir una relación de confianza con una gran parte del público. La encuesta de Visa sugiere que la protección institucional podría ser el puente entre la infraestructura existente y una adopción más amplia entre los consumidores.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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