Por Canuto  

La votación preliminar de la Clarity Act no alcanzó los 60 votos en el Senado de Estados Unidos, después de que la oposición demócrata vinculara el proyecto con las crecientes ganancias cripto de Donald Trump. El revés deja en duda el futuro de un marco federal integral para la industria, justo cuando se reduce el calendario legislativo antes de las elecciones de noviembre.
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  • El Senado de Estados Unidos no logró avanzar con la Clarity Act porque la medida no reunió los 60 votos requeridos.
  • La disputa se concentró en las disposiciones éticas y en la riqueza cripto vinculada a Donald Trump, sus hijos y sus empresas.
  • La SEC y la CFTC avanzan en sus propias normas, pero el fracaso legislativo complica la aprobación de un marco regulatorio permanente.

 


La votación preliminar de la Clarity Act fracasó en el Senado de Estados Unidos, en un revés que deja en suspenso el principal intento legislativo de crear un marco federal integral para la industria de las criptomonedas. La medida no alcanzó los 60 votos necesarios para avanzar, mientras la oposición demócrata concentró sus críticas en las crecientes ganancias cripto vinculadas al presidente Donald Trump y en la suficiencia de las reglas éticas incluidas en el texto.

El resultado llegó en un momento especialmente delicado para el proyecto, que durante el último año ha quedado atrapado entre desacuerdos sobre las stablecoins, preocupaciones relacionadas con las finanzas ilícitas y la disputa política alrededor de los intereses financieros del mandatario. Según informó The Block, el calendario legislativo se estrecha antes de las elecciones de noviembre, porque los legisladores se encaminan a un receso y la atención del Congreso se desplaza hacia la campaña.

Un revés para el marco federal cripto

La Clarity Act busca establecer reglas federales más amplias para el funcionamiento de la industria cripto, en un entorno donde distintos participantes han reclamado mayor claridad sobre sus obligaciones y sobre la supervisión de los activos digitales. La senadora Cynthia Lummis, republicana por Wyoming y principal arquitecta del proyecto, había descrito el momento como un escenario de “ahora o nunca” antes de la votación de procedimiento.

Sin embargo, el Senado no consiguió reunir el umbral de 60 votos requerido para desbloquear el avance de la iniciativa. El fracaso no equivale necesariamente al abandono definitivo del proyecto, pero sí deja sin una ruta clara a una propuesta que todavía tendría que superar otra votación en el Senado y, posteriormente, obtener la aprobación de la Cámara de Representantes.

La dificultad legislativa también refleja desacuerdos sustantivos dentro del debate regulatorio, y no únicamente una confrontación partidista. Bancos y empresas cripto mantienen diferencias sobre las stablecoins, mientras las preocupaciones persistentes acerca de las finanzas ilícitas han añadido presión a cualquier acuerdo que pretenda fijar reglas duraderas para el sector.

El texto revisado por los republicanos incorporó nuevo lenguaje sobre los llamados protocolos de finanzas descentralizadas, pero ese cambio no modificó de manera decisiva el punto que más inquieta a los demócratas: cómo aplicar las restricciones éticas cuando el presidente y su entorno mantienen una exposición relevante a negocios y activos cripto.

La riqueza cripto de Trump domina la disputa

La riqueza cripto de Trump ha crecido hasta alcanzar cientos de millones de dólares vinculados a World Liberty Financial y a la memecoin TRUMP, de acuerdo con la información citada en la noticia. Esa exposición se convirtió en el centro de la discusión porque los demócratas sostienen que cualquier marco ético debe abordar de forma directa los posibles conflictos derivados de los intereses financieros del presidente.

La versión republicana posterior otorgó cierta flexibilidad a los fiscales generales estatales para aplicar las disposiciones éticas, incluida la posibilidad de demandar a exchanges de criptomonedas y al Departamento de Justicia. Además, planteó que los funcionarios públicos debían desprenderse de “intereses financieros significativos” o colocarlos en un fideicomiso ciego.

Los demócratas cuestionaron que esa solución pudiera aplicarse de forma efectiva contra el presidente, debido a que el Departamento de Justicia tendría que decidir si inicia una acción de cumplimiento. Desde esa perspectiva, la existencia de una prohibición en el texto no garantizaría por sí sola una investigación o un proceso capaz de limitar los intereses cripto del mandatario.

El lunes por la noche, los demócratas presentaron una contrapropuesta para ampliar las restricciones éticas y cubrir la riqueza cripto de Trump, incluida la vinculada a sus hijos. También solicitaron exigir que los funcionarios con un “interés muy grande en una empresa cripto” vendieran esa participación, en lugar de limitarse a trasladarla a un fideicomiso ciego, según un reporte de Politico.

Causas de movimientos recientes

(a) Catalizador confirmado: el revés legislativo estuvo asociado al desacuerdo sobre las disposiciones éticas del proyecto y su aplicación a los intereses cripto vinculados al presidente Donald Trump y su entorno, según los reportes citados en la noticia.

(b) Explicación plausible: la incertidumbre sobre el futuro de la Clarity Act puede influir en la percepción del mercado respecto de la posibilidad de contar con un marco federal permanente para los activos digitales. Sin embargo, no hay base suficiente para atribuirle por sí sola movimientos concretos en los precios de las criptomonedas.

Un calendario legislativo cada vez más estrecho

Lummis rechazó posteriormente la oferta demócrata, lo que dejó sin resolver el desacuerdo sobre el alcance de las disposiciones éticas. Con la votación preliminar fallida, el Senado todavía podría intentar otra votación de procedimiento si dispone de tiempo suficiente en el pleno, aunque la proximidad del receso y de las elecciones reduce el margen político para negociar.

La Cámara de Representantes también tendría que votar la Clarity Act si el Senado lograra aprobarla, pero ese paso no ocurriría antes de las elecciones de noviembre. La Cámara canceló sus dos últimas semanas de sesiones de septiembre, una decisión que añade presión a un proceso que ya enfrenta desacuerdos sobre stablecoins, finanzas ilícitas y conflictos de interés.

El retraso legislativo tiene consecuencias para la industria porque una ley federal podría ofrecer mayor permanencia que las decisiones administrativas de los reguladores. La Comisión de Bolsa y Valores y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas ya comenzaron a avanzar con la elaboración de normas, pero sus acciones no sustituirían necesariamente la estabilidad jurídica que los defensores del proyecto esperan obtener mediante una legislación del Congreso.

Paul Atkins pidió el lunes que los legisladores avanzaran con la Clarity Act durante un evento del Solana Policy Institute, aunque aclaró que su agencia continuaría trabajando incluso sin una aprobación legislativa. “Pero permítanme ser igual de claro: con o sin esa legislación, esta Administración entregará resultados para los inversores estadounidenses y los innovadores tecnológicos, lo cual es sumamente importante para nuestros mercados y para quienes participan en ellos”, afirmó Atkins, antes de añadir: “Se hicieron promesas, y se cumplirán”.

Qué queda en juego para la industria

El fracaso de la votación no elimina la presión para definir reglas federales sobre las criptomonedas, pero sí complica la posibilidad de lograr un acuerdo antes de que el Congreso entre en modo electoral. La industria enfrenta ahora un escenario en el que los reguladores pueden continuar con sus iniciativas mientras los legisladores intentan resolver una disputa política que combina supervisión financiera, conflictos de interés y la fortuna cripto del presidente.

Para los defensores de la Clarity Act, una ley permitiría reducir la incertidumbre y dar una base más permanente a los marcos aplicables a empresas, exchanges y protocolos. Para sus críticos, aprobar el proyecto sin modificar de forma suficiente las reglas éticas dejaría sin respuesta una preocupación central sobre la influencia que podrían ejercer los intereses privados de funcionarios públicos en la regulación del sector.

La discusión sobre las stablecoins seguirá siendo otro obstáculo relevante, porque bancos y empresas cripto no han resuelto sus diferencias sobre el diseño de las reglas. El texto también debe enfrentar las preocupaciones sobre el uso de activos digitales en actividades ilícitas, un asunto que puede influir en la postura de senadores indecisos cuando se plantee una nueva votación.

Por ahora, la iniciativa permanece en una zona de incertidumbre: podría regresar al pleno del Senado si los líderes encuentran tiempo y una fórmula de acuerdo, pero cualquier aprobación posterior tendría que superar la Cámara de Representantes. El revés demuestra que el futuro de la regulación cripto en Estados Unidos depende tanto de la arquitectura técnica del proyecto como de la disputa ética provocada por la riqueza digital de Trump.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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