Las apuestas sobre la aprobación de la Clarity Act en Estados Unidos se enfriaron con fuerza en apenas una semana. El retroceso refleja dudas sobre el calendario del Senado, la presión del lobby bancario y un conflicto clave sobre las stablecoins con rendimiento, justo cuando el sector cripto esperaba avances regulatorios este año.
***
- Las probabilidades de aprobación de la Clarity Act antes de 2027 cayeron de casi 75% a 50% en una semana en Kalshi.
- El principal foco de fricción sigue siendo el tratamiento de las stablecoins con rendimiento y la paridad entre emisores bancarios y no bancarios.
- Aunque el comité bancario del Senado ya aprobó el proyecto por 15 votos contra 9, aún quedan varios obstáculos legislativos.
Las probabilidades de que la Clarity Act sea aprobada antes de 2027 sufrieron un fuerte ajuste en los mercados de predicción. En apenas una semana, el contrato correspondiente en Kalshi pasó de casi 75% a 50%, un giro que refleja un deterioro claro en las expectativas del mercado sobre el avance regulatorio para la industria cripto en Estados Unidos.
El movimiento no responde a un solo factor. Los operadores están descontando un calendario del Senado cada vez más estrecho, desacuerdos que siguen sin resolverse sobre las stablecoins con rendimiento y la presión del lobby bancario, un actor que ya ha frenado en otras ocasiones iniciativas regulatorias vinculadas a estos activos.
En los contratos de más corto plazo, el pesimismo es todavía más evidente. La probabilidad de que el proyecto sea aprobado antes de agosto se sitúa ahora en 37%, mientras que las opciones de verlo avanzar antes de julio cayeron a apenas 14%.
Para entender la magnitud de este cambio, conviene recordar que la Clarity Act es vista por buena parte del sector como una pieza importante para ordenar el marco regulatorio de los activos digitales en Estados Unidos. Por eso, cualquier señal de retraso o bloqueo genera reacciones inmediatas entre analistas, empresas y participantes del mercado.
Kalshi y Polymarket muestran lecturas distintas del mismo proceso
Uno de los elementos más llamativos del momento actual es la divergencia entre mercados de predicción. Mientras Kalshi redujo a 50% la probabilidad de aprobación antes de 2027, el contrato de Polymarket sobre una aprobación en 2026 cotiza en 60%, además de mostrar un alza de 16% frente al mes anterior.
Esta diferencia sugiere que ambos mercados están interpretando de forma distinta el escenario político. La lectura planteada en la nota original apunta a que los participantes minoristas en Polymarket mantienen una postura estructuralmente más optimista de lo que refleja el posicionamiento visto en Kalshi.
La brecha no es menor, porque muestra que el mercado todavía no tiene un consenso claro sobre la trayectoria legislativa del proyecto. Parte de los operadores parece creer que aún hay tiempo suficiente para sacar adelante el texto durante 2026, mientras otro segmento considera que la ventana efectiva se está cerrando rápidamente.
Ese desacuerdo también dialoga con estimaciones previas de analistas del sector. Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy Digital, ya había situado en abril las probabilidades de aprobación en 2026 en torno a 50-50, una valoración que hoy luce bastante alineada con la cautela que empieza a dominar la conversación.
Los obstáculos legislativos siguen siendo numerosos
Thorn había descrito cinco barreras procedimentales secuenciales para que la Clarity Act se convirtiera en ley. La primera consistía en superar la revisión del Comité Bancario del Senado. Luego vendría una victoria en el pleno del Senado con 60 votos, seguida por la conciliación con una versión complementaria del Comité de Agricultura del Senado.
Después de eso, el proyecto todavía tendría que conciliarse con una versión de la Cámara de Representantes y, por último, recibir la firma presidencial. En otras palabras, incluso después de un avance relevante, el recorrido legislativo sigue siendo largo y técnicamente exigente.
La primera de esas barreras ya fue superada el 14 de mayo, cuando el comité bancario del Senado aprobó la Clarity Act por 15 votos contra 9. Sin embargo, ese resultado solo despeja uno de los cinco pasos identificados por Galaxy Digital, por lo que no garantiza un desenlace favorable en el corto plazo.
Jaret Seiberg, analista de TD Cowen, mantiene una visión bastante más escéptica. Según su valoración a clientes, las probabilidades de que el proyecto prospere en este Congreso son de una entre tres. Esa lectura equivale a cerca de 33% y contrasta con la estimación condicional de 70% a 75% mencionada por Galaxy en escenarios más favorables.
Entre ambos extremos, los traders intentan encontrar un punto de equilibrio. Ese proceso de ajuste es justamente lo que se estaría viendo ahora en los precios de los contratos, con una corrección acelerada que refleja la dificultad de reconciliar optimismo político con realidad procesal.
El choque por las stablecoins con rendimiento gana protagonismo
El principal nudo legislativo identificado en esta etapa es la disputa sobre las stablecoins con rendimiento. No se trata de un detalle técnico menor, sino de uno de los temas más sensibles de toda la discusión regulatoria actual, porque toca de forma directa la competencia entre el sistema bancario tradicional y los emisores de monedas estables.
El lobby bancario está presionando activamente por una prohibición total del rendimiento en stablecoins. Su argumento es que permitir que instrumentos como USDC generen rendimiento para sus tenedores implicaría un riesgo sistémico para los modelos bancarios sostenidos por depósitos.
Jeremy Barnum, director financiero de JPMorgan Chase, respaldó públicamente esa postura. Sus comentarios reforzaron la idea de que parte importante del sector bancario considera que este tipo de producto podría erosionar la base de financiamiento tradicional de los bancos si se autoriza en igualdad de condiciones para emisores no bancarios.
La relevancia política de este choque es alta porque, según la información de origen, esta fue la misma línea de fractura que retrasó la revisión del comité bancario del Senado por unos cuatro meses. En un principio, la consideración del proyecto estaba prevista para enero, pero los senadores necesitaron más tiempo para negociar el lenguaje relacionado con el rendimiento.
Ese antecedente ahora se interpreta como una señal estructural. Si una diferencia de criterio sobre este punto fue capaz de retrasar varios meses el trámite en comité, muchos operadores creen que también puede empujar una eventual votación en el pleno más allá del receso de agosto.
El reloj legislativo se convierte en un factor de mercado
El tiempo disponible en el Senado es otro de los elementos que pesa sobre las probabilidades. Analistas que siguen el calendario del pleno señalan que solo quedarían entre 9 y 10 semanas utilizables durante 2026, una vez excluidos agosto y los recesos previos a las elecciones.
Para una legislación técnicamente compleja y políticamente disputada como la Clarity Act, esa ventana luce muy reducida. No se trata solo de reservar espacio en agenda, sino de conseguir consensos suficientes para una iniciativa que todavía despierta resistencias en distintos frentes.
Este factor ayuda a entender por qué los contratos de Kalshi con vencimientos más cercanos se han debilitado con tanta fuerza. A medida que el margen temporal se estrecha, la probabilidad implícita de que el proyecto avance antes de julio o agosto cae más rápido que la de una aprobación en algún punto posterior de 2026.
La nota publicada por Yahoo Finance, basada en un reporte original de Cryptonews.com, muestra que esa diferencia temporal es clave para leer el comportamiento actual del mercado. No todos los operadores creen que el proyecto esté muerto, pero cada vez más consideran que el calendario podría jugar en su contra.
Lummis intenta sostener el impulso político
Frente a ese clima de mayor escepticismo, la senadora Cynthia Lummis, patrocinadora del proyecto, ha rechazado la visión pesimista. Su mensaje busca reforzar la idea de que el liderazgo regulatorio en activos digitales no debe frenarse por la lentitud de Washington.
Lummis afirmó: “Wyoming no esperó a que Washington entendiera los activos digitales. Construimos el marco nosotros mismos. No vine al Senado de EE. UU. para frenar eso, vine aquí para escalarlo, y eso es exactamente lo que hace mi proyecto, la Clarity Act”.
Sus declaraciones provocaron un ligero repunte en las probabilidades observadas en Polymarket, lo que sugiere que su defensa pública todavía tiene capacidad de influir, al menos en el margen, sobre el ánimo de los participantes minoristas en estos mercados.
Aun así, el trasfondo sigue siendo incierto. La aprobación en comité fue un paso importante, pero la caída en las apuestas muestra que los operadores ya no se concentran solo en los avances formales, sino en la posibilidad real de completar todo el recorrido legislativo antes de que se agote la ventana política de 2026.
Por ahora, el mercado parece estar enviando un mensaje claro: la Clarity Act aún tiene opciones, pero ya no cuenta con el impulso que mostraba hace apenas unos días. Entre los plazos del Senado, las fricciones sobre stablecoins con rendimiento y la resistencia bancaria, el proyecto enfrenta una etapa decisiva.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Arthur Hayes rechaza frenos al uso de información privilegiada en Polymarket y Kalshi
Estados Unidos
EE. UU. vigila el “extremismo antitecnología” ante creciente resistencia a IA
Energía
Petróleo y Wall Street oscilan entre esperanzas de tregua y nuevos ataques de EE. UU. en Irán
Empresas