Por Canuto  

David Solomon considera que la Ley CLARITY de Estados Unidos puede ofrecer certeza regulatoria y un campo de juego nivelado para los activos digitales, aunque su postura contrasta con la oposición de Jamie Dimon y otros banqueros a las stablecoins con rendimiento.

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  • David Solomon respaldó el avance de la Ley CLARITY y reconoció que el proyecto no es perfecto.
  • Jamie Dimon y otros ejecutivos bancarios cuestionan que empresas cripto puedan ofrecer stablecoins con rendimiento similar a los depósitos.
  • Senadores republicanos circulan una versión actualizada del proyecto antes de una posible votación en el pleno del Senado la próxima semana.

 


 

David Solomon, CEO de Goldman Sachs, expresó su apoyo a la Ley CLARITY y pidió que el Congreso de los Estados Unidos avance con el proyecto de estructura del mercado de activos digitales. Su postura llega mientras varios líderes de grandes bancos cuestionan disposiciones relacionadas con las stablecoins.

Solomon reconoció que la legislación no es perfecta y que todavía contiene elementos sujetos a debate. Sin embargo, consideró que sus posibles beneficios justifican continuar el proceso legislativo.

La Ley CLARITY, como toda legislación, no es perfecta. Y hay muchas cosas que se pueden debatir y discutir”, dijo Solomon a Politico, según la información publicada sobre sus declaraciones.

El ejecutivo sostuvo que el proyecto podría crear un campo de juego nivelado para los participantes del mercado. A su juicio, esa estructura ayudaría a mejorar la estabilidad y permitiría que los mercados de activos digitales se desarrollen de forma adecuada.

Estoy muy a favor de avanzar con la Ley CLARITY, para que podamos establecer una estructura de mercado y comenzar a impulsar el proceso de innovación”, agregó Solomon.

El respaldo del CEO de Goldman Sachs marca una diferencia frente a las críticas expresadas por otros referentes de Wall Street. La división refleja que la banca tradicional no mantiene una posición uniforme sobre la regulación cripto.

Para los lectores nuevos, la Ley CLARITY o de CLARIDAD busca definir cómo deben supervisarse los activos digitales en Estados Unidos. El proyecto asignaría funciones más claras a la Comisión de Valores y Bolsa, conocida como SEC, y a la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas, conocida como CFTC.

El conflicto por las stablecoins con rendimiento

El principal punto de fricción entre bancos y empresas cripto gira alrededor de las stablecoins que ofrecen algún tipo de rendimiento. Estos activos digitales suelen buscar una relación estable con monedas fiduciarias, pero sus productos asociados pueden competir con cuentas y depósitos bancarios.

Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, ha argumentado que la legislación podría colocar a los bancos tradicionales en una posición desventajosa. Su preocupación se concentra en que las empresas cripto puedan pagar recompensas sin enfrentar todas las obligaciones aplicables a las entidades bancarias.

En mayo, Dimon dijo a Fox Business que la versión más reciente del proyecto permitía “efectivamente pagar intereses sobre depósitos, stablecoins o algo así, sin la protección que deberían tener”. El ejecutivo agregó que los bancos no aceptarían esa disposición en esos términos.

Dimon también afirmó que no le preocupaban las stablecoins por sí mismas. Su advertencia se dirigió a la posibilidad de que estos productos funcionen como depósitos, pero operen fuera de las protecciones y controles tradicionales.

No me preocupan las stablecoins, pero si ocurriera, les diré que no tendré nada que ver con ello y eventualmente explotará”, declaró Dimon en aquella entrevista.

JPMorgan ha pedido que cualquier nueva legislación cierre brechas regulatorias en lugar de crear otras. En una publicación de blog de junio, ejecutivos del banco sostuvieron que las compañías que ofrecen productos similares a cuentas bancarias deberían enfrentar una supervisión comparable.

El argumento de los bancos se apoya en la protección al consumidor y en la estabilidad financiera. Las entidades tradicionales deben cumplir reglas específicas sobre reservas, supervisión, riesgos operativos y relación con sus clientes.

Las empresas cripto, por su parte, sostienen que una regulación excesivamente restrictiva podría limitar la innovación. El resultado de esta disputa podría definir qué compañías pueden ofrecer recompensas vinculadas con stablecoins y bajo qué condiciones.

Senado, innovación y competencia financiera

Los comentarios de Solomon se conocieron mientras senadores republicanos circulaban un texto actualizado de la Ley CLARIDAD. El proyecto podría llegar a una votación en el pleno del Senado la próxima semana, aunque todavía existen negociaciones sobre varios aspectos.

Entre los temas pendientes figuran las reglas para los emisores de stablecoins, las protecciones al consumidor y los productos que generan rendimiento. Estas disposiciones podrían cambiar antes de que el proyecto avance por el Congreso.

El debate también enfrenta dos visiones sobre la competencia financiera. Los bancos buscan evitar que nuevos operadores ofrezcan productos equivalentes a depósitos sin asumir obligaciones similares, mientras las empresas cripto reclaman acceso a mercados con reglas más previsibles.

Brian Armstrong, CEO de Coinbase, ha acusado a los bancos de ejercer presión sobre los legisladores para limitar las recompensas de las stablecoins. Según su argumento, esos productos amenazan los modelos de negocio basados en depósitos.

Los ejecutivos bancarios rechazan esa interpretación y sostienen que las compañías cripto deberían recibir una regulación equivalente si sus servicios cumplen funciones parecidas a las de un banco. La disputa, por tanto, no se limita a una diferencia técnica sobre stablecoins.

También está en juego quién puede captar fondos de los usuarios y ofrecerles incentivos por mantenerlos dentro de una plataforma. Esa competencia podría modificar la relación entre bancos, exchanges, emisores de tokens y clientes minoristas.

Solomon ya había criticado en febrero los costos económicos de una regulación excesiva. En esa ocasión afirmó que las normas demasiado estrictas podían extraer capital del sistema.

El ejecutivo no rechazó la supervisión, pero pidió que las autoridades actuaran de manera reflexiva. Su postura combina apoyo a un marco regulatorio con una advertencia sobre el riesgo de imponer cargas que reduzcan la innovación.

Cuando cargas a este sistema con regulaciones excesivas, comienzas a extraer capital”, dijo Solomon en febrero. También señaló que la regulación debía hacerse de manera cuidadosa y correcta.

Qué puede cambiar para el mercado cripto

La Ley CLARIDAD podría ofrecer mayor certeza sobre la jurisdicción de la SEC y la CFTC. Actualmente, la delimitación de responsabilidades entre ambas instituciones representa uno de los asuntos centrales para las compañías de activos digitales.

Un marco más definido podría ayudar a las empresas a evaluar sus productos antes de lanzarlos. También podría facilitar que inversionistas y consumidores comprendan qué normas protegen sus fondos y qué riesgos permanecen fuera del sistema financiero tradicional.

El proyecto no resolvería automáticamente todas las diferencias entre bancos y compañías cripto. Las negociaciones sobre stablecoins muestran que persisten desacuerdos sobre reservas, recompensas, supervisión y protección del usuario.

El respaldo de Goldman Sachs podría influir en la percepción política del proyecto. La opinión de Solomon llega desde una de las instituciones financieras más grandes de Wall Street, pero no elimina la oposición de JPMorgan y otros ejecutivos.

La divergencia entre ambos bancos también evidencia distintos intereses estratégicos. Goldman Sachs ha expresado interés en la innovación financiera y en una estructura de mercado más clara, mientras JPMorgan enfatiza los riesgos competitivos y regulatorios.

Para los usuarios de stablecoins, el resultado podría definir si ciertas recompensas continúan disponibles. También determinaría qué empresas pueden ofrecerlas y qué requisitos deberán cumplir ante los reguladores estadounidenses.

Para los bancos, el debate representa una discusión sobre igualdad competitiva. Sus ejecutivos buscan que cualquier producto similar a un depósito reciba protecciones y controles comparables, sin importar si lo ofrece una entidad tradicional o una compañía cripto.

Para la industria de activos digitales, el desafío consiste en obtener reglas claras sin perder flexibilidad. Un marco demasiado amplio podría mantener la incertidumbre, mientras uno demasiado restrictivo podría desalentar nuevos productos y servicios.

La posible votación del Senado será un momento relevante para medir el respaldo político a la reforma. No obstante, el texto aún podría modificarse debido a las negociaciones sobre stablecoins y protección al consumidor.

La información publicada por CoinDesk señala que la Ley CLARIDAD todavía necesita resolver esas disposiciones antes de avanzar por el Congreso. Por ahora, el apoyo de Solomon y la oposición de Dimon mantienen abierta una de las disputas más importantes entre Wall Street y la industria cripto.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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