Por Canuto  

El nuevo gobernador del Banco de Corea estrenó su mandato con una señal clara: Seúl quiere avanzar en CBDC y depósitos tokenizados emitidos por bancos, mientras las stablecoins quedaron fuera de su discurso en un momento clave para la regulación de activos digitales.
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  • Shin Hyun-song priorizó las CBDC y los tokens de depósito bancarios en su primer discurso como gobernador del Banco de Corea.
  • Las stablecoins no fueron mencionadas, pese a que siguen en el centro del debate regulatorio bajo la Ley Básica de Activos Digitales.
  • El Banco de Corea también prometió mayor vigilancia sobre criptomonedas, finanzas no bancarias y una modernización del mercado cambiario.


El nuevo gobernador del Banco de Corea, Shin Hyun-song, dejó una señal relevante para el futuro del dinero digital en Corea del Sur. En su primer discurso al frente de la institución, puso en primer plano a las monedas digitales de banco central, conocidas como CBDC, y a los depósitos tokenizados emitidos por la banca, mientras evitó cualquier referencia a las stablecoins.

La omisión no pasó desapercibida. Llega justo cuando Corea del Sur debate nuevas reglas para el ecosistema cripto, incluyendo la Ley Básica de Activos Digitales, una propuesta que busca definir el marco para la emisión de stablecoins y otros activos digitales dentro del país.

Para lectores menos familiarizados con el tema, una CBDC es una versión digital del dinero emitido directamente por un banco central. Los depósitos tokenizados, en cambio, suelen representar pasivos bancarios tradicionales en infraestructura basada en blockchain, con la promesa de hacer más eficientes pagos, liquidaciones y otros procesos financieros.

En ese contexto, la postura inicial de Shin sugiere una preferencia por un modelo donde el Estado y los bancos regulados mantengan el control del sistema monetario digital. Esa visión contrasta con propuestas que abrirían espacio más amplio a stablecoins emitidas por actores privados fuera del sistema bancario tradicional.

CBDC y depósitos tokenizados toman el centro

Shin, quien comenzó oficialmente su mandato de cuatro años el martes tras una ceremonia en Seúl, destacó que el Banco de Corea continuará avanzando con la segunda fase del Project Hangang. Según los reportes de CoinDesk y Cointelegraph, esa iniciativa funciona como un piloto del banco central para probar una infraestructura de dinero digital y depósitos tokenizados.

En una versión de los reportes, el proyecto fue descrito como un piloto minorista de CBDC y tokens de depósito. En otra, fue presentado como una prueba de sistema mayorista de CBDC basado en blockchain. En ambos casos, el mensaje central fue el mismo: el Banco de Corea ve estas herramientas como la base de su estrategia de modernización monetaria.

El gobernador también resaltó la participación del banco en Project Agorá, un esfuerzo internacional liderado por el Banco de Pagos Internacionales. Esa iniciativa estudia la tokenización de pagos transfronterizos y reúne a varios bancos centrales en la exploración de nuevas arquitecturas para mover dinero entre jurisdicciones con mayor eficiencia.

Shin sostuvo que estos proyectos ayudarán a elevar el estatus del won surcoreano dentro del entorno de pagos digitales. La idea apunta no solo a la innovación doméstica, sino también a preservar relevancia monetaria en una economía global donde las infraestructuras de pago se están volviendo cada vez más programables, interoperables y digitales.

Su discurso enmarcó este giro como parte de una transformación más amplia en la banca central durante un período de tensión económica, menor crecimiento interno e incertidumbre global. También advirtió sobre la necesidad de mantener una política monetaria prudente y flexible frente a presiones inflacionarias, shocks geopolíticos y cambios en la economía mundial.

La ausencia de stablecoins reaviva el debate regulatorio

Si hubo un elemento que captó especial atención, fue la ausencia total de las stablecoins en sus comentarios inaugurales. El silencio resulta significativo porque el tema domina actualmente buena parte del debate político y regulatorio en Seúl, donde legisladores y supervisores siguen divididos sobre cómo encajar estos activos dentro del marco legal local.

La discusión gira en torno a si la emisión de tokens vinculados al won debe limitarse exclusivamente a bancos comerciales regulados o si también debería abrirse a firmas fintech y tecnológicas no bancarias. Esa diferencia no es menor, porque define quién podrá competir en el futuro mercado de dinero digital privado del país.

La falta de menciones contrasta con declaraciones previas del propio Shin. Durante su audiencia de confirmación, había dicho a legisladores que las stablecoins podían coexistir con las CBDC y los depósitos tokenizados de manera “complementaria y competitiva”. Ese matiz sugería una visión más abierta que la proyectada en su primer mensaje oficial como gobernador.

Sin embargo, su postura general sigue inclinándose a favor de un esquema liderado por entidades supervisadas. Shin ha defendido que cualquier emisión de stablecoins debería comenzar con bancos regulados, una idea consistente con su modelo de arquitectura monetaria: el banco central emitiría la CBDC y los bancos comerciales ofrecerían tokens de depósito totalmente convertibles en esa moneda digital.

El mes pasado, además, publicó un trabajo académico en el que cuestionó que las stablecoins cumplan una propiedad esencial del dinero, la “unidad”. Su argumento fue que las redes blockchain están fragmentadas entre distintas cadenas, con comisiones, niveles de seguridad y grados de descentralización diferentes, lo que complica una experiencia monetaria homogénea.

Más supervisión para criptomonedas y finanzas no bancarias

El discurso no se limitó al diseño del dinero digital. Shin también adelantó un mayor escrutinio para los mercados de criptomonedas y para el universo de las finanzas no bancarias, dos áreas que los bancos centrales siguen observando con creciente atención por su potencial impacto sobre la estabilidad financiera.

De acuerdo con lo expuesto, el Banco de Corea ampliará el monitoreo de las criptomonedas y de otros activos no tradicionales. Además, buscará un acceso más amplio a datos financieros con el objetivo de rastrear riesgos de manera más temprana y precisa, algo que se ha vuelto prioritario tras años de expansión de plataformas e instrumentos fuera del perímetro bancario clásico.

Ese enfoque responde a una visión más preventiva de la política macrofinanciera. Aunque Corea del Sur cuenta con uno de los mercados cripto más activos del mundo, la volatilidad de estos activos y su creciente conexión con usuarios minoristas, fintech y servicios de pagos hacen que el banco central quiera reforzar su capacidad de observación.

La preocupación también se extiende a las finanzas no bancarias. En varias economías, los reguladores han advertido que el crédito, la inversión y la provisión de liquidez se están desplazando hacia sectores menos regulados, donde los riesgos pueden acumularse sin la misma visibilidad que existe dentro del sistema bancario tradicional.

Mercado cambiario 24 horas y pagos públicos tokenizados

Otro eje importante de su mensaje fue la modernización del mercado de divisas. Shin prometió medidas para permitir operaciones de cambio extranjero las 24 horas y avanzar hacia un sistema offshore de liquidación en won, dos pasos que apuntan a hacer más competitivo y flexible el uso internacional de la moneda surcoreana.

La referencia es relevante porque la digitalización monetaria no ocurre en aislamiento. Para que una moneda gane peso en el ecosistema global de pagos, no basta con emitir versiones tokenizadas o digitales. También necesita infraestructuras de liquidación, horarios operativos amplios y marcos técnicos que faciliten su uso dentro y fuera de las fronteras nacionales.

En paralelo, el Ministerio de Economía y Finanzas de Corea del Sur se prepara para probar pagos basados en blockchain para ciertos gastos gubernamentales dentro de un sandbox regulatorio. El piloto utilizará depósitos tokenizados para ejecutar gasto operativo del gobierno, con una implementación completa prevista para el cuarto trimestre de 2026.

La fase inicial comenzará en la ciudad de Sejong e incluirá condiciones como límites de tiempo y categorías de gasto. Esa prueba sugiere que el país no solo quiere experimentar con dinero digital en laboratorios del banco central, sino también llevarlo a casos de uso concretos dentro de la administración pública.

En conjunto, las señales de Shin dibujan una hoja de ruta bastante clara. Corea del Sur parece decidida a explorar un sistema de dinero digital donde la innovación avance, pero bajo una arquitectura dominada por el banco central y la banca regulada, con stablecoins todavía en una zona de incertidumbre política y legal.

Por ahora, el mensaje inaugural del nuevo gobernador no cierra el debate, pero sí redefine su equilibrio. En medio de la discusión legislativa, la prioridad oficial parece estar en consolidar CBDC, depósitos tokenizados y nuevas infraestructuras de pago antes de abrir la puerta, en mayor medida, a emisores privados de stablecoins.


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