Un equipo internacional identificó estructuras mineralizadas interpretadas como glóbulos rojos y señales químicas de hemo en huesos de un terópodo de 115 millones de años hallado en Brasil. El resultado aporta evidencia sobre la preservación de componentes relacionados con la sangre.
***
- Las muestras proceden de huesos de las extremidades de Aratasaurus museunacionali, hallados en Brasil.
- El equipo detectó hemo, un componente de la hemoglobina, en estructuras celulares ubicadas en canales vasculares del hueso.
- Los investigadores atribuyen la preservación a la mineralización con hausmannita y al enterramiento rápido en un ambiente con poco oxígeno.
🦖🔬 Detectan señales de sangre en un dinosaurio de 115 millones de años
En huesos de Aratasaurus, hallados en Brasil, identificaron estructuras interpretadas como glóbulos rojos y hemo, componente de la hemoglobina.
El estudio atribuye su preservación a la mineralización y al… pic.twitter.com/AkN8CpCAlj
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) November 4, 2026
Estructuras de glóbulos rojos y señales de sangre en un dinosaurio de 115 millones de años
Una huella molecular dentro del hueso
Un equipo internacional de investigadores identificó estructuras mineralizadas interpretadas como glóbulos rojos y señales químicas de hemo en huesos de un dinosaurio terópodo de 115 millones de años. Los restos pertenecen a Aratasaurus museunacionali, hallado en Brasil, y las estructuras se encuentran en canales vasculares del hueso. El hallazgo aporta evidencia de componentes relacionados con la sangre de un animal extinto y plantea preguntas sobre los límites de la preservación molecular.
La investigación, liderada por la Universidad Curtin, va más allá de describir estructuras con apariencia de glóbulos rojos: el equipo detectó químicamente hemo, un componente de la hemoglobina, dentro de las estructuras celulares. Esa señal es central para la interpretación de los investigadores, pues vincula las formas observadas en el fósil con componentes de la sangre.
Los investigadores encontraron estructuras celulares en canales vasculares de huesos de las extremidades. Las muestras también contenían aminoácidos de colágeno, otra clase de biomolécula. En conjunto, los resultados amplían el registro de restos celulares y moleculares identificados en dinosaurios. No significan que se haya recuperado sangre líquida ni que el fósil conserve intactos todos los tejidos originales.
El estudio se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences con el título “Heme signatures in mineralized red blood cells within vascular canals of a 115-million-year-old dinosaur bone”. La autora principal es Kliti Grice, profesora distinguida John Curtin, directora fundadora del Centro de Geoquímica Orgánica e Isótopos de Australia Occidental de Curtin y laureada del Consejo Australiano de Investigación. La Universidad Curtin presentó el hallazgo como la primera demostración inequívoca de glóbulos rojos fosilizados junto con evidencia química de hemo.
Por qué sobrevivieron las señales
La preservación no habría dependido únicamente de que las células quedaran atrapadas en el hueso. El equipo señala que fueron mineralizadas con hausmannita, un proceso que, según su interpretación, pudo ayudar a estabilizar las estructuras celulares y algunos componentes biomoleculares durante un periodo geológico muy extenso. La explicación propuesta relaciona esa mineralización con la detección de hemo y aminoácidos de colágeno en las muestras.
Los investigadores también consideran importante el contexto en que quedó enterrado el animal. Según su interpretación, fue sepultado rápidamente después de morir, en un entorno con poco oxígeno y abundantes microbios, condiciones que pudieron favorecer la preservación observada. Estas condiciones se presentan como la explicación del equipo, no como una secuencia enteramente comprobada.
El resultado cuestiona la idea de que las señales moleculares relacionadas con la hemoglobina no puedan persistir en el registro del pasado profundo. Grice afirmó que detectar moléculas derivadas del hemo en estructuras de glóbulos rojos de 115 millones de años amplía el registro fósil conocido de la sangre. También planteó que este tipo de evidencia puede ofrecer una ventana molecular para estudiar animales extintos y los ambientes donde vivieron.
La identificación de señales moleculares no implica que el equipo haya encontrado un organismo preservado como en vida ni que pueda reconstruirse por completo su fisiología. Lo reportado son señales químicas dentro de estructuras mineralizadas, un tipo de evidencia distinto de la observación de tejidos blandos recientes. La distinción ayuda a precisar el alcance del trabajo sin convertir la detección de componentes relacionados con la sangre en una afirmación más amplia sobre la recuperación integral de material biológico.
Qué abre el descubrimiento para la paleontología
La detección de hemo puede ayudar a formular nuevas preguntas sobre la evolución de la sangre y el metabolismo de animales antiguos. Grice señaló que este tipo de análisis también podría contribuir a investigar niveles de actividad, aunque la investigación no presenta mediciones concretas de actividad ni conclusiones sobre el comportamiento de Aratasaurus museunacionali. Por ahora, el aporte consiste en mostrar que ciertas señales moleculares pueden sobrevivir y analizarse en un fósil de esta antigüedad.
La posibilidad de estudiar componentes moleculares en huesos fósiles amplía las herramientas de la paleontología, que tradicionalmente ha reconstruido organismos sobre todo a partir de estructuras anatómicas conservadas. En este caso, los canales vasculares son el lugar donde se encontraron las estructuras celulares, mientras que el análisis químico permitió identificar señales relacionadas con la hemoglobina. Esa combinación de observación y evidencia molecular sustenta la relevancia del descubrimiento.
Martin Van Kranendonk, jefe de la Escuela de Ciencias de la Tierra y Planetarias de Curtin, afirmó que la investigación redefine cómo pueden preservarse estructuras moleculares durante largos periodos o bajo condiciones hostiles. También mencionó posibles implicaciones para la astrobiología y la búsqueda de vida antigua en el cosmos. Esa conexión es una perspectiva planteada por el investigador: el estudio se realizó sobre huesos de dinosaurio en la Tierra y no constituye evidencia de vida fuera de nuestro planeta.
El trabajo reunió a especialistas de la Escuela de Ciencias de la Tierra y Planetarias de Curtin, la Agencia Japonesa para la Ciencia y Tecnología Marítima-Terrestre, el Museo Nacional de Brasil, la Universidad Regional de Cariri y la Universidad Johns Hopkins. La investigación recibió financiación de una beca Laureate del Consejo Australiano de Investigación otorgada a Grice en 2021. La colaboración entre instituciones de varios países permitió combinar conocimientos sobre fósiles, geoquímica y análisis molecular, según destacó Van Kranendonk.
El descubrimiento no resuelve por sí solo cuánto tiempo pueden sobrevivir otras biomoléculas ni garantiza que señales comparables aparezcan en todos los fósiles. Sí muestra que, bajo condiciones particulares de mineralización y enterramiento, el registro fósil puede conservar información química durante periodos muy extensos. Para futuras investigaciones, el reto será evaluar qué factores permiten esa preservación y determinar si otros restos ofrecen señales moleculares comparables.
La Universidad Curtin destacó la combinación de estructuras interpretadas como glóbulos rojos mineralizados, hemo y aminoácidos de colágeno en un dinosaurio del Cretácico. La importancia del hallazgo reside en la evidencia química asociada a las estructuras celulares y en las preguntas que abre para el análisis de fósiles. El artículo científico apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Estados Unidos
Apple y las grandes tecnológicas suben tras las elecciones de medio mandato en EE.UU.
Educación
DuckDuckGo busca entrar a las escuelas tras la polémica por la IA de Google
Curiosidades
Marte no está muerto: la actividad volcánica reciente revela que simplemente está durmiendo
Privacidad
