Seis carteras de Bitcoin que permanecieron inactivas entre casi 12 y más de 15 años transfirieron 553,59 BTC valorados en USD $40,15 millones. La actividad no prueba ventas, pero dos direcciones aparecen relacionadas con una demanda en Nueva York y una transferencia terminó en Boerse Stuttgart Digital.
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- Seis carteras movieron 553,59 BTC entre el 16 y el 26 de agosto, según el rastreo de Galaxy Research.
- Cinco transferencias llegaron a direcciones sin vínculos públicos con exchanges, por lo que no existe evidencia en cadena de ventas.
- Dos carteras llevan etiquetas asociadas a una demanda de Nueva York que busca controlar miles de direcciones inactivas.
Seis carteras de Bitcoin que permanecieron inactivas durante períodos comprendidos entre casi 12 y más de 15 años volvieron a registrar actividad entre el 16 y el 26 de agosto. En conjunto, transfirieron BTC 553,59, valorados en aproximadamente USD $40,15 millones al momento de las operaciones, aunque los datos públicos de la cadena no identifican a la mayoría de sus controladores ni explican el motivo de los movimientos.
Galaxy Research rastreó las seis transferencias y encontró que las direcciones se remontan a 2011, 2012 y 2014, cuando Bitcoin todavía tenía una adopción mucho menor que la actual. Cinco envíos terminaron en direcciones sin vínculos conocidos con exchanges o plataformas de negociación, mientras que el sexto dirigió BTC 40 a una dirección etiquetada como Boerse Stuttgart Digital, proveedor alemán de custodia y comercio de criptomonedas.
Seis carteras despiertan en diez días
La primera operación ocurrió el 16 de agosto, cuando una cartera transfirió BTC 8,54 en el bloque 962.770, después de permanecer sin actividad desde el 13 de junio de 2011. Galaxy estimó que las monedas valían cerca de USD $538.000 al moverse, frente a un precio de adquisición aproximado de USD $14 por BTC, una diferencia que representaba una ganancia potencial cercana a 461.981% si los fondos hubieran sido vendidos.
Sin embargo, una transferencia entre direcciones no demuestra que se haya producido una venta ni permite concluir que el propietario haya realizado ese beneficio. La cadena de bloques registra el desplazamiento de las monedas, pero no revela por sí sola si el titular las vendió, cambió de custodio, reorganizó su almacenamiento o las trasladó a una nueva dirección bajo su control.
Dos días después, otra cartera que había estado activa por última vez el 10 de agosto de 2012 transfirió BTC 212, valorados en aproximadamente USD $13,66 millones. Galaxy la identificó con la etiqueta “Noah Doe #1396 · Salomon Client Dusted”, una referencia a una demanda presentada en Nueva York que involucra miles de direcciones de Bitcoin inactivas, aunque la dirección receptora no tenía una etiqueta pública que la vinculara con un exchange.
Horas después de ese movimiento, un titular antiguo transfirió BTC 10,74 desde una dirección que no registraba actividad desde el 17 de junio de 2011. Las monedas valían cerca de USD $692.000 al momento de la operación y ninguna de las dos partes de la transacción tenía una etiqueta pública de identidad, por lo que el registro disponible no permite atribuir el envío a una entidad concreta.
La actividad continuó el 22 de agosto con una transferencia de BTC 150, valorados en USD $11,75 millones, desde una cartera que permanecía inactiva desde el 26 de diciembre de 2014. Galaxy marcó esa dirección como “Noah Doe #1680”, lo que la convirtió en la segunda del grupo reciente vinculada mediante etiquetas al litigio de Nueva York, y calculó que su valor había aumentado aproximadamente 23.701% desde el precio estimado de adquisición.
Movimientos de direcciones creadas en 2011
Más tarde, el 22 de agosto, tres direcciones asociadas con 2011 transfirieron conjuntamente BTC 132,31 en el bloque 963.519. Galaxy calculó que ese paquete tenía un valor aproximado de USD $10,37 millones, aunque sus destinos tampoco mostraban vínculos públicos con plataformas de intercambio o entidades identificadas.
La dirección que comienza con “1EG5DvjR” movió BTC valorados en USD $4,45 millones y registró una apreciación potencial cercana a 629.068%, según la comparación entre el precio histórico estimado y el valor de transferencia. Otra dirección, cuyo inicio es “1928FWqd”, envió BTC por aproximadamente USD $404.000 después de una valorización estimada de 625.826%.
La tercera dirección del grupo, que comienza con “1EBzWeno”, representó USD $5,51 millones del total trasladado. Galaxy estimó que esos fondos habían aumentado alrededor de 807.639%, utilizando como referencia un precio original cercano a USD $10 por Bitcoin, pero esa cifra continúa siendo una ganancia no realizada mientras no exista evidencia de una disposición.
El último movimiento ocurrió el 26 de agosto, a las 10:54 UTC, cuando una cartera inactiva desde el 28 de mayo de 2012 envió BTC 40 en el bloque 964.127. El destino identificado como Boerse Stuttgart Digital diferencia esta operación de las otras cinco, aunque el envío a un proveedor de custodia no confirma que el propietario pretendiera vender las monedas.
Galaxy calculó una base de costo cercana a USD $5 por BTC para esa posición y estimó una apreciación aproximada de 1.535.911%, el mayor porcentaje entre las seis carteras. Aun así, la transferencia podría corresponder a una reorganización de fondos, un cambio de custodio o una operación posterior que todavía no aparece en la cadena, por lo que la etiqueta del destino no basta para anticipar una venta.
Causas de movimientos recientes
Confirmado: el único hecho observable es que las seis carteras transfirieron BTC 553,59 después de largos períodos de inactividad. La cadena no identifica por sí sola la causa ni demuestra que los fondos hayan sido vendidos.
Plausible: los movimientos podrían responder a reorganizaciones de almacenamiento, cambios de custodio o decisiones relacionadas con la seguridad de las claves. La transferencia de BTC 40 a una dirección etiquetada como Boerse Stuttgart Digital introduce una posible conexión con servicios de custodia, pero tampoco confirma una liquidación.
La actividad debe distinguirse de otros movimientos recientes de carteras antiguas. El 20 de agosto, 28 carteras inactivas transfirieron BTC 1.314,41, valorados en aproximadamente USD $94 millones, según una publicación de DiarioBitcoin. Ese episodio no demuestra que exista una causa común con las seis transferencias analizadas aquí.
El vínculo con la demanda de Nueva York
Dos de las seis direcciones aparecen relacionadas con un caso de la Corte Suprema de Nueva York presentado por un demandante seudónimo identificado como Noah Doe y dos entidades de Wyoming. La demanda busca obtener el control de 39.069 direcciones inactivas bajo el Artículo 7-B de la Ley de Propiedad Personal de Nueva York, normativa que aborda bienes presuntamente perdidos.
Según los documentos citados en la información de origen, las direcciones objetivo supuestamente contenían alrededor de BTC 3,7 millones cuando se presentó la queja. Entre ellas figurarían carteras asociadas con Satoshi Nakamoto, creador de Bitcoin, y con el hacker de Mt. Gox, aunque la titularidad efectiva de las direcciones y la posibilidad legal de reclamar esos activos forman parte de la disputa.
La jueza de la Corte Suprema de Nueva York Kathy J. King detuvo el procedimiento en junio y bloqueó a los demandantes de buscar un juicio por defecto antes de una audiencia programada para julio. Antes de esa decisión, los demandantes habían enviado pequeñas transacciones de polvo a miles de direcciones, acompañadas por mensajes destinados a notificar a sus posibles controladores sobre la reclamación.
Galaxy utiliza el término “Salomon-dusted” para describir las direcciones que recibieron esas notificaciones, de ahí la etiqueta asociada con una de las carteras que transfirió BTC 212. La actividad tiene consecuencias dentro del caso porque la demanda indicaba que las direcciones que movieran sus fondos serían retiradas de la lista de objetivos.
En julio, los demandantes retiraron 44 carteras después de que comenzaran a mover fondos tras la presentación del caso. Alex Thorn, jefe de Galaxy Research, dijo el 8 de julio que esas direcciones mantenían BTC 21.443 cuando comenzó la demanda, posteriormente movieron BTC 46.334 y conservaban alrededor de BTC 3.097 al momento de su reporte.
“Cada una de ellas había movido monedas en cadena desde que se presentó el caso”, afirmó Thorn al describir el comportamiento de las direcciones retiradas. El abogado especializado en fusiones y adquisiciones Ian R. Cohen y la Digital Chamber se han opuesto a la posición de los demandantes, al argumentar que una dirección en autocustodia no se convierte en propiedad abandonada únicamente porque no registre transacciones salientes durante mucho tiempo.
Seguridad y precedentes de movimientos millonarios
Las preocupaciones de seguridad también podrían explicar parte de la actividad reciente en carteras antiguas, aunque no existe evidencia pública que vincule directamente cuatro de las seis direcciones con un dispositivo comprometido. Una falla de firmware en ciertos dispositivos Coldcard permitió que atacantes reconstruyeran frases semilla débiles y drenaran Bitcoin desde finales de julio.
Galaxy estimó a comienzos de agosto que cuatro oleadas de ataques habían extraído alrededor de BTC 1.816 desde 5.294 direcciones. Coinkite, fabricante de Coldcard, atribuyó el problema a un cambio de firmware introducido en marzo de 2021, que debilitó la aleatoriedad utilizada para crear algunas semillas y facilitó el cálculo de las claves privadas afectadas.
Las carteras originales de 2011, 2012 y 2014 son anteriores al firmware señalado, pero sus propietarios podrían haber importado claves antiguas a dispositivos afectados en una fecha posterior. Galaxy no presentó datos en cadena que confirmaran una migración de ese tipo, por lo que la conexión entre la vulnerabilidad y los seis movimientos sigue siendo una posibilidad sin comprobar.
Los movimientos de grandes cantidades desde direcciones antiguas no se limitaron a este grupo durante 2026. A comienzos de julio, otra cartera transfirió BTC 5.908, con un valor aproximado de USD $383 millones, después de más de ocho años sin actividad. Esas monedas fueron enviadas a una nueva dirección en lugar de un exchange con etiqueta pública, un patrón que tampoco permitió establecer si existía una intención inmediata de vender.
Lo que los movimientos sí permiten concluir
El patrón confirma que la antigüedad de una cartera no basta para inferir que sus monedas están perdidas o abandonadas. Una dirección puede permanecer en silencio por razones de seguridad, custodia, herencia, pérdida temporal de acceso o simple decisión de mantener los fondos fuera de circulación, y ninguna de esas explicaciones queda resuelta por una transferencia posterior.
En Estados Unidos, mover Bitcoin entre carteras, cuentas o direcciones pertenecientes al mismo contribuyente no constituye por sí mismo un evento gravable, de acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos. Las comisiones de red pagadas con criptomonedas pueden plantear consideraciones separadas de registro y contabilidad, pero el traslado interno no equivale automáticamente a una venta imponible.
Para el mercado, el principal dato observable es que BTC 553,59 volvieron a circular después de más de una década, sin que cinco de los seis destinos mostraran una identidad pública. La falta de evidencia de ventas reduce la base para afirmar que las ballenas ejercieron presión vendedora, aunque movimientos posteriores hacia exchanges o custodios podrían aportar nueva información.
La transferencia a Boerse Stuttgart Digital concentra una atención especial porque introduce un proveedor conocido en la trayectoria de los fondos. Sin embargo, mientras no aparezca una orden de venta, una conversión o una nueva transferencia con destino claramente comercial, la cadena solo permite describir el movimiento y no atribuirle una intención definitiva.
El caso de Nueva York añade una dimensión legal a una actividad que normalmente se interpreta únicamente desde el análisis de mercado. Las etiquetas, las transacciones de polvo y el retiro de carteras activas muestran cómo una disputa sobre propiedad puede influir en la lectura de las direcciones, pero no sustituyen una determinación judicial sobre quién controla las claves privadas.
La evolución de estas carteras será seguida de cerca por analistas y participantes del ecosistema, especialmente si los fondos llegan a exchanges, custodios o nuevas direcciones relacionadas entre sí. Hasta entonces, el despertar de estas ballenas constituye una señal relevante de actividad en la cadena, pero no una prueba concluyente de liquidación, pérdida de control o transferencia de propiedad.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
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