Por Canuto  

Los futuros del Nasdaq retrocedieron cerca de 2% en medio de nuevas dudas sobre el costo y los retornos de la inversión en inteligencia artificial. El alza del petróleo, que acercó al Brent a USD $112 por barril, añadió presión y coincidió con una caída de 3,2% para Bitcoin.
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  • Los futuros del Nasdaq 100 bajaban 1,72% antes de la apertura, mientras también retrocedían los contratos del Dow y el S&P 500.
  • Tesla cayó tras reducir su previsión anual de gasto de capital y Meta retrocedió mientras evaluaba emitir acciones sin derecho a voto para financiar su expansión en IA; las acciones de semiconductores también bajaron.
  • El Brent subió más de 2,8% en medio de temores de interrupciones de suministro, mientras Bitcoin perdió 3,2% en un entorno de aversión al riesgo.


Nasdaq cae casi 2% ante nuevas dudas sobre la IA y el petróleo se dispara

Los futuros tecnológicos pierden el impulso

Los futuros del Nasdaq retrocedieron cerca de 2% el jueves 22 de octubre de 2026, en una sesión marcada por la cautela ante las perspectivas de la inteligencia artificial y por un salto en los precios del petróleo. Los resultados de Tesla y los planes de Meta no bastaron para disipar las preguntas sobre el gasto que exige la carrera tecnológica ni sobre cuándo podría traducirse en retornos. A las 7:10 a. m., hora del Este de Estados Unidos, los contratos del Nasdaq 100 bajaban 515 puntos, o 1,72%.

La presión también alcanzó a los otros índices principales: los futuros del Dow Jones perdían 365 puntos, equivalentes a 0,69%, y los del S&P 500 caían 81,25 puntos, o 1,04%. El movimiento revirtió parte del optimismo de la jornada anterior, cuando los resultados de SpaceX y Super Micro impulsaron a las acciones tecnológicas y reanimaron el interés por las compañías vinculadas con la IA. El cambio de ánimo mostró que las cifras trimestrales no eliminan por sí solas la preocupación sobre el costo de financiar esa expansión.

En las operaciones previas a la apertura del jueves, las acciones de SpaceX retrocedían 1,9% y las de Super Micro perdían 3,1%, luego de haber contribuido al avance del miércoles. Los inversores miraban más allá de los resultados y centraban su atención en el volumen creciente de inversión y en la incertidumbre sobre el plazo para recuperar esos desembolsos. Esa lectura dejó expuesta la fragilidad de un repunte que dependía, en parte, de la confianza en que la IA genere beneficios suficientes.

La inquietud se reflejó además en el Índice de Volatilidad CBOE, que avanzaba 1,57 puntos hasta 18,25, después de tres sesiones consecutivas de pérdidas. El indicador acompañó el retroceso de los futuros y señaló un aumento de la cautela entre los participantes del mercado. Reuters describió el movimiento como una renovada presión sobre las acciones de crecimiento, un grupo especialmente sensible a las expectativas de expansión futura y a las condiciones financieras.

Tesla y Meta, bajo escrutinio por sus planes de IA

Tesla bajaba 3,6% antes de la apertura luego de reducir su previsión anual de gasto de capital, una decisión que abrió interrogantes sobre el ritmo de sus ambiciones en inteligencia artificial y robótica. La compañía había acumulado inversión en proyectos como los robots humanoides Optimus, la IA y los robotaxis, mientras sus ganancias y flujo de caja disminuían, según Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell. El ajuste de previsión no despejó la inquietud sobre la escala de esos compromisos.

Mould advirtió que Tesla podría entrar en un período de incertidumbre mientras los inversores esperan noticias sobre una posible combinación con SpaceX. El ejecutivo señaló que, incluso con el respaldo de los accionistas, una operación de ese tipo podría enfrentar obstáculos regulatorios importantes. Por separado, Reuters informó que algunos integrantes de Tesla expresaron preocupación por los comentarios públicos de Elon Musk sobre una posible fusión, pues consideran que podrían atraer escrutinio de los accionistas y complicar las conversaciones.

Meta perdía 2% mientras evaluaba emitir nuevas acciones sin derecho a voto para ayudar a financiar su costosa expansión en inteligencia artificial. La compañía aún estudiaba esa opción, que permitiría captar capital sin otorgar poder de voto adicional a los nuevos inversionistas. El plan volvió a poner bajo la lupa el capital que Meta necesita para mantenerse competitiva en esa carrera, justo cuando el mercado exige mayor claridad sobre la relación entre inversión y resultados. La caída de Meta contribuyó a un retroceso más amplio entre las grandes compañías tecnológicas.

Otros integrantes de los llamados Siete Magníficos también operaban a la baja: Amazon caía 1,8% y Nvidia retrocedía 1,9%. El movimiento no se limitó a las compañías que anunciaron resultados o cambios de financiamiento, sino que alcanzó a empresas expuestas a las expectativas sobre la demanda de infraestructura para IA. Para los inversores, el desafío consiste en evaluar no solo el crecimiento potencial, sino también cuánto capital hace falta y cuánto tiempo podría tomar obtener retornos.

El petróleo y el repliegue de los activos de riesgo

Las acciones de semiconductores también registraban pérdidas durante las operaciones previas a la apertura. Intel cedía 4,4%, mientras AMD, Qualcomm, Marvell Technology, Broadcom y Micron Technology retrocedían entre 3% y 4,7%. La amplitud de las bajas indicó que la presión sobre la tecnología iba más allá de Tesla y Meta, y que los inversores también reducían exposición a compañías asociadas con el desarrollo y suministro de chips.

Al mismo tiempo, el crudo Brent subía más de 2,8% hasta USD $111,92 por barril, cerca de un máximo de cinco meses. Nuevos ataques hutíes en Arabia Saudita avivaron los temores a interrupciones del suministro y a una ampliación del conflicto en Oriente Medio. El encarecimiento del petróleo añadió una fuente de incertidumbre para los mercados en una jornada que ya venía condicionada por las dudas sobre el gasto tecnológico.

El impacto del combustible también aparecía en las perspectivas de American Airlines, cuyas acciones caían 3,2% después de que la aerolínea pronosticara una pérdida anual. La compañía enfrenta el encarecimiento del combustible para aviones, que supera las subidas de tarifas y reduce sus márgenes, de acuerdo con el reporte. El caso mostró cómo el repunte del crudo puede extender sus efectos más allá de las empresas energéticas y sumar presión sobre sectores con altos costos operativos.

En ese ambiente de aversión al riesgo, Bitcoin, la mayor criptomoneda por capitalización de mercado, bajaba 3,2%, mientras los inversores buscaban activos considerados más seguros. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendía hasta alrededor de 5,0648%, movimiento que el reporte vinculó con esa búsqueda de refugio. La caída de Bitcoin acompañó el repliegue de los activos de riesgo, aunque la información disponible no atribuye el movimiento a un factor propio del mercado cripto.

Resultados dispares y cautela en otros sectores

IBM perdía 4,7% pese a elevar su previsión anual de ingresos de software y presentar resultados del tercer trimestre por encima de las expectativas de Wall Street. La reacción contrastó con las noticias favorables de la compañía y volvió a mostrar que, en una sesión dominada por la cautela, los resultados positivos no garantizan avances en el precio de una acción. El informe no detalló qué aspecto específico de las perspectivas de IBM motivó el retroceso.

Blackstone bajaba 1,4% después de informar una caída en sus ganancias trimestrales. La firma es descrita en el reporte como la mayor gestora de activos alternativos del mundo, y su retroceso se sumó a las pérdidas observadas en sectores distintos de la tecnología. En conjunto, las bajas de IBM y Blackstone reflejaron una jornada de debilidad extendida, aunque por motivos diferentes en cada empresa.

El panorama previo a la apertura reunió así varios focos de preocupación: las dudas sobre el retorno de la inversión en IA, el alza del petróleo y las perspectivas empresariales afectadas por costos o menores ganancias. Tesla y Meta quedaron en el centro del debate tecnológico, mientras los descensos de los fabricantes de chips ampliaron el alcance de la presión. Bitcoin también retrocedió en línea con el tono de aversión al riesgo descrito por el reporte.

La sesión dejaba a los inversores atentos a si el nerviosismo se mantendría durante la jornada y a cómo responderían las acciones tras la apertura. Las cifras de los futuros mostraban caídas en los tres principales índices, pero el reporte no presentaba resultados de cierre para el jueves. Por ello, el movimiento previo a la apertura no permite por sí solo determinar si el mercado consolidará las pérdidas o recuperará parte del terreno.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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