Por Editor DiarioBitcoin  

En mayo de 2021, tres economistas ganadores del premio Nobel se lanzaron a hablar de las cripto. Recopilamos las afirmaciones más contundentes de Shiller, Krugman y Maskin. 

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Ya Bitcoin y las cripto no se pueden esconder. Ya están en boca de todos, ya sus nombres lucen en titulares en grandes medios. Es más, ya están en los bolsillos de muchos y, en especial, de grandes empresas e inversionistas multimillonarios. Entonces, como ya no es una subcultura, los grandes economistas también han empezado a hablar de las criptomonedas, ya no como una cosa rara, sino como algo tangible, vívido y revolucionario.

El pasado mes de mayo resultaron muy llamativas las posiciones de tres economistas ganadores del premio Nobel: Robert Shiller, Paul Krugman y Eric Maskin. Sin ponerse de acuerdo, en semanas consecutivas, estos tres laureados expertos hablaron de Bitcoin. Y, bueno, no tan bien como la comunidad cripto quisiera.  Veamos lo que dijo cada uno de ellos.

Shiller: el experimentador

El último de los economistas en hablar fue Robert Shiller, Nobel de Economía en 2013, quien en entrevista con la cadena CNBC dijo que no tenía bitcoins, pero a la vez reconoció que debía comprarlos para experimentar:

“Estaba pensando en comprarlos para experimentar el efecto. Mucha gente hace eso en realidad. Nunca compré bitcoins. Quizás debería estar activo en ese mercado”.

Sin embargo, este comentario no debe verse como una aprobación per se de la criptomoneda. En la misma entrevista afirmó que ve una mentalidad del “salvaje oeste” entre los inversores del mercado de las criptomonedas, el de las acciones y el de las viviendas.

Al hablar específicamente sobre el mercado de las criptomonedas Shiller dijo: “Ese es un mercado muy psicológico. Es una tecnología impresionante”. Sin embargo, argumentó que “la fuente última de valor es tan ambigua que tiene mucho que ver con nuestras narrativas más que con la realidad”.

Es decir, pone el peso de la fortaleza de Bitcoin no en sus propias virtudes como activo, sino en la presión que sobre su valor ejerce la opinión pública.  Y eso se ha verificado en momentos en los que una noticia, una afirmación, un simple tweet hacen que el precio o disminuya de forma abismal. Un ejemplo de esto fue cuando el CEO de Tesla, Elon Musk, puso #bitcoin en su biografía de Twitter y el precio se disparó. 

A pesar de eso (o quizás precisamente por eso) dijo que ha tenido la tentación de entrar en el mercado cripto. Para él, como economista, quizás no se trate más que de un simple objeto de estudio, como para un biólogo lo sería una nueva especie de insecto.

Sin embargo, de algún modo su posición sobre Bitcoin parece haberse flexibilizado un poco. En 2018, Shiller dijo que Bitcoin parecía una burbuja y cuestionó si la criptomoneda existirá en 100 años.

Shiller, profesor de Economía de la Universidad de Yale, es conocido en su área “por sus contribuciones pioneras a la volatilidad del mercado financiero y la dinámica de los precios de activos”, según las palabras de Reuters en su postulación al Nobel. 

Maskin: Perderán su dinero

El economista Eric Maskin habló en la segunda semana de mayo de Bitcoin en el programa del periodista y politólogo argentino Andrés Oppenhaimer en CNN.  Allí expresó su punto de vista también negativo sobre Bitcoin, con sentencias bien radicales, como que los tenedores de BTC perderán su inversión.

Maskin, de 70 años de edad, profesor en la Universidad de Princeton desde 2001, recibió el Premio Nobel en 2007. Es conocido por sus teorías en las que analiza el funcionamiento de los mercados cuando no se dan las condiciones bajo las cuales su comportamiento es eficiente.

Oppenhaimer le hizo a Maskin una pregunta capciosa: “¿Cree que las personas que compraron Bitcoin van a perder su dinero?”. Al respecto, Maskin respondió: “Es muy posible que pierdan su dinero porque no sabemos qué pasará con estas criptomonedas en el futuro, ahora están de moda pero quizás la moda no dure”. 

Oppenhaimer -que en sus preguntas mostró sus diferencias con el mundo cripto- le preguntó al Nobel si consideraba que Bitcoin era como un casino. “Sí, llamarlo juegos de azar es una buena analogía. Lo malo de Bitcoin y otros activos es que no tienen valor intrínseco, no es como comprar oro. El oro se puede utilizar en joyería o con fines industriales. Con Bitcoin no hay otro propósito sino que es un activo, entonces si todo el mundo decide un día que Bitcoin no vale mucho, entonces no valdrá mucho”, respondió Maskin.

El entrevistador preguntó también por las desventajas de Bitcoin: “El principal peligro es que si el Bitcoin se volviera realmente popular, de modo que la gente empezara a usar Bitcoin en lugar de dinero normal, entonces sería más difícil para los gobiernos tener una política monetaria y la política monetaria es un arma muy importante contra la recesión”, dijo Maskin y añadió:

Pero si todos usan criptomonedas en lugar de dinero ordinario, el banco central no tiene capacidad de combatir la inflación y la recesión. Para mí, como economista, es una preocupación sobre el futuro de Bitcoin.

Asimismo, indicó cuándo cree que habrá una regulación: “Por los momentos Bitcoin es una pequeña fracción de la oferta monetaria, pero si llegamos al punto de que fuera realmente sustancial entonces los gobiernos tendrían que regular las criptomonedas del mismo modo que se regulan otros activos”.

Puede ver la entrevista completa aquí (con traducción al español):

 

Krugman: ¿Burbuja duradera?

Por su parte, el economista Krugman, premio Nobel en el año, escribió un artículo en The New York Times donde, con muchísima ironía, expresó las siguientes palabras textuales que dan cuenta de que a su juicio Bitcoin no es una innovación y no ha logrado lo suficiente en el tiempo de existencia (posición muy polémica y debatible, por cierto).

“La historia hasta ahora: Bitcoin, la primera y más grande criptomoneda, se introdujo en 2009. Utiliza una clave de cifrado, similar a las que se utilizan en los códigos difíciles de descifrar, de ahí la “cripto”, para establecer cadenas de propiedad en tokens que dan derecho a sus poseedores actuales a … bueno, la propiedad de esos tokens. Y hoy en día usamos Bitcoin para comprar casas y autos, pagar nuestras facturas, realizar inversiones comerciales y más.

Oh espera. No hacemos ninguna de esas cosas. Doce años después, las criptomonedas casi no juegan ningún papel en la actividad económica normal. Casi la única vez que escuchamos que se utilizan como medio de pago, en oposición al comercio especulativo, es en asociación con actividades ilegales, como el lavado de dinero o el rescate de Bitcoin que Colonial Pipeline pagó a los piratas informáticos que lo cerraron.

Doce años es un eón en el tiempo de la tecnología de la información. Venmo, que puedo usar para compartir facturas de restaurantes, comprar fruta fresca en quioscos en las aceras y mucho más, también se introdujo en 2009. Apple presentó su iPad de primera generación en 2010. Zoom entró en uso en 2012. Para cuando una tecnología se vuelve tan antigua como la criptomoneda, esperamos que se haya convertido en parte del tejido de la vida cotidiana o que se haya abandonado como algo que no se inicia”.

Tiene además un serio debate sobre llamar a Bitcoin burbuja o no, pensando en que la gente paga grandes sumas de dinero, los primeros que compraron han ganado mucho y eso atrae a nuevos inversores. Al respecto escribe en el mismo artículo:

“Esto puede sonarle como una burbuja especulativa, o tal vez un esquema Ponzi, y las burbujas especulativas son, en efecto, esquemas Ponzi naturales. Pero, ¿podría un esquema Ponzi realmente durar tanto tiempo? En realidad, sí: Bernie Madoff ejecutó su estafa durante casi dos décadas y podría haber durado más si la crisis financiera no hubiera intervenido”.

Y añade: “Ahora, un esquema Ponzi de larga duración requiere una narrativa, y la narrativa es donde realmente sobresale cripto”.

Después se pregunta si las cripto se dirigen hacia un colapso pronto. Pero responde que no necesariamente. Y lo compara a la vez con el oro, el cual cree tiene los mismos problemas de Bitcoin

Concluye el artículo de opinión en The New York Times con esta frase que desmerita a la criptomoneda:

“La buena noticia es que nada de esto importa mucho. Debido a que Bitcoin y sus parientes no han logrado ningún papel económico significativo, lo que suceda con su valor es básicamente irrelevante para aquellos de nosotros que no jugamos al juego de las criptomonedas”.

Fuentes: CNBC, Oppenheimer presenta, The New York Times, archivo

Artículo de MRT/DiarioBitcoin

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