Por Editor DiarioBitcoin  

En The New York Times, Krugman publicó un artículo de opinión sobre Bitcoin y también se expresó sobre ella en Twitter. Cree que Bitcoin es un “culto” con montón de creyentes. 

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El economista Paul Krugman, prestigioso profesor de la Universidad de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008, se pronunció sobre Bitcoin en un artículo de opinión publicado ayer en The New York Times. Antes de eso había hablado sobre la principal cripto en un hilo de Twitter, justamente el miércoles 19, el día que se desbarrancó el precio de BTC y en general de todo el mercado de las criptomonedas.

Krugman es conocido por ser un defensor del libre comercio, pero crítico del neoliberalismo.

En relación a las cripto, su posición no solo es crítica, sino bastante negadora del papel de las criptomonedas en la economía mundial. Con un tono burlesco, comienza hablando del nacimiento de Bitcoin y luego compara que, después de 12 años, no ha tenido los logros de compañías como Venmo o Apple en el mismo lapso de tiempo.

Estas son algunas de sus palabras en el NYT ayer:

La historia hasta ahora: Bitcoin, la primera y más grande criptomoneda, se introdujo en 2009. Utiliza una clave de cifrado, similar a las que se utilizan en los códigos difíciles de descifrar, de ahí la “cripto”, para establecer cadenas de propiedad en tokens que dan derecho a sus poseedores actuales a … bueno, la propiedad de esos tokens. Y hoy en día usamos Bitcoin para comprar casas y autos, pagar nuestras facturas, realizar inversiones comerciales y más.

Oh espera. No hacemos ninguna de esas cosas. Doce años después, las criptomonedas casi no juegan ningún papel en la actividad económica normal. Casi la única vez que escuchamos que se utilizan como medio de pago, en oposición al comercio especulativo, es en asociación con actividades ilegales, como el lavado de dinero o el rescate de Bitcoin que Colonial Pipeline pagó a los piratas informáticos que lo cerraron.

Doce años es un eón en el tiempo de la tecnología de la información. Venmo, que puedo usar para compartir facturas de restaurantes, comprar fruta fresca en quioscos en las aceras y mucho más, también se introdujo en 2009. Apple presentó su iPad de primera generación en 2010. Zoom entró en uso en 2012. Para cuando una tecnología se vuelve tan antigua como la criptomoneda, esperamos que se haya convertido en parte del tejido de la vida cotidiana o que se haya abandonado como algo que no se inicia”.

Bitcoin ¿Ponzi?

Krugman continúa expresando que ha estado en reuniones diversas donde las preguntas han sido qué resuelve esta tecnología y qué hace ella que otras tecnologías más baratas no puedan hacer. Dice no haber encontrado una respuesta clara.  Sin embargo, reconocde que los inversores continúan pagando enormes sumas de dinero por los tokens digitales. “Los valores de las principales criptomonedas fluctúan enormemente: Bitcoin cayó un 30 por ciento el miércoles por la mañana y luego recuperó la mayor parte de las pérdidas esa tarde. Sin embargo, su valor colectivo ha excedido en ocasiones los 2 billones de dólares, más de la mitad del valor de toda la propiedad intelectual propiedad de las empresas estadounidenses”.

Se pregunta por qué la gente paga grandes sumas por dichos activos. Dice: “La respuesta, obviamente, es que los precios de estos activos siguen subiendo, por lo que los primeros inversores ganaron mucho dinero y su éxito sigue atrayendo nuevos inversores”. Añade:

“Esto puede sonarle como una burbuja especulativa, o tal vez un esquema Ponzi, y las burbujas especulativas son, en efecto, esquemas Ponzi naturales. Pero, ¿podría un esquema Ponzi realmente durar tanto tiempo? En realidad, sí: Bernie Madoff ejecutó su estafa durante casi dos décadas y podría haber durado más si la crisis financiera no hubiera intervenido”.

Después dice: “Ahora, un esquema Ponzi de larga duración requiere una narrativa, y la narrativa es donde realmente sobresale cripto”.

Explica, que a su juicio los impulsores de cripto usan terminología para convencer de que se trata de una tecnología revolucionaria “a pesar de que blockchain es en realidad bastante antiguo según los estándares de infotecnología y aún tiene que encontrar usos convincentes”.

Añade que el concepto libertario también las respalda, esa concepción de que el dinero fiat sin respaldo tangible colapsará en cualquier momento. Sin embargo afirma:

“Dado todo esto, ¿se dirigen las criptomonedas a un colapso pronto? No necesariamente. Un hecho que hace que incluso los escépticos criptográficos como yo se detengan es la durabilidad del oro como un activo muy valorado. El oro, después de todo, sufre prácticamente los mismos problemas que Bitcoin. La gente puede pensar en él como dinero, pero carece de los atributos de una moneda útil: en realidad no puede usarlo para realizar transacciones (intente comprar un automóvil nuevo con lingotes de oro) y su poder adquisitivo ha sido extremadamente inestable”.

Concluye el artículo con una frase demoledora:

“La buena noticia es que nada de esto importa mucho. Debido a que Bitcoin y sus parientes no han logrado ningún papel económico significativo, lo que suceda con su valor es básicamente irrelevante para aquellos de nosotros que no jugamos al juego de las criptomonedas”.

En Twitter

También en la red social, el economista hizo un hilo de tweets con el mismo tema. Los traducimos:

Comienza diciendo:

“No escribo mucho sobre Bitcoin porque no hay ningún fundamento que discutir”.

Continúa:

“BTC no es una innovación; ha existido desde 2009, y en todo ese tiempo nadie parece haber encontrado un buen uso legal para él. No es un medio de intercambio conveniente; no es una reserva estable de valor; definitivamente no es una unidad de cuenta“.

Añade:

“Su valor se basa en la percepción de que es una forma tecnológicamente sofisticada de protegerse del inevitable colapso del dinero fiduciario, que se avecina uno de estos días, o tal vez uno de estos siglos”. 

Y finaliza:

“Pero he dejado de predecir la inminente desaparición. Siempre parece haber una nueva generación de creyentes. Tal vez solo piense en ello como un culto que puede sobrevivir indefinidamente”.

Opinión de otros Nobel

No es el primer premio Nobel de Economía en hablar de Bitcoin. Algunos lo han hecho antes. Por ejemplo, en 2017 Joseph Stiglitz dijo que Bitcoin debía prohibirse. También pronosticó una caída en su precio. Este mismo economista también había dicho ese año que Bitcoin no cumplía “ninguna función social útil”.

Antes de él, en 2015, el economista ganador del Nobel, Eugene Fama, criticó a Bitcoin por su valor volátil.

Fuentes: Twitter, The New York Times, archivo

Reporte de MRT/ DiarioBitcoin

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