Por Canuto  

El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, estima que reconstruir los inventarios mundiales de petróleo podría tomar hasta dos años, incluso si se recuperan los flujos de crudo. Según sus declaraciones, el mundo ha perdido alrededor de 1.000 millones de barriles en los últimos dos meses, mientras la guerra con Irán y las dificultades en el estrecho de Ormuz mantienen la oferta bajo presión.
***

  • Amin Nasser afirmó que el mundo ha perdido alrededor de 1.000 millones de barriles de petróleo en los últimos dos meses.
  • Según el CEO de Aramco, se han extraído alrededor de 1.000 millones de barriles de las reservas, y unos 6.000 millones restantes no estarían prácticamente disponibles.
  • El Brent y el WTI cotizaban ligeramente a la baja el lunes, mientras aumentaban los flujos de crudo por Ormuz y el oleoducto East-West saudita.


Una recuperación que podría extenderse por dos años

El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, advirtió que reconstruir los inventarios mundiales de petróleo podría tomar hasta dos años. La estimación contempla no solo reponer barriles retirados durante la crisis, sino hacerlo mientras se atiende la demanda, una combinación que, según el ejecutivo, mantendría la presión sobre el suministro incluso si los flujos de crudo mejoran.

Nasser hizo la advertencia el lunes en la conferencia de Energy Intelligence, en Londres, mientras continúa la guerra entre Estados Unidos e Irán. CNBC informó que el ejecutivo vinculó el alivio de la tensión en ambos extremos del mercado con la reapertura completa del estrecho de Ormuz y el regreso de la confianza entre los participantes del sector energético.

La advertencia apunta a una diferencia importante entre recuperar el transporte de petróleo y normalizar los inventarios. Aunque vuelvan a circular más cargamentos, los barriles disponibles primero deben atender el consumo, por lo que no necesariamente quedan cantidades suficientes para reconstruir con rapidez las reservas que se han reducido, según el planteamiento de Nasser.

Reuters recogió la estimación de hasta dos años atribuida al CEO de Aramco, quien también resumió la situación con una frase: “El sistema ya está bajo tensión”. La declaración describe un mercado en el que las interrupciones acumuladas y las extracciones de reservas dificultan que una mejora puntual de los flujos se traduzca, por sí sola, en una recuperación inmediata de los inventarios.

Las pérdidas de suministro y el margen de las reservas

Nasser afirmó que el mundo ha perdido alrededor de 1.000 millones de barriles de petróleo en los últimos dos meses. Esa cifra se refiere a ese periodo y no a las pérdidas acumuladas desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán, a finales de febrero. El ejecutivo también señaló que se han liberado alrededor de 1.000 millones de barriles de las reservas, una respuesta que ha aportado crudo al mercado, pero que no compensa por completo las pérdidas mencionadas.

El ejecutivo dijo que la mayor parte de las extracciones realizadas hasta ahora provino de inventarios comerciales. También sostuvo que los cerca de 6.000 millones de barriles que todavía permanecen almacenados no están prácticamente disponibles, una valoración que subraya la distancia entre el volumen registrado en depósitos y la cantidad que, en la práctica, puede incorporarse al suministro.

Los gobiernos del G7 acordaron el viernes liberar 100 millones de barriles de diésel y crudo de sus reservas de emergencia, después de presiones de Donald Trump para que se adoptara esa medida. La liberación coordinada a través de la Agencia Internacional de Energía comenzará de inmediato y se extenderá durante cuatro meses; se prevé que una cantidad sustancial salga al mercado en los primeros 20 días. El grupo está integrado por Francia, Canadá, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos; la Unión Europea también participa en sus reuniones, y Francia ejerce actualmente la presidencia.

La liberación de reservas ofrece una fuente temporal de combustible y petróleo, pero el cálculo de Nasser sugiere que esas medidas no equivalen a restablecer la capacidad de almacenamiento disponible antes de la crisis. Si los inventarios se usan para cubrir necesidades inmediatas mientras persiste la interrupción, el mercado afronta el desafío simultáneo de satisfacer la demanda y recomponer sus existencias, que es precisamente el proceso que podría prolongarse.

Ormuz y las rutas que sostienen los flujos

El estrecho de Ormuz concentra una parte estratégica del transporte energético: antes de la interrupción, por esa vía marítima circulaba alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. La guerra ha afectado gravemente la navegación en el paso, y Nasser señaló que su reapertura completa es una condición clave para reducir la presión sobre el mercado.

El CEO también vinculó la normalización con la recuperación de la confianza en los mercados energéticos, una variable que puede influir en la percepción de la oferta futura. Su argumento no fue que la reapertura garantice por sí misma inventarios restablecidos, sino que el transporte y la confianza son condiciones necesarias para aliviar las presiones antes de que comience una reconstrucción más prolongada.

En paralelo, los flujos de crudo de Oriente Medio mostraban señales de recuperación el lunes, con reportes de mayores exportaciones tanto a través de Ormuz como por el oleoducto East-West de Arabia Saudita. Ese avance coincidió con una baja ligera de los precios, aunque la información disponible no permite concluir que el mercado haya dejado atrás los riesgos de suministro ni que el proceso de reposición ya esté en marcha a gran escala.

La coexistencia de flujos crecientes y existencias debilitadas ayuda a explicar por qué una noticia favorable sobre el transporte no elimina de inmediato la inquietud por la oferta. Los cargamentos que vuelven a moverse pueden aliviar las necesidades inmediatas, mientras que la advertencia de Aramco se refiere a una tarea más amplia: recuperar los barriles almacenados al mismo tiempo que se sostiene el consumo.

Precios ligeramente a la baja, pero con una recuperación pendiente

Los futuros del Brent, referencia internacional con vencimiento en diciembre, retrocedían un 0,1% y cotizaban a USD $102,20 por barril. Los contratos del West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos para noviembre bajaban un 0,5%, hasta USD $90,64, en una sesión en la que los reportes sobre el aumento de los flujos de crudo ofrecían cierto alivio al mercado.

La caída moderada de ambas referencias no contradice necesariamente la advertencia de Nasser: los precios reflejan las expectativas del mercado en ese momento, mientras que el plazo de dos años alude a la reposición de inventarios y a la capacidad de responder a la demanda. La noticia describe, por tanto, dos horizontes distintos: una mejora puntual en el transporte y una recuperación de existencias que podría ser mucho más lenta.

Para los mercados energéticos, la cuestión inmediata sigue siendo cuánto crudo podrá circular por las rutas afectadas y cuánto margen conservan las reservas disponibles. La estimación de Aramco advierte que, aun si se normaliza el tránsito por Ormuz, las pérdidas acumuladas no se revierten automáticamente y los inventarios necesitarían tiempo para reconstruirse.

El panorama presentado por Nasser dependerá de la evolución de la guerra, de la reapertura completa del estrecho y de la recuperación de la confianza en el sector. Mientras esas condiciones no se consoliden, el aumento de algunos flujos puede aliviar la presión sin despejar la incertidumbre sobre la oferta ni acortar, por sí solo, el plazo de hasta dos años que el ejecutivo plantea para reponer existencias.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín