El nuevo acuerdo bipartidista elimina el mayor obstáculo político del proyecto de ley, al tiempo que redefine cómo podrán ofrecer incentivos las plataformas cripto en Estados Unidos.
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- El texto de Clarity Act prohíbe recompensas equivalentes a intereses bancarios en stablecoins.
- Coinbase celebra que se mantengan incentivos ligados a actividad real.
- El proyecto avanza hacia discusión en el Senado con mayores probabilidades.
La empresa Coinbase expresó su respaldo a un compromiso legislativo clave dentro del denominado Digital Asset Market Clarity Act, una propuesta que busca establecer un marco regulatorio integral para el mercado de criptomonedas en Estados Unidos.
El acuerdo, alcanzado por los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks, introduce restricciones al rendimiento (“yield”) ofrecido sobre stablecoins, uno de los puntos más controversiales del debate.
El entendimiento bipartidista elimina el principal obstáculo que había frenado el avance del proyecto, abriendo el camino para su revisión formal en el Comité Bancario del Senado. Según reportes de medios como Reuters y Yahoo Finance, la iniciativa podría entrar en etapa de “markup” tan pronto como la semana del 11 de mayo.
Prohibición de rendimientos similares a depósitos bancarios
El texto acordado establece que las recompensas ofrecidas sobre stablecoins no podrán estructurarse “de una manera económicamente o funcionalmente equivalente al pago de intereses sobre depósitos bancarios”. Esta cláusula responde directamente a las preocupaciones del sector bancario, que había presionado contra mecanismos que pudieran desviar depósitos tradicionales hacia plataformas cripto.
Sin embargo, el acuerdo no elimina por completo los incentivos. Las plataformas aún podrán ofrecer recompensas, siempre que estén vinculadas a la actividad real del usuario dentro de la red o plataforma, y no simplemente al hecho de mantener fondos depositados.
Además, el proyecto instruye a los reguladores federales a desarrollar un marco específico de divulgación para stablecoins, así como una lista clara de actividades de recompensa permitidas. Estas definiciones serán clave para determinar cómo exchanges y brokers estructuran sus programas de incentivos en el futuro.
El debate sobre qué constituye “participación basada en actividad” ha sido central en las discusiones legislativas, ya que define la línea entre innovación financiera y productos que podrían competir directamente con la banca tradicional.
Coinbase y la industria celebran el resultado
Desde Coinbase, el acuerdo fue interpretado como una victoria estratégica para el sector. El director legal de la compañía, Paul Grewal, afirmó que el texto final evita descarrilar el proyecto más amplio, y sostuvo que el debate público había exagerado los riesgos asociados a estos incentivos.
En una publicación citada por medios, Grewal señaló que el resultado “preserva recompensas basadas en actividad vinculadas a la participación real en plataformas y redes cripto”, lo cual —según indicó— era precisamente uno de los objetivos planteados por el lobby bancario. “Anótalo”, agregó en un mensaje breve y directo, Brian Armstrong, CEO de Coinbase.
Por su parte, el jefe de políticas de Coinbase, Faryar Shirzad, destacó que, aunque los bancos lograron imponer mayores restricciones, se mantuvo lo esencial: la capacidad de los usuarios de obtener recompensas por el uso efectivo de plataformas cripto.
Shirzad también atribuyó avances adicionales en el proyecto a temas como la clasificación de tokens, protecciones para finanzas descentralizadas (DeFi) y el impulso a la tokenización, elementos que forman parte del paquete regulatorio más amplio.
Contexto: tensión entre banca y cripto
El proyecto había quedado estancado a inicios de año debido a la oposición de banqueros y entidades de la industria financiera tradicional, que argumentaban que permitir rendimientos sobre stablecoins podría incentivar la salida de depósitos del sistema financiero tradicional, afectando su capacidad de otorgar crédito.
Desde la perspectiva de las empresas cripto, impedir estos incentivos habría sido anticompetitivo, limitando su capacidad para atraer usuarios en un mercado donde las recompensas juegan un rol central en la adquisición y retención de clientes.
Este choque refleja una tensión estructural más amplia: la competencia entre modelos financieros tradicionales y nuevas infraestructuras basadas en blockchain, donde las stablecoins funcionan como puente entre ambos mundos.
El Clarity Act busca precisamente reducir esa fricción, proporcionando reglas claras para un sector que, según ejecutivos de la industria, ha operado durante años en una “zona gris” regulatoria.
Próximos pasos y variables clave
Con el tema del yield parcialmente resuelto, la atención del proceso legislativo se desplaza hacia otros aspectos críticos, incluyendo la delimitación de competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC), así como las reglas sobre staking y formación de capital.
Estos elementos serán determinantes para definir el alcance real de la ley y su impacto sobre el ecosistema cripto en Estados Unidos.
En paralelo, plataformas como Polymarket estiman en torno al 68% la probabilidad de que el Clarity Act sea promulgado este año, reflejando un mayor optimismo tras el acuerdo, aunque el proceso aún enfrenta presiones políticas, particularmente del sector bancario.
El desenlace legislativo, previsto para los próximos meses, será clave para determinar si Estados Unidos logra establecer un marco regulatorio que equilibre innovación y estabilidad financiera en el mercado de activos digitales.