Por Canuto  

Un residente de Florida de 21 años fue arrestado por el FBI por supuestamente participar en una operación que distribuyó malware mediante juegos de Steam y robó más de USD $200.000 en criptomonedas. La investigación siguió un rastro de billeteras de Bitcoin, cuentas digitales y tarjetas de regalo usadas para pedir comida.
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  • El FBI acusa a Zyaire Dontaevious Zamarion Wilkins y a dos co-conspiradores de infectar juegos descargados en aproximadamente 8.000 computadoras.
  • La red habría accedido a unas 80 billeteras de criptomonedas y robado al menos USD $220.000, incluidos USD $35.000 de un streamer que recaudaba fondos para tratar un cáncer avanzado.
  • Los investigadores vincularon al acusado con el esquema mediante registros digitales, pagos en Bitcoin y más de 150 tarjetas de regalo utilizadas en pedidos de UberEats.


FBI arresta a joven acusado de robar USD $220.000 con juegos de Steam infectados

Un residente de Florida de 21 años habría distribuido malware mediante videojuegos y dirigido el ataque contra personas con grandes tenencias de criptomonedas.

Una operación que habría usado juegos para distribuir malware

El FBI arrestó a Zyaire Dontaevious Zamarion Wilkins, un residente de Florida de 21 años, por su presunta participación en una operación de robo de criptomonedas. La acusación también incluye a dos co-conspiradores cuya identidad no fue revelada.

Según un reporte de PC Gamer, el grupo habría incrustado malware en varios juegos disponibles para descarga en Steam. Los programas maliciosos llegaron a aproximadamente 8.000 computadoras de usuarios.

El FBI sostiene que los acusados utilizaron información privada obtenida de los equipos infectados para acceder a billeteras digitales. La operación habría generado robos superiores a USD $200.000 en criptomonedas.

La denuncia penal no menciona directamente a Steam. Sin embargo, describe a la plataforma como una popular empresa de distribución digital de videojuegos ubicada en el Distrito Occidental de Washington.

Los juegos señalados en la investigación son Dashverse, de 2024; Lunara, de 2024; PirateFi, de 2025; Blockblasters, de 2025; y Lampy, de 2026. El FBI ya había mencionado esos títulos en una solicitud de información publicada en marzo de 2026.

La solicitud buscaba contactar a usuarios que hubieran descargado software malicioso a través de la plataforma. El caso muestra cómo una descarga aparentemente relacionada con entretenimiento puede convertirse en un punto de entrada para el robo de activos digitales.

Cómo habría funcionado el esquema de captación

Wilkins y sus asociados habrían promovido los juegos en distintas redes sociales y plataformas de mensajería. Entre ellas figuraban Discord, Telegram, X y LinkedIn, donde animaban a otros usuarios a descargar los títulos.

El grupo también habría empleado chatbots para identificar y priorizar a personas con grandes tenencias de criptomonedas. Ese método habría permitido concentrar los esfuerzos en objetivos con un potencial de pérdida más elevado.

El malware presuntamente instalado en los videojuegos buscaba información privada almacenada en las computadoras. La denuncia vincula esos datos con el acceso posterior a billeteras de criptomonedas.

Durante los dos años en que los involucrados habrían distribuido el software malicioso, el FBI afirma que obtuvieron acceso a aproximadamente 80 billeteras. De esas cuentas, habrían sustraído al menos USD $220.000.

La cifra de USD $220.000 incluye distintos robos atribuidos al grupo. Entre ellos aparece una pérdida de USD $35.000 sufrida por el streamer RastalandTV.

El dinero del streamer se había recaudado para pagar tratamientos relacionados con un cáncer en etapa 4. La inclusión de ese caso en la denuncia agrega una dimensión especialmente grave al impacto económico del presunto esquema.

El rastro digital que llevó a Wilkins

Los investigadores habrían identificado a Wilkins mediante una combinación de registros de cookies, cuentas digitales y dispositivos. El análisis comenzó con una dirección de correo electrónico vinculada a una cuenta de desarrollador de Steam.

Los registros de cookies de Google indicaron que esa dirección había sido utilizada desde los mismos dispositivos y navegadores que un grupo de otras direcciones de Google. Esas cuentas también estaban asociadas con cuentas de Apple y T-Mobile.

Con una orden de registro para la dirección relacionada con las cuentas de Apple y T-Mobile, el FBI incautó varios dispositivos en febrero de 2026. Uno de esos equipos supuestamente contenía mensajes sobre la coordinación del esquema.

Los mensajes también habrían documentado pagos en Bitcoin enviados por un co-conspirador a un usuario de Signal identificado como “Sibel.eth”. El FBI no identificó al presunto autor del malware incrustado en los juegos.

Los investigadores vincularon el alias con Wilkins después de examinar la billetera de Bitcoin que recibió los pagos. Esa dirección habría sido utilizada para comprar más de 150 tarjetas de regalo.

Algunas de esas tarjetas se usaron para realizar pedidos de UberEats asociados, según el FBI, con la dirección de correo electrónico estudiantil de Wilkins en la Universidad del Oeste de Florida. Así, el movimiento de fondos digitales habría quedado conectado con compras en el mundo real.

Criptomonedas, trazabilidad y seguridad de los usuarios

El caso también ilustra una tensión habitual en las investigaciones sobre criptomonedas. Aunque Bitcoin permite mover valor sin intermediarios tradicionales, sus transacciones quedan registradas públicamente en una cadena de bloques.

La trazabilidad no identifica por sí sola a la persona detrás de una dirección. Sin embargo, los investigadores pueden combinar los movimientos de una billetera con registros de plataformas, dispositivos, cuentas de correo y compras.

En esta investigación, el supuesto uso de Bitcoin para recibir pagos no habría impedido el rastreo. La compra de tarjetas de regalo y los pedidos de comida habrían creado conexiones adicionales entre la actividad digital y una identidad concreta.

Para los usuarios, el incidente refuerza la importancia de verificar el origen de los videojuegos y de cualquier archivo relacionado con ellos. También recuerda que una billetera puede quedar expuesta si un equipo almacena claves, sesiones o información sensible.

El uso de chatbots para seleccionar objetivos añade otro elemento relevante. La automatización puede acelerar la búsqueda de víctimas, pero no elimina la necesidad de que los atacantes interactúen con servicios, dispositivos y sistemas de pago que dejan registros.

La acusación describe presuntos delitos y no constituye una condena. El proceso deberá establecer la responsabilidad individual de Wilkins y de los dos co-conspiradores, además de determinar el alcance total de los daños.

Un caso con impacto más allá de los videojuegos

El presunto esquema conecta tres ámbitos que suelen analizarse por separado: la distribución de videojuegos, la seguridad informática y las criptomonedas. La infección de un programa puede terminar afectando directamente activos custodiados en billeteras digitales.

Los títulos mencionados por el FBI habrían servido como vehículo para llegar a los usuarios. El atractivo de descargar un juego habría facilitado que las víctimas instalaran archivos que ocultaban una función distinta.

La investigación también muestra la relevancia de los datos comerciales para reconstruir una operación. Las tarjetas de regalo, los servicios de entrega y las cuentas estudiantiles habrían permitido conectar fondos digitales con actividades cotidianas.

El perjuicio atribuido a la red no se limitó a grandes tenedores de criptomonedas. El caso de RastalandTV evidencia que un robo puede afectar campañas personales y recursos destinados a necesidades médicas.

El FBI continúa presentando el caso como una investigación sobre un grupo coordinado. La denuncia señala que los involucrados habrían actuado durante dos años y que el malware permitió acceder a decenas de billeteras.

La detención de Wilkins no resuelve por sí sola todas las preguntas sobre el origen del software ni sobre el destino de los fondos. No obstante, el rastro formado por cuentas, dispositivos, Bitcoin y tarjetas de regalo ofrece a los investigadores una ruta para reconstruir la presunta operación.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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