Por Canuto  

TerraPower quiere aprovechar un reactor nuclear de 345 MW y un gigantesco tanque de sal fundida para entregar electricidad flexible a los centros de datos que impulsan la inteligencia artificial.
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  • TerraPower planea anunciar este año su primer proyecto de centro de datos, cuya construcción comenzaría en 2027.
  • El reactor Natrium puede mantener la fisión a plena capacidad y almacenar el calor excedente en sal fundida.
  • La compañía busca combinar el alto factor de capacidad nuclear con la flexibilidad necesaria ante los picos de demanda de la IA.


TerraPower prepara una nueva respuesta al creciente consumo eléctrico de la inteligencia artificial: un reactor nuclear capaz de almacenar calor y liberar energía adicional cuando la demanda se dispara. La empresa, fundada por Bill Gates, planea anunciar este año su primer proyecto de centro de datos, según informó Bloomberg, mientras la construcción comenzaría en 2027.

El proyecto todavía no tiene un cliente identificado públicamente, aunque TerraPower anunció en enero que Meta había acordado comprar ocho de sus plantas de energía Natrium. La instalación destinada al centro de datos sería la segunda planta de la compañía, después de la primera unidad que ya se encuentra en construcción en Wyoming.

La carrera por la energía constante

Las nuevas empresas nucleares intentan presentarse como una solución al principal problema energético de los centros de datos de IA: disponer de electricidad permanente para entrenar modelos y responder consultas. A diferencia de fuentes que dependen del clima o de la hora del día, los reactores pueden producir energía de manera continua, una característica especialmente valiosa para instalaciones que operan con grandes volúmenes de procesadores.

Sin embargo, no todos los reactores resultan adecuados para trabajar directamente con centros de datos. Los reactores nucleares funcionan mejor cuando operan cerca de su máxima capacidad, porque reducen el costo relativo de sus enormes inversiones en construcción y aprovechan durante más horas los equipos destinados a generar electricidad.

En Estados Unidos, los reactores nucleares registran el factor de capacidad más alto entre las tecnologías de generación eléctrica y producen a máxima potencia aproximadamente el 92,5 % del tiempo. Esa fortaleza también impone una limitación, ya que las plantas existentes reaccionan con lentitud cuando la red exige aumentos o reducciones repentinas de producción.

De acuerdo con el Laboratorio Nacional de las Rocosas, los reactores convencionales pueden incrementar o disminuir su producción cerca de un 5 % de su capacidad nominal por minuto. Los nuevos reactores modulares pequeños, conocidos como SMR, podrían alcanzar aproximadamente un 10 % por minuto, pero incluso esa mejora no elimina el problema económico de operar durante períodos prolongados por debajo de la capacidad máxima.

El problema de las cargas de IA

Los centros de datos dedicados a inteligencia artificial presentan una demanda eléctrica menos estable que otras instalaciones digitales. Durante el entrenamiento de modelos o ante grandes oleadas de consultas, las GPU pueden elevar y reducir rápidamente el consumo, creando fluctuaciones que presionan tanto a los generadores como a las redes de transmisión.

Ese comportamiento complica el uso de energía nuclear detrás del medidor, es decir, cuando una planta abastece directamente a un centro de datos sin depender completamente de la red pública. La instalación necesita responder a los cambios de sus servidores, pero el reactor no puede modificar su producción con la misma velocidad con la que las cargas computacionales cambian.

Las turbinas de gas natural, que suelen considerarse una alternativa flexible para cubrir picos de demanda, también han enfrentado fallas bajo la presión de estas variaciones. Para suavizar la curva, los operadores pueden instalar grandes bancos de baterías, aunque esa solución agrega costos importantes a proyectos que ya requieren inversiones intensivas en infraestructura eléctrica.

La tensión es particularmente relevante para las empresas nucleares emergentes, porque sus primeras plantas serán costosas y todavía no han demostrado que la fabricación masiva de SMR reduzca de forma suficiente el capital necesario. Incluso si esa estrategia funciona, sus beneficios podrían tardar una década o más en materializarse, por lo que cada hora de operación eficiente resulta fundamental para la viabilidad del negocio.

La reserva térmica de TerraPower

TerraPower diseñó su reactor Natrium, refrigerado por sal fundida, con una capacidad de 345 megavatios y una lógica distinta para resolver el desequilibrio entre producción constante y demanda variable. En lugar de aumentar o disminuir de inmediato la potencia del reactor, el sistema mantiene la fisión y almacena el calor adicional en un tanque de grandes dimensiones.

Cuando el consumo aumenta, la planta utiliza esa reserva térmica para producir más vapor y hacer girar las turbinas. De ese modo, puede elevar la electricidad entregada sin someter al reactor a cambios bruscos de producción, mientras el equipo más costoso continúa funcionando incluso durante los períodos de menor demanda.

La compañía desarrolló originalmente esta característica pensando en complementar fuentes intermitentes como la energía eólica y la solar. TerraPower buscaba una planta capaz de aumentar o reducir su entrega con rapidez para adaptarse a una red donde la generación renovable cambia según las condiciones meteorológicas, pero esa misma flexibilidad puede servir a los centros de datos de IA.

La comparación entre ambos escenarios es directa: las renovables pueden producir en momentos distintos a los que necesita la red, mientras que los centros de datos pueden exigir electricidad en picos repentinos. En ambos casos, el reactor sigue produciendo calor y la sal fundida funciona como una reserva que permite ajustar la generación eléctrica sin sacrificar el funcionamiento continuo del núcleo.

Una ventaja frente a otros reactores

El enfoque permite combinar dos características que normalmente entran en tensión dentro de una planta eléctrica. TerraPower conserva el alto factor de capacidad asociado con la energía nuclear y, al mismo tiempo, incorpora almacenamiento para entregar electricidad de manera más flexible cuando cambia la demanda.

Desde el punto de vista financiero, mantener en funcionamiento el equipo nuclear durante más horas puede ayudar a amortizar una inversión de capital elevada. La planta no necesita reducir continuamente la producción del reactor cuando el centro de datos consume menos, porque el calor excedente permanece disponible para los momentos en que las GPU vuelven a exigir más electricidad.

La propuesta también puede disminuir la dependencia de baterías instaladas exclusivamente para compensar las variaciones de los servidores. Eso no significa que el almacenamiento térmico elimine todos los costos ni que garantice por sí solo el éxito comercial, pero ofrece una arquitectura diferente frente a las soluciones basadas únicamente en modificar la potencia del reactor o añadir generación de gas.

La primera planta de TerraPower en Wyoming será una prueba decisiva para la tecnología y para la capacidad de la empresa de ejecutar un proyecto nuclear moderno. El posible centro de datos, cuya construcción empezaría en 2027, mostraría además si el sistema puede adaptarse a una carga digital que exige energía continua y flexibilidad al mismo tiempo.

El siguiente paso para la empresa

TerraPower no ha revelado quién sería el cliente de su proyecto de centro de datos, por lo que todavía no existen detalles públicos sobre la escala informática, la ubicación exacta o las condiciones comerciales de la instalación. El acuerdo anunciado con Meta para ocho plantas Natrium, sin embargo, muestra que los grandes operadores tecnológicos ya evalúan compromisos de largo plazo con nuevos proveedores nucleares.

El interés de las compañías de IA responde a una presión estructural: cada nueva generación de modelos requiere más capacidad computacional y, por tanto, más electricidad para operar servidores, sistemas de refrigeración y redes de comunicación. La energía nuclear puede ofrecer disponibilidad constante, pero debe demostrar que sus costos, plazos regulatorios y riesgos de construcción resultan compatibles con la velocidad de expansión del sector tecnológico.

La propuesta de TerraPower intenta resolver una parte concreta de ese desafío sin presentar al reactor como una fuente que deba seguir cada movimiento de la demanda. El núcleo trabaja de forma estable, la sal fundida conserva el calor y las turbinas convierten esa reserva en electricidad adicional cuando el centro de datos necesita acelerar.

Si la empresa logra construir y operar sus plantas como está previsto, esa combinación podría darle una ventaja en la competencia por abastecer a la inteligencia artificial. El resultado dependerá de la ejecución, los costos y la confiabilidad real del sistema, pero la fórmula ya plantea una alternativa relevante para redes donde la energía nuclear y las cargas digitales deberán convivir con una volatilidad cada vez mayor.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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