Por Canuto  

Cosmos 2612 llegó a unos 26 metros de ICEYE-X36, un satélite de radar estadounidense que forma parte de una flota que ha suministrado información a Ucrania, según datos de seguimiento orbital. Astrónomos y analistas han descrito las maniobras como aparentemente deliberadas, aunque la intención de Rusia sigue sin aclararse.
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  • Cosmos 2612 pasó a unos 26 metros de ICEYE-X36 el 19 de octubre, según datos de seguimiento orbital; antes, los especialistas habían informado de una aproximación a unas 3 millas.
  • El satélite estadounidense usa radar de apertura sintética y pertenece a una flota que ha proporcionado información a Ucrania, aunque no está claro si este aparato la apoya directamente.
  • Expertos advierten que las maniobras consumen combustible y requieren vigilancia, mientras señalan que no existe un límite legal estricto de distancia entre satélites.


Satélite ruso pasó a 26 metros de un aparato de radar estadounidense en órbita

Cosmos 2612 llegó a unos 26 metros de ICEYE-X36, según datos de seguimiento orbital. LeoLabs considera que la maniobra parece deliberada, aunque la intención del satélite ruso no está clara.

Una aproximación que preocupa a los expertos

El satélite militar ruso Cosmos 2612 pasó a unos 26 metros de ICEYE-X36 el 19 de octubre, según los datos de seguimiento publicados por Orbital Radar. La información sitúa el acercamiento a las 16:07 UTC, a unos 541 kilómetros de altitud. Días antes, especialistas habían informado que los aparatos se aproximaron a unas 3 millas, cerca de 4,8 kilómetros, después de que inicialmente estuvieran separados por más de 200 millas.

El astrónomo Jonathan McDowell describió el acercamiento como posiblemente el primer encuentro no aprobado entre dos satélites activos en órbita terrestre baja. La expresión alude a una aproximación que el operador del otro aparato no autorizó; no significa, por sí sola, que exista una norma internacional específica que establezca una distancia mínima obligatoria.

La empresa de seguimiento espacial LeoLabs dijo que el movimiento parece un acercamiento deliberado a ICEYE-X36. También advirtió que la intención y el comportamiento del satélite ruso todavía son inciertos, por lo que consideró necesario mantener una vigilancia continua sobre la situación.

La cercanía ha llamado la atención porque, según Aaron Brynildson, profesor de derecho espacial de la Universidad de Misisipi, los países suelen mantener una separación de al menos 6 millas, equivalentes a 9,7 kilómetros. El especialista explicó que no hay un límite legal estricto para la distancia entre satélites, de modo que la separación habitual no equivale a una regla vinculante.

Las maniobras y la trayectoria de Cosmos 2612

La aproximación se produjo después de una serie de cambios orbitales que, según analistas, apuntan a una maniobra planificada. Nuevos datos orbitales mostraron que Cosmos 2612 ejecutó una maniobra el 16 de octubre y terminó en una órbita situada a 5 kilómetros o menos de ICEYE-X36. El acercamiento registrado el 19 de octubre redujo aún más esa separación, de acuerdo con los datos de Orbital Radar.

El acercamiento tiene antecedentes dentro del mismo grupo de satélites rusos. En abril, Rusia lanzó seis aparatos militares, Cosmos 2609 a Cosmos 2614, mediante un cohete Soyuz-2.1b; en mayo, la mayoría modificó sus órbitas alrededor de 0,8 grados para alinearse con el plano orbital de ICEYE-X36.

Uno de esos satélites, Cosmos 2609, pasó a menos de 2,5 kilómetros de ICEYE-X36 el 26 de mayo. Cosmos 2612, en cambio, se había apartado del plano de X36 unos 0,24 grados para el 30 de septiembre, lo que lo situaba a cerca de 28 kilómetros de lado a lado, según Greg Gillinger, analista de Integrity ISR.

Después, Cosmos 2612 realizó maniobras separadas entre el 30 de septiembre y el 16 de octubre para igualar la altitud, la excentricidad y el período orbital de ICEYE-X36, de acuerdo con el rastreador satelital neerlandés Marco Langbroek. El sábado por la noche, Langbroek estimó a partir de datos públicos que la distancia podía ser de unos cientos de metros, o incluso mucho menor. Los datos orbitales publicados posteriormente situaron el acercamiento del 19 de octubre en unos 26 metros.

Qué se sabe del satélite estadounidense

ICEYE-X36 es un satélite de radar de apertura sintética, una tecnología que permite obtener imágenes de la superficie incluso a través de las nubes y durante la noche. La empresa ICEYE lo lanzó en marzo de 2024 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, y el aparato quedó registrado a nombre de ICEYE US, filial estadounidense de la compañía fundada en Finlandia.

El satélite opera en una órbita sincrónica con el Sol situada a unos 545 kilómetros de altura. ICEYE-X36 forma parte de una flota que ha suministrado información a Ucrania desde 2022, en un contexto en el que las imágenes de radar pueden ser útiles para observar el terreno con independencia de la nubosidad o la luz disponible.

A principios de 2026, ICEYE alcanzó un acuerdo con un cliente del Ministerio de Defensa de Ucrania, pero un funcionario ucraniano dijo a Axios que no estaba claro si ICEYE-X36 apoyaba directamente al país. La empresa y el Departamento de Defensa de Estados Unidos declinaron hacer comentarios sobre el aparato y su posible papel concreto.

La diferencia entre pertenecer a una flota que ha apoyado a Ucrania y participar directamente en ese apoyo importa para entender el alcance de las afirmaciones sobre el objetivo ruso. La información disponible vincula el satélite con una red que ha suministrado datos a Ucrania, pero no confirma que ICEYE-X36 sea el aparato asignado a esa tarea.

Intención incierta y posibles consecuencias

Los analistas consultados interpretan las maniobras como una señal de interés sostenido en ICEYE-X36, aunque no afirman conocer con certeza el propósito de Cosmos 2612. Gillinger dijo que la configuración orbital despejaba, a su juicio, las dudas restantes sobre el interés del satélite ruso en X36; Langbroek, que inicialmente se mostraba escéptico, calificó el encuentro de no consensuado.

Belinda Marchand, científica jefe de la firma estadounidense Slingshot Aerospace, planteó varias explicaciones posibles: vigilancia, preparación para interferencias futuras o una demostración de capacidad. Funcionarios occidentales describen este tipo de seguimiento como una forma de recopilar inteligencia y probar la tolerancia de otros países, pero esas interpretaciones no confirman que Rusia vaya a interferir o dañar el satélite.

El combustible añade una dimensión práctica a la evaluación de las maniobras. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales considera que es un recurso limitado para un satélite, por lo que los cambios de órbita consumen capacidad operativa; aun así, el trabajo de proximidad puede tener fines benignos y no demuestra, por sí solo, una intención hostil.

El mismo centro sostiene que los responsables políticos deben contemplar la posibilidad de que un satélite ruso realice una acción que amenace a uno comercial. También plantea que Estados Unidos y Europa deberían definir cómo responderían ante un acto hostil en el espacio y comunicar esa posición, aunque la información disponible no establece que haya ocurrido un ataque contra ICEYE-X36.

Antecedentes y próximos cruces orbitales

El episodio se suma a un antecedente ruso de julio de 2020, cuando Cosmos 2543 liberó un objeto que alcanzó una velocidad relativa de hasta 186 metros por segundo respecto del satélite. Estados Unidos y Reino Unido condenaron entonces la acción, aunque el caso actual se refiere a una aproximación entre satélites y no a la liberación de un objeto.

La interpretación de la trayectoria también ha cambiado con la llegada de nuevos datos. A comienzos de 2026, McDowell había dicho a Meduza que la información orbital no mostraba una distancia cercana y estable como la que requeriría seguir a ICEYE-X36; con las maniobras posteriores, ahora considera que ocurrió un encuentro no aprobado.

En un informe de Reuters publicado menos de dos semanas antes de la noticia, el director ejecutivo de ICEYE, Rafal Modrzewski, dijo que la empresa había movido su satélite después de mayo y que Rusia respondió con nuevas maniobras. El mayor general Michael Traut, jefe del Comando Espacial de Alemania, describió la secuencia como una persecución, una caracterización que apunta a la dinámica entre ambos aparatos, pero no prueba por sí misma una intención de ataque.

Gillinger también recomendó vigilar Cosmos 2611 y Cosmos 2613, cuyos planos orbitales se acercaban a los de ICEYE-X37. Según sus cálculos, se esperaban cruces alrededor del 6 y el 15 de noviembre; Rusia, por su parte, no había ofrecido una declaración sobre la aproximación de Cosmos 2612 en la información recogida por la fuente.


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