Por Canuto  

Una presentación judicial detalla el compromiso de Disney con el personal de Character.AI y las condiciones de una licencia tecnológica no exclusiva que aún debe pasar por un proceso de venta bajo supervisión del tribunal.

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  • Disney calcula que destinará USD $180 millones durante tres años a salarios y retención de empleados de Character.AI.
  • La licencia tecnológica propuesta por USD $20 millones es no exclusiva y excluye los modelos terminados, los datos y la marca Character.AI.
  • La subasta podría abrir espacio a ofertas rivales; si no hay comprador o el tribunal rechaza el acuerdo, la plataforma cerrará.

 


 

Una presentación judicial revela que Disney prevé gastar USD $180 millones en salarios y retención de empleados de Character.AI durante tres años, mientras avanza una operación para obtener una licencia permanente y no exclusiva de parte de su tecnología. El acuerdo no equivale a la compra completa de la compañía: la licencia excluye los modelos terminados, los datos de usuarios, los datos de entrenamiento y la marca Character.AI.

Character Technologies, la empresa que opera la plataforma de chatbots, presentó documentos en Delaware el 13 de octubre, un día después de solicitar protección bajo el Capítulo 11. El expediente describe tanto las condiciones para trasladar personal a Disney como los próximos pasos de un proceso de venta que todavía podría recibir ofertas rivales y requiere aprobación judicial.

El compromiso de Disney incluye salarios y retención

El acuerdo firmado el 18 de septiembre establece que hasta seis empleados clave, incluido el director ejecutivo, debían aceptar puestos en Disney. Además, la compañía acordó ofrecer empleo a al menos otros 60 trabajadores, una decisión que conecta la transferencia de personal con el acceso de Disney a los conocimientos técnicos necesarios para utilizar la tecnología licenciada.

La presentación estima que la remuneración anual de unos 65 empleados asciende a aproximadamente USD $60 millones, si se suman salarios, bonificaciones y acciones de Disney. También contempla un fondo de retención de USD $30 millones para los trabajadores que permanezcan, con pagos repartidos en el primer y segundo aniversario del acuerdo; el documento presenta estas cifras dentro del compromiso previsto para los tres años.

La compañía indicó que la gran mayoría de las personas a quienes Disney ofreció puestos aceptó la propuesta. El expediente también describe una creciente pérdida de empleados antes del acuerdo y sostiene que el mercado de talento especializado en inteligencia artificial resulta extremadamente competitivo, una circunstancia que vuelve más delicada la continuidad de los equipos técnicos mientras Character Technologies atraviesa dificultades financieras.

Según la presentación, el valor de la participación de Character.AI se había vuelto incierto y los fondos disponibles estaban agotándose. El documento describe ese contexto junto con el pacto de puestos e incentivos para permanecer, pero no modifica por sí solo las condiciones legales de la licencia ni determina el resultado de la venta supervisada por el tribunal.

Una licencia tecnológica, no la compra de toda la empresa

Disney fue el primer postor por una licencia permanente y no exclusiva de la tecnología de Character.AI, con una oferta de USD $20 millones, según el expediente citado por The Next Web. Antes de que Character Technologies presentara su solicitud de protección, Disney ya había pagado USD $7,5 millones de esa suma, incluida una garantía reembolsable de USD $2 millones.

La presentación señala que Disney condicionó la operación a que se completara dentro de un proceso de venta bajo el Capítulo 11. Character Technologies atribuyó esa exigencia a la reducción de su efectivo y a los riesgos regulatorios y de litigio que enfrenta; el documento resume la posición de Disney al señalar que la transacción debía consumarse por completo en ese procedimiento judicial.

El permiso propuesto abarca los sistemas de entrenamiento y las herramientas de seguridad de Character.AI, entre ellas el modelo de predicción de edad y su conjunto de herramientas de moderación de confianza y seguridad. En cambio, deja fuera los modelos terminados, los datos de usuarios, los datos de entrenamiento y la marca de la plataforma, por lo que el alcance descrito se concentra en tecnología y sistemas, no en una transferencia integral de todos los activos mencionados.

Disney tampoco asumiría las responsabilidades de Character Technologies, de acuerdo con la presentación. La empresa pide al tribunal que autorice la venta libre de reclamos por responsabilidad sucesora, una condición que distingue el traspaso de la licencia de las obligaciones de la compañía.

Riesgos legales y una venta aún abierta a competidores

Character.AI comenzó a buscar un comprador en agosto de 2025 y, según el expediente, su banco contactó a cerca de 28 potenciales interesados. La presentación afirma que las partes consultadas encontraron atractivo el producto y su base de usuarios, pero que el riesgo legal era demasiado alto, una barrera que redujo las posibilidades de cerrar una operación fuera del proceso judicial.

Character Technologies sostuvo en el documento que los riesgos de litigio y regulatorios en torno a Character.AI eran demasiado grandes. Ese diagnóstico aparece junto con la falta de efectivo y la incertidumbre sobre el valor de la participación de la compañía, aunque el expediente no detalla en el material citado qué casos o normas concretas originan cada riesgo.

El contexto incluye litigios y acciones regulatorias relacionados con la seguridad de menores. Reuters informó que un grupo de 40 fiscales generales estatales pidió a un juez de bancarrotas que protegiera a los usuarios jóvenes de Character.AI. Por su parte, la oficina del fiscal general de Delaware señaló que varios estados empezaron a investigar a la compañía tras una demanda por muerte injusta presentada en 2024. (Reuters: “US states seek children’s data protections in Character.AI bankruptcy”; Fiscal general de Delaware: “AG Jennings seeks consumer protections in Character.AI bankruptcy”).

El calendario contempla que las ofertas rivales se presenten el 20 de noviembre. Si aparece alguna, la subasta tendría lugar el 23 de noviembre y la audiencia para aprobar una venta se celebraría el 24 de noviembre; por ahora, esas fechas describen etapas previstas, no un resultado ya decidido ni la confirmación de que exista otro comprador interesado. Reuters informó que Character.AI espera cerrar la venta de sus activos a finales de noviembre o principios de diciembre (“Character.AI files for bankruptcy, to sell some assets to Disney for $20 million”).

Si otro postor gana, podrá entrevistar hasta al 80% del personal que Disney incorporó y ofrecerle empleo. Si no aparece un comprador o el tribunal rechaza el acuerdo, Character.AI cerrará la plataforma, de acuerdo con la presentación, de modo que la continuidad del servicio depende de cómo avance la venta y de la decisión judicial.

El papel de Karandeep Anand y el desenlace pendiente

En septiembre, Disney contrató a Karandeep Anand, exdirector ejecutivo de Character.AI, como su primer director de tecnología. Su incorporación se suma al traslado de empleados contemplado en el acuerdo, aunque los documentos citados no indican qué funciones específicas tendrá Anand en la gestión de la licencia o en la integración de los sistemas.

La propuesta combina dos componentes que conviene distinguir: una licencia tecnológica no exclusiva de USD $20 millones y un plan de personal calculado en USD $180 millones durante tres años. El primero está sujeto al proceso de venta y a la aprobación judicial, mientras que el segundo contempla remuneración y retención; presentarlos como una única compra de la empresa ocultaría que el acuerdo excluye activos y datos importantes.

La decisión de Disney de exigir que la transacción se complete bajo el Capítulo 11 coloca la operación dentro de un procedimiento judicial abierto a otros postores. Ese mecanismo ofrece la posibilidad de comparar ofertas, pero también deja a Character.AI expuesta a un desenlace distinto del acuerdo inicial, incluida la opción de que la plataforma cierre si la venta no prospera.

Por ahora, la presentación ofrece una fotografía del pacto y de sus condiciones, no una confirmación de que la licencia haya quedado definitivamente en manos de Disney. La audiencia prevista para noviembre, la eventual subasta y la aprobación del tribunal determinarán si la compañía obtiene un comprador alternativo, si se concreta la operación planteada o si termina cerrando su servicio.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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