Una nueva investigación del Cambridge Centre for Alternative Finance estimó que casi un tercio de la actividad de nodos de Ethereum se concentra en Estados Unidos, mientras alrededor de 39% se ubica en la Unión Europea sin contar Reino Unido. El reporte advierte que la distribución geográfica y la dependencia de proveedores de hosting como Hetzner, AWS y OVH son factores críticos para la resiliencia de la red, ya que Ethereum puede dejar de finalizar bloques si más de un tercio de sus validadores queda fuera de línea al mismo tiempo.
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- Cambridge estimó que 31% de la actividad de nodos Ethereum está en Estados Unidos.
- Alrededor de 39% se ubica en la Unión Europea, excluyendo Reino Unido.
- La red puede dejar de finalizar checkpoints si más de un tercio de validadores cae simultáneamente.
- Ethereum consume hoy cerca de 7,9 gigavatios-hora al año, 99,98% menos que antes de The Merge.
Casi un tercio de la actividad de nodos de Ethereum está alojada en Estados Unidos, según una nueva investigación publicada por el Cambridge Centre for Alternative Finance.
El reporte, titulado Ethereum After the Merge y que fue recogido por The Block, estima que 31% de la actividad de nodos se encuentra en territorio estadounidense. Otro 39% se ubica en la Unión Europea, excluyendo Reino Unido, lo que muestra una red con fuerte peso occidental, aunque no concentrada en un solo país.
Alexander Neumuller, líder de investigación del centro, dijo al medio de noticias citado que la distribución es occidentalizada, pero no necesariamente dominada por una jurisdicción específica. Aun así, el dato abre preguntas importantes sobre resiliencia técnica, exposición legal y dependencia de infraestructura centralizada.
Vale señalar que Ethereum, cuyo token nativo es ETH, es una red descentralizada, pero sus nodos no existen en el vacío. Funcionan sobre servidores, proveedores de nube, centros de datos y conexiones residenciales. Por eso, dónde están ubicados y quién los hospeda importa tanto para la seguridad como para la gobernanza práctica del sistema.
El problema: 1/3 de los validadores fuera de línea
Uno de los puntos centrales del reporte es el umbral de un tercio de validadores fuera de línea.
Ethereum no necesita que la mitad de sus validadores fallen para sufrir una interrupción relevante. Si más de un tercio queda fuera de línea al mismo tiempo, los checkpoints pueden dejar de finalizar, explicó Neumuller con base en la investigación.
La finalización es un componente esencial del consenso de Ethereum después de The Merge. Cuando la red finaliza un checkpoint, ese estado queda asegurado bajo las reglas de prueba de participación. Si la finalización se detiene, la red puede seguir produciendo bloques, pero pierde una capa crítica de certeza y seguridad.
Ese umbral vuelve especialmente importante la concentración en proveedores de hosting. Neumuller señaló que los nodos tienden a agruparse alrededor de tres proveedores: Hetzner, AWS y OVH.
La dependencia de pocos proveedores no significa automáticamente que Ethereum esté en riesgo inmediato, pero sí implica que fallas técnicas, cambios de política, restricciones legales o interrupciones coordinadas en esas plataformas podrían tener efectos desproporcionados.
Nodos y validadores no son lo mismo
El reporte también advierte que no existe una relación perfecta de uno a uno entre nodos y validadores. Un mismo nodo puede estar asociado con múltiples validadores, y no hay certeza pública exacta sobre cuántos validadores operan detrás de cada nodo. Esto complica cualquier lectura directa de riesgo.
En otras palabras, saber dónde están los nodos ayuda a entender la distribución de infraestructura, pero no permite mapear con precisión absoluta la distribución de todos los validadores. Aun así, la concentración en proveedores y regiones sigue siendo una señal importante para monitorear.
Ethereum depende de una combinación de descentralización geográfica, diversidad de operadores, diversidad de clientes y robustez de infraestructura. Si varios de esos elementos se concentran al mismo tiempo, el riesgo sistémico aumenta.
Hosting, jurisdicción y política
La ubicación de los nodos también tiene implicaciones legales. En 2022, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, SEC, argumentó que tenía jurisdicción sobre Ethereum porque la mayoría de los nodos estaban alojados en Estados Unidos. Bajo esa lógica, las transacciones podrían caer dentro del alcance de la ley estadounidense de valores.
Ese argumento fue polémico, pero ilustra por qué la distribución geográfica no es solo una cuestión técnica. Si una proporción relevante de la infraestructura de una red pública se concentra en un país, autoridades de esa jurisdicción pueden intentar reclamar mayor capacidad de supervisión o intervención.
Neumuller dijo que, en su opinión personal, la distribución actual es saludable, pero también advirtió que es algo que la comunidad debe monitorear. “La distribución geográfica es algo deseable para una red”, señaló.
Riesgo paralelo: concentración de clientes
El reporte también aborda la concentración de software cliente.
Ethereum funciona mediante clientes de consenso y clientes de ejecución. Si un cliente dominante contiene un error crítico, ese fallo puede propagarse rápidamente por la red y afectar a una proporción significativa de operadores.
Este riesgo es distinto al de la ubicación geográfica, pero responde al mismo principio: la descentralización no se mide solo por número de nodos, sino también por diversidad técnica. Una red puede tener muchos operadores, pero si demasiados dependen del mismo software o del mismo proveedor de infraestructura, su resiliencia práctica disminuye.
La investigación de Cambridge incluye datos de distribución tanto para clientes de consenso como para clientes de ejecución, reflejando que la salud de Ethereum depende de múltiples capas.
Después de The Merge, la red redujo drásticamente su consumo energético, pero también cambió la naturaleza de sus riesgos. Ya no depende de minería de prueba de trabajo, pero sí de validadores, clientes, operadores y proveedores de hosting.
Ethereum después de The Merge
El informe de Cambridge actualiza estimaciones previas sobre Ethereum tras su transición de prueba de trabajo a prueba de participación.
The Merge, ejecutado en septiembre de 2022, eliminó la minería como mecanismo de consenso y reemplazó el gasto energético de equipos especializados por validadores que aseguran la red mediante staking de ETH.
El nuevo reporte ajusta la metodología utilizada en estimaciones anteriores. En lugar de basarse solo en supuestos teóricos, incorpora datos empíricos sobre cómo se dividen los nodos entre entornos residenciales y hosting comercial.
Neumuller explicó que las actualizaciones de red posteriores a The Merge justificaban una revisión, ya que cambios de software pueden modificar el consumo energético del hardware.
Consumo energético cae 99,98%
Uno de los hallazgos más fuertes del reporte es el consumo energético actual de Ethereum. Cambridge estima que la red consume aproximadamente 7,9 gigavatios-hora al año. Eso equivale a cerca de un megavatio de potencia continua, o aproximadamente el consumo de 2.000 hogares en Reino Unido. La cifra representa una caída de alrededor de 99,98% frente a los niveles previos a The Merge.
Este dato refuerza una de las principales tesis a favor de la transición a prueba de participación: Ethereum redujo casi por completo su huella energética sin abandonar su papel como una de las principales redes públicas de contratos inteligentes. El reporte también estima que más de 56% de la energía utilizada por la red proviene de fuentes sostenibles, frente a un promedio global de 43%.
Emisiones compensables por el costo de un auto
Neumuller destacó otro dato llamativo: compensar las emisiones anuales totales de Ethereum con créditos de remoción de carbono de alta calidad basados en naturaleza costaría entre GBP £25.000 y GBP £55.000, equivalentes aproximadamente a entre USD $33.500 y USD $73.800.
El investigador comparó esa cifra con el precio de un automóvil y dijo que fue el hallazgo que más lo sorprendió.
La comparación busca poner en perspectiva la magnitud actual de la huella ambiental de Ethereum. Antes de The Merge, el consumo energético de la red era uno de los argumentos más frecuentes de sus críticos. Después de la transición, esa crítica perdió fuerza en términos de electricidad y emisiones directas.
Sin embargo, el reporte muestra que la reducción energética no elimina otros desafíos de descentralización. Ethereum puede ser mucho más eficiente desde el punto de vista ambiental y, al mismo tiempo, seguir enfrentando riesgos de concentración en infraestructura.
La Fundación Ethereum apoyó el trabajo
Neumuller dijo que la Fundación Ethereum apoyó el trabajo y agradeció a la organización por hacer posible la nueva estimación.
El investigador aclaró, sin embargo, que no ha discutido directamente con la fundación los hallazgos sobre centralización. También dijo que su lectura sobre el énfasis de la Fundación Ethereum en descentralización proviene de sus comunicaciones públicas, no de comentarios privados transmitidos por la organización.
Esa aclaración es relevante porque la investigación toca un tema sensible para Ethereum. La descentralización es uno de los pilares narrativos y técnicos de la red, y cualquier evidencia de concentración en nodos, proveedores o regiones puede generar debate dentro de la comunidad.
Una red eficiente, pero no inmune
La investigación de Cambridge ofrece una fotografía matizada de Ethereum.
Por un lado, la red logró una reducción energética extrema después de The Merge, con consumo anual equivalente al de una pequeña comunidad residencial y una proporción de energía sostenible superior al promedio global.
Por otro lado, su infraestructura sigue mostrando puntos de concentración que deben ser monitoreados. Estados Unidos y la Unión Europea concentran gran parte de la actividad de nodos, y proveedores como Hetzner, AWS y OVH aparecen como piezas relevantes del ecosistema operativo.
El riesgo no es necesariamente que Ethereum esté centralizado en un sentido absoluto, sino que ciertos puntos de falla pueden volverse más importantes de lo deseable.
Descentralización como proceso continuo
El reporte recuerda que la descentralización no es una condición estática. Una red puede mejorar en una dimensión y quedar vulnerable en otra. Ethereum redujo su impacto energético con The Merge, pero ahora debe seguir trabajando en diversidad de clientes, distribución geográfica, operadores independientes y menor dependencia de proveedores de hosting dominantes.
Para usuarios e inversionistas, el hallazgo no implica que Ethereum esté cerca de una falla. Pero sí muestra que la resiliencia de una red pública depende de detalles técnicos que muchas veces quedan fuera del debate de precio.
Si más de un tercio de los validadores quedara fuera de línea simultáneamente, la finalización de checkpoints podría detenerse. Ese umbral convierte la distribución de infraestructura en un asunto central para la seguridad del protocolo.
Ethereum ya resolvió uno de los grandes cuestionamientos de su historia: el consumo energético. Ahora, el desafío sigue siendo mantener y profundizar la descentralización práctica de la red que sostiene buena parte de DeFi, stablecoins, tokenización y aplicaciones Web3.
Imagen editada de Unsplash
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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