La agencia estadounidense cuestionó las solicitudes de autorización de cuatro modelos y detectó que tres superaron los límites de potencia durante pruebas, según Bloomberg. TP-Link promete revisar los datos y corregir cualquier problema, mientras enfrenta restricciones previas para sus nuevos equipos.
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- Dos cartas de la FCC señalan una determinación preliminar sobre información falsa o incorrecta en solicitudes de cuatro modelos.
- Tres de esos routers habrían excedido la potencia autorizada en pruebas; la empresa debe responder a más tardar el 30 de octubre.
- El caso podría afectar modelos previamente autorizados, pero el reporte no anuncia una nueva prohibición de ventas.
🚨 FCC cuestiona routers TP-Link: 3 de 4 modelos evaluados habrían superado los límites de potencia.
La agencia pidió explicaciones y pruebas antes del 30 de octubre.
Podrían imponerse restricciones a modelos ya autorizados. No se ha anunciado una nueva prohibición de ventas. pic.twitter.com/CL0r8IEOdu
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 27, 2026
La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) abrió un nuevo frente contra TP-Link Systems al advertir que algunos de sus routers Wi-Fi exceden los niveles de potencia permitidos. El señalamiento suma presión sobre el fabricante, que aún busca autorización para comercializar nuevos equipos en el país.
De acuerdo con Bloomberg, en un reporte de Kate O’Keeffe y Kelcee Griffis publicado este 27 de octubre, la Oficina de Ingeniería y Tecnología de la FCC envió dos cartas a la compañía fechadas el 15 de octubre. En ellas indicó que había determinado de manera preliminar que TP-Link incluyó información falsa o incorrecta en las solicitudes de autorización de cuatro modelos.
La distinción importa: las solicitudes cuestionadas corresponden a cuatro modelos, mientras que las pruebas detectaron exceso de potencia en tres. El reporte no describe una decisión definitiva sobre las posibles infracciones ni una nueva orden que prohíba vender todos los routers de la marca.
Un plazo para responder y un riesgo para modelos anteriores
Las cartas, firmadas por el jefe de la división de laboratorio de la oficina, exigen una respuesta detallada con documentación de respaldo a más tardar el 30 de octubre, según Bloomberg. También instruyen a la empresa a incluir al equipo de seguridad nacional de esa dependencia en su respuesta.
Los equipos citados abarcan distintas gamas: desde un router de viaje con precio de lista cercano a USD $140 hasta un modelo para videojuegos de la familia Archer próximo a USD $600. El problema señalado se refiere a potencia de transmisión de radiofrecuencia, no a una acusación de consumo excesivo de electricidad en los hogares.
Abogados familiarizados con el proceso explicaron a Bloomberg que, si TP-Link no resuelve las objeciones, podría enfrentar restricciones sobre las ventas de modelos anteriores. Es un posible desenlace del procedimiento, no una sanción que el reporte dé por aplicada.
Esto diferencia la nueva controversia de las limitaciones anunciadas en marzo. Como reseñó DiarioBitcoin al cubrir las restricciones a routers fabricados fuera de Estados Unidos, aquella medida cerró la vía ordinaria para autorizar nuevos modelos extranjeros, pero no impidió seguir utilizando equipos ya adquiridos ni vender modelos previamente autorizados.
TP-Link promete revisar las pruebas
Steve Kovsky, responsable de asuntos corporativos de TP-Link, dijo a Bloomberg que la empresa revisará los datos, repetirá las pruebas cuando sea necesario y corregirá cualquier problema que identifique. Sostuvo que una eventual infracción sería una anomalía y no reflejaría un problema más amplio.
El ejecutivo agregó que los cuatro productos mencionados representan, en conjunto, menos de un tercio del 1% de las unidades vendidas por la compañía en Estados Unidos este año. Esa cifra corresponde a la explicación de TP-Link sobre el alcance comercial de los modelos, no a una conclusión de la FCC sobre la gravedad de los señalamientos. La agencia declinó comentar, según Bloomberg.
Los límites de potencia buscan evitar interferencias con otras comunicaciones. Abogados del sector citados por el medio indicaron que un router que opere por encima de los parámetros autorizados podría afectar otros equipos y obtener una ventaja de rendimiento frente a competidores que sí cumplen las reglas. El reporte no documenta que los modelos cuestionados hayan causado un incidente concreto de interferencia.
Existe un antecedente. En agosto de 2016, la FCC anunció un acuerdo de USD $200.000 con TP-Link por routers que permitían modificar una configuración y operar por encima de la potencia autorizada en ciertos canales. La empresa aceptó medidas de cumplimiento y actualizaciones de software. Ese caso anterior no establece por sí solo la responsabilidad de TP-Link en el procedimiento actual.
Una disputa que ya frenaba sus nuevos lanzamientos
La revisión técnica llega cuando TP-Link sigue sin obtener la excepción que necesita para sus nuevos modelos afectados por las restricciones. Bloomberg señala que competidores como Netgear, Eero de Amazon y Asus sí han conseguido permisos.
DiarioBitcoin ya había informado en septiembre sobre la aprobación condicional de la FCC a la cartera inalámbrica de Asus, una diferencia relevante para la competencia en la próxima generación de equipos Wi-Fi 8.
TP-Link intenta abrir una salida industrial. El 20 de octubre, este medio reseñó su propuesta de fabricación en Estados Unidos, presentada como una alianza de USD $1.000 millones. La iniciativa contempla una carta de intención con Key Tronic para ensamblar equipos en Corinth, Mississippi. No equivale a una planta ya operativa ni garantiza autorización regulatoria.
Seguridad nacional y demandas, sin confundir los expedientes
La empresa también enfrenta investigaciones federales y demandas estatales relacionadas con seguridad, competencia, privacidad y protección al consumidor. Entre los antecedentes está la demanda de Florida por presuntas declaraciones engañosas sobre la seguridad de sus routers y sus vínculos con China, que DiarioBitcoin cubrió a comienzos de octubre. Sus acusaciones no equivalen a una sentencia.
TP-Link sostiene que sus funciones de seguridad de productos y datos se gestionan en Estados Unidos y que ningún gobierno, incluido el chino, tiene acceso o control sobre el diseño o la producción de sus equipos, según Bloomberg. La compañía completó en 2024 una separación entre una entidad estadounidense, con sede en Irvine, California, y otra china, con sede en Shenzhen; el medio ha señalado que la operación estadounidense mantiene actividades importantes en China continental.
El próximo paso del expediente técnico será la respuesta exigida para el 30 de octubre. Hasta entonces, los hallazgos preliminares sobre potencia deben distinguirse tanto de las acusaciones de seguridad nacional como de una eventual prohibición adicional: son asuntos relacionados en el contexto regulatorio, pero no conclusiones intercambiables.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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