Por Canuto  

La inminente salida a bolsa de SpaceX, valorada en torno a USD $1,75 billones, estaría desviando capital desde las criptomonedas hacia las acciones de alto riesgo vinculadas a la inteligencia artificial. En un mercado ya debilitado por la caída de Bitcoin, salidas de ETF y dudas macroeconómicas, analistas ven pocas señales de alivio a corto plazo.

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  • Analistas y ejecutivos del sector cripto creen que la IPO de SpaceX podría absorber liquidez minorista que antes iba a bitcoin y otros activos digitales.
  • Bitcoin cotizaba cerca de USD $60.000, un 52% por debajo de su máximo histórico de USD $126.223 registrado en octubre, en medio de un deterioro del sentimiento.
  • A la presión por SpaceX se suman salidas superiores a USD $2.000 millones de ETFs cripto en mayo, ventas parciales de Strategy y expectativas de mayores tasas en EE. UU.

 


La esperada salida a bolsa de SpaceX, que según analistas podría convertirse en la mayor de la historia con una colocación de USD $75.000 millones, está siendo vista como un nuevo factor bajista para el mercado de criptomonedas.

La lectura predominante entre firmas del sector es que el entusiasmo por esta oferta pública inicial (IPO), junto con el apetito por empresas de inteligencia artificial, está drenando parte del capital especulativo que antes alimentaba a Bitcoin y a otros activos digitales.

De acuerdo con un análisis publicado por Reuters, la empresa aeroespacial y de comunicaciones satelitales de Elon Musk, fusionada a inicios de este año con su startup de IA xAI, apuntaría a una valoración de alrededor de USD $1,75 billones. Esa cifra ha avivado un fuerte interés entre inversionistas institucionales y minoristas, especialmente después de reportes que indican que hasta un 30% de las acciones, equivalentes a USD $22.500 millones, serían reservadas para el público minorista.

Ese detalle resulta especialmente relevante para el mercado cripto. A diferencia de otras grandes ofertas públicas iniciales dominadas por fondos y grandes jugadores, la participación de inversionistas individuales en una operación de este tamaño puede obligar a muchos a vender o reducir exposición en activos de mayor volatilidad para reunir efectivo. En ese contexto, varios analistas sostienen que las criptomonedas están funcionando como una fuente de financiación para apuestas bursátiles de alto perfil.

Spencer Hallarn, jefe global de trading extrabursátil en GSR, resumió esa visión al afirmar que “las criptomonedas son una moneda de financiación para mucho de esto”. Añadió que si el mercado debe encontrar USD $75.000 millones para esta salida a bolsa, ese dinero tiene que salir de algún lugar. La observación refleja una dinámica conocida en periodos de fuerte rotación: cuando emerge una narrativa dominante, el capital especulativo suele abandonar otras áreas de riesgo para perseguir la nueva oportunidad.

El trasfondo no se limita a SpaceX. En Wall Street también se espera que otras salidas a bolsa asociadas con la inteligencia artificial, como OpenAI y Anthropic, lleguen más adelante este mismo año. Para varios ejecutivos del sector cripto, esa secuencia amenaza con prolongar la fuga de liquidez desde los mercados digitales hacia acciones percibidas como más atractivas por el momento.

Thomas Puech, CEO de la firma de trading de criptomonedas INDIGO, dijo que una IPO de SpaceX probablemente retiraría algo de capital de las criptomonedas, al menos de forma inicial. Según su lectura, ambos mercados compiten por el mismo grupo de capital de riesgo, y en este momento la IA es “el comercio más atractivo”. Esa idea ayuda a explicar por qué bitcoin y el resto del mercado han tenido dificultades para estabilizarse.

Un momento especialmente delicado para Bitcoin

La llegada de SpaceX al Nasdaq, prevista para el viernes, coincide con una fase particularmente complicada para los activos digitales. Bitcoin, la mayor criptomoneda del mercado, se negociaba cerca de USD $60.000, lo que representa una caída aproximada de 52% respecto a su máximo histórico de USD $126.223 marcado en octubre.

La semana pasada, Bitcoin retrocedió 15%, su mayor caída semanal desde noviembre de 2022, cuando colapsó el exchange FTX. Esa comparación no es menor. Sugiere que el mercado vive una nueva fase de deterioro del sentimiento, aunque impulsada ahora por factores distintos, entre ellos la rotación hacia acciones ligadas a la inteligencia artificial y las presiones macroeconómicas.

A esa debilidad se sumó una señal que varios inversionistas interpretaron como negativa: Strategy, la empresa de Michael Saylor y el mayor tenedor corporativo de Bitcoin, reveló la semana pasada que vendió parte de sus tenencias por primera vez desde 2022. Dado el papel simbólico de Saylor como uno de los promotores más persistentes de Bitcoin, el movimiento alimentó dudas adicionales sobre el mercado.

David Morrison, analista senior de mercado en Trade Nation, señaló en una nota de investigación que Bitcoin realmente está fuera de favor entre los inversionistas. En su opinión, el activo ha perdido parte de su brillo y de su novedad para muchos participantes, y la emoción alrededor de la salida a bolsa de SpaceX no está ayudando.

Tras el regreso de una administración favorable a cripto bajo el presidente Donald Trump, los activos digitales habían repuntado con fuerza. Sin embargo, el panorama cambió en octubre, cuando Trump amenazó con imponer nuevos aranceles a China. Desde entonces, los precios han tenido problemas para recuperar estabilidad, mientras otros segmentos del mercado bursátil han capturado la atención del capital.

Un ejemplo claro es el sector de semiconductores en Estados Unidos, cuyas acciones han subido 170%. Ese desempeño reforzó la narrativa de que la gran historia del mercado ya no gira en torno a cripto, sino alrededor de la infraestructura y las aplicaciones de inteligencia artificial. En un contexto así, los inversionistas minoristas tienden a priorizar las áreas con impulso relativo.

ETFs, tasas de interés y un mercado sin catalizadores claros

Otro elemento que pesa sobre el ecosistema es el comportamiento de los fondos cotizados en bolsa (ETF) vinculados. Sui Chung, CEO del proveedor de índices cripto CF Benchmarks, indicó que las salidas de estos productos superaron USD $2.000 millones en mayo. Esos ETFs, lanzados inicialmente en 2024, habían sido un factor importante para impulsar precios y ampliar la participación institucional.

La lectura de Chung es que, de manera evidente, parte del dinero que ha salido de criptomonedas está encontrando camino hacia el mercado accionario. Al mismo tiempo, advirtió que no existe forma de asegurar que esos flujos se dirijan de manera directa a SpaceX. Esa cautela es importante, porque los movimientos de capital responden a varias variables al mismo tiempo y no a una sola operación.

También influye el contexto monetario. Según Hallarn, el mercado enfrenta expectativas crecientes de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría elevar las tasas de interés este año. Si eso ocurre, los inversionistas tendrían incentivos adicionales para moverse hacia activos más seguros y con rendimiento, reduciendo el atractivo relativo de instrumentos especulativos como las criptomonedas.

En otras palabras, bitcoin y el resto del mercado digital están lidiando con varios frentes de presión al mismo tiempo. Por un lado, enfrentan competencia por liquidez desde ofertas públicas iniciales muy esperadas. Por otro, conviven con salidas de ETF, un deterioro del sentimiento y un posible endurecimiento financiero. El resultado es un panorama con pocos catalizadores positivos visibles en el corto plazo.

Hallarn lo resumió en una frase clara: es realmente difícil ver algún viento de cola significativo. Esa evaluación no implica necesariamente una caída lineal o inmediata para todas las criptomonedas, pero sí sugiere que el entorno actual favorece la prudencia. En especial, porque los inversionistas minoristas suelen reaccionar con rapidez cuando aparece una narrativa de crecimiento más seductora.

El caso de SpaceX condensa varios elementos que explican esa atracción. La compañía no solo representa la marca de Elon Musk y su historial de proyectos futuristas. También combina exploración espacial, comunicaciones satelitales e inteligencia artificial, tres temas que concentran una enorme atención mediática. Su prospecto, además, muestra que el negocio en conjunto no es rentable, por lo que buena parte de su valoración descansa en expectativas de crecimiento acelerado.

Entre esas expectativas figuran planes para convertirse en un gigante de la IA, misiones a Marte y el lanzamiento de centros de datos de inteligencia artificial en el espacio. Para el mercado, eso la convierte en una apuesta especulativa de gran escala, precisamente el tipo de activo capaz de competir con las criptomonedas por el mismo bolsillo minorista.

Por ahora, el mensaje central para el ecosistema digital es incómodo. Si la IPO de SpaceX confirma el nivel de demanda que esperan los bancos y si luego se encadenan otras colocaciones de OpenAI y Anthropic, el mercado cripto podría seguir perdiendo protagonismo en la disputa por el capital de riesgo. En ausencia de un nuevo impulso propio, esa rotación podría traducirse en una recuperación más lenta para Bitcoin y el resto del sector.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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