Por Canuto  

Dos propuestas de gobernanza de Solana plantean acelerar la desinflación de SOL y multiplicar las quemas asociadas a la actividad financiera, pero también podrían reducir con fuerza el rendimiento del staking y la rentabilidad de cientos de validadores.
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  • SIMD-550 duplicaría la tasa anual de desinflación y llevaría a Solana hacia su inflación terminal de 1,5% en aproximadamente 2,8 años.
  • SIMD-553 elevaría las quemas diarias estimadas de entre 600 y 800 SOL a entre 7.500 y 9.000 SOL.
  • El impacto sobre validadores sigue abierto, con posibles aumentos en las tarifas de voto y hasta 3.000 operadores no rentables para el tercer año.


Dos propuestas de gobernanza que avanzan dentro de Solana podrían alterar de manera significativa la oferta de SOL y los incentivos para participar en el staking. Un análisis de 21Shares, fechado el 26 de agosto, estima que SIMD-550 y SIMD-553 reducirían la emisión del activo en aproximadamente USD $1.400 millones a USD $1.500 millones durante seis años, mientras el rendimiento del staking podría caer de forma importante en un plazo de dos años.

El cambio todavía no está aprobado y ambos planteamientos deben superar etapas adicionales antes de producir un resultado definitivo. SIMD-550, presentada por Helius, se encontraba en proceso de votación, mientras que SIMD-553, impulsada por Temporal, fue aprobada y fusionada el 20 de julio dentro del proceso de propuestas de Solana.

Una desinflación más rápida para SOL

SIMD-550 se concentra en la inflación del protocolo, que representa la mayor fuente individual del rendimiento de staking de Solana, estimado en aproximadamente 5,25% al 24 de agosto. La propuesta plantea duplicar la tasa anual de desinflación de la red, desde -15% hasta -30%, con el objetivo de reducir más rápidamente la nueva emisión de SOL.

Con ese ritmo, Solana alcanzaría su tasa de inflación terminal de 1,5% en cerca de 2,8 años, frente a los aproximadamente 5,7 años previstos bajo el esquema actual. El calendario estimado cambiaría del primer semestre de 2032 al primer semestre de 2029, una aceleración que modificaría las expectativas de oferta para quienes mantienen o bloquean el activo.

Según las proyecciones de 21Shares, el rendimiento nominal del staking bajaría hasta aproximadamente 4,34% durante el primer año posterior al cambio. La estimación descendería después a 3% en el segundo año y a 2,25% en el tercero, aunque esos valores dependerían de la evolución de la red, la participación y las demás fuentes de recompensas.

La lógica económica es directa: los ingresos obtenidos por staking escalan con el rendimiento nominal de cada unidad de SOL depositada. Por ello, una reducción aproximada desde niveles cercanos a 6% hasta 3% implicaría, en términos generales, que los ingresos por unidad apostada se reducirían a la mitad, aunque el resultado individual variaría según las comisiones y la operación de cada validador.

Más quemas vinculadas con la actividad financiera

SIMD-553 introduce un mecanismo diferente, al proponer una tarifa de quema aplicada a las unidades de cómputo solicitadas por actividades financieras. El diseño busca que ciertos usos intensivos de la red tengan un efecto más visible sobre la oferta de SOL, en lugar de limitar el ajuste exclusivamente a la programación de la inflación.

Con los niveles actuales de actividad, las quemas diarias pasarían de aproximadamente 600 a 800 SOL a un rango estimado de 7.500 a 9.000 SOL. Tomando como referencia el valor de SOL al 24 de agosto, ese volumen equivaldría a entre USD $712.500 y USD $855.000 diarios, aunque la cifra podría cambiar junto con el uso de la red y el precio del activo.

El aumento proyectado representa una diferencia sustancial entre la actividad financiera y el actual nivel de destrucción de tokens. En términos de política monetaria, la propuesta vincularía con mayor intensidad la demanda de recursos computacionales a una reducción de la oferta, de modo que una expansión del uso financiero tendría también un efecto potencialmente deflacionario.

La combinación de ambas medidas modificaría dos lados de la economía de SOL: SIMD-550 reduciría el ritmo de creación de nuevas unidades, mientras SIMD-553 ampliaría la destrucción asociada con determinadas operaciones. Sin embargo, una menor emisión no garantiza por sí misma una caída permanente de la oferta total, porque el resultado final dependerá de la actividad, las condiciones de mercado y la forma en que se implementen las reglas.

Causas de movimientos recientes

El borrador no identifica un catalizador confirmado para movimientos recientes en el precio de SOL. La expectativa de una menor emisión y de mayores quemas puede funcionar como un factor potencialmente favorable para la escasez del activo, pero se trata de una explicación plausible, no de una causa demostrada. Además, las propuestas aún no tienen un resultado definitivo, por lo que no puede atribuirse automáticamente a ellas cualquier variación temporal del mercado.

El dilema entre rendimiento y seguridad

La compresión del staking llega en un momento en que una proporción elevada de SOL participa en la seguridad de la red. La tasa de staking de Solana se ubica cerca de 67,93%, casi el doble del 34,14% registrado por Ethereum, según los datos incluidos en el análisis citado.

Las propuestas parecen buscar que parte del capital actualmente comprometido en staking se dirija hacia la economía más amplia de Solana. Ese desplazamiento podría aumentar la disponibilidad de SOL para aplicaciones, mercados y actividades financieras, pero también abre el debate sobre cuánto rendimiento necesita la red para conservar una base suficiente de validadores.

La discusión forma parte de un debate más amplio sobre la inflación y el presupuesto de seguridad que también se desarrolla en Ethereum y Solana. Reducir la emisión puede mejorar la disciplina de oferta y limitar la dilución de los tenedores, aunque el ahorro debe compararse con la necesidad de mantener remunerados a los operadores que procesan transacciones y protegen el consenso.

En este caso, el equilibrio no depende únicamente del rendimiento nominal anunciado para los delegadores. También entran en juego las comisiones de los validadores, los costos operativos, la distribución del stake y la posibilidad de obtener ingresos adicionales por la actividad de la red, elementos que pueden producir resultados distintos entre operadores grandes y pequeños.

Los validadores enfrentan incertidumbre

Uno de los puntos todavía abiertos corresponde al diseño de las tarifas de voto para los validadores dentro de SIMD-553. De acuerdo con las estimaciones citadas, esos costos podrían aumentar de forma modesta o llegar hasta multiplicarse por 21, lo que añadiría presión sobre la rentabilidad precisamente cuando SIMD-550 reduciría el rendimiento asociado con la inflación.

Las proyecciones de SIMD-550 calculan que unos 700 validadores dejarían de ser rentables durante el primer año. Para el tercer año, la cifra podría subir hasta 3.000 operadores, una evolución que dependería de la estructura final de las tarifas, los costos de infraestructura, las comisiones cobradas y la capacidad de cada participante para obtener otros ingresos.

Una salida de validadores podría tener efectos contrapuestos para la red. Por un lado, eliminaría operadores con márgenes insuficientes y podría concentrar la actividad en participantes más eficientes; por otro, una reducción excesiva de la diversidad operativa elevaría las preocupaciones sobre concentración y resiliencia.

Por esa razón, el calendario de votación no es el único factor relevante para evaluar las propuestas. El resultado también dependerá de cómo la comunidad resuelva las tarifas de voto, de si ajusta los parámetros para limitar daños sobre operadores pequeños y de la respuesta que tengan los participantes de SOL ante un retorno de staking más bajo.

Qué falta antes de una decisión

SIMD-550 y SIMD-553 han avanzado hacia votaciones formales dentro del marco de gobernanza de Solana, pero ese progreso no equivale a una aprobación definitiva. SIMD-550 se encontraba en proceso de votación, mientras SIMD-553 ya había sido aprobada y fusionada el 20 de julio, aunque sus efectos económicos aún dependen de las etapas restantes de adopción.

La comunidad tendrá que valorar si la reducción de la emisión y el incremento de las quemas compensan el menor atractivo financiero del staking. El análisis de 21Shares presenta escenarios cuantitativos, pero no establece que todos los resultados vayan a producirse ni elimina la incertidumbre sobre la respuesta de validadores, delegadores y usuarios.

También será importante observar cómo evoluciona la actividad financiera que sirve como base para calcular la quema de SIMD-553. Si el uso aumenta, el mecanismo podría destruir más SOL; si disminuye, el impacto sería menor, lo que convierte a la propuesta en una herramienta sensible a la demanda real de la red.

Por ahora, Solana enfrenta una decisión entre acelerar su transición hacia una inflación más baja y conservar incentivos suficientes para su infraestructura de validación. La votación formal definirá si la red acepta ese intercambio y bajo qué condiciones, mientras los participantes calculan cuánto vale la escasez adicional frente al rendimiento perdido.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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