NEAR comenzó a reconstruir su seguridad para enfrentar una eventual amenaza cuántica. La red ya prueba firmas ML-DSA para usuarios y activos entre cadenas, pero todavía enfrenta costos, interoperabilidad y un calendario que llevaría el consenso resistente a cuántica hasta finales de 2027.
***
- NEAR inició en el segundo trimestre de 2026 la incorporación de ML-DSA para cuentas de usuarios y activos entre cadenas.
- La red prevé presentar sus Identificadores Universales de Cuenta en otoño de 2026 y continuar las actualizaciones entre cadenas durante 2026 y 2027.
- El consenso de validadores resistente a computadoras cuánticas apunta a una implementación alrededor de finales de 2027, debido al tamaño y costo de las nuevas firmas.
NEAR comenzó a reconstruir su modelo de seguridad con la mirada puesta en un escenario donde las computadoras cuánticas puedan quebrar los sistemas de firmas que hoy protegen buena parte del ecosistema cripto. Según Anton Astafiev, CTO de Near One, y Mally Anderson, escritor en NEAR, el trabajo arrancó durante el segundo trimestre de 2026 con la incorporación de ML-DSA, también conocido como Dilithium, al protocolo. La primera etapa permite que los usuarios almacenen activos y concedan permisos mediante claves diseñadas para resistir ataques cuánticos.
ML-DSA es el nombre con el que se estandarizó Dilithium en el estándar FIPS 204 del NIST. La protección no se limita a los activos nativos de la red, porque también alcanza fondos emitidos en otras blockchains mediante Firmas de Cadena e Intenciones NEAR. Meteor ya ofrece soporte para esta solución, mientras Ledger y otros desarrolladores de billeteras continúan trabajando en integraciones. La hoja de ruta contempla actualizaciones entre cadenas durante 2026 y 2027, antes de que todas las redes conectadas adopten necesariamente sus propios cambios criptográficos.
Una amenaza futura que exige cambios desde ahora
La computación cuántica representa un riesgo potencial para esquemas como ECDSA y EdDSA, utilizados ampliamente para autorizar transacciones y controlar cuentas digitales. Una máquina suficientemente avanzada podría resolver problemas matemáticos que actualmente hacen impracticable recuperar una clave privada a partir de una clave pública, aunque no hay evidencia en la información disponible de que esa capacidad exista hoy ni una fecha confirmada para su llegada.
Por esa razón, el equipo de Near One intenta migrar componentes críticos antes de que la amenaza sea operativa. La estrategia inicial favorece ML-DSA porque ya puede utilizarse en cuentas de usuarios y en operaciones entre cadenas, pero sus firmas ocupan mucho más espacio que las alternativas clásicas. Ese aumento de tamaño eleva los costos de almacenamiento y transmisión, un problema que el equipo identifica como el siguiente desafío técnico.
Near One también estudia FN-DSA, conocido como Falcon, un esquema basado en retículas que genera firmas más pequeñas. Sin embargo, los responsables del desarrollo prefieren esperar antes de incorporarlo, porque consideran que todavía necesita mayor madurez y pruebas, especialmente si la red pretende utilizarlo en componentes de producción con exigencias elevadas de seguridad.
La diferencia entre proteger cuentas y modificar el consenso resulta fundamental para entender el calendario. Las cuentas de validadores ya pueden emplear claves post-cuánticas para aprobar transacciones y confirmar apuestas, pero la producción de bloques todavía depende de la curva de Edwards, por lo que las claves de validadores y productores de fragmentos también deberán cambiar.
El consenso de NEAR enfrenta costos y decisiones de diseño
Near One considera que migrar el consenso constituye una de las mayores actualizaciones del protocolo desde el lanzamiento de la mainnet. ML-DSA todavía resulta demasiado grande y costoso para ese uso, mientras que opciones más recientes ofrecen un rendimiento potencialmente mejor, pero acumulan menos experiencia y validación en escenarios reales.
Falcon aparece como una alternativa más pequeña y rápida, aunque el equipo aún la juzga inmadura para un consenso de producción. La expectativa es que el hardware avance a medida que las cargas de trabajo post-cuánticas se vuelvan más pesadas, lo que podría reducir parte del impacto operativo de las firmas de mayor tamaño.
Astafiev y Anderson explicaron que un consenso resistente a la computación cuántica habría podido estar listo a finales de 2026 si la criptografía hubiera madurado con mayor rapidez. El objetivo actual consiste en alcanzar un diseño viable en aproximadamente 12 meses y llevarlo a implementación alrededor de finales de 2027, mientras la investigación sobre algoritmos resistentes continúa en toda la industria.
Otros ecosistemas están evaluando caminos diferentes para resolver el mismo problema. Ethereum considera pruebas de conocimiento cero sobre criptografía post-cuántica, mientras algunas redes analizan adoptar Falcon de forma directa, pero Near One no ha elegido por ahora ninguna de esas rutas.
Illia Polosukhin, cofundador de NEAR, también presentó la hoja de ruta post-cuántica de la red y planteó la necesidad de que los desarrolladores de protocolos discutan estándares comunes. La coordinación importa porque una migración fragmentada podría dejar a las redes con mecanismos incompatibles, dificultando tanto la seguridad como las transferencias entre ecosistemas.
La interoperabilidad añade una segunda capa de riesgo
La actividad entre cadenas complica la transición porque la mayoría de las blockchains utiliza principalmente ECDSA y EdDSA, dos familias que facilitan la integración actual. Si cada red adopta un algoritmo post-cuántico diferente, el ecosistema podría dividirse en numerosos sistemas incapaces de verificar directamente las firmas de sus contrapartes.
NEAR busca que Firmas de Cadena, Intenciones NEAR y OmniBridge mantengan su funcionamiento durante 2026 y 2027. Para agosto de 2026, el Instituto de Finanzas Responsables y el proveedor de custodia Safeheron utilizaban la testnet de NEAR para probar la creación de billeteras resistentes a la computación cuántica y la ejecución de transferencias.
Las transacciones que llegan desde otra cadena hacia NEAR deberían ser relativamente más sencillas de actualizar, según la explicación del equipo. Durante 2027, la red espera añadir funciones de host capaces de verificar las firmas post-cuánticas que otras cadenas adopten para su propio consenso.
Las operaciones de salida presentan una dificultad mayor porque NEAR utiliza una red MPC para firmar transacciones destinadas a otras blockchains mediante firmas de umbral. Ese protocolo actualmente admite ECDSA y EdDSA, de modo que una cadena que escoja un formato post-cuántico distinto obligaría a la red MPC a generar y coordinar ese nuevo tipo de firma.
Near One señaló que todavía no existen soluciones candidatas para las firmas de umbral post-cuánticas y estimó que su aparición podría tardar al menos un año. El reto no depende únicamente de crear un algoritmo, ya que también requiere que distintas cadenas adopten esquemas compatibles; si Bitcoin y Ethereum optaran por firmas basadas en hash durante la era post-cuántica, los flujos seguros y fluidos entre redes serían más difíciles de construir.
Identidades universales y claves de recuperación pendientes
Además de las firmas, Near One trabaja en los Identificadores Universales de Cuenta, previstos para la próxima versión del protocolo durante el otoño de 2026. El diseño busca evitar que una cuenta quede atada a un único método de firma y permitiría inicializar cualquier código durante una transferencia, una flexibilidad que facilitaría incorporar nuevos sistemas criptográficos con el tiempo.
La propuesta NEP-641 extendería esa misma estructura a la actividad fuera de la cadena. En la práctica, el enfoque permitiría que una cuenta conserve una identidad más estable aunque cambien sus mecanismos de autorización, reduciendo la necesidad de migraciones abruptas cada vez que aparezca una firma más segura o eficiente.
El equipo también identifica la Derivación de Clave Confidencial, conocida como CKD, como un punto pendiente de la transición. CKD utiliza firmas de umbral y sus claves de recuperación están diseñadas para ser permanentes, pero actualmente no ofrecen resistencia frente a computadoras cuánticas.
La tecnología todavía tiene un uso limitado, aunque permite capacidades de ejecución confidencial para agentes TEE. Near One investiga Hermine, un protocolo de comunicación segura y privada, pero no ha programado una entrega para una versión post-cuántica de CKD, pese a que Astafiev y Anderson consideran esa actualización crítica.
El plan de NEAR muestra que prepararse para la computación cuántica no consiste en reemplazar una sola firma, sino en coordinar cuentas, validadores, puentes, billeteras, custodia y mecanismos MPC. La red ya comenzó esa transición, pero sus propios desarrolladores reconocen que la interoperabilidad y las firmas de umbral siguen sin una solución definitiva.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
IA
OpenAI prohíbe cuentas rusas de ChatGPT vinculadas a campaña de desinformación
China
Hackers estatales chinos duplican sus ataques tras adoptar DeepSeek
Blockchain
Ethereum prepara un contrato de depósito para retirar las firmas BLS de forma irreversible
Hardware