OpenAI bloqueó cuentas originarias de Rusia que utilizaban ChatGPT para producir publicaciones, promover una organización de apariencia académica y ocultar el origen de una campaña de influencia en línea.
***
- OpenAI afirmó que prohibió cuentas rusas de ChatGPT vinculadas a una campaña encubierta de desinformación.
- Los operadores generaron comentarios en ruso para publicarlos en varias plataformas y pidieron a la IA eliminar pistas lingüísticas sobre su origen.
- La operación promovía al Instituto Burke Internacional y un índice de soberanía que presentaba a Rusia favorablemente y criticaba a Occidente.
OpenAI prohibió un grupo de cuentas de ChatGPT originarias de Rusia que, según la empresa, se utilizaban para apoyar una campaña encubierta de influencia en línea. La operación buscaba difundir desinformación mediante publicaciones generadas con inteligencia artificial, mientras sus responsables intentaban ocultar cualquier indicio que revelara su procedencia. El caso vuelve a poner bajo escrutinio el uso de modelos generativos para construir narrativas políticas con apariencia de actividad orgánica.
La compañía explicó que detectó el incidente después de investigar varias publicaciones en redes sociales producidas con IA. Ese análisis condujo a lo que OpenAI describió como una operación de influencia mucho más amplia, organizada alrededor de activos digitales diseñados para proyectar credibilidad. Aunque el alcance inmediato de los mensajes parecía limitado, la infraestructura creada por los operadores podría haber servido como base para ampliar la campaña con el tiempo.
Una red diseñada para ocultar su procedencia
OpenAI señaló que la campaña estaba construida alrededor de un sitio web que reunía trabajos académicos copiados y atribuidos de manera incorrecta. El portal también presentaba un índice de “soberanía” que mostraba a Rusia bajo una luz favorable, al tiempo que evaluaba negativamente a países occidentales. La combinación de artículos con apariencia académica, expertos supuestos y métricas propias buscaba dar una imagen institucional a mensajes de carácter político.
Los operadores utilizaron indicaciones escritas en ruso para pedir a ChatGPT que generara comentarios destinados a distintas plataformas digitales. Esos textos fueron publicados en Substack, Telegram, X, Facebook y LinkedIn, de acuerdo con la descripción de la empresa. Las instrucciones incluían la petición de eliminar pistas lingüísticas que pudieran revelar que los autores eran rusos, una señal de que el ocultamiento del origen formaba parte central del método.
El contenido generado promovía en buena medida a una organización llamada Instituto Burke Internacional, conocida por sus siglas IBI. Según OpenAI, el sitio web de la entidad incluía artículos tomados de escritos académicos reales, en algunos casos con atribuciones falsas. La operación, por tanto, no solo producía publicaciones aisladas, sino que intentaba crear un ecosistema de referencias que hiciera parecer legítimas las narrativas difundidas.
La empresa describió el índice de soberanía como otro componente de esa estrategia de legitimación. Al presentar una clasificación con apariencia técnica, los operadores podían envolver opiniones geopolíticas en un formato que imitaba el lenguaje de los análisis académicos y de riesgo. El resultado pretendía influir no únicamente por la repetición de consignas, sino por la fabricación de una autoridad institucional alrededor de esas ideas.
La inteligencia artificial como apoyo operativo
El acceso a los modelos de OpenAI no está permitido en Rusia, pero la compañía indicó que los responsables utilizaron redes privadas virtuales para ocultar su ubicación. Esa maniobra les permitió sortear la restricción geográfica y emplear las herramientas de generación de texto dentro de la operación. La información no especifica cuántas cuentas fueron bloqueadas ni durante cuánto tiempo permanecieron activas.
OpenAI sostuvo que el impacto inmediato de la campaña parecía reducido si se medía únicamente por la audiencia alcanzada. Sin embargo, la compañía consideró más importante la infraestructura que los operadores lograron construir, porque una institución de apariencia creíble puede reutilizarse para nuevas narrativas y campañas. La valoración distingue entre el efecto visible de una publicación y la capacidad acumulada de una red para crecer posteriormente.
En su análisis, OpenAI afirmó que los actores de influencia pueden utilizar la IA como una herramienta de apoyo dentro de esfuerzos más amplios destinados a fabricar autoridad. El modelo puede ayudar a ocultar la fuente de narrativas favorables, reformular mensajes para distintos públicos y producir grandes volúmenes de comentarios con un tono consistente. Al mismo tiempo, la dependencia de estas herramientas puede generar patrones que faciliten la exposición de la operación completa.
La compañía resumió esa paradoja al advertir que el uso auxiliar de la inteligencia artificial puede contribuir a que una campaña más amplia quede al descubierto. Las instrucciones repetidas, los flujos de contenido y la conexión entre sitios y cuentas pueden ofrecer señales para una investigación, incluso cuando los operadores intentan fragmentar su actividad. En ese sentido, la IA aumenta la capacidad de producción, pero también puede dejar una huella operativa detectable.
Antecedentes y próximos interrogantes
El episodio se suma a otros casos reportados de actores prorrusos que utilizan inteligencia artificial para difundir desinformación. OpenAI dijo que en febrero había cerrado cuentas de ChatGPT conectadas con Rybar, una empresa de medios prorrusa. El Gobierno del Reino Unido describe a Rybar como una organización parcialmente coordinada por la Administración Presidencial de Rusia, financiada por la corporación estatal Rostec y vinculada a miembros de los servicios de inteligencia rusos.
La referencia a Rybar muestra que el bloqueo más reciente no aparece como un hecho aislado dentro de la vigilancia de campañas de influencia. Las operaciones pueden apoyarse en empresas mediáticas, sitios especializados y cuentas distribuidas en varias plataformas, mientras los modelos generativos aceleran la producción y adaptación del material. No obstante, la información disponible no establece que la operación del Instituto Burke Internacional estuviera conectada directamente con Rybar.
La embajada rusa en Londres y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia fueron contactados para solicitar comentarios, según la información publicada sobre el caso. Hasta el momento descrito en la noticia, no se había incorporado una respuesta de esas instituciones. La ausencia de una contestación no permite atribuir públicamente la operación a una entidad estatal concreta, por lo que las afirmaciones deben mantenerse en el ámbito de lo señalado por OpenAI.
La investigación también plantea un desafío para las plataformas y para los lectores que evalúan fuentes digitales. Un sitio con expertos, artículos académicos reeditados y un índice propietario puede parecer más confiable aunque sus materiales estén copiados o mal atribuidos. La capacidad de la IA para producir textos coherentes eleva la necesidad de verificar autores, referencias, metodología y vínculos institucionales antes de aceptar una narrativa como información independiente.
El caso ilustra que la amenaza no depende únicamente de una publicación viral o de una audiencia masiva. La construcción gradual de activos que simulan legitimidad puede preparar el terreno para futuras campañas, incluso si los primeros mensajes tienen una distribución modesta. Por ahora, OpenAI bloqueó las cuentas identificadas, pero la persistencia del problema dependerá también de la coordinación entre plataformas, investigadores y usuarios.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Meta se prepara para lanzar Hatch, su agente de IA por suscripción, en los próximos días
AltCoins
FET sube 3,05% mientras el mercado rota hacia tokens de IA: ¿sigue el rally?
China
Hackers estatales chinos duplican sus ataques tras adoptar DeepSeek
IA